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Criada De Un Malfoy — capítulo 6

Draco tiró del brazo de la castaña para hacerla caminar, esta temblaba de miedo...nunca había oído hablar de un pueblo cercano a la casa de los Malfoy, es mas ingnoraba que hubiese alguno.Una vez en el gran salón Lucius y Narcissa Malfoy estaban sentados esperando para darle las órdenes de lo que podría hacer y lo que no a Hermione. -Irás a un pueblo cercano de aquí, no está demasiado lejos a unos diez minutos en coche, os llevará el mayordomo a ti y a Draco, no quiero que montes ningún escandalo, recuerda bien lo que eres, una simple y mugrienta criada que solamente va a hacer la compra, - decía con maldad el señor Malfoy.- Draco serás su sombra, no quiero que te despegues de ella ni un momento, ¿entendido?- finalizó el señor Malfoy, Draco asintió con la cabeza y Hermione se quedo callada dando con su silencio una respuesta afirmativa. Ambos se encaminaban hacia la gran puerta de entrada, Draco con una sonrisa triunfante ella en cambio no parecía tan contenta, le mataba la idea de pasar dos horas con el rubio, se las haría pasar fatal, de eso no había ninguna duda, una vez dentro del coche ambos se sentaron en los sillones traseros, Hermione hacia posturas imposibles para no mostrar lugares que quería mantener bien ocultos a los ojos del rubio, pues el vestido se le subía demasiado, ella se sentía sucia, usada, manipulada...podría hacer una gran lista de como se sentía en ese momento, pero la palabra que mas la describía era ...triste... -Granger... no has abierto la boca todavía ¿te pasa algo?- decía Draco sin dejar de hablar con arrogancia. -¿Desde cuando lo que me pase es de tu importancia?- decía ella sin levantar la vista de sus pequeños zapatos negros. -No me importa lo mas mínimo, pero me aburro.- decía él sonriendo con maldad. -Pues si te aburres te aguantas, no soy tu máquina de entretenimiento.- finalizó ella subiendo el tono a uno mas borde. -La verdad es que lo podrías ser...me sabría entretener demasiado bien contigo ¿sabes?- decía él acercándose mas hacia ella que parecía un animal acorralado. -¡Tu lo que necesitas es una ducha de agua fría! ¡ni se te ocurra tocarme!.- decía ella enfadada, dándole un empujón para volverlo a su asiento.- todavía no se como he acabado en esta miseria..- finalizó ella mientras dejaba escapar sin querer unas cuantas lágrimas. -Uyy...no te me pongas sentimental Granger...- decía él con sorna.- tampoco es tanta miseria - finalizó indignado.- -¿Que no es tanta miseria?- decía ella más indignada que él.- que sabrás tu lo que es miseria, nunca has tenido que hacer nada por ti mismo, siempre has tenido alguien que hacía las cosas por ti, eres un crío...un inmaduro que nunca cambiará ni crecerá- decía ella acercándose a su enemigo que la miraba con odio. -¡¡No te atrevas a decirme ni una palabra mas si no quieres dormir toda una semana en las mazmorras, asquerosa sangre sucia!! - finalizó el rubio con odio. Hermione nunca había visto con tanto enfado a Malfoy, pero sabia que si se había puesto así era porque en el fondo ella tenía razón, él solamente era un niño malcriado que nunca había echo nada por méritos propios. -Dime Malfoy ¿duelen las verdades?- finalizó Hermione ahora con tono de maldad en sus palabras, era la primera vez que le hablaba así al rubio, sin saber el error que estaba cometiendo. -¡¡¡Cállate ya!!! - decía enfurecido Draco conteniendo las ganas de pegarle a la castaña que se le escapaba una pequeña sonrisa triunfante, sabia que debía parar o un castigo le vendría encima, sin mas reparos, se incorporó de nuevo en su parte del asiento y se dispuso a mirar por la ventanilla del coche. Draco también hizo lo mismo que ella, respirando agitado a causa del enfado y con una mueca de asco mas notable que de normal, le habían dolido esas palabras...pero sobretodo le había dolido de quien las había escuchado... no había duda Hermione tenia agallas hasta en las peores situaciones, ahí es donde demostraba que era una verdadera Gryffindor. El rubio maldecía por lo bajo la existencia de la castaña, ésta hacia caso omiso a las palabras de Draco, al cabo de los pocos minutos bajaron del coche y el mayordomo avisó a Draco de que pasaría a por ellos dentro de dos horas, sin mas reparos ambos se pusieron a caminar en la misma dirección pero muy separados el uno del otro, en el fondo eso era un alivio para Hermione, y para Draco no sabia porque, pero quería tener cerca a la castaña. -Granger, quédate aquí quieta voy a entrar en esta tienda a ver a mi querida Pansy.- decía con tono de arrogancia Draco para intentar molestar a la castaña nombrando la presencia de Pansy. -¡Pásatelo bien! - exclamó ella con una sonrisa falsa, pues no le salía otra. -¡No lo dudes, lo haré!- finalizó el rubio ya cerca de la puerta a una gran tienda. Hermione no sabia porque, pero al saber que Malfoy estaría dentro con Pansy le hervía la sangre...sabía a que había ido el rubio, sabía que no perdía el tiempo con ninguna y Pansy siempre estaba ahí para él. En el intento de sacar todas esas imágenes de su cabeza vio a lo lejos un chico moreno con gafas redondeadas, su cara le era fácilmente reconocible...era Harry. La castaña corrió lo mas que pudo hasta llegar a su amigo, sin pensar en que Draco le dijo que no se moviese de donde estaba. Hermione seguía corriendo hacia su moreno amigo, el recorrido le parecía eterno, hasta que se colgó del cuello de él, este al no saber quien era se giró bruscamente, Harry había cambiado, su aspecto estaba desaliñado, su pelo alborotado como siempre, los ojos verdes esmeraldas brillantes como Hermione los recordaba, su vestimenta hacia ver que también se había convertido en criado de alguna familia que no lo trataban del todo bien a juzgar por su aspecto. -¡¡¡¡¡¡Hermione!!!!!! ¡¡¿que estás haciendo aquí?!! - decía a gritos el moreno mientras abrazaba a su amiga que lloraba en el cuello de este. -¡¡Ha..Harry!! ¡cuanto te he e..echado de me..menos! - tartamudeaba la castaña a causa del sofoco. -¡Yo también te he echado de menos Herms! - decía Harry apartándose un poco de su amiga que no le dejaba respirar. -¿Sabes algo de la familia Weasley?- preguntó Hermione con rapidez. -Solamente se de Ginny, está sirviendo para la familia Parkinson, no la deben estar tratando bien..- se lamentaba Harry mientras se le empañaban los grandes ojos esmeralda al recordar a su enamorada. -¿La familia de Pansy?- preguntó confusa la castaña, su moreno amigo asintió con la cabeza.- Malfoy ha ido ahora a reunirse un rato con ella, están en aquella tienda,.- señalaba Hermione con el dedo la grande tienda donde había desaparecido el rubio. -Un momento, un momento.... ¿Malfoy? - preguntaba Harry incrédulo. -Sí, es la familia que me ha tocado servir por desgracia.- decía Hermione apenada. -¡Serán capullos! te deben de tratar fatal..entre ese y el estúpido de su padre- decía Harry con odio mirando hacia la tienda donde Hermione le había señalado. -No te preocupes, lo llevo bastante bien...- decía la castaña tranquilizando a su amigo.- entonces si Ginny sirve a la familia de Pansy, debe estar en esa tienda.- decía Hermione contenta ante la idea de ver a su amiga. -No creo Herms, por lo que tengo entendido ella no sale de la mansión Parkinson, ya intentó escaparse una vez para reunirse conmigo pero la pillaron, no me quiero imaginar lo que le habrán echo por intentar escapar, la familia Parkinson es la peor por detrás de la familia Malfoy...te comparezco Hermione.- finalizó el moreno mientras apoyaba una de sus manos en el hombro de su amiga para darle ánimos o al menos intentarlo. -Gracias Harry..- fue lo ultimo que dijo Hermione antes de ver que una cabeza rubia salia de la tienda donde había entrado anteriormente Draco, sin mas reparos la castaña se fue corriendo hacia donde estaba antes para que su ausencia no se notase...demasiado tarde Draco ya la estaba buscando con la mirada con un notorio enfado en sus ojos pudo visualizarla como caminaba deprisa. -¿Se puede saber donde te habías metido? ¿no te he dicho que te quedases aquí quieta? mejor no quiero imaginar que te has querido escapar- decía Draco con evidente enfado. -Esto..ehh he ido a ver una tienda de comida, tenía hambre pero me acordé que no tenía el dinero..- mintió Hermione lo mejor que supo en ese momento. -Te creeré porque no me apetece enfadarme ahora mismo con nadie, me han cambiado el humor.- decía triunfante el rubio mientras se acariciaba el pelo hacia atrás. La castaña no quiso imaginarse como Pansy había conseguido cambiar el humor de perros que tenía Draco antes de entrar en la tienda, pero no pudo contener las ganas, una visible tristeza se apoderó de su rostro sin poder evitarlo, no sabia porque sentía eso al pensar que Draco y Pansy tenían algo, a fin de cuentas eso a ella nunca le había importado antes, pero parecía que algo estaba cambiando en los pensamientos de cierta castaña. ¡¡AQUÍ EL NUEVO CAPÍTULO!! ESPERO QUE OS GUSTE MUCHO, ME HA ENCANTADO ESCRIBIRLO, ¡SE LO DEDICO A TODAS ESAS PERSONAS QUE ME SACAN UNA SONRISA DEJANDO SUS COMENTARIOS! UN ABRAZO A TODOS! ESPERO MAS COMENTARIOS UN BESO!