Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Sirius, No te Enamores · de

Sirius, No te Enamores — capítulo 5

-Al fin llega señor Black - la voz de la profesora McGonagall arrastrando sus palabras le hicieron recordar a los murmullos de su madre hacia él. Trató de sacar esa imagen de su cabeza, la profesora Minerva era una de sus favoritas, incluso cuando era quien mas lo reprendia.

-Disculpe profesora pero es que estaba…

-No me interesa donde estaba señor Black, un castigo es un castigo, recuérdelo. Bien - La profesora miró a la chica que estaba frente a ella. Sirius no la había notado. La chica le dio una mirada de reojo para luego prestar toda su atención a la mujer frente a ellos - Bien, les puedo decir que este castigo consistirá en limpiar todos los trofeos a la manera muggle. No quiero enterarme que han hecho algún tipo de magia. Su castigo será durante 2 horas por toda una semana. Los estaré vigilando - la mujer con un movimiento de su varita hizo aparecer un patronus. Tres gatos ahora los miraban fijamente - cuando el tiempo haya concluido desaparecerán. No antes. Bien, buenas noches.

La profesora McGonagall se dio media vuelta y los dejó solos. Sirius miró con una sonrisa a a quien ahora sería su compañera de castigo.

-No hables Sirius, estaría haciendo cosas mejores de no ser por este castigo - soltó mientras tomaba uno de los trofeos y comenzaba a limpiarlos.

-¿Cómo que? ¿Acaso tenias una cita? - la chica rodó los ojos y se encogió de hombros.

-No. Pero podría estar estudiando ahora.

-Pensé que todas las chicas de Ravenclaw eran inteligentes. Por eso están en esa casa ¿no?

-Mente cerrada, Sirius. Mente cerrada. Abre un poco tus horizontes. De ser inteligentes todas las chicas de Ravenclaw ninguna de esa casa saldría contigo. ¿no crees? - Isabel comenzó a reir mientras miraba la expresión del ojigris - Solo bromeaba Black. Pero no, Ravenclaw no elige por cuan inteligente puedas ser, sino por como puedas desarrollar tu inteligencia. "Una Inteligencia sin Limites es el mayor tesoro de los hombres" - recitó.

-No entiendo

-Verás… En Ravenclaw la inteligencia no se basa solamente en recitar todo de memoria, sino ver mas alla de las cosas. Te sorprenderías de como son las cosas en Ravenclaw.

-¿Toda tu familia ha estado en Ravenclaw?- inquirió mientras tomaba un trofeo - es por eso de que debes saber todo eso.

Para sorpresa de Sirius la chica no respondió. Solo se quedó mirándolo durante unos segundos, como si tratara de leer sus pensamientos.

-No te importa Black, ¿a caso toda tu familia ha estado en Gryffindor? - esta vez fue Sirius quien quedó en silencio.

-No, nadie de mi familia ha estado en Gryffindor, todos han sido de Slytherin como mi hermano Regulus - esta vez fue Isabel la sorprendida. Sirius no había decidido mentirle sino decir la verdad - Pensé que lo sabias - ella solo se encogió de hombros prestándole mas atención al trofeo.

-Nuestras decisiones siempre vienen por elecciones del corazón a su vez. Sean buenas o malas.

-¿Qué quieres decir?

-De seguro tu mente estaba pensando en Slytherin, pero había algo que te hacía querer ser un Gryffindor - Sirius frunció el ceño. Recordaba ese dia como si hubiera sucedido solo hace unas horas atrás. Estaba parado frente a la mesa de los profesores. Luego escucho su nombre a través del Comedor, caminó hacia donde estaba un sombrero viejo y raído. Veia la mesa hacia donde estaban todos con sus túnicas de Slytherin. Recordó la voz de su madre diciendo que Slytherin había sido la casa de los Black durante muchas generaciones. Pero no sabía si quería eso para él. Aun con solo 11 años le parecía extraño pensar que para él, estar en esa casa significaría la felicidad. Miró al chico que se había sentado con el en vagón.Gryffindor sonaba genial. Además, no debía guardar las apariencias. Siempre le había gustado esa parte del mundo muggle, y sabía que siendo un Slytherin jamás podría demostrar siquiera un cierto arraigo hacia ellos. Luego escuchó un grito Gryffindor. Era la casa que había sido elegida para él - Black. Sirius Black…¿Me escuchas?

-¿ah?

-Te fuiste por unos segundos. ¿Estas bien?

-Si solo estaba pensando… ¿Remus y tu son buenos amigos? - preguntó de repente.

-Supongo que si.Desde hace algún tiempo hemos sido buenosamigos, la verdad, desde que llegué a Hogwarts.

-¿Cómo se conocieron realmente? Tu eres de Ravenclaw - Isabel lo miró intrigada.

-¡Brillante deducción Sirius! Claro que lo soy pero… el no tiene prejuicios con las otras casas, y es una de las pocas personas en las que puedo confiar estando aquí.

-¿Y tus amigas? Siempre se debe confiar en los amigos mas cercanos ¿no?

-No aquí - la chica suspiró y en silencio volvió a su tarea. Sirius se le habían quedado observando, notó que su labio superior se levantaba de vez en cuando, e incluso , que bajo aquella luz tenue podía ver las pecas en su nariz - ¿Black que miras? Me desconcentras.

-Como si para limpiar trofeos hay que estar tan concentrado - bufó - Ademas, eso me da a entender que si te desconcentro es porque …

-Ni lo digas Sirius. No eres mi tipo.

-¿Y cual es tu tipo? Podria hacer el intento - esta vez fue la chica quien bufó y lo miró de arriba abajo con una sonrisa socarrona.

-Tienes buen cuerpo Black, pero tus proporciones física son desproporcionales a la de tu cerebro - Sirius la miró soprendido. Una chica de solo 14 años diciéndole aquello, quizás ya no habría mas nada que lo sorprendiera.

-Igual que tu pero lo contrario. Tu inteligencia es desproporcional a tu físico.

-Es decir, que admites que soy un cúmulo de inteligencia ¿no Black? - la chica sonrió. Había dado en el punto. Sirius sonrió, había recordado algo, debía preguntarlo antes que lo olvidara de nuevo.

-Isabel ¿Por qué me llamas Sirius?

-¿ No te llamas asi? - inquirió confundida.

-Si pero… Bueno pensé que como no te agrado pues…

-Espera espera. Me agradas, pero solo una vez a la semana y en ciertas horas. No tanto como para que te hagas ilusiones - la chica rodó los ojos como si fuera obvio - ¿Quieres que te sea sincera?

-Claro - respondió mientras la miraba fijamente.

-Me gusta tu nombre. Es extraño ¿no crees? Es el nombre de una estrella, Canis Maior - Isabel miró hacia arriba como si pudiera ver las estrellas pasando el techo límpido que los cubria.

-Asi que te gusta mi nombre - recitó el chico cabeceando y limpiando con mas fuerza uno de los trofeos - Lo he escuchado de muchas chicas.

-¿Y te han dicho realmente porque les gusta? ¿ Les has creido?

Sirius no se lo había preguntado. Simplemente escuchaba los susurros diciéndole cuanto le gustaba su nombre Sirius solo eso.

-No - respondió sincero.

-No- replicó con una sonrisa - ¿Sabes Sirius? No eres tan unineurona como Lily dice

-Lily Evans ¿eh?

-No se que tienes contra ella

-Nada - soltó el ojigris - pero es que… James es mi mejor amigo. Y ella lo rechaza siempre, aun cuando se que le gusta.

-Ella es una buena chica, aunque muchos crean que es una sabelotodo mandona. Ademas, James la hostiga, la persigue.

-¿Si alguien te gusta no lo harias? - preguntó Sirius

-No.

-Bien, eres sincera - el chico solo podía mirarla y preguntarse si sería verdad. Aunque pretendiera creerle en ese momento.

-Sirius.

-¿Si? - el joven levantó la mirada para fijarse en el movimiento de los labios de la chica. No la estaba escuchando con claridad, solo podía imaginarse a si mismo acercándose a sus labios y besándola. Trataba profundamente de no pensar en ello.

-… no me estas escuchando ¿cierto?

-Lo siento- se disculpó.

-Te distraes con facilidad. No te conozco mucho pero puedo notarlo.

-¿Qué me decias?

-Preguntaba si este año harían pruebas para los puestos de Quidditch.

-Claro, nos falta un cazador ¿Por qué preguntas? ¿Quieres participar? Aunque no creo que se permitan esos cambios señorita Aguila.

-J aja, Black. Solo preguntaba. ¿De que podríamos hablar estando aquí?

-Supongo que tienes razón.Ravenclaw también necesita cazadores por lo que se.

-Si, creo que me postularé. - Sirius soltó una risa estruendosa - ¿Qué no me crees?

-Eres una chica - soltó con una mirada suspicaz

-Y tu un chico. Me parece que sobreestimas la calidad de el juego de una chica en el Quidditch.

-No lo hago. Tenemos una chica en el campo.

-Summerby - la chica se rascó la nariz - si sé quien es. Pero igual tu comentario sobre que yo era una chica, me hace pensar - Sirius se encogió de hombros

-¿Sabes? Te pareces a alguien familiar. ¿segura que no nos conocemos de antes?

-No. Segura - ella desvió su mirada volviendo al trofeo. Sirius pudo ver un destello de una sonrisa asomándose a sus labios.

-¿No tienes novio? - la sonrisa de la chica se amplió.

-¿Debería importarte?

-No, no realmente, pero me dirás ¿no?

-¿Tu que piensas?

-No tienes. De tenerlo, habría tratado de alejarte de mi a como diera lugar.

-¿Cómo estas tan seguro? - preguntó ella.

-Me ha pasado, como con Leigh Hubert ¿sabes? La chica de Hufflepuff. Su novio me envió amenazas todo el verano pasado. Para nada - el chico sonreía irónico - porque Leigh salió conmigo a escondidas.

La chica no respondió. Desvió su mirada de pronto, y el chico la imitó.

-Desaparecieron.

-¿Quiénes?

-El patronus, so tonto. Ya podemos irnos.

-Oh - Sirius no logró decir mas nada.

-Nos veremos Sirius. Buenas noches - se dio media vuelta ondeando su largo cabello negro al caminar.

-Buenas noches - soltó casi inaudible.

Hola! Se que tardo mucho para actualizar pero pronto terminará esa espera. Espero les guste este capitulo.  Espero comentarios. :) Buenos, malos. Todos son bien recibidos siempre y cuando comenten :) Besos Love ya