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Sirius, No te Enamores — capítulo 8

-¡Espera Isabel! - gritó Sirius a lo lejos mientras la chica volteaba y le daba una mirada de confusión. Detuvo su paso y lo miró cruzada de brazos.

-Sirius Black. ¿Acaso huiste del castillo y decidiste volver?

-Jamás huiría de aquí, es mi lugar favorito. Estaba en casa de mis padres.

-Oh. Bueno entiendo. Que sigas teniendo un buen dia Sirius…

-Espera - esta vez el chico la jaló del brazo - quería saludarte.

-Ya lo has hecho. Asi que…

-¿Tienes algo importante que hacer? - ella negó y luego le dio una mirada al baúl - oh si esto…Debería ir a mi sala común pero, aun no quiero llegar. ¿Qué dices si damos un paseo?

-¿Contigo Black? Sé que no estoy muy cuerda pero…Ir contigo a dar un paseo podría costarme.

-Podria costarte un beso, pero te juro que este paseo será gratis - la chica sonrió ante la ocurrencia de Sirius, quien pensaba, de seguro lo dejaría plantado.

-Vamos, pero que no nos vean por favor Sirius.

Sirius asintió extrañado pero siguieron su camino. Él la guió hasta la entrada del Bosque Prohibido dejando su baúl cerca de un arbusto escondido.

-¿Sabes? Me pareces alguien interesante - soltó Sirius mientras la ayudaba a bajar una empinada.

-¿Interesante? No entiendo… Toda  mi vida he tratado de parecer normal y tu me encuentras interesante. Podria decir lo mismo de ti, pero siempre has sido fascinante para todas  - Isabel volteó a verlo y notó la sonrisa del merodeador ensancharse.

-Mírate, no luces como una Ravenclaw, te ves mas como una Hufflepuff o una Gryffindor.

-¿Y como una Slytherin? - el chico la miró y bufó

-No, no tienes esa…esa… - Sirius dudó - Tu no tienes esa aura de oscuridad que he visto en los Slytherin.

-Tu tampoco la tienes - ella le sonrió y se sentó de golpe cerca de un árbol - ¿Dónde estabas?

-Hum…En mi casa. Se supone que debía ir a una reunión formal.

-Parece que no te fue nada agradable.

-No es nada agradable ser la oveja negra de la familia - volvió a sonreir, como si se sintiera ogulloso de ello.

-Buen juego de palabras, aunque quizás serías la oveja Blanca.

-Único en mi especie - dijo el ojigris e hizo un ademan de presentación.

-No creo que seas al único en tu especie Sirius. Aunque quizás si el mas arrogante. En fin…Me siento como pez fuera del agua aquí contigo. Creo que cada uno debería estar en su sala común.

-¿Ya te aburriste? Puedo ser mas divertido.

-¿Hacerte mas el Idiota? ¿Si se puede?  - Sirius bufó y se encogió de hombros.

-No. Puedo hacerte una petición poco decorosa - la chica se sonrojó pero aún así no perdió su compostura, y continuó con su pose arrogante.

-Pide, y tus súplicas serán escuchadas y luego decidiremos tu destino.

-Quiero que me dejes darte un beso.

-Pensé que eras de aquellos que robaban besos, no que los pedían - le dijo la chica entre risas, lo que hizo que Sirius se levantara.

-¡Tienes razón! Pero no podría haber seguido hablando contigo de haberte robado el beso. Remus siempre dice que si pides las cosas con decencia..

-…siempre puede que te las concendan - terminó ella, tomando la mano del chico que la ayudaba a levantarse - lo sé. Siempre lo dice. Sirius. No creo que sea bueno estos encuentros, no quiero rumores.

-Pero podemos ser amigos ¿verdad?

-Tu no tienes amigas.

-Cierto - dijo con cierta picardía mientras sus mejillas tomaban color - y no quiero que lo seas. Eres una jovencita muy peculiar, pero no por eso dejas de ser…

-¿Atractiva?

-Iba a decir apetecible de cierto modo, pero no son cosas que se discuten con una chica de 14 años.

-Puede que tenga mas experiencia que tu - Sirius soltó una carcajada que hizo que la chica se enojara.

-No te ofendas Isabel, pero con 14 años, quizás lo máximo que hayas recibido será un beso en la mejilla.

-Olvidalo Black, puedes quedarte con la duda.

Isabel comenzó a caminar y Sirius la siguió con una sonrisa triunfante en sus labios, de pronto Sirius le sujetó fuertemente del brazo y la atrajo hacia sí mismo. La chica aguantó la respiración pero no se inmutó, solamente se quedó inmóvil.

-¿Qué haces Sirius? - preguntó la chica mientras sentía la respiración del ojigris muy cerca.

-Nada, o por lo menos, nada que no sea obvio.

-Sueltame o comenzaré a gritar.

-No, no lo harías.

-No me conoces.

-Tu tampoco a mi, no sabes que es lo que pienso hacer - la chica lo miró dubitativa. El chico con sus labios rozó la frente de la chica hasta llegar a su nariz con dulzura. Luego cuando se acercaba a sus labios, se desvió y le dio un beso en la mejilla. Ambos se separaron y se miraron asombrados, la chica como un acto reflejo se tocó la mejilla. Sirius salió corriendo de aquel lugar, sin embargo ella no lo siguió. Se detuvo allí, respirando profundo y con la confusión en su mirada.

Sirius Black, había tomado su baúl y corria hasta la sala común. Le dijo a la Dama Gorda la contraseña que le había dicho McGonagall al llegar y subió a la habitación de los chicos como un poseso. Allí se encontraba James quien leía una revista muggle que había dejado Sirius antes de irse.

-¡Sirius! Canuto hermano. ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué vienes así?

-No hice nada…No lo hice - decía repetidas veces.

-¿No hiciste que? - inquirió preocupado.

-No la besé.

-¿A quien?

-A Jones ¡Jones! No la besé, no se que me ocurrió. La iba a besar, y a…a desvestirla allí mismo. Sabía que no se resistiría luego de estar allí, pero no se que sucedió, solo le di un beso en la mejilla.

James lo miraba extrañado e hizo que se sentara en la cama.

-¡Vamos Canuto! No es como si se hubiera acabado el mundo. Tendrás otra oportunidad, otro día. Quizás…No sé. Por primera vez en tu vida tuviste un ataque de conciencia. Además solo tiene 14 años.

-¡Por eso! Debía haber sido mas fácil para mi. Pero…No pude.

-¿Ella te gritó o…?

-No. No hizo nada. Ni siquiera me siguió.

-Puede que mañana te espere echa una furia.

Sirius lo miró y asintió. No sabía que le deparaba el futuro pero estaba seguro que no sería nada bueno.

La mañana siguiente Sirius caminó tan rápido como pudo hacia el comedor, esperando encontrarse con la chica y conversar con ella. Pero ella no se inmutó a verlo directamente. Sirius la siguió hasta uno de las aulas y le tocó delicadamente el hombro mientras hablaba con una de sus amigas.

-Jones, ¿Puedo hablar contigo un segundo?

-Claro Sirius - el chico se sorprendió de la amabilidad de la joven - ¿Bien que quieres? - preguntó cuando ya estaban un poco alejados.

-Pues yo… Ayer. Cuando traté de…

-Creo que no intentaste besarme. Creo que lo que tuviste fue un ataque libidinoso, y quisiste ver que pasaba. Será un misterio ver que te pasó Sirius, usualmente los rumores dicen que eres toda una furia cuando estás con una chica.

El ojigris se quedó observándola durante unos minutos. Luego suspiró.

-Tienes razón. Para mi es un misterio. No suelo pedir disculpas por intentar besar a una chica, pero… Lo siento. No debí. Creo que me dejé llevar un poco. Espero no te hayas molestado.

-No, no lo hice. Pero te pido, que por favor no intentes hacerlo de nuevo, porque no seré tan condescendiente y no dudaré en usar mi varita.

-Como si no hubieras querido que algo sucediera - soltó con sarcasmo.

-Si quería, pero volviste en razón y descubriste con quien estabas - Sirius la miró con sorpresa mientras ella se daba la vuelta y lo dejaba allí parado, con una mano pasando por su cabello.

Hola, tenía tiempo sin actualizar. Espero les guste. Nos leemos, comenten :)