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Historia 84398 — capítulo 5
Capitulo 5
El tiempo pasaba y los chicos, Harry, Ron y Hermione entraron a Hogwarts. Mientras tanto Tonks seguía igual de preocupada y se notaba en su cara. En la noche no podía dormir bien y bojo sus ojos se habían formado unas oscuras ojeras. Remus la miraba con preocupación, pero cada vez que se acercaba a ella sus lágrimas acudían a sus ojos y no le decía nada, sino que salía corriendo. La chica no encontraba consuelo, no podría matar a una persona y mucho menos si esa persona era el hombre del que estaba profundamente enamorada. Se sentía muy tensa y a cada día que pasaba su angustia aumentaba, ya que no sabía cuando le darían la orden de matar a su querido Remus. Pero no. Ella no estaba dispuesta a eso, tenía que hacer algo. Sabía que sería difícil, pero era necesario. Debía contarle toda la verdad al único que podría ayudarla... Albus Dumbledore.
Se decidió y escribió un pergamino para el director del prestigioso colegio de magia.
Estimado profesor Dumbledore:
Me es necesario hablar urgentemente con usted. Es un tema delicado y de vital importancia, por eso le pido que nos juntemos el día de mañana en Las Tres Escobas. Si está de acuerdo y no tiene problemas en asistir, le pido que por favor me envíe su respuesta. Su ayuda sería de gran valor para mí.
Atentamente
Nymphadora Tonks
La chica observo su carta por unos segundos. Debía decirle y esperaba que la perdonara. Amarro el pergamino a la pata de la lechuza parda que se encontraba a su lado, la echo a volar y se quedo observándola hasta que la vio desaparecer entre las nubes. El resto del día lo paso nerviosa, pero al menos sentía un gran alivio de haberse decidido a contar la verdad. Ya entrada la noche llego la contestación de Dumbledore.
Estimada señorita Tonks:
Estaré encantado de ayudarla en lo que necesite y le confirmo que asistiré a Las Tres Escobas mañana a las 17:00 hrs.
Esperando que se encuentre bien, se despide atte. de Ud.
Albus Dumbledore
Ya estaba hecho, le contaría toda la verdad al profesor. Se fue a dormir bastante preocupada por la reacción de Dumbledore. Toda la noche tuvo pesadillas en donde se veía a si misma asesinando a Lupin y despertaba llorando amargamente. El día siguiente se le hizo eterno y cuando vio que faltaban quince minutos para las cinco de la tarde se apareció en Hogsmeade y se dirigió al local. Una vez allí pidió un té de alhelí, pero estaba tan tensa y nerviosa que le temblaba la mano cuando quería tomar un poco. A las cinco en punto la puerta de Las Tres Escobas se abrió y un anciano mago de larga barba blanca entro al local. Vio a la chica en una mesa y se dirigió hacia allá.
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Buenas tardes Nymphadora- dijo el profesor
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Buenas tardes profesor, y preferiría que me llamara Tonks- respondió la chica.
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Lo siento, pero para mí siempre serás Nymphadora.
Tonks se dio por vencida, era inútil tratar de convencer al profesor.
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Bueno, me llamaste y aquí me tienes- dijo amablemente él.
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Si... eh... bien... yo necesito decirle algo muy importante.
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¿y qué sería?- la animo el anciano.
Tonks inspiro profundamente, miro hacia todos lados para asegurarse de que nadie estaba viendo y levanto la manga izquierda de su túnica, exhibiendo la negra marca que contrastaba con su pálida piel. El director de Hogwarts no disimulo su sorpresa al enterarse de tamaña revelación. Cuando se recupero de la sorpresa Tonks volvió a ocultar la marca y bajo la mirada.
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Bien, creo que esto no me lo esperaba- dijo él. -Pero ¿A qué se debe que haya decidido contármelo?
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Creo que tengo que comenzar por el principio de la historia. Hace unos meses me uní a los mortífagos por motivos que por ahora no quiero mencionar por ser dolorosos para mí, pero lo importante es que me dieron una misión, debía entrar a la Orden del Fénix y extraer información. Yo estaba dispuesta pero se me presento un obstáculo que no esperaba y mi determinación flaqueo.
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Supongo que ese obstáculo es Remus Lupin ¿O me equivoco?
Tonks estuvo a punto de escupir el té que en ese momento tenía en la boca y se sonrojo preguntándose como era posible de que el supiera eso. Afirmo con la cabeza sin querer mirarlo a los ojos. Decidió seguir hablando.
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No me sentía capaz de traicionarlo a él y a Ud. y oculte información esencial, por lo que desconfiaron de mí y me exigieron una prueba de lealtad.- los ojos de Tonks comenzaron a llenarse de lagrimas- Debía matar a Remus, pero no puedo, no soy capaz de asesinar. Lo hice una vez y la culpa aun me carcome, menos aun podría matar a Remus, yo... yo... lo amo.- finalizo la chica y las lagrimas se deslizaron por sus mejillas. Dumbledore la hizo levantar la mirada y ella abrió su mente para que el viera que estaba siendo sincera. El anciano le creyó.
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¿Que planea hacer ahora?- pregunto el
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Renunciare a los mortifagos- dijo ella limpiándose las lágrimas con la manga.- pero ellos me buscaran para darme muerte.
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No se preocupe, la Orden le dará protección, sin embargo algún día debe decirles la verdad.
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Lo sé señor, pero le pido que me dé tiempo
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Claro que sí.
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Gracias señor- dijo ella.
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No hay problema. Bien creo que es hora de irme
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Si señor.
El director se despidió de la chica y de Madame Rosmerta y se retiro. La chica pago la cuanta, salió al exterior y en un ondeo de su capa desapareció.