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Historia 8635 — capítulo 9

Capítulo 9: Paper-chat

  • ¿Qué hacen aquí? –preguntó una voz masculina a sus espaldas.

Las chicas dieron un salto por el susto, y se volvieron. Blaise Zabini las estaba mirando entre asustado por los secretos que hubieran llegado a descubrir, y furioso por... bueno, y furioso. Daba un poco de miedo.

  • Malfoy te ha enviado, ¿cierto? –le preguntó Ginny, poniéndose de pie con valentía, lo cual luego consideró un error: Zabini le llevaba una cabeza.

  • A mí nadie me “envía”. Yo hago lo que quiero –replicó el chico, ofendido.

  • Si lo hicieras, no estarías aquí, y no nos habrías hecho todas esas cosas –repuso Ginny con fiereza-. Honestamente, tenía algo de esperanza en que no todos los Slytherins fueran idiotas que seguían órdenes de Malfoy, pero obviamente me equivoqué.

Zabini la miró enojado, pero no dijo nada: se había quedado sin palabras. Finalmente, con una voz más calmada pero como perdida, dijo:

  • Te discriminan, ¿sabes? En Slytherin. Si no haces lo que Malfoy dice o lo que él considera que está bien, te hacen de todo. Es por eso que lo he hecho –añadió, por primera vez clavando sus ojos que ahora no eran tan fríos en Ginny, que no sabía que decir. Pero el chico no se hizo problemas, y siguió hablando:- Excepto Theodore Nott. Él no se mete en eso de las pandillas, y de alguna forma ha logrado que lo acepten como es.

  • ¿Blaise? –le dijo Ginny con su tono de voz más suave-. Así es como terminan los que siguen a Malfoy: como su padre. Mortífagos. Encerrados en Azkaban. Pero no tienes que acabar como ellos –Blaise la miró-... Si tú, Theodore y otros se unieran, tendrían que dejarte en paz.

  • Parezco idiota –reflexionó Blaise, su tono de voz volviéndose tan frío como siempre-. Dejándome influenciar por Malfoy... Por primera vez los Gryffindors tienen razón –sonrió, con una sonrisa más encantadora que la de Lockhart-. Yo nunca he sido así. Pe... perdón, Weasley –se disculpó como alguien que no está acostumbrado a hacerlo-... y Wolf.

  • Ginny y Daphne para los amigos –dijo Daphne, sonriendo ella también.

  • Será mejor que guarden eso y me den la llave –les aconsejó Blaise-: Malfoy o Parkinson pueden llegar en cualquier momento.

Las chicas obedecieron sin chistar.

  • ¿Qué les dirás? –le preguntó Ginny a Blaise, depositando la llave de plata en su mano fría y pálida.

  • Que todo este tiempo la llave había estado pegada en mi propia túnica. Y que lo pensé mejor y no quiero desperdiciar mi vida en Azkaban.

Blaise les sonrió levemente, puso las manos en los bolsillos y se alejó con su actitud indiferente y fría.

Las chicas regresaron al séptimo piso, donde se encontraron “vagando” a Pansy Parkinson.

  • Mejor vete antes de que le reste diez puntos a Slytherin, Parkinson –gruñó Ginny.

  • Sí, aquí no es el corral de vacas –corroboró Daphne-. Ni la perrera.

Parkinson se marchó hecha una furia y murmurando toda clase de insultos y maldiciones. Las dos amigas rieron, le dijeron la contraseña (“luna llena”) a la Dama Gorda y entraron a la bulliciosa sala común. La mayor parte de las personas estaban regresando de Hogsmeade.

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DÍA: Martes 24 de octubre.

GRUPO: Gryffindor-Ravenclaw.

LECCIÓN: Historia de la Magia.

CLIMA: lluvioso.

La mayor parte de la clase estaba inmersa en cualquier cosa, menos en lo que decía Binns, que había escogido aquella aburrida tarde del martes para leerles sobre la revolución de los sangre pura contra los nacidos de muggles hacia quién sabe cuántos años.

La clase estaba dividida en tres filas de pupitres (de los cuales iban dos por estudiante) y Ginny y Daphne ocupaban la del medio. Iban atrás de Melodie Hawn y Mandy Mollock (las dos estaban inmersas en la escritura de cartas, pues era la nueva moda enviarse cartas entre amigas, contándose estupideces), que a su vez iban atrás de Kitt Snow (que se estaba pintando las uñas de negro) y Courtney Dawson (que escuchaba música con su discman mágico), que a su vez iban atrás de Nefiyae Nix (la cual se cepillaba el cabello rubio teñido incansablemente) y Sophie Must (que sostenía el espejo de oro de Nefiyae, permitiendo a la chica verse en él mientras se peinaba). Detrás de Ginny y Daphne estaban Colin y Thot, el primero intentando hacerse una cicatriz en forma de rayo con el compás, y el segundo roncando; a su vez, atrás de ellos estaban Michael Corner y Luna Lovegood (los dos habían sido puestos juntos debido a que no quedaban lugares), el primero miraba anonado a Nefiyae, mientras que la segunda leía una revista. A la izquierda de Ginny estaban Eoin Whisp (que rallaba su cuaderno) y William Stubber (que jugaba con la nueva invención de Sortilegios Weasley: una mini-snitch que sino la atrapabas en menos de diez minutos te lanzaba chispas en la cara), los dos chicos más guapos del curso. A la derecha de Daphne estaban el payaso de la clase y una de sus compañeras de cuarto (de Ginny y Daphne, no del payaso): Arnold Gretcham (diciendo estupideces a los de adelante) y Stephanie Fox (fanática de la Aritmancia, que como es lógico estaba divirtiéndose haciendo ejercicios del libro de la materia).

Daphne bufó, tomó un pergamino y escribió:

“¿Nos está leyendo ese libro de historia porque solo va a leer un capítulo o hasta que lo termine a fines de curso?”

Se lo pasó a Ginny, la cual respondió:

“No tengo idea. Pregunta.”

Daphne contestó:

“No, mejor no. Ya sabes que detesta que lo interrumpan. Creo que así fue como se murió: de un ataque al corazón porque lo interrumpieron en su lectura. Mejor prevenir que lamentar.”

“Ginny: Es probable. Creo que va por el segundo capítulo. Pero no tengo idea de que cuernos se trata. Después le pediré a Hermione sus apuntes del curso pasado.

Daphne: Zzzz... Ojalá pudiera dormirme como Thot, que hace rato que está roncando. Pero con ese ruido que hace Binns para aclararse la garganta no puedo. Parece una aspiradora.

G: Te tengo que decir algo.

D: Soy todo oídos. Es decir palabras. Es decir ojos.

G: Lo que sea... Mejor te lo digo en el recreo, porque sino la que te dije (que está adelante tuyo [Melodie Hawn])...

D: Pero si es por escrito no se va a enterar, a menos que se de vuelta y nos saque el papel.

G: Uno nunca sabe. Tú misma lo dijiste: mejor prevenir que lamentar.

D: OK.”

En ese momento Binns se detuvo para hablar sobre las calificaciones. Toda la clase dejó lo que estaba haciendo (Thot dio un respingo en el asiento de atrás, provocando que Colin se asustara y se rajara la frente) y atendió al profesor...

  • ¡AH! –chilló Colin, y todo el mundo se volvió a verlo. La frente le sangraba.

  • Vaya a la enfermería –ordenó Binns irritado por la interrupción.

Colin se levantó de su asiento y salió corriendo, con la mano en la frente.

  • Como iba diciendo, la mayoría de ustedes ha bajado sus calificaciones porque no participan en clase...

  • ¿Cómo vamos a participar si nunca nos pregunta nada? –le susurró Ginny a Thot y Daphne.

“G: Yo te dije... Yo bajé, estoy 100% segura.

D: Yo me estrellé en una piscina y después me ahogué.

Thot: ¿De qué hablan?

G: De las calificaciones.

T: Ah, qué aburrido. Pensé que a lo mejor tenían algo interesante que contar.

D: ¡Yo tengo algo interesante que contar!

T: Si es sobre lo bien que le sienta a Eoin el peinado punk que se hizo, no me interesa.

D: Es más que eso. Me gusta! MUCHO. MUCHÍSIMO. LO AMO!!!!!!!!

G: Ya.

T: Ah. Era eso. Por cierto escucharon lo que le dije a Colin?

D y G: Q?

T: Que dejara de intentar parecerse a Potter. Pero en palabras más rudas. Se sintió súper.

G: Jajaja. Alguien entiende lo que dice Binns? Ya volvió a la lectura... Ni siquiera se nota la diferencia.

D: Ay, Eoin habló! Dijo “ojalá hoy tuviéramos práctica de quidditch”. Lo amo!

T y G: YA!!!

D: Por qué tose tanto?

G: Muchos cigarros.

D: No fuma... no?

T: Tú eres idiota o qué?

D: Eso es un sí o un no?

G: Un NO rotundo.

D: Ah, que suerte. Entonces que tiene?

T: Yo le pego, Gin. Mejor cambia de tema.

G: OK. Draco Malfoy es un idiota!!! Lo odio!!!!!!!!

T: Ya sé.

D: Después te va a terminar gustando.

G (N.A: Ginny, te agarraron! Pero debo añadir que está cuestionando si le gusta o no. Ha tomado una decisión: prefiere enamorarse de Harry que de él, y eso ya es algo serio, pues ha pasado los últimos años intentando sacárselo de la cabeza y ahora que por fin lo consigue se lo quiere meter de nuevo): Después de lo que nos hizo? Tú estás loca!!!

D: Vas a ver...

T [intentando cambiar el tema]: Para qué hay que copiar eso que está escribiendo Binns en la pizarra?

G: Para ver si aprendes algo.”

  • ¿Qué me ibas a decir? –le preguntó Daphne cuando tocó la campana y salieron del aula.

  • Es algo raro... y no puedes reírte, pegarme y mucho menos contárselo a nadie –comenzó Ginny.

  • Adelante –dijo Daphne muy seria, pero en cuanto Ginny abrió la boca, su amiga se distrajo a causa de Eoin, que pasó por al lado suyo. Acto seguido tuvieron que marchar al Gran Salón, pues Eoin iba para allá. Y además era la hora de la comida.

  • ¿Daph, me estás escuchando?

  • ¿Eh? –la chica apartó la vista de Eoin y la fijó en Ginny, haciendo un considerable esfuerzo por escucharla-. Ah, sí.

  • Bueno... Creo que me gusta Malfoy –le susurró la pelirroja, en una voz apenas audible.

  • Es guapísimo pero... ¡Ginny, razona! ¿Después de lo que te hizo? ¿Con la forma en que te trata?

  • Lo sé, pero no vayas a decir nada, por favor...

  • Por supuesto que no.

Después de la comida, los de Gryffindor marcharon a la sala común, agotados por otra jornada escolar. En cuanto llegaron, vieron a Colin con un vendaje que le tapaba toda la frente:

  • Oye, Harry, ¿sabías que yo también tengo una cicatriz en la frente? –le preguntó entusiasmado.

  • Genial, Colin –respondió el otro, irritado.

  • ¿Ah, sí? Pues tú no tienes un par de gafas iguales a las suyas –le dijo Thot a Colin, desafiante.

  • Tú tampoco –observó Daphne.

  • No, pero me gustaría –admitió Thot, encogiéndose de hombros.

  • Ginny, ¿podemos hablar?

La aludida se volvió. Era Hermione. La siguió hasta un rincón.

  • Mira, quería pedirte disculpas. Yo no tengo derecho a juzgar a tus amigos, ni tampoco a decirte que hacer. Lo... lo siento.

  • Está bien... –dijo Ginny, sintiéndose una basura-. Yo no debí haberte tratado así tampoco. Primero porque no tengo derecho y segundo porque tú sólo te preocupabas por mí.

  • Así que... ¿amigas?

  • Amigas.

Se sonrieron y volvieron cada una a lo suyo. En ese momento...

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FIN DEL CAPÍTULO 9.

Hola!! Cortito pero... les ha gustado? Espero que sí. mí más o menos... Pero el próximo está alucinante, ya verán!Bueno, como ven reconcilié a Ginny y Hermione. No quisiera dar muchos detalles sobre el próximo capítulo, salvo que se llama “Esto significa la guerra”. Va a estar muy bueno pero un poco largo. Que lo disfruten!

Firmen mi libro de visitas y dejen reviews,

Maru