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Historia 84198 — capítulo 4
Capitulo cuatro:
Dulce encuentro…
Draco…
Odio mi vida, simplemente eso, después de llegar a mi honorable hogar y estar con mi padre no más de 5 minutos, mi "amadísimo padre" todo cambio estábamos en el vestíbulo, mi padre me acababa de informar que el señor oscuro empezaría la reclutación y que yo era de los primeros que formaban la fila de aspirantes, antes de que pudiera replicar simplemente me lanzo un Crució. Antes de que me levantara una, aura blanca apareció en la sala y después simplemente estaba en el ministerio de magia y todo para que mi padre saliera esa misma tarde del ministerio porque simplemente no pudieron comprobarle nada de nuevo, y la vida sigue adelante.
Si sigo adelante después de ello, mi padre me comenzó a entrenar, como nunca, me lanza cusíos cada dos por tres me obliga a usar imperdonables, pero sobre todo intenta que odié cada vez más a los sangre sucia, pero simplemente no puedo odiarlos si estoy enamorado de uno de ellos, he hecho mi mejor esfuerzo, he aprendido de todo, las marcas en mi cuerpo lo dicen todo, al terminar las vacaciones mi padre hizo algo que jamás olvidare , "me equivoqué" al mandar un hechizo que libero a un par de niños sangre mestiza que al verse libres y con mi varita "casualmente a su lado" desaparecieron como pudieron y el simplemente me golpeo como sádico dejándome la piel tan mal herida que en un golpe mal dado me golpeo directamente en la cara, el al mirar esto solo curo mi cara y me dejo toda la noche en el patio en medio de la tierra.
Desperté a mitad de la madrugada sudando del dolor que sentía pero no emití gemido de dolor alguno porque simplemente pensaba en Hermione si el estúpido de mi no lloraba, ni replicaba porque sé que a la larga este dolor será recompensado, por su salvación.
El amanecer llego y era momento de regresar a la escuela mi padre llego de nuevo a mi alado y con la mirada llena de repulsión por las heridas me aventó ropa limpia a la cara y me dijo: este es tu castigo por comportarte como un estúpido Muggle, no te limpiaras nada hasta que llegues a la estación de trenes por idiota y de eso me encargo yo.
Y así fue me puse la ropa sentí como se pegaba a mis heridas, y no emití sonido alguno aun así, aliste mi baúl como el dolor me permitía moverme y camine sin expresión alguna mi padre aprovechaba cada momento para lastimar más mi espalda, la estación fue una tortura entre palmadas dolorosas de espalda, abrazos mal dados y dañinos hasta que por fin pude subir al tren, me encerré en un vagón "vacio" y enseguida intente quitarme la ropa pero estaba pegada a mi piel y en un arranque de furia la desprendí y esta vez no pude reprimirme y grite de dolor.
¿QUE TE PASO?- pregunto una voz alterada que conocía muy bien a mi espala, me gire lentamente y solo con una sonrisa suave atine a decir.
Los gajes de ser un Malfoy Granger solo eso- antes de desmayarme.
Hermione…
Estaba en el vagón del tren que nos llevaría a Hogwarts, ¿Qué hacia hay? Simplemente guardar apariencia y tenia que regresar al mundo Muggle a mi casa por el dinero de la compra de la misma, la ropa que tenia, el dinero de los ahorros de mis pares, el seguro y demás, tenía que hacerme responsable de mi misma, la profesora me apoyo en los tramites pero solo eso, me ayudo a mandar el dinero Muggle a el banco mágico, en una de sus propias cámaras para que no sospecharan nadie, nada de nada.
El dinero de los 2 juntos era mucho varios millones de euros por su buen trabajo pero eso era lo menos que me importaba quién lo diría, ha soy rica de alguna manera tengo 16 años y ya tengo una cuenta de ahorro Muggle con poco más de 7 millones de euros que siguen en aumento continuo por los negocios de mi amado padre que después de 4 años por fin dan resultado monetario de 1, 000, 000 de euros al mes que bonito.
Cambiaria todo este dinero por que todo fuera un sueño y nada de esto estuviera pasando, pensaba antes de que el vagón se abriera de imprevisto y un Draco Malfoy sudoroso se empezara desnudar dándome la espalda se quito el saco y cuando mire la camisa me quede helada al mirar lo manchada que estaba de sangre y tierra, el intento quitarla con cuidado pero en un arrebato la jalo sin piedad dejando descubiertas las herida horribles de su espalda.
¿QUE TE PASO?- pregunto muy alterada.
Los gajes de ser un Malfoy Granger solo eso dijo antes de desmayarse…
Continuara….