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Monólogos de un hombre enamorado — capítulo 15
Decimoquinto Monologo.
"…"
Me dijeron que he de besar a cincuenta mujeres si es que quiero pasar el resto de mi vida junto a mi verdadero amor, me dijeron que soy muy joven para saber lo que es amar, me dijeron que dejara de llorar por ese amor que no valía, me dijeron que si el amor murió es porque jamás fue amor…
Pero no estoy de acuerdo. Porqué no necesité besar a otras para comprender quién es mi amor verdadero; porque viví al borde y comprendí lo que es estar cerca de la muerte; lloré porque ese amor es lo más valioso que tenía; ese amor yo sé no murió… tan sólo duerme y tal vez duerma eternamente en tu pecho, mientras que en el mío arde.
Quisiera no saber que es posible amar cuando el corazón ha muerto, porque el mío ya no late desde que tú te marchaste y te refugiaste en los brazos de otro.
Quisiera no saber que soy yo el culpable de mi suerte, pues por el curioso sentido del humor del karma yo me estoy muriendo por dentro mientras por fuera he tenido que aprender a fingir el único gesto que jamás pude actuar y así sonreír cuando en realidad quería llorar.
Quisiera saber que el día de mañana me despertaré y tú estarás allí para amarme y que estos años sin ti tan sólo fueron un mal sueño del cual despertaré confuso y con ganas de amarte. Quisiera no haber sido yo quien te arrojó a sus brazos.
Quisiera saber que algún día, solos tú y yo podremos amarnos; quisiera saber que alguna noche miraré al cielo y no bajaré la mirada, llorando al recordar tu nombre viendo las estrellas; quisiera que mi cama no me gritara tu nombre en las noches cuando lo único que busco es dormir y escapar de ésta triste realidad, para llegar hasta ti en ese mundo de sueños en el que ya me he vuelto residente.
Quiero escribir mi nombre y no recordar el tuyo mientras llego a esa parte que nos une y unirá por siempre.
Pero las cosas no son tan fáciles…
Porque la historia que vivimos no se borrará de mi mente, porque jamás olvidaré cómo te gustaban las estrellas, ni esa hoja de papel con tu firma cual estrella con dedicatoria para tu "más grande admirador"; ni esa noche en tu tejado viendo al cielo, sabiendo que mi lugar favorito era… a tu lado.
Porque mi cama no olvida esas caricias y esos besos que jamás se culminaron en la historia, caricias y besos que ahora se han vuelto cicatrices a lo largo y ancho de mi triste corazón.
Porque compartimos más que nuestro pasado y unas cuantas historias…
Sólo me queda decir que es triste saber que a pesar de besar cincuenta labios más, mi corazón comprende que no será posible estar con el amor de mi vida, porque el amor de mi vida no corresponde el sentimiento, porque el amor de mi vida… no es otra más que tú.