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¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! — capítulo 9
Holaaa. como estan? espero que les guste el nuevo cap. quiero comunicarles que ya estoy creando nuevos capitulos con las ideas que ustedes me dieron, en unos dias podran leerlos aqui. tambien quiero agradecer a todos los que comentan siempre que pueden y a los 105 que tienen esta historia en favoritos. sin ustedes este fic no existiría. bueno, ahora me voy los dejo para que lean. besos, agos.
PD: NO OLVIDEN COMENTAR (:
Una semana más había quedado atrás. Ahora tan solo faltaban dos para que Hermione y Draco pudieran volver a sus respectivas casas.
Aunque, ahora ya no era tan malo.
Hermione continuaba durmiendo en el sofá, mientras que Draco estaba cómodo en la cama, que había ganado a través de una absurda apuesta. Aunque Hermione prefería eso antes que dormir con el chico. ¿O no?
Últimamente, la castaña se sentía muy confundida. Ya no sentía por Ron lo que sentía hace un año. Era como si su corazón lo estuviera olvidando, como si tratara de borrar al pelirrojo. Y en su lugar estaba entrando… ¿Malfoy? Eso era imposible, el era su enemigo.
Aunque hace una semana se habían estado viendo secretamente entre clases. Según el rubio eran "Amigos con derechos" pero a ella no la convencía mucho eso. Hermione no era como las otras chicas, las relaciones serias iban más con ella.
Por eso estaba en una relación con Ronald. Ron… se sentía tan culpable. Era su mejor amigo desde los once años, y ella lo engañaba de este modo. Y con Malfoy, Malfoy que se suponía que era su peor enemigo.
Ron no se merecía eso. El se merecía a una chica que realmente lo amara, a alguien que lo quisiera completamente y estuviera con él y con nadie más.
La castaña se sentía una basura. Engañando a su novio, saliendo con él cuando ni siquiera le gustaba.
Por su parte, Draco explotaba de los celos.
El sabía que Hermione solo era un pasatiempo. El podía tener todas las chicas que deseara, pero solo quería estar con una. Y justo aquella chica, era su peor enemiga, la única a la que no podría tener, la única que no lo deseaba, no lo amaba, como las otras chicas. La única por la que él sentía algo.
Pero ¿Qué sentía por Granger? No estaba seguro. El no creía en el amor, su padre le había enseñado que el amor era solo una pérdida de tiempo, que las mujeres solo servían y habían sido creadas para dar herederos, cuidar la casa y estar tras la cocina.
Pero Hermione… ella era diferente. Ella lo besaba de una forma que nadie lo hacía, ella era la única capaz de provocarle celos, era la única que lo dejaba queriendo mas. No estaba seguro de qué, pero sentía algo por esa chica de cabello castaño enmarañado y ojos color café.
Estaba sentado almorzando en el gran comedor. Desde su mesa podía observar a Granger, que estaba sentada de espaldas a él y al lado de la comadreja.
Podía ver como charlaba animadamente con él, como se reían, como él le daba besos en sus mejillas y en sus labios, todo eso lo ponía muy celoso y odiaba sentirse así.
Hermione solo le pertenecía a él, solo seria de él y de nadie más. No estaba dispuesto a compartirla con nadie y menos con el pobretón de Weasley.
-¡Oh no! - exclamó la castaña, con una mano en su cabeza.
-¿Qué pasa Hermione? - le preguntó Ginny, preocupada.
-He olvidado recoger un libro en la biblioteca, lo necesito urgente - le dijo, y se levantó de la mesa.
-¿quieres que te acompañe? - preguntó Ron, aunque no le gustaba para nada perderse el almuerzo.
-No, descuida, puedo ir sola - lo tranquilizó y luego salió del comedor.
Se subió en la escalera para recoger un libro que estaba en el estante más alto. Aun así, tuvo que ponerse de puntillas para alcanzarlo. Lo tomó, estaba a punto de resbalarse cuando alguien la tomó de la cintura.
-Ten cuidado granger - le advirtió Malfoy, sonriente.
-Gracias ¿Qué haces aquí? - le preguntó, ojeando su libro.
-Solo vine por algo para leer - le explicó - ¿vivieron felices y comieron perdices? - preguntó irónicamente, mirando el libro que sostenía Hermione.
-Si, un gran libro - contestó ella, admirando el objeto.
-Es un título tonto - se burlo Draco - vivieron felices y comieron perdices - citó con algunas risitas.
-¡Claro que no! - exclamó la castaña - Es muy interesante.
-Como tú digas - aceptó - Tengo que hablar contigo - le comunicó.
-¿Qué ocurre? - pregunto Hermione, preocupada. Draco se fijó que no hubiera nadie espiándolos.
-Los celos me consumen Granger - le dijo apenado, agachando la mirada.
-¿celos? ¿de quién?
-De Weasley, no soporto que te toque. - dijo irritado, con las manos en forma de puños.
-El es mi novio - se defendió Hermione.
-Sí, pero yo quiero ser el único al que tú beses, quiero ser el único - le pidió. La castaña se sorprendió.
-Creí que éramos amigos con derecho solamente - puntualizó la chica.
-Mira Granger, no estoy seguro de qué ni porque, pero siento algo por ti - le explico
- y quiero tenerte solo para mí. Quiero ser el único en tu vida.
-Malfoy, no soy tu juguete - le dijo ella, un tanto irritada - Y no me vengas con esos cuentos. Tú quieres tenerme en tu poder, como a todas las chicas de Hogwarts, pero yo no soy tan fácil. Yo quiero algo enserio, no soy tu juguete - le repitió.
-Es muy pronto para que tengamos algo enserio, ni siquiera sé que siento por ti.
-Pues cuando lo averigües avísame - le dijo - hasta entonces olvídate de mí. - intentó marcharse, pero el rubio la tomó del brazo y la jaló hasta que sus rostros quedaron a centímetros. - ¿Cuál es tu problema Malfoy?
-¡Eres tú Granger! - exclamó el y luego le dio un beso, utilizando mas fuerza de la necesaria, pero Hermione le pegó una cachetada.
-¡No soy tu juguete Malfoy! - le gritó - Déjame en paz - le exigió y luego se fue, pero esta vez nadie la detuvo. Draco estaba atónito.
Era la primera muchacha que le había negado un beso a él, el príncipe de Slytherin. Era la primera que se resistía. Verdaderamente Granger era única, era distinta a todas las otras chicas y sobre todo, era mucho más difícil. Y eso a Draco le encantaba…