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Monólogos de un hombre enamorado — capítulo 3
Monólogo número III.
¿Sexo o Amor?
Y yo, Tanit, en cuanto lo leí lo reclame como mío. Aunque la que los inspira no sea yo.
Tengo una pregunta en general, ¿A caso es necesario el sexo en el amor?
Besar al ser amado parece algo tan común, algo tan inocente y libre de sexualidad, pero un beso es solo el inicio, porque con un beso tierno, el tocar sus labios con tus labios, sentir esa descarga de adrenalina que recorre tu cuerpo, de pronto el rozar de los labios no es suficiente, sólo quieres más y más tu sed por ese ser tan perfecto aumenta sin medida, tímidamente buscas su lengua y comienza una dulce lucha entre ellas.
Pero acaso eso es todo, al beso le sigue esa caricia tan tierna que comienza detrás de sus orejas, recorriendo hacia atrás, al nacimiento de sus lindos cabellos, mientras tu otra mano dibuja el contorno de su figura con la yema de tus dedos, esa dulce sensación de tener a ese ser tan amado cuerpo a cuerpo, aun cuando las ropas estorban.
Comienzas a oler su dulce aroma, y éste te va guiando hacia su cuello, esa esencia te hipnotiza al borde de la demencia, te vuelves adicto a su aroma. Pero son tus labios los que no pueden dejar perder ni un segundo sin contacto con su dulce piel tus manos se deslizan por su cintura mientras la abrazas tan sólo para acercarla a ti, porque no quieres perderla, no quieres dejarla, pues ella es tu mundo, mientas tú sigues besando su cuello y escuchas su respiración cada vez más entrecortada, cada vez más errática pegada a tu oído.
Te tomas un momento para alejar tu boca de su ser tan sólo para verla, apreciar esa bella imagen de una mujer cuando sabe que no existe nadie más para ti, cuando sabe que lo que se aproxima es algo más que sólo sexo.
Tus manos, ya no son tus manos, pues pareciera que éstas tienen mente propia pero sólo quieren lo mismo que tú, comienzan a buscar el calor de su piel, luchando contra esas ropas que bloquean el tacto, ese tacto tan delicioso que no puede ser comparado con nada, tus manos encuentran su calor al deslizarse por debajo de su blusa, mientras ella hace un gesto de confusión, al no saber si el frio de tus manos le causa molestia o placer… tú continuas besando esos labios que te vuelven loco.
Y pasan los minutos entre besos y caricias, mientras la temperatura de ambos se vuelve una sola, mientras las ropas cada vez estorban más y más, te dispones a desabotonar uno a uno los botones de esa blusa que rompe la armonía del dulce tono de su piel, mientras ella desesperada intenta arrancar tu playera de un tirón… pero el calor no da tregua, la pasión eterna guerrera lucha por arrancar el sostén de tu amante, mientras tu mano izquierda con maestría desprende el seguro que te aleja de esa parte tan bella de ella, ella que es más que tu vida…
Te vuelvo a preguntar, ¿Es acaso el sexo necesario en el amor?
No, no lo es, porque uno puede vivir sin recibir ese beso, ese beso que desencadenará esa bella serie de hechos, esa sensual faena.
No, no lo es porque puedes amar eternamente aún sin el roce de su piel.
No, no lo es porque puedes expresar tu amor en versos, en acciones, en una sola mirada.
No, porque puedes mostrarle cuanto la quieres, con el simple hecho de buscar su felicidad antes que la tuya.
No, porque si la amas sabrás cuidarla, porque esa es la tarea del hombre, proteger a ese ser tan bello que pareciera una deidad.
Si… porque cuando la pasión arranca algo más que un te amo, es inevitable desear a esa persona, porque cuando es ella la persona, tu persona, el sexo no es sólo sexo, porque el sexo se convierte en hacer el amor.
Actualizo hoy, porque no podre hacerlo la próxima semana, un comentario no hace daño a nadie.. peor si te da flojera te la pongo fácil: Escribe :
Tomate si quedo mal**Lechuga si esta pasable y Chocolate si te ha gustado.
Así es mas sencillo ¿verdad?