← Embarazada de mi mejor amigo · de
Embarazada de mi mejor amigo — capítulo 8
Capítulo 8:
Miedos
Hermione acababa de terminar de trabajar. Salió fuera de la consulta a esperar a Jack.
Tras varios minutos de espera, el joven apareció girando la calle, clavado como un reloj.
-Hola, ¿Hermione?
-Sí- Hermione sonrió y le dió dos besos en las mejillas.
-Soy un poco malo para los nombres- el muchacho rió- ¿dónde te apetece ir a comer?
-Donde quieras.
-Conozco un restaurante muy bueno.
Hermione y el joven caminaron durante varios minutos por las calles ajetradas de Londres hasta llegar al restaurante.
-"La Belle Avenue"- leyó Hermione- no sabía que por aquí hubiera un restaurante francés.
-Pues ya ves, conozco bastante Londres.
Hermione y Jack se sentaron y comenzaron a mirar la carta.
-¿Qué te apetece comer?
-Mmm no sé- Hermione miraba pensativa la carta- ¡oh, tortilla francesa! Me encanta.
-Yo pediré una pizza de cuatro quesos.
La camarera llegó y les tomó nota.
-Enseguida tendrán su pedido.
La mujer se alejó.
-Bueno Hermione- dijo Jack- háblame de ti, así que me dijiste que eras de aquí de Londres ¿no?
-Sí, pero me mudé hace unos años.
-¿Y eso?
-Pues verás- comenzó Hermione- en ese momento mi ex-novio, mis dos amigos y yo queríamos cambiar de aires e irnos a vivir a otro lugar.
-Mmm ya veo. ¿Pero ya no estás con tu novio?
-No, rompimos hace ya tiempo, pero lo conozco desde hace años y es uno de mis mejores amigos, y lo sigue siendo. Se llama Ron.
-Ajá. ¿Y tus otros dos amigos? Deben de ser íntimos para que os decidiráis mudaros a la misma ciudad.
-Sí, así es- dijo Hermione- mi otro mejor amigo se llama Harry, y lo conocí al mismo tiempo que Ron. Hemos sido inseparables, somos los mejores amigos, y la hermana de Ron, Ginny, es también una de mis amiga, y novia de Harry.
-Vaya- Jack escuchaba atento la historia- así que todos sois amigos, y emparejados ¿no?
-Sí, algo así, solo que yo rompí con Ron, pero Harry y Ginny siguen estando juntos.
-¿Y por qué volviste a Londres?
-Porque lo echaba de menos. Y también a mis padres. Así que me he tomado unas "vacaciones"- Hermione no le contaría el verdadero motivo, no podía decirle que estaba embarazada de su mejor amigo y más aún que se había enamorado, por lo menos no aún.
-Interesante. Aunque hemos hablado poco, eres una chica encantadora Hermione.
-Gracias, tú también eres muy simpático- Hermione sonrió.
La camarera llegó con el pedido.
-Pero ahora háblame de ti- pidió Hermione.
La castaña escuchó atentamente como el joven le contaba su vida, en qué trabajaba, sus aficiones y demás. Era empleado en una empresa de envasados, soltero y vivía solo en un apartamento a las afueras de Londres.
-¿Nunca has tenido novia?- preguntó Hermione.
-Oh sí- dijo Jack- solo que las relaciones fracasaban. Será porque aún no he encontrado a mi mujer ideal.
-Tranquilo, seguro que llegará.
-Y no lo dudo- Jack acarició la mano de Hermione. La castaña esbozó una débil sonrisa, no se esperaba ese gesto por su parte.
Mientras comían, el joven no paraba de mirar a Hermione y la castaña empezó a sentirse incómoda.
-Sabes Hermione- dijo Jack mirándola a los ojos- me gustaría conocerte más.
Hermione solo sonrió.
-¿He sido muy atrevido verdad?- Jack rió.
-Oh no, no te preocupes- respondió la castaña.
-Presiento que nos vamos a llevar muy bien- Jack sonrió y ella le devolvió la sonrisa.
Tres meses después
Iba a llegar tarde. Hermione corrió a coger su bolso y bajó las escaleras.
-¿A dónde vas hija?- preguntó su madre.
-He quedado con Jack- respondió la castaña.
-Os habéis hecho muy buenos amigos- dijo Jane.
-Sí. Es un chico encantador, mamá- respondió Hermione.
-No lo dudo. ¿Le has contado que estás embarazada?
-Aún no.
-Pues creo que debería saberlo hija. Pronto se te va a notar.
-Lo sé, creo que se lo diré hoy.
-Por cierto cariño, ha llegado esta carta para ti.
Hermione cogió la carta que su madre tenía en la mano. La abrió y comenzó a leer:
*Querida Herms,**Hace mucho que no sé de ti, ¿qué tal te va la vida con tus padres? Por aquí todo va muy bien, bueno ¿sabes que Ron se ha echado novia?, ¿a qué no adivinas quién? ¡Nada más y nada menos que nuestra querida amiga Luna! Jamás pensé en ellos como pareja, pero la verdad es que han hecho muy buenas migas, les va muy bien la relación y ya llevan dos meses. Bueno además de eso, poco más que contar. Te echamos de menos. Aún sigo con la duda de por qué te fuiste en realidad, y ya son tres meses que no te veo y se me han hecho eternos, espero que nos podamos ver pronto en persona y me digas el verdadero motivo por el que te fuiste. Saluda a tus padres de mi parte. Te quiero, Harry.*Hermione no pudo evitar tocarse el vientre. Ya estaba de tres meses, en pocos meses más nacería su bebé y el de Harry. La castaña no pudo evitar que una lágrima corriera por su mejilla al leer la carta.
-¿Estás bien cariño?- preguntó su madre.
-Sí- Hermione se secó la lágrima- nos vemos luego mamá.
Hermione le dio un beso a su madre y salió por la puerta. Al cabo de varios minutos llegó al parque donde había quedado con Jack.
-Hola linda- Jack le dio un beso en la mejilla.
-Hola Jack.
Ambos se sentaron en un banco cercano.
-¿Qué tal estás?
-Bien. Muy bien- respondió la castaña.
Jack sonrió.
-Oye Hermione- Jack cogió las manos de Hermione- ya hace tres meses que nos conocemos, y quería decirte que eres una chica increíble, de verdad. Ya te considero una amiga, y en estos meses que te conozco me he dado cuenta que eres muy especial.
Hermione no se esperó aquellas palabras.
-Oh vaya Jack- dijo avergonzada- tú también eres un gran chico, y me alegro mucho que nos hayamos conocido.
-Te quiero Hermione.
Hermione abrió los ojos como platos. Eso sí que no se lo esperaba.
Jack se acercó a Hermione, pusó una de sus manos en la mejilla de ella y la besó. Hermione cerró los ojos al contacto. La acercó más a él, sus labios se iban abriendo poco a poco, saboreando la boca de ella. Pero Hermione paró el beso a tiempo.
-Jack, espera- dijo Hermione separándose de él.
-¿Qué pasa Hermionne? ¿No te gusto?
-No es eso. Eres un chico muy guapo y encantador pero...-Hermione suspiró- tengo que decirte algo que aún no sabes de mí.
Jack la miró. ¿Qué pasa?
-Yo...-empezó Hermione- yo... estoy embarazada de tres meses Jack, embarazada de mi mejor amigo y es a él a quien quiero.
Jack se quedó pálido.
-¿Que estás...emba-barazada?- preguntó atónito.
Hermione asintió.
-¿Y por qué no me lo dijiste antes?
-Porque me resultaba difícil decírtelo, además no tenía la suficiente confianza contigo como hasta ahora, y yo no creí que me ibas a querer de esa manera.
-Y si estás embarazada de él, ¿qué haces que no estás junto a él y estás aquí?
Hermione le explicó lo que pasó aquella noche, y el verdadero motivo por el que volvió a Londres.
-¿Qué? - exclamó Jack- Osea, se acuesta contigo estando borracho, te embaraza, y encima no se acuerda de nada. No te ofendas Hermione, pero una persona que hace eso no está en su sano juicio.
-Él no era consciente de lo que hacía, Jack- replicó Hermione.
-¿Y por qué te quedaste callada? Un bebé es algo muy grande Hermione, en vez de huir debiste decírselo.
-Porque tenía miedo- Hermione empezó a llorar- él tenía y tiene pareja, ¿cómo crees que iba a enfrentarme contra eso? Además si él sigue con Ginny, es que solo me sigue viendo como su mejor amiga, nada más. Mi bebé no tiene la culpa de que su padre no me quiera de esa manera- sollozó Hermione.
-Pero Hermione, si le hubieras contado la verdad, quizás él lo hubiera comprendido. Además no lo entiendo, por todo lo que me has contado este tiempo, se ve que sois grandres amigos. No puedes ocultarle que tiene un hijo.
-Lo sé. Pero ¿qué iba a hacer? No quería arruinar la relación de mis dos amigos.
-¿Tú lo amas Hermione?- preguntó Jack.
-Sí. Lo amo- balbuceó Hermione- pero no creo que él sienta lo mismo por mí.
-Nunca lo sabrás si no se lo dices. Mira Hermione, yo no te voy a mentir te quiero, pero un hijo es algo muy grande, además de que tu corazón le corresponde a él, yo no me voy a meter en medio, te ayudaré en lo que haga falta.
-Gracias por comprenderlo- sollozó Hermione- eres el mejor Jack.
-Vamos no me las des- dijo Jack tomándola de las manos- para eso estoy.
Hermione sonrió.
El viento azotaba las ventanas de la habitación. Harry miraba por la ventana. Necesitaba tiempo para pensar, no estaba seguro de dar aquel paso tan grande. Ya llevaban muchos años juntos y algún día tendría que formalizar su pareja. Ginny acababa de pedirle matrimonio, pero el ojiverde no le dio un sí inmediato, y eso molestó a la pelirroja.
No sabía que hacer. Estaba demasiado confuso.
-Necesito hablar con Hermione - pensó.
Aprovecho que Ginny no estaba en casa y bajó rápidamente las escaleras. Cogió el teléfono y marcó el número.
-¿Diga?
Escuchar a Hermione era lo único que necesitó en aquel momento.
-Hermione, soy yo Harry.
Al otro lado del teléfono, Hermione se quedo paralizada.
-¿Ha-Harry?- balbuceó Hermione.
-Hermione necesito verte, por favor- suplicó el moreno.
-Pero Harry ahora yo...
-Hermione basta ya de juegos, tenemos que hablar- la voz de Harry se quebró.
Hermione sujetaba el teléfono con fuerza.
-¿Qué quieres hablar Harry? No hay nada qué hablar- la castaña sabía que tarde o temprano tenía que enfrentarse a esto.
-Hay mucho de que hablar y lo sabes Herms- terció Harry- quiero que te aparezcas en mi casa, o si no me apareceré yo en Londres e iré a buscarte, cueste lo que me cueste, y sabes que lo haré, Hermione.
-Está bien- dijo Hermione- estaré ahí en un minuto.
Ella colgó. Llegó la hora de enfrentarse a la realidad.
La castaña se vistió rápidamente y se recogió el pelo en una trenza. Una vez lista, cerró fuertemente los ojos y se desapareció de casa de sus padres.
¿Le dirá por fin Hermione la verdad? Lo veremos en los siguientes capítulos. Gracias por los comentarios ^^