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Historia 84398 — capítulo 6

Capitulo 6

La tensión de Tonks aumentaba a cada día que pasaba, hasta que se dio cuenta de que ya no podía retardar mas lo que era inevitable y completamente necesario, por esta razón una mañana se dirigió a la mansión Malfoy. Se apareció en el camino que conducía a las rejas de entrada a la señorial mansión, y mientras caminaba recordó que por ese mismo sendero había caminado varias veces en su niñez, mas tarde lo había recorrido para convertirse en mortífaga, después a las reuniones y ahora se dirigía para terminar con todo eso, para cerrar ese oscuro capítulo de su vida. Las rejas se transformaron en un cara que le pregunto en motivo de su visita a lo que respondió.

  • Necesito hablar con Lucius y Narcisa Malfoy.- y exhibiendo la marca tenebrosa atravesó los barrotes como si fueran de humo. Atravesó el ostentoso patio dirigiéndose hacia las puertas dobles de la entrada, sin ni siquiera molestarse en cambiar el color de su cabello, rosa chicle, por uno menos llamativo. Narcisa abrió su rostro mostro disgusto al ver el cabello de la chica, sin embargo omitió cualquier comentario.

  • Pasa- le dijo fríamente. Tonks supuso que su marido le había comentado acerca de la conversación que habían mantenido en la reunión pasada. Entro y siguió a su tía a la misma habitación en donde había hablado con Lucius. Ambas mujeres esperaron en un incomodo silencio a la llegada del mortífago, un par de minutos más tarde. El entro y ambos rubios se ubicaron frente a la muchacha.

  • ¿Y bien?- pregunto Lucius al ver que la chica no hablaba.

Tonks inspiro y expiro profundamente cerrando los ojos. Se armo de valor y pronuncio con voz clara y completamente firme:

  • Ya no seguiré con esto, no lo soporto, renuncio. Solo quería que lo supieran.

  • ¿Cómo te atreves?- chillo la tía de la chica comenzando a levantar la voz- ¿Quien te crees para traicionar al Señor Tenebroso?

  • Es mi vida, y no quiero tener una existencia vil y llena de crueldad sin sentido como la de ustedes.

  • Te tuvimos cuatro años con nosotros, nunca te falto nada, te enseñamos las artes oscuras, la oclumancia y ¿así nos pagas?- recrimino Lucius.

  • Yo nunca se los pedí, nunca quise tener que vivir aquí y ustedes nunca se interesaron de verdad en mi. ¡Solo lo hicieron por la estúpida venganza!.- Ambos mortífagos la miraron con odio, pero ella no se intimido y siguió hablando, ya había comenzado y ahora no se detendría hasta que botara todo lo que la llevaba carcomiendo por años.

  • No me crean tan tonta, se perfectamente que me secuestraron para vengarse de mi madre por haberse casado con un muggle, y que no la mataron para verla sufrir mientras me buscaba, se regodeaban con su dolor. Siempre me usaron, todo eso que dicen haber hecho por mí fue por su propia conveniencia, así que no digan que fue por amor de familia. Por supuesto, después me enviarían a mi hogar para que nadie sospechara. Me hicieron entrar a trabajar al Ministerio apenas salí de Hogwarts, me hicieron entrar a los mortifagos apenas regreso Voldemort y después me hicieron entrar a la Orden del Fénix. Claro ¿Quien sospecharía de mi, no? la pobre víctima.

  • ¿Y si hicimos todo eso, que?, tu eres una pobre tonta y nunca te diste cuenta, pensaste que de verdad queríamos lo mejor para ti. ¿Quien te hizo entrar en razón, ehh?, ¿Acaso fue Dumbledore? No, claro que no. Debe haber sido esa bestia, el hombre lobo Lupin.- Narcisa dijo todo esto con crueldad.

  • No hables así de Remus, el no tiene nada que ver con todo esto.- Tonks hablo con voz contenida, estaba a punto de volver a gritar.

  • ¿Qué?, ¿Acaso te molesta que hable de esa bestia? Ahh, me olvidaba de que estas enamorada de el. Se ve en tu cara cuando lo mencionas, cuando lo defiendes. Pero el ni siquiera te toma en cuenta, ¿O me equivoco?- Narcisa rio fría y cruelmente, disfrutando con el dolor de su sobrina. Ese había sido un golpe bajo y a la chica le dolió, pero no se quedaría sin responder. Se dio ánimos y contesto.

  • No hables de amor. Tú ni siquiera lo conoces. ¡Amo a Remus!, ¿y qué? Ustedes nunca llegaran a comprender el significado de esa palabra, porque nunca lo han sentido el uno por otro. ¡Solo se casaron por interés, por obligación, POR CONVENIENCIA!

La paciencia de la mortifaga se colmo y apunto a la muchacha con la varita:

  • ¡Crucio!- grito, pero la chica estaba preparada y desvió el hechizo. Después de todo era una Auror bastante calificada.

  • ¡Desmaius!- dijo la muchacha apuntando a su tía, que en ese momento irradiaba una ira indescriptible, casi se podía sentir las oleadas de odio que despedía. El hechizo también fue desviado y la mortifaga apunto a la chica con su varita. Lucius que hasta el momento se había mantenido al margen de la pelea también la apunto.

  • ¡Crucio!- gritaron ambos a coro. Tonks pudo desviar el hechizo de Lucius, sin embargo el otro le llego y la chica cayó hacia atrás retorciéndose de dolor. Fueron diez segundos angustiantes para la muchacha. Sentía como si cada parte de su cuerpo fuera atravesada por cuchillos ardiendo una y otra vez. Cuando todo paro de sus ojos corrían lagrimas.

  • A ver que hace tu querida bestia cuando sepa que te matamos- dijo burlonamente Narcisa.

Esa ofensa hacia Lupin le devolvió la fuerza a la metamorfomaga y aprovechando que los dos rubios habían bajado la guardia los apunto con la varita.

  • ¡Depulso!- grito. Su ira era tanta que sus ojos parecian que echaban llamas, verla así habría asustado al mismísimo Voldemort. La potencia del hechizo fue mucha y sus dos contrincantes fueron empujados con tanta fuerza que chocaron contra la muralla y quedaron inconscientes. Tonks se incorporo lentamente, temblando. Sabía que la buscarían hasta darle muerte después de esto. Apunto hacia ellos nuevamente y susurro:

  • Protego- surgió un escudo que los dejo acorralados y la chica sin perder tiempo salió corriendo del lugar, seguramente la servidumbre habría escuchado y se habría dirigido a ver que sucedía. No se cruzo con nadie pero al salir por las puertas dobles le pareció oír carreras apresuradas y algunos gritos. Usando sus últimas fuerzas atravesó el patio y salió por la reja. Cuando se alejo lo suficiente pudo desaparecer de allí.