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Falso Matrimonio — capítulo 1

Era un día normal de trabajo o eso pensaba Hermione cuando fue llamada inesperadamente por el vicepresidente de la discográfica. Ella trabajaba como secretaria de otro ejecutivo y esa llamada solo podía significar o el despido o un ascenso, cosa que dudaba ya que solo llevaba unos meses en ella. No podía perder el empleo ahora, en su casa la cosa no iba bien económicamente, tenían muchas deudas y una hipoteca que pronto vencería. Su hermano Harry hacia lo que podía, peor no quería que dejase de estudiar.

Le sudaban las manos cuando llego a la última planta del edificio donde se encontraban los despachos más importantes.

Solo una vez había visto al vicepresidente y de refilón, todas las chicas de la oficina decían que era muy guapo y que tenía unos ojos que hechizaban. También decían que tenía un cuerpazo de infarto y una gran lista de mujeres con el corazón destrozado.

Movió la cabeza para despejar esos pensamientos ¿qué le importaba como era él?

Su secretaria, María, era una mujer avanzada en años, pero que desempeñaba eficientemente su trabajo. Al verla llegar la saludo, _ Tú debes de ser Hermione Granger ¿o me equivoco?_ preguntó amablemente María

  • Si soy yo, el señor Malfoy me mandó llamar.

  • La está esperando. Pase

Hermione respiro profundamente, y abrió la puerta del despacho con lentitud, pero con decisión. Al principio no lo vio, estaba de espaldas mirando por los amplios cristales y estaba hablando por el teléfono móvil en un tono enfadado, cosa que la echó para atrás un poco. La iba a despedir seguro, tenía que pensar bien sus argumentos. Tosió para hacerse notar en el despacho. Cuando este cerró el teléfono móvil y se dio la vuelta ella se quedó petrificada. Era increíblemente guapo, lo que decían las chicas era poco comparado con el hombre tan apuesto que tenía delante de ella.

Draco también se había quedado un poco sorprendido, solo conocía a su empleada por una fotografía y no era exactamente igual a la foto. Estaba vestida de una forma muy sencilla con una falda recta de color oscuro y una camisa blanca que no la favorecía mucho, el pelo castaño lo llevaba sujeto en un pasador. Carraspeo un poco para concentrase - Como ya sabrá soy Draco Malfoy y soy el vicepresidente._ se sentó en su silla y con un gesto la invito a ella a sentarse en la otra.

  • Eh sí._ no sabía realmente que contestarle, estaba muy nerviosa por esos atentos y grises ojos que parecían estar evaluándola.

Lo que voy a proponerle es un tanto delicado y peculiar, espero que no lo tome a mal señorita Granger.

Hermione se estaba a empezar a poner nerviosa ¿qué quería proponerle? Además no podía pensar con claridad al tenerlo delante. - Quiero ofrecerle un puesto de trabajo durante un año como mi esposa_ dijo tranquilamente. Vio como ella no movía ni una pestaña y eso lo preocupo ¿lo habría escuchado?- ¿me ha escuchado?

  • Creo que no lo he entendido bien ¿me está proponiendo matrimonio?_ Hermione estaba muy impactada ante tal proposición. Tenía un problema de audición seguro, porque lo que había escuchado no era posible ¿estaba loco él o ella?

  • Creo que he sido demasiado brusco, básicamente es una propuesta de matrimonio, pero exclusivamente de negocios. Necesito una esposa durante un año para poder heredar esta empresa._ le respondió tranquilamente Draco

  • ¿Y porque yo?

  • Porque eres la única que encaja en el perfil

  • ¿Qué perfil?_ Hermione se preguntaba asimisma el por qué seguía hablando de ese asunto con él si ella no pensaba casarse con él ni por casualidad.

  • Le dije a mi padre que estaba saliendo con una chica de la empresa y…era mentira…bueno no exactamente, pero rompimos, además solo era una…_ Draco se calló al ver que se estaba yendo demasiado de la lengua.

Hermione se levantó de la silla y se dispuso a irse sin ni siquiera despedirse, pero él se levantó también y en dos zancadas se puso a su nivel cortándole el paso.

  • Escúcheme, es un negocio._ Draco intentaba convencerla

  • Búsquese a otra, yo no entiendo nada, usted tiene una fama bastante… usted tiene muchas mujeres detrás y más sofisticadas y más finas que yo, incluso en una agencia…._ respondió Hermione con un ligero rubor cubriendo sus mejillas.

  • No quiero que el rumor se extienda, y esas mujeres con las que suelo salir…mi padre no las aprobaría. Él quiere una esposa de verdad ¿me entiendes?

  • No, no entiendo porque a mi_ seguía confusa, no entendía por qué entre todas las mujeres a las que él podía optar tenía que ser justamente ella.

  • Porque es usted perfecta y ahora que la conozco, más todavía, mi padre si la vería creíble, además sé que está a punto de perder su casa y que necesita mucho el dinero, yo le ofrezco el triple de su sueldo más todo lo que ganaría siendo mi esposa…joyas, ropa, la mantendría a usted y a su familia… y después del divorcio la recompensaría muy bien ¿Qué me dice?

Hermione estaba a punto de estallarle los oídos, se sentía un poco chantajeada. Tenerlo cerca la estaba poniendo más nerviosa de lo que quería admitir.

  • Es muy rastrero de su parte utilizar la situación financiera de mi familia para chantajearme ¿no le parece?

  • Mírelo como un negocio, usted obtiene muchísimo dinero y yo obtengo mi empresa. Piénselo…

Hermione no daba crédito a lo que escuchaba. Lo peor de todo que hasta ella estaba pensando en la posibilidad de aceptar, pero era imposible, ella no podría jamás encajar en su mundo. - ¿y que tendría que hacer en ese año?_ preguntó ella por curiosidad

Draco sonrió complacido, sabía que el dinero lo podía todo, aunque quedo decepcionado porque pensó que ella se opondría un poco más, al fin y al cabo todas las mujeres eran iguales.

  • Nada especial, acompañarme a algunas fiestas y actuar delante de mi familia como una esposa, aparte de eso haríamos nuestra vida normal. Eso sí, tendríamos que compartir la casa, pero yo rara vez estoy en ella.

  • Tengo que pensármelo, es una decisión muy importante.

  • Solo recuerda que nadie debe saber que nuestro matrimonio es falso, todo se hará de forma legal.

Hermione asintió y salió del despacho algo agobiada. Su conciencia le gritaba que mandase al cuerno a su jefe, pero su mente le decía que necesitaba el dinero.

Draco se frotó las manos contento. Ya tenía a la novia. Cogió el teléfono móvil y llamo a su amigo Blaise.- Blaise, Tenemos que hablar enseguida._ corto la comunicación y se sentó en el sillón a la espera de su amigo que trabajaba dos plantas más abajo en relaciones públicas.


Ginny dejo de teclear en su ordenador y fijo por un momento su mirada en el atractivo chico que iba a pasar a su lado. Lo conocía de vista, sabía de él por todas chicas de la oficina que comentaban que era un partido de oro y que ahora mismo no tenía novia formal aunque siempre tenía a alguien en la mira, se decía que era arrogante y que odiaba el compromiso. Pero que le importaba a ella ese bombón cuando estaba a punto de conocer al suyo propio. Tecleo otra vez en el ordenador y miro su correo. Suspiro de felicidad cuando vio allí un correo suyo. Se hacía llamar Romeo. Qué curioso nombre pensó ella la primera vez. Nunca lo había visto, pero por lo que decía era un chico trabajador, romántico y muy detallista. Llevaban dos meses de relación y nunca se habían visto, pero eso cambiaria ese día cuando lo conociera. Habían quedado en una cafetería cerca de la oficina. No le había dicho nada a Hermione por miedo a que le dijese que estaba loca, cuando la vio pasar con aire afligido se acercó a ella. Ginny corrió al encuentro de su amiga para saber que le pasaba. Esta levanto la cabeza al verla llegar_ ¿qué paso Hermy? ¿Te despidieron?_ le preguntó la pelirroja preocupada.

  • No, nada que ver Ginny, es otra cosa_ le dijo aún conmocionada

  • ¿me lo puedes contar?

Hermione miro a su amiga y se mordió el labio, no debería hablar de ese tema con nadie, Draco se lo había dejado muy claro, pero Ginny era su amiga de toda la vida. Nunca le había ocultado nada.

Se sentaron en un sitio más privado y acabo por contárselo todo. Ginny estaba muy impactada, nunca se imaginó a su atractivo jefe pidiendo matrimonio a una "plebeya"

  • Le habrás dicho que no ¿verdad? Eso no puede acabar bien._ le aconsejo, pero al ver la cara de duda de Hermione vio cual había sido la respuesta._ ¿piensas casarte con ese millonario engreído y mujeriego? ¿Por dinero? ¡Esa no es mi amiga!

  • Necesito el dinero Ginny, mucho dinero, nos van a quitar la casa en la que me he criado, mi padre está enfermo y Theo… ya no puede más.

  • Pero trabajando…

  • Ni en un millón de años podría conseguir reunir todo el dinero.

  • Siento no poder ayudarte Herms._ le dijo la pelirroja apenada.

Ambas se abrazaron y un segundo después Hermione levanto la cabeza orgullosa. _ No puedes decirle nada de esto a nadie, va a ser un matrimonio legítimo y ni mi padre ni Theo deben enterarse ¿me lo prometes?

  • Puedes confiar en mí, pero, ¿cómo se supone vas a ir a darles la noticia? …oye papa que me enamorado de repente y que me voy a casar en…unos días._ imito su voz y sus gestos para darle más realismo.

  • No preguntaran mucho cuando se enteren de que mi marido es millonario, pero no aceptare de él nada más que el dinero que acordemos, no voy a permitir que me llene de joyas ni de vestidos ni nada por el estilo, además pienso seguir trabajando como si nada..

  • Convertirse en la esposa de Draco Malfoy te convierte en casi una reina, todo el mundo estará a tus pies, incluida la prensa… ¿no has pensado en el amor? ¿Ni en la fama que te va a dar casarte con un pez gordo de las finanzas como es Draco Malfoy? Su familia nada en la riqueza._

A Hermione esas cuestiones la ponían más nerviosa, prefería no pensar en ello.


Blaise entró sin ser anunciado. Vio a su amigo pensativo en el sillón.

  • ¿qué paso Draco? ¿Lo conseguiste?_ le pregunto mientras se servía un whisky

  • Si, la tengo en la palma de mi mano, aunque no me gusta para nada tener que casarme._ se reclino más en el sillón.

  • ¿por qué no le dices a tu padre la verdad? ¿Por qué esta tan obsesionado con el matrimonio?

  • Piensa que el matrimonio es el estado más feliz del hombre, que una esposa me llenara de felicidad y que con alguien a mi lado me estabilizara. Es absurdo, pero si no me caso en menos de un mes le pasara el mando a mi hermano Harry y eso no lo voy a permitir.

  • ¿Y la señorita Granger ha aceptado?_ pregunto enarcando una ceja como de duda

  • ¿dudabas que me iba a decir que no? A bastado un aumento del sueldo y prometido unos vestidos y joyas para que cayera rendida a mis pies, es como todas.

  • Si la prensa se entera de todo y tu padre…._ le planteó Blaise

  • Le haré firmar un contrato que ya tengo preparado y su silencio estará asegurado.

  • Aun así por lo poco que se de ella, me da la espina que te causara más de un quebradero de cabeza.

  • No estaré el tiempo suficiente para que me lo de, viviré en mi departamento privado y ella en la casa de casados, nos veremos lo imprescindible._ respondió Draco satisfecho

  • Quien juega con fuego acaba quemándose Draco._ le dijo con lentitud

  • ¿Qué diablos quieres decir con eso? _ le preguntó sin entender

Las mentiras pueden volverse en tu contra.

  • Se manejar las mentiras y a las mujeres ¿Qué podrá salir mal?- Le dijo Draco muy seguro de sí mismo

  • ¿El amor?- le contestó seriamente Blaise

  • No me hagas reír, es una secretaria sin mayor encanto._ le respondió con burla. Eso le hizo recordar a su posible supuesta esposa. La castaña se había mostrado en su entrevista de lo más tranquila, toda una profesional. Se la imagino con un traje de fiesta elegante. Mejor no pensar en esas cosas. Era una simple secretaria que iba a aparentar ser su esposa.

  • Me voy, tengo una cita_ informó Blaise

  • ¿Con alguien en especial?

  • Ya veremos._ salió del despacho con una sonrisa picarona, saludo a la secretaria de Draco y se fue hacia los ascensores.


Luna miro el escaparate de la tienda con entusiasmo, tenía que comprarse el vestido negro que había visto sino se moriría. Entro en la tienda dispuesta a comprárselo. Media hora después salió satisfecha con su compra. El día estaba un poco nublado, había llovido toda la noche y se habían formado algunos charcos en la carretera, pero a ella de todos modos se negó a ir con chofer de compras y había decidido ir con su propio auto. Cuando fue a cruzar un coche casi la atropella, pero por suerte solo la embadurno de arriba abajo, estropeándole toda la ropa. Su furia contra el conductor aumento por momentos al verse llena de barro.

El conductor se paró de golpe y salió para auxiliarla, pero este solo se encontró con la mirada asesina de Luna.

  • ¿Dónde diablos te dieron el carnet? ¿Eh?_ le grito histérica

  • Lo siento, no fue mi intención, pero tú fuiste la que cruzo sin mirar ¿estas ciega?

  • ¿Me estas echando la culpa a mí? ¡Mírame idiota! Me dejaste echa una basura ¿sabes lo que costo esta camisa?_ le preguntó claramente enfadada

Me importa una mierda tu camisa, eres una malcriada que no sabe ni por dónde anda. Solo me pare para ver si estabas bien y por lo que veo así es._ se dio la vuelta dejándola con la palabra en la boca. Ella se puso a seguirlo con enojo.

  • ¿Sabes quién soy yo?_ le preguntó Luna de forma altanera

  • ¿quién eres tú? ¿La reina?_ le respondió con sorna.

  • Soy Luna Malfoy y nadie me había hecho esto en la vida, me las vas a pagar

  • ¿y sabes quién soy yo?_ le preguntó enfadado, acercándose a ella amenazante. Ella retrocedió por la brusquedad de él. Ningún chico la había tratado de esa forma. Todos caían siempre rendidos a sus pies.

Soy Theodore Granger y para tu información me importa muy poco quien seas o lo que hagas.

Eso la puso más rabiosa y se acercó a él y le señalo con el dedo amenazante.

  • Eres un…

  • ¿Qué soy?_ la apremio Theo para que terminara el insulto,

  • Un estúpido, un idiota, engreído….

Al verla tan alterada y tan bella solo se le ocurrió una cosa para hacerla callar. La agarro de la nuca y la besó.

Ella se negó al principio a corresponder al beso, pero poco a poco fue cediendo a la dulce presión de los labios de él. Nunca antes un chico se había atrevido a besar a Luna de esa manera. Tenía algo que lo hacía irresistible.

El sonido del claxon de un coche los devolvió a la realidad. Dejaron de besarse bruscamente. Se miraron un instante.

  • Que fácil ha sido besarte, ¿y tú eres Luna Malfoy?_ Se burló Theo

La bofetada que le cruzo la cara lo dejo impactado a la vez que dolorido por bastante tiempo.

  • ¡Te odio!_ le grito dolida y salió corriendo sin mirar atrás.

Theo se maldijo por lo que había dicho, pero esa niña malcriada lo había sacado de sus casillas acusándolo de tonterías y después el beso le había calado muy dentro.

Se metió en su coche y se marchó. Durante el trayecto solo pudo pensar en el beso que le había dado a la rubia malcriada y sonrió.


Hermione dejo su bolso encima del recibidor de su pequeña casa, la cual compartía con su padre y su hermano. Seguía dándole vueltas a la proposición del señor Malfoy. Sus escrúpulos le impedían mentir a todo el mundo y también hacerse pasar por mujer de un hombre que apenas conocía. Recordó su bella cara y se le corto la respiración. Era guapísimo ¿Cómo sería ser su esposa?

La voz de su padre la saco de sus pensamientos. Fue hacía el salón y allí lo vio sentado en su sillón favorito con el mando de la televisión en la mano.

  • Hola papa._ Hermione se aproximó, se arrodillo frente a él y depositó un beso en la mejilla de su padre.

  • Hija… ha llegado otra carta del banco... Dice que nos quedan seis días para el vencimiento del préstamo._ le informo angustiado.

A Hermione se le partió el alma al verlo así, lo abrazo y ella estuvo a punto de echarse a llorar, pero se contuvo para no hundir más a su pobre padre.

En ese momento llego su hermano y al verlos así se preocupó.

  • ¿qué paso Herms?

  • Los del banco han enviado una nueva carta..._ respondió Hermione con un hilillo de voz

  • ¡Esos imbéciles! ¿Por qué nos hacen esto? _ gritó furioso.

  • Cálmate Theo, poniéndote así no consigues nada._ dijo Hermione intentando calmarlo

  • Estoy tan cansado de todo, dejaré los estudios y me pondré a trabajar la jornada completa y buscare un empleo para la noche…

  • Ni hablar, tú vas a seguir estudiando y yo voy a solucionar todo esto ¿de acuerdo? No hagas nada Theo ¿me dejaras a mi solucionarlo?_ pidió Hermione

  • ¿cómo piensas a hacer Herms?

  • eso déjaselo a tu hermanita favorita._ lo abrazó y él correspondió aunque seguía pensando en buscar otro empleo por la noche.


Ginny se arregló al máximo quería estar impresionante para conocer a su pretendiente cibernético. Se puso un vestido azulado que se le ajustaba a la perfección y combinaba con el color de sus ojos y se hizo tirabuzones en el pelo. Se miró en el espejo de su departamento y sonrió complacida por su aspecto.

  • Ahora a tomarse una tila para tranquilizarme._ se dijo a sí misma.

Cuando llego a la cafetería indicada llego con un adelanto de un cuarto de hora. Se sentó en una mesa desde donde se podía ver la entrada. Quería ser ella la primera en ver a su ciberpretendiente.

Solía ser muy paciente, pero ya se le estaba gastando después de esperar más de veinte minutos. Miró a los demás comensales y se sintió ridícula al estar esperando sola. Y quiso que la tierra se la tragara cuando vio a uno de los más importantes ejecutivos de la empresa donde ella trabajaba tomándose un trago como si nada ¿Qué diablos estaba haciendo ese hombre ahí?

Se tapó con el menú de la mesa para pasar desapercibida. Pero el bombón se había dado cuenta de su presencia, pero seguro que no venía hacia ella ¿o sí? ¿Qué iba a decir? ¿Qué la había dejado plantada un chico al que no conocía?

Cuando levanto la vista del menú lo vio con una sonrisa preciosa y burlona.

  • ¿esperando a alguien señorita Weasley?_ le pregunto con su linda voz.

  • ¿perdone?_ estaba cada vez más nerviosa. Sabía su nombre ¿Cómo era posible que Blaise Zabinnisupiera su nombre?

  • Parece que la han dejado plantada._ comentó sentándose enfrente suya como si nada.

Ginny dejo el nerviosismo para pasar al enfado ¿Por qué se sentaba como si nada en su mesa? ¿Y que le importaba a él lo que estuviera haciendo?

  • No me han dejado plantada… es solo que….