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Sirius, No te Enamores — capítulo 4

Al entrar al Gran Comedor, muchos los observaban con detenimiento, susurrando. La chica fue a sentarse a su mesa tan rápido como pudo, siendo recibida por las miradas acusadoras de sus amigas. En cambio Sirius, se sentaba con una sonrisa, al lado de James que lo miraba confuso.

-¿Dónde estabas? ¡Por Merlín! Me he asustado.

-¡Vamos Cornamenta! Nada me ha pasado, solo no ha llegado el carruaje y decidimos venir a pie.

-¿Ustedes? - inquirió Remus - ¿Qué has hecho con Isabel?

-Nada mi querido Lunático, solo hemos tenido una larga caminata. ¿Por qué? ¿Te gusta Isabel?

-No pero…Si hubiera pasado algo, te habrias metido en muchos problemas. Muchos Sirius. - ¿Por qué lo…? - pero una pelirroja se acercaba a sentarse frente a James y Sirius, a la derecha de Remus.

-¡Black! - soltó la chica furiosa - ¿Qué demonios has hecho? Te juro que si nos han quitado puntos…

-¡Calmate Lily! - sugirió James pero luego se arrepintió, la chica le dio una mirada de ira al muchacho.

-Para ti Potter, soy Evans. Y tu Black - la chica dirigió su vista al ojigris - pudiste haberte metido en muchos problemas…

-¿Por qué lo dices? - preguntó serio el chico.

-De verdad Black que poco cerebro tienes. Potter controla a tu amigo, si no quieres que la próxima vez sea yo quien les lance un hechizo a ambos.

Lily se fue a sentar de nuevo con sus compañeras quienes le lanzaban miradas de vez en cuando a los Merodeadores. Sirius volteó hacia la mesa de Ravenclaw,la chica, Isabel no lo miraba le daba la espalda.

-No entiendo, ¿por qué todos me dicen que me habría metido en serios problemas?

-Mejor permanecer en la ignorancia - soltó Remus. James y Sirius se miraron confundidos.

Sirius sabía que había algo tras esa mirada de arrogancia de aquella chica. Isabel. Sabía que todos lo prevenían de algo de lo cual no estaba seguro si era peligroso o no. Ella no trataba de alejarse de el del todo, pero si mantenía sus distancias. El chico sonreía. No sabía como no había visto a esa chica antes, quizás este sería un año totalmente entretenido.

El primer dia de clases, James había levantado a Sirius con un Levicorpus, la primera broma del dia. Remus hizo el contra-hechizo faltando solo 30 minutos para entrar a clases.

-Eres un meroidiota James. Ahora no podré tomar mi desayuno.

-Podrás desquitarte en el almuerzo - le respondió con una sonrisa.

-Si, claro - replicó con sarcasmo - si no se te ocurre primero hacer alguna travesura para que tu "pelirroja" te vea.

-No haré nada. Te lo prometo.

-¿Cómo que no harás nada?

-Le daré su espacio. No la molestaré.

-¿La ignorarás? - preguntó sorprendido mientras se acomodaba su corbata

-No lo harás - habló Remus - y apúrense no quiero llegar tarde el primer dia.

-No la ignoraré, simplemente no me le acercaré a menos que se requiera, y no le hablaré a menos que sea necesario.

Sirius y Remus se miraron fijamente. James se encogió de hombros.

La primera clase había estado tan callada como de costumbre, hasta que las preguntas de Sirius lograron sacar las risas de la clase y la mirada asesina de Lily Evans.

-Como siempre Black - le dijo al cruzarse ambos al salir del salón.

-"Como siempre Black" - la mofó el chico - en serio que no sé como… - pero antes de que pudiera completar la frase vislumbró una cabellera negra que pasaba por su lado - Genial - la siguió dejando a sus amigos tras él, desconcertados. El chico sacó su varita y apuntó hacia la joven. De pronto el cabello de ella se tornaba azul. Todos la observaban detenidamente soltando risas.

-¡Sirius! ¿Qué demonios te pasa? - le gritó mientras se acercaba al chico. Tomó uno de sus libros y le golpeó en el hombro con el.

-¡Auch! ¿Por qué tan salvaje? Solamente quería decirte hola, y recordarte que debemos ir con McGonagall por lo del castigo.

-Ya lo sé. No es necesario que me lo recuerdes "león" así que, si me disculpas… - sacó su varita y volvió su cabello a la normalidad - Ni se te ocurra volverlo a hacer Sirius - lo dejó en medio del pasillo mientras se hacía paso entre los demás alumnos.

-Sirius no debiste hacer eso - soltó Remus con enojo - tienes 16 años. ¡Merlín! Deberías ser mas maduro

-Debería. Mas no es una obligación - el ojigris volteó a ver a su amigo - si te gusta debes decírselo y no andar viéndola mientras la hechizo.

-No me gusta, ya te lo dije. No entenderías.

-Explicame. Es Isabel Jones

-Si ya lo sé.

-Jones, Sirius. Ay olvídalo. No lo entenderás.

-Como digas Lunático, pero ¿lo notaste?

-¿Notar que? - respondió con voz cansada.

-No me llamó Black.

-¿Y eso que tiene?

-No me odia, o por lo menos no le soy indiferente. De otra manera no me hubiera llamado Sirius.

-Es tu nombre ¿no? - Sirius miró a Remus mientras rodaba los ojos

-Olvidalo. Bien ¿y James?

-Se fue a hablar con Frame ya sabes, por lo del próximo partido.

-Cierto. Oye ¿Crees que sea cierto eso de que no le hablará mas a Evans?

-No lo creo. A James le gusta tanto Lily como a ti te gusta esa moto - al decirlo la sonrisa de Sirius se amplió.

-Eso no tiene duda.

El almuerzo había llegado y con ello las miradas de Remus mientras parecía contrariado. Sirius y James estaban comiendo como si jamás lo hubieran hecho en su vida, sin embargo Remus solo sonreía y cabeceaba volviendo a su comida.

-'amos reus o as omido 'ada - le dijo con la boca llena Sirius, quitándole una salchicha.

-Sirius, mastica. O moriras atragantado.

-Remus - dijo finalmente - existe un hechizo ¿recuerdas? Anapneo. Solo apuntas a mi hermosa garganta y listo

-¿Y que si no lo quiero hacer? - replicó apuntándole con el tenedor.

-Pues mi querido Lunático, oh gran amigo de felpa

  • Remus lo miró alarmado - sé que no dejarías morir a un animal tan esplendido como yo.

-¡Al fin admites tu naturaleza Black! - interrumpió Lily que estaba tras el con unos libros en las manos - La profesora McGonagall me envía a recordarte que debes ir a su despacho tan pronto como termine tu ultima clase - le dio una mirada severa a James que se atragantó con su comida solo por sonreírle - Potter, tienes algo en la barbilla. Creo que no has aprendido a comer.

-Me detallas mucho Lily, eso quiere decir que…

-Nada Potter, no quiere decir nada. En fin Black

  • volvió su mirada al ojigris - la verdad no sé como metiste a Isabel en ese problema. De seguro algo hiciste. Madura.

Lily se fue con su caminar altivo. Sirius le lanzó una mirada molesta a James que se encogió de hombros.

-Que humor tiene tu pelirroja ¿eh? Por cierto pensé que no le dirigirías la palabra.

-Lo hice solo cuando fue necesario - replicó - además… Sé que le gusto. Solo que algún dia se dará cuenta por si sola - para sorpresa de los chicos James tomó su bolso y sus libros sobre la mesa y se retiró.

-¿ a este que mosca le habrá picado? - pregunto Sirius mirando como su amigo se alejaba.

-Se llama amor, Sirius, amor - pero Remus dio un respingo cuando vió aparecer a Isabel que le dedicó una sonrisa amplia.

-Remus, ¿Cómo estas?

-Bien Isa ¿tu?

-No me quejo, ¿Qué otra mejor manera de comenzar la semana que con tu amigo Sirius juntos en un castigo? - para sorpresa de Sirius la chica le sonrió - Hola Black ¿recuerdas que tenemos un castigo hoy?

-Si… ya Lily me lo recordó. Gracias - la miró fijamente, había algo en ella que le recordaba a su madre, quizás era la forma en que se mantenía firme. O esa pose altiva.

-Sirius, tienes comida - la chica se acercó y paso su dedo índice por la mejilla del chico. Quitandole el rastro de comida. Sirius pudo sentir el delicado roce de su mano, pequeña y tibia. Ella no se inmutó ante la mirada sorprendida del chico, ni siquiera cuando Remus la miraba inquisitivo.

-Bien, Sirius por favor ni se te ocurra dejarme esperando sola. Porque no quiero limpiar todos los trofeos mientras tu estas sentado en la sala Común de Gryffindor. ¿Entendido? - el ojigris no entendió porque pero solo asintió mientras la veía alejarse con su cabello negro, largo ondeandole detrás en su espalda.

-¿Qué ha sido eso? - soltó Remus

-¿Qué?

-Eso… ¿se llevan bien?

-¿Quién no se la llevaría bien conmigo? - Remus lo miró serio - bien. No se, simplemente ha sido amable. Aunque…

-Ni se te ocurra Sirius. Es una niña tiene 14 años y tu 16.

-Walburga y Orión se casaron casi a esa edad. Solo que Walburga tenía 15 y Orión 19. No hay tanta diferencia.

-Si la hay. Además nadie se casa a esa edad en esta época. Y ni se te ocurra relacionarte de otra manera con Isabel Jones.

-¿Por qué no? - soltó esta vez con tono desafiante Sirius - ¿Te gusta? Vamos responde y juro que la dejaré en paz.

-No es eso Sirius… sabes que aunque quisiera yo no… no podría.

-Si claro que si. Tu problema peludo es solo eso. Un pequeño y diminuto asunto. No deberías prestarle tanta atención. De ser chica me agradaría tener un enrome oso de peluche como tu - Remus comenzó a reir sonrojado - Oh lo siento he sonado como chica. Pero el punto es que si te gusta Jones… deberías…

-No , no me gusta pero, es que le traerías mas problemas.Mas si se llega a enamorar de ti Sirius.

-¿Por qué?

-Porque…pues porque es una niña por eso- Sirius sabía que su amigo ocultaba algo. Pero prefirió no responder. Ahora mas que nunca esa chica de cabello negro y mirada oscura, le parecía interesante. Misteriosa, y con mas secretos de lo que podría llegar a imaginar.

Hola chicos y chicas ¿Como estan? se que ha pasado harto tiempo pero, nuevo capitulo. Espero les guste. Gracias por leer y por agregar a sus favoritos. Amo sus comentarios. ¿Porque no dejarlos? Un beso a cada uno.