← Embarazada de mi mejor amigo · de
Embarazada de mi mejor amigo — capítulo 4
Capítulo 4:Una pequeña fiesta
Hermione abrió los ojos debido a que el sol le molestaba en la cara. Todavía recordaba la experiencia de anoche, miró a su lado y vio a Harry profundamente dormido. Aún no podía creer lo que había pasado, no podía creer que Harry le hubiera hecho el amor, ella había compartido esa experiencia con Ron, pero con Harry fue diferente, jamás se había sentido tan bien en su vida...pero recordó que Harry estaba borracho...¿y si todo lo que le había dicho era debido su borrachera? ¿Y si solo fue una noche tonta? Para ella por lo menos no lo fue.
-Harry no puede saber lo que ha pasado- pensó. Se levantó rápidamente, recogió su ropa y se dirigió a la ducha.
Tapó a Harry con la sábana, cuando se despertara ya se inventaría lo que decirle.
Bajó las escaleras y se preparó un café cargado. Necesitaba despejarse.
Mientras en la habitación Harry se despertó. Sentía que la cabeza le iba a explotar.
-¿Qué demonios...?- Harry apartó la sábana y vio que estaba desnudo. ¿Dónde estaba? ¿Y qué paso anoche? Lo único que recordaba es que estuvo en un bar con sus amigos y que se sentía muy mareado. Se dio cuenta que no estaba en su cama, se levantó, recogió su ropa del suelo, que ni siquiera sabía como había acabado ahí, se vistió y bajó las escaleras.
El ojiverde vio a su mejor amiga sentada en la mesa desayunando. ¿Estaba en casa de Hermione? ¿Pero cómo?
-¿Hermione?-Harry acababa de llegar a la cocina.
-¡Harry!- Hermione se sobresaltó- ¿estás mejor? ¿has dormido bien?
-Sí...bueno me duele un poco la cabeza. Hermione- Harry la miró- ¿puedes explicarme por qué estoy aquí en tu casa, he dormido en tu cama y estaba desnudo?
Hermione se levantó de la silla y empezó a retorcerse las manos.
-Harry ven, siéntate.
Harry obedeció a su amiga y se sentó a su lado. Él la miró y esperaba una respuesta.
-A ver Harry-empezó Hermione- ¿te acuerdas de algo de lo que hiciste anoche?
-Pues lo único que recuerdo es que estaba con vosotros en un bar, que Ron y yo empezamos a beber y me sentía mareado.
-¿Nada más?- insistió su amiga.
-No, nada más.
-Bien- Hermione agachó la cabeza y luego lo miró- pues bueno tú y Ron empezasteis a beber y os pusistéis totalmente borrachos- Harry se avergonzó un poco- y Ginny y yo os tuvimos que sacar fuera y llevaros a casa. Ginny se llevó a Ron a vuestra casa, pues como comprenderás no estaba en condiciones para hacer mudanzas, y yo te trajé aquí para hacerte una valeriana y que te espabilaras un poco, porque no quería que Ginny cargara con los dos en ese estado, y...
-¿Y?- insistió Harry, que estuvo atento a toda la historia.
-Te llevé a la habitación y cuando llegué con la valeriana estabas dormido, y no quería despertarte, así que dormí en el sofá.
-Ya veo...pero ¿por qué estaba desnudo?
-Uhm, pues no sé, tendrías calor y te quitarías la ropa, yo no sé nada porque cuando te deje dormido estabas con la ropa puesta, y yo he pasado toda la noche aquí en el salón- Hermione se sentía rarísima mintiéndole, pero debía hacerlo, no sabría como reaccionaría Harry si le decía la verdad, y no quería imaginarse como lo haría Ginny.
-Todo esto es tan raro- dijo Harry confuso.
-Ya dije que no era buena idea irse de copas- Hermione se levantó del sofa- mira como acabásteis.
-Herms- Harry la alcanzó- siento haberte causado tantas molestias, ¿me perdonas?- le cogió las manos y la miró.
Hermione sintió que se iba a derretir cuando Harry la miró. Recordó como estaba su amigo sin ropa...¡por dios Hermione no pienses en eso!- se dijo a si misma- respira hondo.
-No es ninguna molestia Harry- dijo la castaña con toda la normalidad del mundo- soy tu amiga y estoy aquí para que lo necesites, y no iba a dejarte solo estando en ese estado.
-Gracias Herms- Harry la besó en la mejilla.
Nada comparado con lo de anoche, pensó Hermione.
-Ginny debe de estar preocupada, debo irme- Harry la abrazó- gracias por todo Hermione.
-No hay de qué- la castaña sonrió, le encantaba tenerlo cerca.
-Bueno, nos vemos Herms.
-Adiós Harry- Hermione se quedó parada en la puerta hasta que se fue.
Ella cerró la puerta. Algo había cambiado, ya no veía a Harry como su mejor amigo, sino como algo más, como siempre lo había visto y nunca se había dado cuenta, y ahora supo que Ron tenía razón.
-Ya estoy en casa- dijo Harry dejando las llaves encima de la encimera.
-¡Harry!- exclamó Ginny- ¿estás bien? Estaba preocupada- la pelirroja lo abrazó.
-Tranquila Gin, estoy bien, Hermione me ha ayudado- dijo Harry rodeándola con los brazos.
-Lo sé, anoche te llevó a su casa, le tengo que dar las gracias- decía Ginny- Ron está arriba durmiendo en nuestra cama, aún no se ha despertado, creo que estaba peor que tú.
Harry rió.
-Creo que no fue buena idea lo de salir de copas, bebistéis demasiado- dijo la pelirroja.
-Sí creo que nos pasamos un poco ¿no?- Harry la miró mordiéndose el labio.
Ginny lo miró seria.
-Lo siento- Harry no pudo evitar sonreír.
-No te preocupes, pero durante un tiempo no volváis a pisar un bar- le dijo la pelirroja.
-Te lo prometo- Harry la besó, de repente sintió algo muy extraño, mientras besaba a Ginny pensó Hermione. Él se despegó rápidamente.
-¿Estás bien?- preguntó Ginny preocupada.
-Si si, es solo que me duele un poco la cabeza.
-Eh, buenos días- Ron acababa de bajar las escaleras y se encontraba en el salón. Tenía los pelos alborotados y las ojeras marcadas.
-Qué mal aspecto tienes Ronald- comentó Ginny mirándolo.
-¿Qué ha pasado? No recuerdo nada...auch mi cabeza- el pelirrojo compuso una cara de dolor.
-Normal, anoche acabásteis borrachos los dos, anda sentaos que os voy a preparar algo- Ginny se dirigió la cocina.
-¿Harry que nos pasó anoche?- preguntó Ron sentándose en la silla.
-Pues como bien ha dicho Ginny acabamos ebrios y nos tuvieron que llevar a rastras ella y Hermione- dijo Harry que al cabo de un segundo soltó un bostezo.
-Ya veo...¿y Hermione?- preguntó el pelirrojo.
-Pues estará en casa, le tengo que dar las gracias porque se ocupó de Harry mientras yo me ocupaba de ti Ronald- Ginny se sentó en la mesa con ellos- aquí tenéis unos cafés cargados.
-Gracias- Ron bebió un sorbo- así que Hermione se ocupó de ti- dijo el pelirrojo mirando a su amigo.
-Así es- Harry removió el café- me llevó a su casa y me quedé allí dormido como un tronco, la pobre tuvo que dormir en el sofá.
-Pobre Herms- dijo Ron mientras bebía otro sorbo de café.
-Sí, y me he levantado con un dolor de cabeza impresionante, menuda resaca- Harry se bebió el café de un trago- bueno me voy a dar una ducha, la necesito- el moreno se levantó de la mesa y subió las escaleras.
Ron y Ginny se quedaron en silencio.
-Bueno Gin, lamento haberte causado tantas molestias- el pelirrojo se levantó y puso su vaso en el fregadero- he de irme a recoger mis cosas a casa de Hermione para mudarme al apartamento.
-Claro hermanito, hasta luego entonces- la pelirroja se acercó a su hermano y lo besó en la mejilla.
-Adiós Gin- Ron desapareció por la puerta.
Hermione había estado nerviosa toda la mañana. No paraba de darle vueltas a lo que ocurrió anoche. ¿Con qué cara miraría a Harry sabiendo que se acostó con él? No sabía si era peor que no lo recordara, aunque por otra parte le dolía, pues todas aquellas palabras que le dijo el moreno jamás se las había dicho nadie, ni siquiera Ron. ¿Y si había sido un sueño? No, imposible, ella lo recordaba todo a la perfección, Harry se despertó desnudo en su cama...¡diablos que vergüenza pasó! Aún no asimilaba la situación, bueno a lo mejor no era tan grave como parecía, se acostó con su mejor amigo una noche, ¿y qué? Nadie lo sabría...
-Oh es imposible estar tranquila habiendo cometido ese error- Hermione dijo esto en voz alta sin pensarlo y en ese momento se sobresaltó al oír su nombre. La castaña se giró y vio a su amigo pelirrojo parado en el salón.
-¡Ah Ron! Me diste un susto de muerte- exclamó la castaña con la mano en el pecho.
-Lo siento Herms- dijo el pelirrojo esbozando una sonrisa- yo venía a por mis cosas para mudarme.
-Ah si, tu maleta está arriba, espérame que te la bajo.
La castaña subió las escaleras hacia la habitación, mientras cogía la maleta olió algo...era un olor familiar para ella. Instintivamente se acercó a las sábanas, aún deshechas, y las olió. Olían a él. Olían a Harry.
-Maldita sea- se dijo así misma, a los pocos minutos se apartó de la cama y bajó dando trompicones con la maleta.
-Gracias Hermione- le dijo Ron cogiendo su maleta- Oye, esta noche he pensado en organizar una pequeña fiesta para la "inauguración" del apartamento.
-¿De nuevo piensas en fiesta Ronald? Te aseguro que...
-Hey Herms- Ron se pusó frente a ella y la miró- tranquila, va a ser una cena, invitaré a nuestros antiguos amigos de Hogwarts y pasaremos una noche agradable todos juntos, ¿te parece?
Hermione respiró hondo.
-Oh está bien- dijo ella dedicándole una sonrisa cómplice al pelirrojo.
-Así me gusta- Ron la abrazó- oye Herms, ¿te ocurre algo? Cuando he llegado te he visto nerviosa.
-¿Nerviosa?- nerviosa empezaba a ponerse en ese mismo instante- ¿yo? No no para nada, por qué iba a estar nerviosa- Hermione empezó a mirar de reojo.
-Herms, te conozco demasiado bien. Algo te precoupa.
-Ron- ella le sonrió- de verdad estoy bien.
Ron frunció el ceño.
-Confía en mí, estoy bien- Hermione le tomó una mano- anda vete ya, esta noche nos vemos.
-Está bien, esta noche a las 9 en mi apartamento, dos calles más abajo de la casa de Ginny y Harry, portal 12- el pelirrojo le hizo un ademán con la mano- adiós Herms.
-Adiós- cuando Ron se hubo marchado ella cerró la puerta.
El reloj marcaba las 20:55. Harry se encontraba en frente del espejo de su baño dándose el visto bueno. Llevaba unos pantalones negros lisos, una camisa blanca cuyas mangas llegaban a los codos y zapatos negros. Algunos botones desabrochados de su camisa hacían que su pecho quedara al descubierto. Intentó arreglarse el pelo con gomina, con buen resultado consiguió domarlo y que le quedara "medianamente" decente.
-¡Harry llegaremos tarde!- Ginny le gritaba desde el piso de abajo.
Harry se dio un último vistazo al espejo y bajó rapidamente las escaleras.
Ginny llevaba un vestido de satén color rojo que le llegaba hasta las rodillas. Las mangas de tirantas terminaban en un escote triangular. Su pelo rojo estaba perfectamente liso.
-Wow, estás preciosa amor- el moreno se acercó a su novia para tenderle el brazo.
-Gracias- Ginny sonrió, le tomó el brazo y juntos salieron de la casa.
En el apartamento del pelirrojo había gente de un lado para otro, algunos abrazaban a los viejos amigos, otros iban de allá para acá con bebidas en la mano y otros charlaban tranquilamente en el jardín.
-Una agradable velada, Ron- Luna Lovegood se había acercado al pelirrojo- me encanta estar de nuevo con los viejos amigos y pasar un rato juntos, además, Australia es preciosa.
-Gracias Luna- dijo Ron- por cierto, estás guapísima.
Luna no llevaba uno de sus vestidos extravagantes. Llevaba un fino vestido de tirantas hasta las rodillas de color esmeralda, con algunas lentejuelas negras, y se había alisado el cabello rubio.
-Gracias Ron- la rubia le sonrió- me enteré de lo tuyo con Hermione, lo siento mucho. Hacíais una bonita pareja.
-Oh, eso es agua pasada. Ahora somos los grandes amigos que siempre hemos sido, y creo que es mejor así.
-Qué bonito- dijo Luna con voz soñadora- me gusta cuando las parejas acaban así de bien.
Ron sonrió a la rubia.
-¿Te apetece bailar? - el pelirrojo le ofreció la mano.
-Oh será un placer- Luna dejó su copa en una mesa cercana y fue con Ron hacia el centro del salón.
El timbre sonó. Dean Thomas se acercó a abrir la puerta.
-¡Harry, Ginny!- exclamó el muchacho.
-¡Hola Dean!- el ojiverde abrazó a su amigo.
-Dean- Ginny le sonrió y lo abrazó.
-¿Cómo estáis? ¿Qué tal os va?- preguntó Dean mientras se acercaba con sus dos amigos a la mesa de las bebidas.
-Muy bien, la verdad- Harry se echó whysky en una copa- nos va fenomal, ¿y a ti?
-Bastante bien- Dean bebió un sorbo de su vaso- acabo de empezar a trabajar como editor en el Diario el Profeta.
-¿Sí? Me alegro por ti Dean- dijo Ginny.
Ron se acercó a ellos.
-¡Estáis aquí!- el pelirrojo los abrazó- me alegro que hayáis venido.
-No podíamos faltar- decía Harry- además te hemos visto un pelín ocupado con Luna- su amigo sonrío pícaramente.
-Oh si- dijo Ron- solo fui amable y la invité a bailar.
-Claro- Ginny rió y miró su vaso- por cierto Ron, he invitado a alguien a tu fiesta.
-¿A quién?- preguntó Ron bebiendo de su copa.
-A Viktor Krum.
Ron escupió la bebida y casi se ahoga. Dean le dió unas palmaditas en la espalda.
-¿Qué hiciste qué?- exclamó Ron exasperado. De todos era sabido que Viktor Krum no era muy del agrado de Ronald Weasley, ya no solo porque intentara "ligar" con Hermione en el baile de Navidad de cuarto año, sino también porque él lo consideraba creído y arrogante que se las daba de machote en el Quidditch.
-Ron no seas crío- le espetó Ginny- es amigo de Hermione, y a mi me cae muy bien, además estuvo con nosotros en Hogwarts en cuarto año y lo considero alguien conocido como para reunirse aquí con nosotros. A todos les cae bien.
-Ya claro- dijo Ron con sorna- a todos menos a mí, Ginny.
-Hazlo por Hermione- dijo Ginny- ella se alegrará de verlo.
Ron bufó.
-No frecuentaba mucho la biblioteca en la escuela por los libros- dijo Harry serio.
-Vamos- dijo Dean- no es tan malo ¿no?
Ron iba a replicar pero en ese momento se oyó el timbre de la puerta.
-Ya abro yo tío- dijo Harry, viendo que Ron no estaba ahora mismo muy amigable.
Harry pasó entre la gente y abrió la puerta.
-¡Hola Harry!- Hermione le sonreía desde el umbral de la puerta.
Harry se quedó embobado mirando a su amiga. Estaba espectacular. Recordó cuando la vió en cuarto año en el baile de Navidad, pero no tenía ni punto de comparación a como la estaba viendo ahora.
Hermione llevaba un vestido palabra de honor blanco, con rayas color azul marino que le llegaba más o menos a las rodillas. Su pelo estaba compuesto de rizos perfectos que caían sobre sus hombros. Su amiga ya no era la chica de 14 años que vio en el baile, era ya toda una mujer.
-¿Harry?- Hermione le instó con la mirada.
-¡Herms! Perdona -Harry sacudió la cabeza- es que...estás espectacular- concluyó Harry mirando a su amiga de arriba a abajo.
Hermione bajó la mirada al suelo y luego lo miró a él.
-Vamos- sonrió- no es para tanto.
Ambos rieron y se abrazaron. Luego Harry condujo a su amiga hacia donde estaban los demás.
Todos se quedaron mirando a la castaña. Ella esbozó una suave sonrisa.
-¡Hermione estás guapísima!- Ginny la abrazó.
-Oh gracias Gin.
Ron se acercó a ella y le dio también un fuerte abrazo.
-Gracias por venir Herms. Estás espléndida.
-Gracias Ron. No podía faltar a tu velada- su amiga le sonrió.
Hermione los dejó un momento para saludar a los demás invitados.
En ese instante volvió a sonar el timbre. Ginny fue a abrir la puerta y luego apareció con Viktor Krum.
-Hola a todos- saludó el búlgaro.
Ron intentó no poner cara de asco.
-¿Qué tal Viktor? Me alegra verte- Harry fue el primero en saludarlo y le estrechó la mano.
-También me alegro de verte- respondió Krum- Hola Ron- el búlgaro se acercó al pelirrojo.
-Qué tal Viktor- Ron le estrechó la mano, no quería ser desgradable en su propia fiesta.
En ese instante Hermione llegó donde se encontraban los chicos.
-¡Viktor!- la castaña se abalanzó a abrazarlo- ¿qué haces aquí?
-Ron lo invitó- dijo Ginny.
Ron descompuso la cara. Ginny le guiñó un ojo al búlgaro.
-¿De verdad Ron?- su amiga se giró hacia él con una gran sonrisa.
-Esto...yo- el pelirrojo recibió un codazo de su hermana- sí sí, yo lo invité, sabía que te alegraría verlo- Ron carraspeó.
-Oh, gracias Ron- dijo su amiga- es un detalle de tu parte.
-¿Bailas conmigo Hermy?- Krum le ofreció el brazo.
-Claro- Hermione lo tomó del brazo y ambos fueron al centro del salón.
Ron y Harry veían como se alejaban.
-Ya empezamos- bufó Ron.
-¡Vamos a bailar Harry!- dijo Ginny tirándole del brazo.
-Vamos- respondió Harry y poco después él y Ginny se unieron al baile.
La noche estaba siendo divertida y alegre. Los invitados bailaban, comían, bebían y se lo pasaban en grande con sus amigos.
Mientras, Harry observaba a Hermione y Krum. La música era algo movida. Hermione reía mientras bailaba con Krum. Ella empezó a danzar mientras él la giraba sobre sí misma.
De pronto la música cambió a una lenta. Todas las parejas pegaron sus cuerpos y empezaron a bailar lentamente.
Krum tomó de la cintura a Hermione y entrelazó sus dedos en la otra mano con los de ella.
-Eh Gin- dijo Harry de repente- ¿te importa que baile con Hermione? Me apetece estar un rato con ella.
-Harry pero esta canción es tan romántica y quiero bailarla contigo- suplicó la pelirroja.
-Vamos Gin, solo será un momento- Harry le sonrío.
-Está bien- la pelirroja accedió. Harry la besó en los labios y fue a buscar a Hermione.
Hermione se sobresaltó al oír a Harry.
-¿Te importa que te robe a mi amiga unos minutos?- el ojiverde miraba a Krum.
-En absoluto- dijo Krum, que en ese instante soltó a Hermione- toda tuya. Así aprovecho y charlo un rato con tu novia.
Krum se alejó y empezó a bailar con Ginny.
Harry cogió a Hermione y la tomó por la cintura, empezaron un baile lento. Ella apoyó la cabeza en su hombro.
-¿No te importa que te haya arrebatado de tu amado verdad?- habló Harry con ironía.
Hermione soltó una risotada.
-¡Vamos Harry! Claro que no me importa- ahora ella se quedó frente a él mirándolo- además, no es mi amado- ella sonrió.
-Oh, de acuerdo- el moreno sonrió.
Mientras la música sonaba los dos amigos iban danzando lentamente en medio del salón. Los ojos verdes encontraron a los castaños, y se contemplaban durante un buen rato.
-Sabes Harry- dijo Hermione- me siento muy bien contigo.
-¿Enserio?- el moreno puso cara de sorpresa. La castaña rió.
-Yo también estoy muy agusto contigo, Herms- Harry le sonrió- sabes que te quiero muchísimo.
A Hermione se le aceleró el corazón. Tener a Harry tan cerca bailando con ella la ponía un poco nerviosa. No entendía por qué, jamás se había puesto nerviosa estando cerca de Harry, es más, habían tenido mucho contacto durante todos estos años. Contacto. Quizás ahora estaban teniendo demasiado.
-Oh Harry- ella esbozó una suave sonrisa.
-Eres mi mejor amiga- decía Harry- siempre has estado ahí cuando lo he necesitado.
La música seguía sonando.
-Siempre me has ayudado y has estado a mi lado. Hasta el final, y aquí seguimos.
Hermione sonrió, pensó que se iba desmayar, pues de repente le entró un malestar horrible...
Aquí estoy con un nuevo capítulo, disfrútenlo.