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Historia 8635 — capítulo 8
Capítulo 8: Desenmascarando
Era ya la tarde del domingo, y Ginny había terminado todas sus tareas. Lo ocurrido el día anterior la tenía un poco malhumorada, en especial después de que Neville se encerró en su habitación, negándose a salir hasta el lunes. Como se enterara de que Nefiyae Nix había tenido algo que ver y le rapaba su falsa cabellera rubia.
Daphne también estaba furiosa, de modo que al cabo de un rato jugando una aburrida partida de ajedrez mágico, convenció a su amiga pelirroja de tomar cartas en el asunto. Es decir, Daphne quería ir al grano: matar a Nefiyae primero y preguntar después. Pero Ginny alegaba que no podían, pues no estaban seguras de que hubiera sido ella. El caso es que ambas acordaron ingresar a la habitación que Nefiyae compartía con Sophie Must, Melodie Hawn, Kitt Snow y Courtney Dawson.
Ginny sacó de su bolso un spray que daba al pelo la forma que quisieras con sólo ponerlo y murmurar un hechizo. Daphne se pasó como veinte minutos intentando echárselo a Nefiyae sin ser vista. Cuando por fin lo consiguió, el falso cabello rubio de la chica era mil veces peor que el de Hermione, a lo afro. Apenas lo descubrió, Nefiyae salió de la sala corriendo como alma que lleva el diablo. Sophie y Melodie la siguieron, obviamente. Por Kitt y Courtney no tenían que preocuparse puesto que ambas estaban en alguna cita en Hogsmeade, igual que siempre, y no volverían hasta dentro de dos horas si la cita había sido mala, y hasta el día siguiente si había sido buena (N.A: ustedes me entienden ; ) ).
Daphne y Ginny fingieron ir a su dormitorio, pero en lugar de entrar a la puerta de la izquierda entraron a la de la derecha. El cuarto era idéntico al suyo, pero sus habitantes le habían añadido detalles de acuerdo a su personalidad. Las reglas prohibían cambiar los dormitorios de color o alterarlo demasiado, pero igual se notaba la diferencia. La cama de Nefiyae tenía un millón de almohadones rojos y dorados con formas de lunas, soles y estrellas. En su mesa de luz había un elegante candelabro de oro con piedras preciosas, que hacía juego con el reloj y con el espejo. A los pies de la cama descansaban no uno sino siete pares de pantuflas de todo tipo, que combinaban con los siete pijamas, camisones y batas.
- Esta tipa es peor que yo –aseguró Daphne-. Y es fanática del oro –añadió, señalando las iniciales NN bordadas en cada una de las ropas, con hilos de oro. No dorados, de oro puro.
Luego posaron sus ojos en el resto de las camas de las demás habitantes. Melodie Hawn tenía la misma cantidad de almohadones que Nefiyae, sólo que en peluches de todo tipo: osos, conejos, gatos, perros, lobos, snitches (N.A: esto va en honor a “Snitchy” la snitch de peluche de James, en “El arte de vengarte”, de Carla_Grey), escobas voladoras, lechuzas, varitas mágicas que brillaban en la oscuridad y dragones. En la mesa de luz tenía una colección de revistas Corazón de Bruja, lo cual no sorprendió a Ginny, ya que era una entrometida y le encantaba saber de chismes. Resultaba curioso que no fuera pariente de Rita Skeeter.
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¿Por qué Hawn tiene una foto con esa Skeeter? –se interesó Daphne, señalando el portarretratos de Melodie, en el cual reposaba una foto en movimiento.
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Aquí dice que es su madrina –informó Ginny, sacando una nota que Melodie guardaba detrás del portarretratos.
Ninguna de las dos chicas tuvo deseos de seguir investigando las cosas de Melodie.
Kitt Snow, por su parte, parecía obsesionada con Draco Malfoy ( esa perra se las iba a pagar... ¿uh? ¿¡¿¡¿Pero qué estaba diciendo?!?!?). Tenía ochocientas fotos de él pegadas en la cortina de su cama. Otro dato interesante sobre esta chica es que cuando descorrieron las cortinas, descubrieron un montón de muñecas masacradas de distintas formas (algunas estaban derretidas, a otras les faltaban brazos o piernas, y otras tenían agujas clavadas por todas partes) colgando del techo de la cama, que casualmente tenían las formas de todas las chicas con las que Draco había salido (una muy fea con agujas por todos lados representaba, sin lugar a dudas, a Pansy Parkinson). También había cambiado los colores escarlata y dorados de su cama por negro y violeta oscuro.
El sector de Courtney Dawson era aterrador: todo, absolutamente todo, era de música. Pósters de Las Brujas de Macbeth, Celestina Warbeck, The Hobgoblins, Charmed Chicks y The Whispering Snake, entre otros adornaban su parte de la pared. En su mesa de luz apenas había espacio: todo estaba abarcado por CDs mágicos dispuestos en pilas altísimas, una radio mágica impresionante, un reloj en forma de nota musical (¯ = las patas son en lo que se apoya el reloj, y la parte que sostienen tiene los números y todo eso), partituras musicales y un candelabro en forma de micrófono mágico.
- ¡Vaya! –exclamó Daphne sorprendida, señalando una guitarra eléctrico-mágica colgada en el único espacio de la pared de Courtney donde no habían pósters.
El último rincón era el de Sophie Must, una chica que había hecho del imitar a otros un estilo de vida. En su parte de pared tenía pegado un póster de The Whispering Snake y una foto ampliada de Harry (maldita perra!!!!), en la que éste guiñaba un ojo y capturaba una snitch. Sobre su mesa de luz había una muñeca idéntica a Cho Chang, pero rapada, sin un brazo y derretida, y un portarretratos con una foto en la que aparecía con sus compañeras de cuarto.
El único sector de la habitación que no tenía camas ni mesas, era el que abarcaba un enorme armario de cinco puertas, cada una de las cuales decía el nombre de su dueña. Daphne abrió la puerta del sector de Nefiyae (grabado en oro) y abrió la boca, no del asombro, sino para decir:
- ¡Imitadoras!
Ginny, que había abierto la puerta de Kitt, entendió a que se refería. Cada chica tenía su propio armario privado, ampliado mediante la magia. Ese mismo sistema usaban Daphne, Ginny y sus otras compañeras de cuarto (N.A: las cuales van a tener mucha importancia después, pero por ahora no las van a conocer).
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¡Voy a buscar el botiquín de emergencias, ya vuelvo! –anunció la voz de Melodie Hawn, subiendo las escaleras.
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¿Qué hacemos? –susurró Daphne, asustada.
Ginny la empujó hacia adentro del armario de Nefiyae, entró ella también (por si acaso su amiga se perdía o comenzaba a destrozar las ropas de su enemiga) y cerró la puerta. Justo en ese momento, Melodie abrió la puerta del dormitorio, y comenzaron a oírse ruidos que daban a entender que se había puesto a buscar algo.
Mientras, Daphne examinaba el guardarropas de su enemiga número uno. Todas las paredes estaban cubiertas de estantes y cajones, que a Ginny le recordaban a una librería, con la excepción de que en lugar de libros, había ropa, la cual estaba clasificada por época del año y dentro de esa categoría, por color. Al fondo del armario, unos quince metros más allá, había un espejo amplio, y una mesa llena de cepillos, peines, maquillaje y todo tipo de productos de belleza.
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¿Y? ¿Los encontraste? –preguntó la voz de Sophie Must, que acababa de subir al cuarto.
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No. Deben estar en su armario –aventuró Melodie.
Ginny empujó a Daphne para que se escondiera en el sector de los vestidos y las túnicas (que no estaban dispuestos en estantes, sino en perchas) y se escondió ella también allí. Vio a Melodie que entró, miró por unos segundos el ambiente que la rodeaba, como si estuviese en el palacio de Buckingham, y luego corrió hacia el espejo, abrió un cajón y sacó un botiquín de emergencias (de oro). Finalmente ella y Sophie se marcharon escaleras abajo.
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Mejor busquemos antes de que vuelvan a interrumpir –sugirió Daphne, una vez que ella y Ginny salieron del armario-. Ay, este anillo me está matando –se sacó un anillo de plata del dedo y lo dejó en la mesa de luz de Sophie-. ¿Qué buscamos exactamente?
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Algo que incrimine a Nix de las bromas pesadas –explicó Ginny, un poco harta del despiste de su amiga-. Cualquier cosa: un diario [Ginny tragó saliva. No le gustaban los diarios desde lo de Riddle.], fotos, los pósters esos de Thot, cartas...
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La túnica de quidditch desaparecida de Neville... –y Daphne señaló algo escarlata y dorado que había encima del ropero, hecho un bulto.
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¡Accio túnica! –dijo Ginny, sacando su varita y apuntándole al bulto. En efecto, fue la túnica de quidditch de Nev la que voló a sus manos.
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Eso es suficiente evidencia, ¿verdad? –preguntó Daphne, muy emocionada. Por la cara que tenía, parecía que la habían nominado al Oscar.
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En caso de que Nix o sus amigas tengan una malla y zapatillas de ballet, y además puedan hacer el encantamiento permutador, sí –respondió Ginny algo aturdida. Es que era tan obvio... tenía que haber algo más. Y como en respuesta a ese pensamiento, algo brilló en la túnica de Nev-. ¿Qué es eso?
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Es una llave –contestó Daphne, sacando una llave larga de plata que estaba medio pegada a la túnica. De pronto Ginny distinguió que la punta de la llave tenía la forma de una serpiente-. Probablemente abra el cajón de ropa interior de Nefiyae... ya sabes, como es una culebra venenosa y rastrera...
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No. Esa llave... yo creo saber donde va.
Sin más, Ginny le arrebató la llave a Daphne y salió corriendo del dormitorio (derribando una pila de libros que había en el suelo), bajó las escaleras, dejó la sala común y no paró hasta llegar al baño de Myrtle. Entró y sin siquiera esperar a recuperar el aliento, comenzó a buscar el pequeño botón que había en las sucias baldosas del piso. No tardó en encontrarlo, lo presionó y varias baldosas desaparecieron, dejando un pequeño pozo en el suelo.
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¿Qué demonios...? –preguntó Daphne, aferrándose las costillas con las manos, jadeando.
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Este cofre –indicó Ginny, señalando el cofre de madera que acababa de sacar del pozo-... nos va a revelar secretos sobre Nefiyae.
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¡Ábrelo! –chilló Daphne de inmediato, olvidándose de su cansancio.
Ginny colocó la llave en la cerradura, la giró dos veces, y con un leve “clic” el cofre se abrió, revelando un cuaderno verde esmeralda y con una serpiente plateada en el frente.
-
¡Debe ser su diario! –se emocionó Daphne.
-
No creo que el cerebro le dé como para esconderlo tan inteligentemente. Además, ¿por qué querría hacerlo?
Ginny abrió el cuaderno. Las hojas eran amarillentas y viejas. En la primera decía, en letras plateadas y grandes: “La Hermandad de las Serpientes Plateadas”. Abajo había numerosas firmas, entre las cuales se incluían la de Lucius Malfoy, Narcisa y Bellatrix Black, McNair, Crabbe, Goyle, Lestrange, entre otros.
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No creo que esto tenga que ver con Nefiyae –susurró Ginny en una voz que no parecía la suya.
-
¡Mira esto! –exclamó Daphne, sacando una daga pequeña con un mango de plata del cofre. Las serpientes que lo decoraban eran esmeraldas.
-
1975 –dijo Ginny, leyendo las páginas de lo que parecía un diario. Todas tenían fecha en algún momento de 1975, 1976 y 1977. Pasó al menos cincuenta páginas escritas con el mismo color plateado hasta que aparecieron un par de hojas en blanco. A continuación de estas, aparecían notas de ese mismo año-. “1 de Septiembre: Hemos sido elegidos para encabezar una nueva generación de Serpientes Plateadas. Hoy mismo Crabbe, Goyle, Parkinson y yo hemos hecho la ceremonia de iniciación. Cada uno ha entablado el lazo de sangre y como nos tenemos confianza y llevamos años cumpliendo los requisitos, no hemos tenido que hacerlos. Es probable que pronto se nos una Nott”. Firmado por... Draco Malfoy.
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¿¡¿Qué?!? –se sorprendió Daphne-. ¿Y que tiene que ver Nefiyae en todo esto?
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Quizás aquí lo diga –dijo Ginny, y comenzó a leer la entrada más reciente, fechada con ese mismo día, 22 de octubre.
Mientras tanto, en la sala común de Slytherin...
-
Debo admitir que no te tenía confianza, Zabini, pero después de todo lo que hiciste... –reconoció Draco sonriendo maliciosamente. Estaban en el dormitorio de los chicos, que compartían con Theodore Nott, Crabbe y Goyle.
-
¿Cuándo es la ceremonia? –preguntó Blaise con su actitud indiferente de siempre.
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A media noche, en el baño de Myrtle la Llorona –respondió Draco-. Oye, ¿no has visto una llave plateada con una serpiente en la punta?
Hacía rato que Draco estaba revolviendo en cajones, estantes, libros, cuadernos, camas y hasta zapatos...
- No lo creo –contestó Blaise despreocupado-. Bueno, iré a deshacerme de estas cosas...
Se levantó y tomó una bolsa grande. Todavía no podía creer lo bien que había resultado su último plan. ¡Un momento!
FLASH BACK
- Toma esto un segundo –pidió Draco, arrojándole una llave de plata a Blaise, que la atrapó y la dejó encima de su cama, ignorando el hecho de que esa parte de la manta seguía algo pegajosa por el caramelo que Crabbe había dejado allí (N.A: gordo asqueroso).
Un tiempo después...
Pansy entró en el dormitorio corriendo. No tenía mucho tiempo. Jadeando, depositó la malla de ballet y las zapatillas encima de la cama de Blaise, conjuró el encantamiento permutador y pronto tenía con ella la túnica de quidditch y los zapatos del perdedor de Longbottom. Disponiendo de menos tiempo aún, tomó esas cosas y corrió lo más rápido que pudo, hasta llegar al séptimo piso. Murmuró la contraseña al retrato de una mujer gorda, que se abrió paso, dejando visible un hueco en la pared. Pansy lo atravesó y creyó que iba a volverse loca cuando vio la sala común de los Gryffindors: todo era escarlata y dorado. Pero no había tiempo para preocuparse de que fuera un lugar dañino para la vista. Subió por las escaleras que le habían dicho, entró por la puerta a la que debía entrar y arrojó la túnica encima del ropero. Acto seguido, echó a correr. Estaba saliendo del retrato cuando oyó pasos subiendo las escaleras, y corrió a ocultarse tras una armadura. Por poco la descubren. Apenas la Weasley y el Longbottom hubieron desaparecido, Pansy salió de su escondite y regresó a la sala común.
FIN DEL FLASH BACK
Blaise revisó su cama. Entonces razonó: ¡la llave había quedado pegada a la túnica de Longbottom! Y para esos entonces habían dos posibilidades: o que la hubiera descubierto Nefiyae o alguna de sus amigas (en ese caso no habían problemas, ya que eran tan idiotas que jamás lo averiguarían), o (como habían planeado) que la descubriera Weasley. La idea era que la pelirroja encontrara la túnica y culpara a Nefiyae de todo lo ocurrido, pero si descubría la llave...
-
Draco –dijo Blaise despacio-... yo sé donde está la llave.
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¿QUÉ? –gritó el aludido, una vez que Blaise le relató lo ocurrido y lo que pensaba.
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Pero, ¿no querías que Weasley se enterara?
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¡Sí, pero yo quería que culpara a Nix!
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¿Por qué?
-
Juré vengarme, y eso estoy haciendo. Empecé con Weasley y Longbottom, seguiré con Lovegood, luego con el otro Weasley, después con Granger y finalmente con Potter. Para cuando termine, desearán jamás haber estado en el Ministerio de la Magia el curso pasado. Pero ahora –Draco se volvió hacia Blaise, mirándolo con rabia-... ¿cómo has podido ser tan inútil? ¡Ahora todo quedará al descubierto!
-
Yo me ocuparé de que no pase eso. Iré ahora mismo al baño de la Llorona, para asegurarme de que no estén allí –se ofreció Blaise-. O si quieres voy a la sala común de Gryffindor, pero no creo que la contraseña siga siendo la misma. Y mucho menos que pueda sonsacársela a Melodie Hawn de nuevo...
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Pues hazlo. Que Parkinson vaya para esa sala común, ella también tiene la culpa de todo esto –ordenó Draco, y enseguida salió a buscarla.
Regresando al baño de Myrtle la Llorona...
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¡Vaya! ¡Esto lo explica todo! –exclamó Daphne sorprendida.
-
Sí... Pero no sé como no lo vi antes: todas estas bromas eran demasiado inteligentes para Nix y para sus amigas. Además, decían “Slytherin” por todos lados. Hasta usaron psicología contigo, estrategia conmigo, astucia con Thot y malicia con Neville. ¡No sé como no me di cuenta!
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No te atormentes. Pero debemos advertirle a la loca Lovegood (N.A: Daphne no se lleva nada bien con Luna), a tu hermano, a Hermione Granger [esto dicho despectivamente] y a Harry.
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Menos mal que nos hemos dado cuenta ahora: han querido engañarnos y hacernos creer que esto ha sido obra de Nix. Imagínate lo que habría ocurrido si creyéramos que ha sido ella.
-
¿Qué hacen aquí? –preguntó una voz masculina a sus espaldas.
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FIN DEL CAPÍTULO 8.
Sorpresa! A qué no se esperaban que el autor de aquellas bromas fuera Blaise Zabini? A qué creían que era Nix?
Yo sé que no le he dado mucha importancia a Blaise, pero sepan que a partir de ahora sí que será importante. En fin, la idea para el próximo capítulo se me ocurrió hoy en el colegio, cuando re-leía las “conversaciones escritas” que tenía con mi mejor amiga. Así que el próximo capi, “Paper-Chat” (así lo bautizamos).
Besitos y firmen mi libro de visitas y dejen reviews PLEASE!
Maru
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ORÍGENES DE LOS NOMBRES
Thot Caulfield- El apellido es uno común y corriente anglosajón, pero sin embargo, el nombre es egipcio. Thot es el dios egipcio de la Luna, medidor del tiempo, escriba de los dioses y señor de la magia y sabiduría universal. No tiene mucho en común con el personaje, ya lo sé. No tengo idea de cómo se pronuncia, ya que no es inglés, pero yo lo digo como “tot”. Por cierto, este chico tiene por mascota a una gata de nombre “Bastet”. Bastet es también otro nombre egipcio, el de la diosa del amor, que casualmente se representa con cabeza de gata. Casualmente, el dios Thot la salva de una serpiente en un mito.
Nefiyae Nix- Si tienen el libro “El Diccionario del Mago”, ábranlo y pongan la página 298. Sirenas. Nix es una especie de sirenas alemanas. El nombre “Nefiyae” fue un invento que no recuerdo como se me ocurrió, pero si recuerdo que estaba basado en las náyades (página 302) y algún otro tipo de sirenas o semejantes. Se pronuncia Ne-fi-yei (dicho en español).
Eoin Whisp- Eoin Colfer es el nombre del autor de uno de mis libros favoritos “Artemis Fowl”, y dado que necesitaba un nombre original para este importante personaje... Y Whisp ya lo expliqué, es el apellido de Kennilworthy Whisp, autor de “Quidditch a Través de los Tiempos”. De modo que Eoin es su hijo.
Allan Kronzek- Es el autor del libro “El Diccionario del Mago”.
------* Y las respuestas a sus comentarios -----
Sí!!! Estoy tan feliz!! Me siento una autora importante, no saben lo bien que me hace que comenten, les juro que no podía dejar de sonreír. Bueno, ya sé que fueron sólo tres, pero para mí es la gran cosa. Muchísimas gracias y aquí les respondo:
Olagibel1: Gracias! Musa de la inspiración? Bueno, viene y me paso horas escribiendo. Pero en los últimos días escribí tanto que ahora tuve que reducirlo ya que me salieron unas cosas raras en los dedos, que no sé como se llaman pero que según mi madre (que es médica) son de escribir tanto. Yo sufro como loca porque me sacaron "mi arte" pero bueno, hago lo mejor que puedo. Sobre las parejas? No te preocupes, que se viene un enredo que ni te imaginas. Saludos a ti también!
Kachorra Potter: No lo puedo creer! Una autora importante comenta y lee mis ficts! Gracias!!! En fin, 4 horas?? Vaya! Sí, entiendo lo de la pareja principal. Es que en realidad no es tan Draco/Ginny, yo no soporto hacer ficts sobre una sola pareja. Y además quiero incluir tantas cosas en la historia que no me da. Pero de todos modos, creo que sería aburrido si me pasara el día en "Draco besó a Ginny, ella lo correspondió, salieron a Hogsmeade, vieron esto, se pelearon con medio Gryffindor pero se terminaron besando". Me explico? Ah, y me alegra que te rías con mis historias, que eso intento. Besos!
Campi: Gracias! Sí, a mí antes también me gustaban los Harry/Ginny hasta que leí las historias de Nimph, Mya Malfoy y Laura GP. Es que los D/G son como más imposibles, más... no sé, tienen un "algo" especial que me encanta. Quisiera decirte un par de cosillas más pero tengo que actualizar y no me da el tiempo! Bueno, besos y gracias por seguir la historia.
Es todo por ahora, gente! Pleeeeeeaaaaseeee comenten porque así sé que les gusta mi fict y más gente lo sigue y tal vez un día hasta llegue a la altura de Nimph o de mi favorita: Carla_Grey. No creo que pase, pero bueno, hay que ser optimistas, ¿no? Besos y si han llegado hasta aquí mil gracias porque es que se leen todo lo que pongo y me hace sentir poderosa, jajajaja risa macabra. Ejem, tengo que actualizar. Besos!