Sirius, No te Enamores — capítulo 3
El tren se había detenido y todos comenzaban a bajar poco a poco. Algunos tan rápido que se tropezaban con los mas pequeños. James comenzó a buscar con la mirada a Lily , debían tomar los carruajes que los llevarían a Hogwarts. Esperaron los últimos carruajes que los llevaran, a la vista solo quedaban dos. En el último estaban una pelirroja con otras chicas, parecían hablar animadas.
-Lily, ¿Cómo pasaste tu verano? - saludó James mientras se acercaba al carruaje. La chica lo miró con cara de pocos amigos.
-Lo pasé evitándote Potter, y para ti soy Evans.
-No me evitaste del todo, respondiste mi carta - las chicas que estaban en el carruaje comenzaron a murmurar y a soltar risitas. Lily le lanzó una mirada furibunda a una de ellas.
-Claro que no Potter, solo te respondí para que me dejaras en paz
-Si si. Como digas pelirroja - el chico se estaba subiendo al carruaje ante las miradas sorprendidas de las jóvenes. Lily abrió desmesuradamente sus ojos.
-Potter ba-ja-te - soltó mientras apuntaba con un dedo al piso.
-No, además Prefecta Evans, hay mucho espacio dentro de esta carroza ¿no crees? Tu como Prefecta de Gryffindor deberías infundir el sentimiento de compartir. Ven Remus, sube, Pete. - los chicos le dieron una mirada a su amigo, como si pensaran que estaba demente. James mientras tanto miraba a Sirius - ¿Qué no vienes Canuto?
-No - Sirius le dio una sonrisa - esperaré por el próximo carruaje. Además este está muy lleno.
James lo entendió, cabeceó mientras el carruaje comenzaba a andar. Sirius se quedó parado, mirando como una chica se acercaba sola.
-Esto debe ser un castigo ¡Por Merlin! - dijo la joven al acercarse - Black, ¿Qué no siempre andas con James? Se acaba de ir en ese carruaje.
-No, esta vez quiero cambiar un poco la rutina. Bonita noche ¿no? - el ojigris le sonrió mientras se estiraba.
-Si si, como digas. Bonita - la chica suspiró - ¿Cuándo llegará el próximo carruaje? - Sirius se encongió de hombros.
-Ha de llegar pronto. ¿Qué no te gusta la compañía?
-No. Como vez me gusta estar sola.
-¿Y tus amigas? ¿Y la chica que estaba contigo esta tarde? - Isabel lo miró y enarcó una ceja.
-Son mis amigas, pero no el tipo de amistad que puedes imaginarte.Además prefiero estar sola, que escuchar las mil maravillas del fabuloso, el grandioso Sirius Black, mientras mis amigas las cuentan.
-Asi que… tus amigas hablan de mi. ¿Y que dicen?
- preguntó Sirius ahora mas interesado en la conversación.
-¿Piensas que te lo diré? Estoy loca Black, pero no como tu pr… - la chica hizo silencio de pronto - en fin Black, haces alardes de conocer a las chicas, pero al parecer no las conoces de verdad. Una chica jamás revela lo que sus otras amigas dicen. A menos que…
-Sea una loca vengativa ¿no? - Isabel asintió. Sonrió mientras continuaba mirando el paisaje - Era lo que ibas a decir. Lo sé. Y dices que no conozco a las chicas.
-Black… - comenzó Isabel - ¿Estás seguro que pasará otro carruaje?
-Si. O eso creo. ¿Por qué?
-¿Por qué? - repitió - Llevamos varios minutos, y no he visto ningún carruaje.
-¿La pequeña niña tiene miedo? - mofó Sirius. Isabel lo miró furiosa, apretó sus puños- Tranquila Sirius está aquí para protegerte.
-No necesito que nadie me proteja. Menos tu. Y si me permites… creo que comenzaré a caminar. - Isabel apartó a Sirius con un brazo mientras se hacía camino hacia el castillo.
-Espera…Hey ¡Espera! - Sirius comenzó a seguirla. Ella miró hacia atrás, y empezó a apresurar el paso - Vas muy rápido.
-Y tu muy lento. Y pensar que eres el Golpeador de Gryffindor. Este año… les ganaremos.
-¡Ja! ¿Ganarnos? - el ojigris comenzó a reir - Querrás decir , que tu equipo nos gane, ya que tu no estás en el. Aunque seas una Ravenclaw. Y eso jamás sucederá. Son muy lentos.
Isabel caminaba mas lento, para esperar a que el muchacho estuviera a su lado, a su mismo paso.
-Puede que las cosas cambien este año.
-Si, si como digas…Isabel.
-No puedo creerlo - la chica fingió sorpresa - Black ha recordado mi nombre. Esto podría ser un momento para recordar toda la vida - juntó sus manos y soltó una risa estridente. Sirius sonrió ante tal escena.
-¿Siempre eres tan sarcástica?
-¿Siempre eres tan poco tolerante al sarcasmo? - respondió Isabel.
-No. Es que me recuerdas a… bueno, eres un poco como yo.
-No lo creo Black. Somos diferentes. Totalmente -Isabel de nuevo miró su reloj - Oh no.
-¿Qué pasa?
-Ya comenzó el banquete Black, McGonagall nos matará. NOS MATARÁ A AMBOS. No quiero ser expulsada.
-No pueden hacerlo - soltó seguro el chico - fue culpa de los carruajes, que jamás llegaron.
-Nos explusarán…Nos explusarán. No puedo dejar Hogwarts. No puedo. Sería… - se decía a si misma.
-Tranquila Jones - le reconfortó Sirius de manera sincera, cosa que la chica notó e hizo que lo mirara a los ojos - no pasará. Lo prometo.
-Falta mucho para llegar. ¿Crees que hayan notado nuestra ausencia?
-Supongo… ¿Crees que nos estén buscando? - ella se encogió de hombros.
-No tengo la menor idea.
-Podemos seguir hablando. Para hacer tiempo. ¿Conozco a alguna de tus amigas? - soltó Sirius con poco tacto. Isabel lo miró y sonrió.
-Black, no hay chica de Hogwarts que no conozcas.
-Mentira. No te había visto.
-Si lo habías hecho, pero he tratado de pasar desapercibida desde que llegué a Hogwarts. En fin, si. Conoces a alguna de mis amigas. Vanessa Fogg. Saliste con ella. Pero luego le dijiste que no salías con chicas de años tan bajos. Tambien, Jane Sommner quiso salir contigo cuando estábamos en segundo. Pero jamás le respondiste a su nota. ¿Quieres que siga?
-Oh no. No. Creo recordarlas. Bien. Pregúntame algo.
-No quiero saber nada sobre ti Black - respondió cortante.
-Aunque sea la persona que mas odies en el mundo, siempre querrás saber algo. Te lo puedo asegurar. ¿O lo que tienes es pena? - bromeó.
-No…Aff Black. Lo haré. ¿Por qué siempre molestan a ese chico? A …Snape creo que es su apellido.
-Lo merece -la respuesta del chico fue rápida y concisa - solo eso.
-Nadie merece ser hechizado. Pero tendrán ustedes sus razones - Sirius la miró. Volteó rápidamente solo para verla. Pero ella seguía inmutable, caminando.
-¿No replicarás? ¿No dirás "Oh Black, son unos mal nacidos por hacerle eso a Quejicus" o "Ustedes son unos unineurona"? - Isabel comenzó a reir.
-No. ¡¿Por qué habría de hacerlo?! Estamos en un mundo libre. Cada quien hace lo que le place. Además, a mi tampoco es que me agrade ese chico. Siempre está ofendiendo a Remus. Y el es mi amigo.
-Entiendo. ¿Desde cuando se conocen tu y Remus?
-Estoy mas que segura que le preguntaste eso luego de que dejamos el compartimiento del Tren ¿no es cierto? - Sirius asintió. Esa chica parecía tener poderes de adivinación - Vamos Sirius nos pongas esa cara. No te estoy leyendo el pensamiento. Mi amiga, se quedó escuchando su conversación y me lo dijo.
-Oh, bueno si pero solo nos dijo que te conoce desde que entraste a Hogwarts. Pero no como se conocieron.
Isabel suspiró y desvió la mirada.
-Remus…estaba en los pasillos. Era de noche y bueno…el y yo nos encontramos. Hablamos durante un rato y nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas en común.
-¿Cosas en común como que? - inquirió el chico con una sonrisa irónica - ¿Leer libros?
-Cosa que tu no haces.
-¿Como sabes que no? Soy uno de los mejores de mi clase - reclamó - además de James, Remus y la pelirroja de Evans.
-Eso lo explica, James te ayuda al igual que Remus.
-No, eso no es verdad Jones. Puedo demostrártelo. Además soy el mejor en duelos.
-Lo sé - la chica luego volteó su rostro, no debía haberlo dicho.
-¿Cómo que lo sabes? - preguntó sorprendido
-Yo… lo he escuchado. Son los rumores que corren en Hogwarts. Espera - la chica se detuvo de pronto - ¿Escuchas eso Black?
Sirius también se detuvo, levantó su cabeza como olfateando el aire, de seguro lo había tomado de su forma animaga. Como acto reflejo tomó a la chica del brazo acercándola hacia si mismo.
-No te muevas, saca tu varita lentamente - ella asintió mientras Sirius se movía despacio, detallando el área.
-¿Crees que sea alguien? - le susurró la chica.
-Quizás solo sea un animal.
-¡Señor Black! ¡Señorita Jones! ¿Qué se supone hacen ustedes en el Bosque? Hemos estado buscándolos por todo el área.Es una negligencia de su parte - La profesora McGonagall había aparecido de la nada. Los miraba muy seria, con la frente ceñida.
-Lo siento profesora pero las carrozas nos dejaron - comenzó Isabel con la frente alta, su porte regio contrastaba con el de la profesora - asi que tuvimos que…
-Señorita Jones. Las carrozas, están limitadas para los alumnos, debieron esperar. Ellas tardan en llegar. ¿ A caso no se los enseñaron? A esperar.- su mirada se dirigió esta vez a Sirius - Estarán castigados. Ambos.
Sirius miró a Isabel. Ella solamente miraba a ala profesora McGonagall de forma solemne. Ninguna mirada hacia el. En verdad Isabel Jones, era una joven muy extraña.
Sin mas nada que decir. Espero les guste este capitulo, Comenten, a ver que tal :) Besos y abrazos de gigante.