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Désir Interdites — capítulo 8
¡Tengo nuevo Beta! El genialisimo Villa (aprovecho para recomendarles su historia "Dennis, la vida de Astoria" que es realmente buenísimo) así que este capítulo va dedicado para él que me hizo el honor de betearme
Espero que disfruten la lectura (:
Un grito ahogado fue la reacción que ocasionó que una figura saliera detrás de uno de los estantes de la Biblioteca, el chico en cuestión llevaba ya un tiempo escuchando la conversación que se llevaba a cabo del otro lado, pero no fue sino hasta ese momento que decidió que era momento de que los participantes en ella supieran que había estado escuchándolos. Apoyó el hombro contra el estante y cruzó los brazos. Su expresión era de fiera molestia. No aparentaba la edad que tenía, era muy alto para su edad y el cabello ligeramente largo acentuaba esa ilusión.
-Vamos Thomas, por mí ni te pares, estoy interesado en saber cómo termina esa oración.
La reacción no se hizo de esperar, la revista que habían estado leyendo hasta ese instante, fuente de todos los cuchicheos, fue cerrada de inmediato y colocada bajo una de las mochilas. Era tan sólo una tarde normal de viernes en Hogwarts y las clases acababan de concluir.
-Weasley… que… sorpresa verte por acá -logró tartamudear a manera de respuesta Ethan Thomas fijando su vista en él; aparentaba una calma que no sentía.
Sí, ciertamente era una sorpresa. Hugo Weasley rara vez pisaba la Biblioteca, sobre todo un Viernes por la tarde. Normalmente lo encontrabas sobrevolando el campo de Quidditch en su Flaming Spica o gritando instrucciones durante la práctica del equipo de Gryffindor.
-Vaya, ¡qué sorpresa que seas tan inteligente para notarlo!
Una segunda figura se unió a Hugo saliendo también detrás del estante. Lily Potter habló con su habitual tono de sarcasmo, normalmente era una persona muy amigable y no se llevaba realmente mal con Ethan Thomas, pero la pelirroja había estado escuchando la misma conversación que su primo, después de todo. Apoyó el brazo sobre el hombro de Hugo, era apenas unos centímetros más baja que él, y fulminó con la mirada a quienes se sentaban en la misma mesa que Ethan, todos ellos chicos y chicas de su mismo curso.
-Yo realmente, realmente, quisiera -comenzó a hablar de nuevo Lily, con una voz melosa que daba miedo, colocándose el cabello detrás de la oreja y fijando la vista en Ethan-, saber qué otras cosas interesantes tienes para decir acerca de mi hermano y de mi prima.
Hugro frunció el ceño cuando Marishka Abercrombie rodó los ojos con incredulidad. La trigueña fue en el pasado algo así como su novia, si es que a las dos semanas de verse a deshoras por los pasillos podía llamársele así, Hugo tenía bien claro que si alguien no era fan de él y su familia era ella. Marishka sacó la revista debajo de la mochila con la que había sido aplastada y la tiró en dirección a los primos. Lily la cogió en el aire y ella y Hugo juntaron las cabezas para leer el artículo marcado por la hoja doblada.
-Esto no es nada más que un montón de basura -espetó Hugo doblando la edición de "Vérité" a la mitad, una nueva Revista que se editaba desde hacía poco más de una década en el mundo mágico.
-¿Enserio? -preguntó Lily alzando una ceja, de no encontrarse en la Biblioteca hubiera soltado la carcajada-, esa arpía la tiene tomada contra mi familia hace años, está más loca que Trelawney tras 7 botellas de jerez, y aun así como buenos borreguitos se creen cualquier cosa que escriba sólo porque está impresa.
Lily se separó de Hugo, colocó ambas manos en las caderas y caminó dando grandes zancadas hacia la mesa en que se encontraban sus compañeros de casa, aporreó las palmas sobre la mesa y el largo cabello pelirrojo ondeó alrededor de su rostro como el fuego en la chimenea.
-¡Les tengo noticias, cabezas huecas, no porque algo este escrito quiere decir que sea verdad!
-Y esto es basura -agregó Hugo mientras utilizaba la varita para desaparecer la revista, se acercó hacia Thomas para sujetarlo de las solapas de la camisa, alzándolo un par de centímetros de la silla-. En cuanto a ti, vuelve a pronunciar el nombre de mi hermana con tu sucia boca y te aseguro que la paliza que le di a Smith por meterse con Lucy será nada comparada a la que vas a recibir.
Lo soltó tan rápido que casi se cae de la silla. Ethan Thomas le dirigió una mirada furibunda, cogió sus cosas y salió de la Biblioteca precedido por Marishka y los otros dos ocupantes de esa mesa. Lily entornó los ojos mientras los veía partir y bufó algo que sonó muy como a "Cobardes de mierda". Se apoyó sobre la mesa y dirigió su atención hacia Hugo.
-Tú madre nunca debió de haber dejado salir a ese intento de ser humano del frasco en el que la había encerrado.
Hugo asintió, le sonrió y le revolvió el cabello. Un "Hey" a manera de reclamo salió de la boca de su prima. El pelirrojo se apoyó en la mesa a un lado de Lily y le pasó el brazo por los hombros antes de apoyar su cabeza encima de la de ella. El silencio se adueñó del lugar por unos instantes, tantos como Lily pudo mantenerse callada; es decir, no muchos realmente.
-Tú no estarás siquiera pensando que lo que decían esos retrasados mentales es cierto, ¿no? -la forma de preguntarlo hacía imaginar que de responder de la manera incorrecta recibirías un golpe. Así era Lily, intensa.
-Claro que no Lils, no digas estupideces -respondió sin pensárselo un sólo segundo, Hugo.
-¿Entonces? -la pelirroja no perdió el tiempo antes de volver a preguntar.
Esta vez la respuesta de Hugo tardó en llegar. De haber sido cualquier otro de sus primos habría podido mentir con facilidad, pero se encontraba frente a Lily, había crecido con ella y no era sólo porque sus casas estaban una a lado de la otra. No eran sólo primos, eran mejores amigos y desde siempre había sido así. Lily lo conocía mejor que nadie y él a ella. Mentirle a Lily estaba mal y además Hugo sabía bien que por más que James y el mismo Albus insistieran en verla como una niña pequeña, la única verdad era que ya no se trataba de la misma niña pequeña a la que cuidaban en el jardín de infantes.
-Skeeter y sus delirios de incesto con información detallada de posibles intercambios es lo que menos me preocupa, esas son patrañas y sólo cerdos verrugosos sin cerebro como Thomas y compañía se lo creen.
Hugo bufó más que enojado. ¡Por Merlín que eso era una sarta de idioteces! No le enojaba por que cupiera la posibilidad de que fuera cierto, sino porque se trataba de su hermana de quien estaban hablando y regando absurdos chismorreos. Y había sólo dos cosas que hacían que Hugo Weasley fuera peor que un escroguto de cola explosiva enojado, y una de ellas era que se metieran con Rose...
-A ver Weasley, o boqueas de una vez o te vas preparando para ver desde la enfermería el partido contra Ravenclaw -Lily cruzó los brazos, no le gustaba que la dejarán con la duda fuera lo que fuera, ni que la hicieran esperar.
Esta vez Hugo pasó de responderle con el mismo tono de broma de siempre, y fue imposible para la pelirroja no notar el estado meditabundo en el que su primo se encontraba. Se armó de paciencia para esperar que regresara de "uno**de sus estados Granger", como solía nombrarlos ella en presencia de sus demás primos. Se le antojó que había tardado mucho en volver a hablar, pero cuando escuchó lo que dijo creyó que en realidad había sido muy poco.
-He escuchado cosas peores y no de estudiantes precisamente.
Lily asintió tras morderse el labio inferior, sabía a lo que se refería. Esa plática que ambos escucharon ocultos bajo la capa de invisibilidad de su padre. Descruzó los brazos e hizo descender uno de ellos para tomar la mano de Hugo entre la suya, apretó el agarre suavemente. En esta ocasión; rompió cualquier record impuesto previamente al lograr quedarse callada por diez minutos enteros, sin hacer nada más que tener apoyada la cabeza sobre el hombro de Hugo.
-Esos ensayos no se harán solos, ¿sabes? Vamos mí querido padawan, tenemos que seguir buscando esos libros.
Hugo sonrió para devolver a Lily la radiante sonrisa que le estaba dirigiendo al despegarse de la mesa. Era la sutil manera de decir que tenían que pasar a otros temas, el chico se encaminó junto con ella de vuelta al estante en el que estaban concentrados antes de escuchar hablar a Thomas. Las vacaciones de Navidad estaban cerca, entonces tendrían respuestas, irían a casa, y él podría hablar con Rose y Lily con Albus. Ellos les aclararían todo, no era más que un malentendido. No tenía caso preocuparse. Y tenía a Lily… siempre tendría a Lily.