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Embarazada de mi mejor amigo — capítulo 3

Capítulo 3:

Quédate esta noche conmigo

-¡Ron!- la pelirroja se abalanzó sobre su hermano cuando lo vio.

-Hola hermanita.

-Me alegro de verte- Ginny se volvió hacia Hermione- ¡Hermione!

-Hola Ginny- la castaña abrazó a su amiga.

-¡Estás guapísima! - exclamó la pelirroja.

-Muchas gracias Gin, tu también luces preciosa.

-Vaya preciosidades tengo en mi casa- Harry bajaba las escaleras mientras contemplaba a su novia y a sus amigos.

-Gracias tío, yo también te quiero- dijo Ron riendo.

-Qué pasa tío- Harry abrazó a su amigo.

Hermione los miró, y cuando se separaron Harry clavó la vista en ella.

-Wow...-Harry se acercó a ella- Hermione estás preciosa.

-Gracias Harry- la castaña le sonrió de oreja a oreja y le abrazó.

-Bueno vamos vamos que la centa está lista, por aquí- Ginny les indicó sus asientos.

Una vez se sentaron en la mesa, Ginny habló.

-Ron, Hermione - comenzó a hablar Ginny- Harry me ha contado, bueno lo que ha pasado. Lo siento de verdad, yo pensaba que ibaís a durar y...

-Gin, tranquila. Hemos acabado sí, pero seguimos siendo los mejores amigos, ¿verdad Herms?

-Por supuesto- Hermione le dedicó una sonrisa cómplice al pelirrojo.

-Eso sí, yo me voy a mudar a un pequeño apartamento que he encontrado a muy buen precio, ya que resultaría un poco incómodo seguir viviendo juntos- comentó Ron mientras pinchaba patatas de su plato.

-Ron, ya te dije que no hacía falta que te mudaras, no me incomoda vivir contigo, eres uno de mis mejores amigos.

-Hermione no insistas, y no te preocupes que nos seguiremos viendo a menudo, no te librarás de mi tan fácilmente.

-Eso es lo que temo- Hermione esbozó una sonrisa picarona. Todos rieron a carcajadas.

La cena transcurrió con tranquilidad. Los cuatro amigos charlaban y reían recordando anécdotas de cuando eran unos críos, de su estancia en Hogwarts y de las aventuras que habían vivído juntos.

-Es un poco tarde, he de irme chicos- dijo Hermione levantándose de la silla- muchísimas gracias por la cena, ha estado riquísima.

-Vamos Herms, quédate un rato más- pidió Harry- además mañana es sábado, no tenemos que trabajar.

-Es cierto Hermione-dijo Ron- ¡Eh tengo una idea! ¿Por qué no nos vamos de fiesta? Necesitamos despejarnos un poco.

-Que gran idea tío, hace tiempo que no salgo a tomar algo por ahí-decía Harry.

-Chicos ya sabéis que yo no soy mucho de ir de copas...-Hermione frunció el ceño.

-Oh vamos Hermione- dijo Ginny- una vez no hace daño ¿no?

Harry y Ron la miraron con la típica mirada de "perrito abandonado".

-¡Sabéis que no puedo resistirme a esa mirada!- replicó Hermione- oh está bien.

-Esa es mi Hermione- dijo el ojiverde- entonces ¿vamos? Las damas primero- Harry se levantó de la silla y se dirigió a la puerta.

-Muy amable- la pelirroja le sonrió y salió por la puerta seguida por Hermione y los chicos.

Mientras caminaban en la oscura noche de las calles de Australia minutos después entraron a un bar de copas que Ron conocía, pues lo frecuentaba bastante. El bar estaba a rebosar de gente y la música estaba a todo volumen. Los chicos se hicieron paso entre la gente y llegaron a un lugar de la barra que estaba algo despejado.

-¿Qué queréis de beber chicos?- preguntó Ron.

-Vodka- dijo Harry.

-Ron con miel- pidió Ginny.

-¿Y tú Herms?- preguntó el pelirrojo dirigiéndose a su amiga.

-Eh...pues lo mismo que Ginny.

-Bien. Señorita cuando pueda póngame dos vodkas y dos ron con miel, por favor.

-Enseguida- respondió la muchacha.

La gente bailaba alegremente en la pista, Hermione sentía que le iban a explotar los oídos.

-¡Eh Herms!- le gritó Harry, ya que con el ruido apenas se escuchaba así mismo.

-Dime Harry- Hermione también alzó la voz.

-¿Has bebido alcohol alguna vez?

-Ehm bueno, la verdad es que solo lo probé una vez en Nochebuena, pero solo un poco. Tampoco me va mucho ese rollo.

-Ya veo. Pues eso está bien la verdad, pero bueno una copita al año no hace daño ¿no?

-Pues no jajaja- Hermione rió ante el comentario de su mejor amigo.

La muchacha apareció con los cuatro vasos.

Ron bebió de su vaso y lo dejó a la mitad. Hermione se quedó con la boca abierta.

-¡Ronald!- le gritó su amiga castaña.

-No te preocupes Herms, estoy acostumbrado- Ron le sonrió.

Ron veía que su amiga solo bebía pequeños sorbos, no le entraba tanto como a él y Harry.

Había transcurrido una hora desde que los amigos llegaron al bar. Hermione y Ginny observaban como Harry y Ron llevaban varias copas, y los dos estaban demasiado felices.

-Creo que ya tienen el puntillo- le gritó Ginny en medio del ruido a su amiga.

-Ya lo veo- respondió Hermione mirándolos preocupada.

-¡Heeeermanitaaaaaa, vamos a bailaaaaaaaar!- Ron estaba rojo como un tomate y se tambaleaba a veces.

Hermione miró a Ginny desconcertada.

-Sí, sí vamos Ron- Ginny miró a Hermione- me lo llevo un rato afuera a ver si se despeja.

Hermione asintió y vio como su pelirroja amiga se alejaba con su hermano entre el gentío.

Ella se quedó observando a Harry.

-Harry, por favor, para de beber, ya has bebido suficiente. Mira como estás- Hermione le arrancó la copa de la mano.

-Hermi-mione- balbuceba Harry- no seas aguafiestas-tas, ¿te han dicho alguna vez que estás buenísima con ese vestido?

-Harry por dios, estás completamente borracho. Te llevo a casa ahora mismo.

Hermione jaló a su amigo del brazo y lo llevó fuera del bar. Se encontró con Ginny agarrando a Ron para que no se desplomara en el suelo. Sus pies parecían gelatina.

-Creo que no ha sido muy buena idea esto de ir de copas- comentó Hermione pasándose el brazo de Harry por el hombro- mira como están.

-Tienes razón- decía Ginny- llevaré a mi hermano a mi casa, no creo que esta noche esté en condiciones de mudarse a su nuevo apartamento.

  • Yo llevaré a Harry a la mía -dijo Hermione- si no te importa Gin. Le voy a hacer una valeriana para que se espabile.

-De acuerdo Hermione, no me importa- Ginny le sonrió.

-Mañana por la mañana te lo mando a casa, no creo que esta noche tenga cuerpo para trasladarse de un sitio a otro.

-No te preocupes Hermione. Sé que está en buenas manos contigo. Yo me ocuparé de Ron.

-Hasta mañana entonces Gin- dijo la castaña.

-Hasta mañana- Ginny se fue alejando con su hermano a cuestas.

A Hermione se le hizo eterno el camino a casa, pues llevar a su mejor amigo a cuestas sin casi poder caminar le resultaba agotador. Dió gracias cuando llegó a la puerta y la abrió con llave.

-Her-Hermione- decía Harry.

-Tranquilo Harry, te llevaré arriba para que te acuestes y te prepararé una valeriana- Hermione empujaba a Harry por las escaleras- te hará sentir mejor.

Cuando llegó a la habitación en la que solía dormir con Ron acostó a Harry en la cama. Le quitó los zapatos para que pudiera estar más cómodo.

-Ahora vuelvo Harry, tú descansa.

Hermione sintió que Harry la agarró del brazo.

-No-no te vayas Herms- balbuceaba Harry, aunque ella le entendía perfectamente- quédate conmigo, por favor.

-Pero Harry voy a prepararte algo para que te sientas mejor.

Harry se incorporó en la cama. Parecía que al menos podía moverse por sí mismo.

-No Hermione. Quédate conmigo esta noche, te necesito- Harry la tomó del rostro con ambas manos- necesito que estés a mi lado una vez más, como siempre lo has estado todos estos años.

Hermione empezó a sentir cosquilleos por su cuerpo ¿por qué demonios le ponía tan nerviosa tener a su mejor amigo tan cerca? Sólo era él, Harry, su mejor amigo de toda la vida. ¿Qué diablos había cambiado?

-Harry, tranquilo. Estás ebrio, escúchame, yo estaré contigo siempre ¿vale? Como siempre lo he estado- Hermione lo miraba fijamente a los ojos.

-No, no es solo siempre, quiero que estés conmigo ahora mismo. Necesito tenerte cerca- a Hermione le dio la sensación que Harry se estaba acercando demasiado a ella.

-Está ebrio -pensó la castaña- no sabe lo que dice.

-Harry, escucha...

-No.Escúchame tú- Harry la miró a los ojos- Hermione estoy harto de fingir, no solo siento que eres mi mejor amiga, siento que eres algo más, siento que estoy perdido si tú no estás conmigo, no puedo vivir sin ti, Hermione.

-¿Harry pero qué...- Hermione se calló de repente, pero no porque ella lo quiso, sino porque su mejor amigo la estaba besando. ¿Qué estaba pasando? Esto no podía ser, no podían besarse, Harry estaba con Ginny, él era su mejor amigo...lo más extraño es que la castaña no hizo nada por apartarlo. Ella abrió un poco la boca para dejar paso a la lengua de él...¡demonios fue un acto reflejo! Pero ella no se detuvo, seguía el ritmo del beso.

Harry se separó de ella y la miró.

-Harry esto...

-Shhh- Harry le puso un dedo en los labios- no estropees este momento. Te quiero Hermione. No me dejes solo esta noche.

Hermione no podía articular palabra, quería decir algo, parar esto, pero Harry de nuevo se lo impidió. Sentía como la tumbaba en la cama y él se ponia sobre ella. Empezó a desabrocharle el vestido mientras la besaba...Hermione no podía pensar, además ni siquiera le desgradaba lo que Harry estaba haciendo, al contrario, se sentía ... muy bien, así que solo dejó que el tiempo transcurriera por sí solo.

La luna brillaba a través de la ventana. Hermione clavaba sus uñas en la espalda de Harry, sentía que iba a explotar de deseo. Sus suspiros y gemidos se ahogaban en la oscura habitación.

-Harry...-el gemido de Hermione retumbó en la habitación. Ella temblaba bajo él. Ambos llegaron al placer extremo.

Harry se apartó de ella y la abrazó. Hermione se sentía en el cielo, fue la mejor experiencia de su vida.

Gracias por leer y espero que les guste el capítulo (: