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Falso Matrimonio — capítulo 2
Ginny no sabía cómo salir del paso. La inquietante sonrisa de él le estaba causando estragos en su razonamiento y en su corazón.
No te preocupes...
Ginny se entristeció cuando se dio cuenta de que no sabía su nombre de pila.
-
Ginnevra Weasley._ le ayudo
-
No sé si me conocerás…soy Blaise Zabinni, aunque no hemos sido presentados formalmente te conozco de la oficina ¿puedo tutearte?
-
Eh si, ahora no caigo en tu cara._ mintió ella. No quería que se diera cuenta de que había quedado mirándolo más de una vez como una imbécil.
-
Mientes muy mal Ginnevra._ la reto él con la mirada aun fija en ella
-
No sé porque dices eso..._ se hizo la que no entendía. Se mordió el labio inferior nerviosa. Cuando le contara a Hermione que había estado tomando algo con Blaise Zabinni no se lo iba a creer, aunque si ella se pensaba casar con el jefe no creía que la iba a impresionar mucho.
-
Me tengo que ir, nos vemos mañana en la oficina._ Blaise pago la cuenta y se marchó sin más.
Era la conversación más extraña de su vida. Llevaba más de dos años como secretaria en la discográfica y nuca él se había dignado a mirarla y ahora se sentaba a su mesa como si nada. Ella también se levantó y miro el reloj. Decididamente su ciberpretendiente le había dado plantón.
Hermione se retorció las manos con nerviosismo delante de la puerta del despacho del vicepresidente. La decisión que había tomado le iba a cambiar toda la vida, pero no tenía más opción que seguir adelante. Esa mañana se había vestido con esmero, pero sin querer tampoco impresionarlo mucho. Se aliso el vestido y se aseguró que su pelo estaba en perfecto orden. ¿Por qué estaba tan nerviosa? Respiro profundamente y entro.
Lo encontró revisando unos papeles muy concentrado, pero en cuanto se dio cuenta de su presencia se levantó y le señalo una silla para que se sentara.
-
¿Qué ha decidido?_ le pregunto impacientemente Draco
-
No es fácil para mí, pero acepto ser su esposa...
Draco casi boto del entusiasmo, ya no había nada que le impidiera que su padre lo declarase presidente de la discográfica. Estaba eufórico, fue hacia ella y la alzo en el aire. Todos sus objetivos se iban a cumplir. Fueron interrumpidos por un carraspeo. Draco la soltó inmediatamente y la rodeo con el brazo, mientras que esta estaba avergonzada y colorada por la situación. Su corazón estaba latiendo a mil por hora y cuando vio al hombre de edad avanzada se quiso morir ya.
-
¿Quién es la señorita?
-
Padre te presento a Hermione Granger- Draco sonrió - mi futura esposa._
Hermione se quedó perpleja y un poco sin saber que decir, no estaba preparada para fingir tan pronto y menos delante de su padre.
-
Me llamo Lucius Malfoy, aunque supongo que mi hijo te habrá hablado de mí._ se acercó y le dio dos besos en las mejillas.
-
Si, es usted una persona maravillosa y seguramente su esposa también lo será. Estoy ansiosa por conocerla.
-
Eres una chica encantadora y mañana en la fiesta de compromiso tendrás ocasión de conocer a toda la familia
Hermione abrió los ojos de la sorpresa- ¿mañana?_ Miro a Draco pidiéndole una explicación
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¿No sabes querida que mañana es la fiesta?
-
Era una sorpresa papa._ intervino Draco tomándola de la cintura y salvando la situación.
A Hermione le recorrió una corriente eléctrica a sentir las manos de Draco en su cintura.
-
Oh, lo siento no era mi intención…
-
No pasa nada….Draco siempre tan detallista y se le olvido nuestra fiesta de compromiso…es un amor_ dijo entre dientes con evidente ironía que pareció que Lucius no capto, pero si su futuro marido que la miro enojado.
Se despidió de él y Hermione se apartó bruscamente de él como si quemara.
-
¡No me dijo que mañana era el compromiso! ¿Para cuándo diablos es la boda?_ casi le grito a un atónito Draco que no esperaba esa reacción. ¿Dónde estaba la chica tímida de ayer?
-
Me puedes tutear cariño y creo recordar que te dije ayer que la boda iba a ser inmediatamente, mi padre cree que estoy saliendo contigo desde hace meses.
-
¿pero mañana?_ Hermione se había desinflado, todo esto le estaba viniendo demasiado grande
-
No te preocupes por nada, tengo todo arreglado, además desde hoy ya no trabajaras más aquí…
-
¿Cómo? ¿Me estas despidiendo?_ Hermione no daba crédito a lo que estaba escuchando
-
Vas a ser mi esposa, ¿no pretenderás trabajar?- le preguntó Draco atónito
-
¡Pues claro! Toda mi vida he trabajado ¿qué voy a hacer sino?
-
Tu único trabajo será ser mi esposa y te aseguro te ocupara todo el día
-
¿Nadie te ha dicho antes que eres un arrogante y que tienes un ego como la catedral?_ le espetó Hermione furiosa, ¿qué se había creído? ¿Qué iba a estar todo el día cruzada de brazos alrededor de él como una estúpida?
-
Nadie antes se había atrevido a decírmelo a la cara ¿desde cuándo te has vuelto tan insolente?_ dijo Draco desconcertado
-
Desde que escucho lo que dices, ¡no puedes pretender que este de brazos a la espera de que me ordenes algo que hacer como esposa!
-
Y yo te recuerdo querida que te he contratado durante un año para eso._ la interrumpió Draco con una fría mirada.
Hermione se calló y apretó los puños. No podía discutir con él, no sabía como pero siempre le daba la vuelta a todo para ponerlo a su favor.
-
Aquí tienes el contrato que tienes que firmar._ le paso un montón de hojas bien archivadas en las que ponía su nombre.
-
¿Tan seguro estabas que aceptaría ser tu esposa?_ preguntó Hermione con una voz débil.
-El dinero y la fama pierde a las mujeres._ se limitó a responder él.
Esa contestación le cayó a Hermione como una jarra de agua fría
-
Yo no soy como esas mujeres con las que andas._ murmuro herida por los calificativos. Ella no era ambiciosa y lo que hacía lo hacía por su familia.
-
Mañana por la mañana pasare a buscarlo a tu casa y así me presentas a tu padre y a tu hermano._ añadió él ignorando lo que ella había dicho.
-
¿Cómo sabes….?_ preguntó Hermione confundida
-
Tengo la ficha de personal._ le aclaró.
-
Quiero dejar claro una cosa._ comenzó, le daba vergüenza tener que hablarlo con él
¿El qué?_ preguntó
-Eh…. Yo te seré…fiel durante nuestro matrimonio y espero que…
-
No pienso manchar tu nombre poniéndote los cuernos con otra._ le corto Draco un poco incómodo
-
Espero que seas discreto…_ insistió Hermione
-
Ya te dije que no pienso serte infiel en ningún momento_ sentenció
Hermione hizo como si lo aceptara, pero sabía que él no sería capaz sin estar con una mujer durante un año entero por algo era considerado un rompecorazones y un mujeriego.
-
Y que quede claro que no pienso…_ No sabía cómo decirle lo más importante, el color rojo acudió a sus mejillas
-
¿Si?_ apremió Draco
-
No pienso compartir cama contigo._ lo dijo rápidamente
-
No te preocupes no soy un depravado si tú no quieres... pero si cambias de opinión.. Házmelo saber_ dijo Draco con una sonrisa torcida.
-
No voy a cambiar de opinión._ aclaro rápidamente y queriendo que se la tragara la tierra.
-
Mañana iremos a comer a un lugar privado para que me cuentes más de ti y crear una historia real sobre cómo nos conocimos y todas esas tonterías que se espera que contemos en la cena de compromiso.
Hermione lo miró como viendo a una máquina. Lo tenía todo pensado, la idea de echarse para atrás en ese compromiso la estaba tentando ¿qué pasaría si le decía que no aceptaba? Se borró esa idea de la cabeza, tenía que salvar a su familia de la ruina aunque eso le costase su propia vida al lado de ese frío hombre. ¿Nunca se habría enamorado?
-
¿Te viene bien a las 8?_ le preguntó él
-
Si, perfecto._ se llevó los documentos para firmarlos y se dispuso a salir, pero él la agarro suavemente el brazo y la giró hacía él.
Su boca se encontró de repente apretando suavemente sus labios. Fue un beso breve, pero intenso. Se retiró rápidamente.
Hermione lo miro con ojos brillantes y muy sorprendidos_ ¿a qué ha venido esto?_ dijo tocándose con nerviosismo los labios
- Tendremos que ir a acostumbrándonos cariño, hasta mañana.
Salió del despacho alucinando y aun saboreando el pequeño beso ¿Por qué se sentía así? Solo había sido un beso y ni siquiera significaba nada, según él para ir practicando la mentira.
Ginny intentaba por todos los medios rehuir la mirada traviesa de Blaise. Estaba al borde del colapso emocional. Nunca le había dirigido ni una mirada y ese día no paraba de mirarla.
Su compañera de trabajo Parvati sonrió al verla por décima vez ese día escondiéndose detrás de un montón de papeles.
-
¿Por qué no vas y le dices que deje de mirarte?_ le sugirió
-
¿Estás loca o qué?
-
Sabemos que es un pez gordo en esta empresa, casi intocable por ser amigo del jefe, pero…no te quita el ojo de encima._ dijo con una sonrisa
-
Me pongo nerviosa cada vez que me mira como si…
¿Como si quisiera algo contigo? ¿No será que tú sientes algo por él?_ preguntó Parvati interesada
-
¿Te estas riendo de mí? ¡No lo conozco!_ bramó ginny
-
Llevas dos años trabajando aquí y le conoces aunque no le hayas hablado y ese sonrojo no es por nada_ la apremió Parvati
-
Yo estoy enamorada de Romeo._ afirmo con rotundidad Ginny
-
¿y ese quién es?_ preguntó Parvati con gran interés.
Ginny se quiso morder la lengua por bocazas, no debería haber soltado la lengua, ya no había vuelta de hoja, pero tampoco le iba a decir que no lo conocía en persona...
-
Es un chico encantador y llevo tiempo saliendo con él…
-
Deberíamos salir los cuatro alguna vez._ sugirió
-
Si, alguna vez_ respondió evasivamente ¿Cómo decirle que ni ella lo conocía en persona? No le había dejado ni un correo electrónico disculpándose por no ir ayer.
-
Ahí viene._ le susurro entre dientes Parvati alejándose de ella
Ginny vio acercarse a Blaise y quiso que se hundiera la tierra con ella dentro.
Él se apoyó en su mesa como si fuera un viejo amigo de toda la vida y le sonrió.
-
¿Qué quiere señor Zabinni?
-
Pensé que habíamos quedado en tutearnos._ replico él
-
Es la costumbre, discúlpame, ¿Qué quieres?_ volvió a preguntar la pelirroja
-
Que directa._ murmuro él para sí mismo_-Te invito a comer ¿te viene bien a la 1 cuando salgamos?
Ginny no esperaba esa invitación, pero le daba la sensación que más que una petición había sido una orden ¿qué se habría creído que por ser un bombón todas las chicas irían detrás de él?
-
Tengo cosas que hacer._ contesto Ginny intentando evitar su mirada
-
Si me tienes miedo…_ La picó él
-
No tengo miedo._ casi le grito, lo que hizo que miradas curiosas se clavaran en ellos.
-
¿Que te cuesta comer conmigo? No te voy a comer
-
Está bien_ concedió la pelirroja, lo miro de arriba abajo. Era imposible resistirse a su bella mirada. Pero sería la última vez que aceptara salir con él. No pensaba ser una más de sus conquistas.
-
A la una entonces_ y Blaise se marchó con una sonrisa en la boca.
Como había dicho a la una en punto Blaise estaba esperándola a la salida. Parvati le había dado varios consejos para deshacerse de él, pero en tono de broma, pues ella creía que Blaise era un buen partido.
-
Tengo reservado en un restaurante cerca del centro de la ciudad
-
No creo que vaya adecuadamente vestida para ir a un sitio así._ dijo mirándose el simple traje de oficinista
-
No seas modesta, tú siempre estás preciosa_ le dijo Blaise con una sonrisa radiante
Ese comentario hizo que se le subieran los colores a las mejillas. Blaise le abrió la puerta de su deportivo negro para que ella entrara y dio la vuelta para ponerse él al volante.
Cuando llegaron al restaurante, vio que era uno de los más lujosos de todo Londres. Ni en sueños Ginny podría haber imaginado entrar en ese restaurante.
-
Te quedaste muy callada ¿ocurre algo?_ le pregunto él al entrar
-
Es un lugar muy bonito…y caro_ dijo un poco intimidada. Miraba alternativamente a la gente con sus elegantes trajes y se miraba a ella con su simple traje y se dio cuenta de que no encajaba en ese lugar ni al lado de Blaise.
Dio inconscientemente un paso para atrás, pero Blaise no la dejo que retrocediera más. Le puso suavemente la mano en la espalda para animarla a seguir adelante.
- No hace falta vestirte con prendas finas para resaltar tu belleza, tú eres más bella de lo que imaginas._ Le susurró al oído.
Ginny tembló de emoción al escuchar sus palabras, se sentía que se le salía el corazón del pecho y le daba miedo sentirse así por él. Cada vez que lo tenía cerca se ponía de los nervios y no quería pensar que le gustaba demasiado. Se suponía que ella quería a Romeo, su ciberpretendiente ¿o no?
Comieron tranquilamente y hablaron de cosas sin importancia. Él se mostró muy atento en todo momento con ella y hasta rieron de alguna anécdota que contaba.
Ginny no se podía creer que estuviera comiendo con él. Cuando llegó esa tarde a su departamento, se ducho y hablo unos momento con Hermione que parecía muy intranquila. Intentó tranquilizarla sin éxito.
Después se conectó al chat donde seguramente estaría Romeo, pero no había señales de vida de él ¿la estaría evitando?
Hermione se mordió las uñas y paseaba intranquilamente por su habitación. La conversación con su padre y Theo había sido más difícil de lo que esperaba. Su hermano estaba furioso con ella y eso que no sabía que el matrimonio era falso. Su padre se había llevado las manos a la cabeza y solo le había preguntado si estaba enamorada realmente de Draco. Ella que nunca había mentido a su familia,le costó responder esa pregunta, pero finalmente afirmo con la cabeza y hasta soltó algunas lagrimillas que su padre interpretó de emoción. Pero en realidad eran de vergüenza por tener que mentir tan descabelladamente.
Miro el teléfono tentada a llamar a Draco y decirle que anulaba el contrato que ya había firmado.
- No, lo hago por mi familia, es solo un año_ se intentaba autoconvencer.
Cogió el contrato que estaba en su escritorio y lo leyó de nuevo. Todo eran ventajas, ella viviría en una casa y asistiría a unas pocas reuniones donde actuaría como anfitriona. No tendría contacto con la prensa y en ningún caso se diría la verdad sobre ese acuerdo. Durante su matrimonio se pagarían todas sus deudas y sería mantenida económicamente, tendría una cuenta con mucho dinero a su disposición. Al finalizar el año sería recompensada generosamente y después si te he visto no me acuerdo.
Mañana sería el gran día.
Abrió el armario y vio que no tenía nada a la altura de la familia Malfoy, ¿qué pensarían de la futura esposa de su hijo? Ella apenas sabía nada de la alta sociedad, ni si quiera tenía ropa bonita y elegante.
Volvió a la cama donde tenía varias revista esparcidas y en varias de ellas salía Draco Malfoy con alguna chica alta, delgada y bellísima colgada del brazo como trofeos para mostrar. Todas ellas parecían modelos ¿Por qué teniéndolas a todas ella se había fijado en alguien como ella? Tiro todas las revistas con furia al suelo. Draco Malfoy era un mujeriego incorregible.
Al día siguiente Hermione le presento a su familia a Draco que llego en su deportivo rojo.
De nuevo fue besada de sorpresa delante de su padre y ella no pudo evitar sonrojarse, pero intento evitar la mirada astuta de su hermano.
Theo lo miro con desconfianza y su padre le estrecho la mano con dureza.
Después Draco los invito a la cena de pedida de mano que se celebraría ese mismo día.
Se despidieron de la familia de Hermione y salieron de la casa.
Fueron a desayunar fuera a una cafetería muy lujosa. Hermione se sentía fuera de lugar y sentía las miradas de sorpresa de muchas de las personas que estaban desayunando allí.
-
A tu hermano no le he gustado_ sentenció Draco con calma mientras bebía su café
-
¿Cómo te sentaría que tu hermana te dijera que se va a casar en unos días y sin aviso previo?_ contraataco ella
-
Tienes razón, no me sentaría muy bien, de hecho no pararía hasta investigar al novio
-
¿Tienes hermanos?_ preguntó. Ella siempre había pensado que era hijo único
-
Si, tengo dos más, Luna y Harry ¿Por qué?_ preguntó el extrañado
-
No sé, creía que eras hijo único_ respondió con calma
-
¿No lees la prensa? Todo el mundo sabe que tengo dos hermanos._ exclamó sorprendido de que ella no supiese que tenía dos hermanos.
-
Pues yo no, te aseguro que los chismes de sociedad no son mi hobby._ le contestó tranquilamente
Bueno dejemos el tema, ¿has firmado el contrato?_ le preguntó muy interesado. Hermione se lo entrego un poco reacia. Su destino ya estaba echado.
El desayuno fue muy incómodo. Él le dio todos los datos de su ficticia relación y fueron a una joyería.
Ella se maravilló al ver todas esas joyas que costarían mucho dinero.
La dependienta se puso nerviosa al ver al famoso Draco Malfoy en su tienda
- ¿Qué desea señor Malfoy?_ preguntó de forma nerviosa
Draco rodeo la cintura de Hermione y la miro a los ojos como si la amara.
- Ella es mi novia y vamos a escoger el anillo de compromiso ¿verdad mi amor?
Hermione no pudo evitar sonrojarse de nuevo ¿Por qué diablos se comportaba de esa forma como si tuviera quince años?
Hermione sonrió de forma nerviosa y asistió con la cabeza
La dependienta fue a buscar los anillos
-
No pareces una novia enamorada_ le reprochó Draco en voz baja
-
¿Qué quieres que haga ?_ le dijo enfadada
-
Quiero que actúes como si me amaras realmente o por lo menos algo de cariño ¿tan difícil es?
-No sé tú, pero yo no estoy acostumbrada a fingir algo que no siento.
- Pues aprende…_ le dijo entre dientes.
La dependienta vino cargada de anillos preciosos. Hermione fue probándose cada uno de ellos sin mucho entusiasmo. Había soñado con esa escena millones de veces, pero en ella siempre estaba su príncipe azul y ambos estaba enamorados, en cambio allí estaba ella con el vicepresidente de la discográfica más importante de Londres y que solo la veía como una herramienta para llegar a obtener su querida empresa ¿se habrían enamorado alguna vez?
- Este es perfecto_ exclamó Draco_¿no te parece cariño?
Hermione miro el precioso anillo que le estaba colocando. Era muy bonito
- Es precioso Dragón_ dijo con la voz realmente estrangulada. Ese era su anillo de novia, aunque no era lo que soñó, al fin y al cabo era su anillo de compromiso.
En un acto totalmente ingenuo se acercó a él y le beso ligeramente en los labios, pero él la rodeo con los brazos y la beso con intensidad, aplastando sus labios contra los de ella. No supo cómo paso, pero de repente se encontró en un torbellino de sensaciones que le eran imposibles discernir la realidad de la fantasía.
Draco no pudo evitar corresponder a ese ingenuo beso y al escucharla llamarlo por ese calificativo cariñoso que le daba cierta intimidad. Era tan bella y tan inocente. Quería besarla hasta cansarse y tocarla, pero volvió a la realidad. La aparto y fingió estar arrepentido por su comportamiento, aunque por dentro no fuera cierto.
Hermione se mantuvo callada todo el camino intentando no darle más vueltas a ese beso ¿qué le había pasado? ¿Por qué lo había besado? Lo miro de reojo. Parecía muy concentrado en la conducción y estaba muy sereno como si ese beso no fuera significado nada. Le dolió pensar que solo la había besado por compromiso.
En cinco minutos sería recogida ella y su familia por una limosina para ir a la mansión Malfoy.
Hermione se había puesto un vestido sencillo de color negro que le sentaba muy bien y también se recogió el pelo de una forma que la hizo sentir más elegante.
Su padre alabó su belleza en cuanto la vio y Theo se limitó a preguntarle si era eso lo que ella quería.
-
Si, es lo que quiero Theo_
-
Te quiero Herms y no quiero que sufras ¿sabes dónde te estas metiendo?_ le preguntó él preocupado por su hermana menor.
-
Amo a Draco _ le respondió con la voz lo más firme que pudo. Hermione sospechaba que su hermano no creía en ese matrimonio. La conocía bien.
A las puertas de la mansión Hermione se paró impresionada por la majestuosidad de la casa y le entró un poco de pánico. ¿Dónde se estaba metiendo? Su padre la animo a seguir adelante.
Fueron anunciados como si fueran personajes importantes. Todas las cabezas de la fiesta se volvieron a mirarlos inquisitivamente. Había bastante gente.
Hermione supo en ese instante que no sería muy bien recibida. A esa gente le sobraba el dinero por todos sitios. Había mucho lujo. Quiso marcharse de inmediato y romper con todo aquello. Le daba igual las consecuencias que todo ello le acarreara.