Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 84198 · de

Historia 84198 — capítulo 5

Capitulo cinco:

Ardiente silencio…

Hermione….

Corrí a levantarlo me daba mucho miedo que esa heridas se abrieran de nuevo, se infectaran, que se lastimara más, lo acomode y saque rápidamente el botiquín de emergencias que afortunadamente siempre hay en los vagones.

Rápidamente comencé a curarlo primero lave con mucho cuidado las heridas para dejarlas despejadas de sangre, pero conforme iba limpiando más me horrorizaba de lo que veía, esos eran latigazos en su espalda cobre heridas ya mal cicatrizadas y cerradas, otras recientes se volvían a abrir al paso del algodón con agua, y no me di cuenta cuando comencé a llorar por él, esa heridas eran tan palpables como las de mi corazón los 2 sufrimos mucho, pero creo que el más que yo al menos y ya me libre de esa pesadilla como sea pero él, la guerra se acerca es más que sabido que el señor Malfoy esperaba desde hace mucho el asenso del señor tenebroso eso no me hiera importado si no me hubiera enamorado de el hijo del mayor elitista de la sangre.

Mire su piel amoratada, dañada, como le dolía entre sueños, tenía fiebre lo note y yo lloraba sobre sus heridas inhumanas tome el frasco de Díctamo y con mucho cuidado lo extendí por su espalda, conforme pasaba el algodón con el Díctamo se curaban las heridas, mágicamente y no dejaban cicatriz.

Tome con mucho cuidado su cabeza para voltearlo había dejado de sudar y respiraba tranquilamente por fin después de mirarlo atentamente pensé muchas cosas que me ayudaron y me dieron la oportunidad para decidir esto, lo amo y lucharía hasta mi perdición por el aunque mis fantasmas jamás se vallan de mi vida, lo mire por unos largos segundos hasta que abrió esos ojos que amo y me sonrió con tranquilidad.

Lo mire con tranquilidad y no le dije nada deje que se recostara de nuevo en el asiento dándome la espalda me senté de modo que quede de frente a su espalda e hice lo único que pensé podía aliviar su dolor un poco… comencé a besartodas y cada una de las cicatrices de su espalda con mucha devoción y amor.

Subí desde su espada baja hasta el cuello siguiendo por su rostro él se volteo para poder tener mejor acceso a mis besos ese todo su torso y me detuve en sus labios por un largo tiempo cuando menos lo espere ya estaba dentro de mí y yo simplemente guardaba un ardiente silencio.

Después de que terminara dentro de mí nos miramos a los ojos y supimos en seguida que lo que empezó por simple sexo nos llevaría a la muerte misma, pero valdría la pena, siempre valdría la pena porque simplemente nos hemos enamorado de nuevo, sin querer, simplemente se mantuvieron así hasta que el tren se detuvo y tuvieron que alejarse el uno del otro.

Continuara…