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Percy Jackson y El trono de los Muertos. — capítulo 6

Luke Castellan

Parte II

Percy sonrió ante su hazaña; había logrado capturar la bandera de los "Guerreros Rojos" Ahora sabía el nombre del grupo. Los Caballeros Azules gritaban "Victoria" mientras se dirigían con paso victorioso hacia donde estaba Chirón.

Sin embargo, le preocupaban dos cosas: Que había pasado con Thalia y también, con Luke. La última vez que lo había visto, se había quedado a luchar con Nico. Por experiencia, sabía que pelear con el semi-dios no era fácil debido a su poder ¿Quién podría pelear con un tipo que se puede tele transportar? Es decir, era casi imposible hasta para Luke. "Nadie puede ganarle a Thalia, pero alguien que se le iguala no quiere pelear con ella" Eso había dicho la chica alta, su compañera de equipo, sobre Luke y contando que la mayoría le tenía miedo a la Hija de Zeus se suponía - o más bien tenía que suponer- que Luke era un buen guerrero.

-Peleaste muy bien para ser solo un novato-. Dijo alguien a su espalda; era una chica demasiado bonita. Claro no tan bonita como Thalia. Tenía unos rizos dorados perfectos que caían sobre su espalda; unos ojos azules grisáceos que combinaban con su piel blanca y cremosa; como todos, llevaba una armadura, que se acoplaba bien a su cuerpo. Poseía un polo rojo debajo de esta; y unos shorts de jean, con unas botas al estilo vaquero.

-¿Cómo sabes que.?-.

-A Grover se le escapa algunas cosas, cuando se emociona no hay quién lo pare-. Comentó la chica, mientras tiraba su espada al suelo.- Me llamo Annabeth, Annabeth Chase. ¿Tú eres?-.

-Percy, Percy Jackson-. Se presentó él, estirando su mano, a lo cual Annabeth correspondió. Sintió una corriente de electricidad correr por su cuerpo, al hacer contacto con el chico. Se sentía bien cálido y suave, y no quería dejar de estrecharle la mano. Sentía cariño aunque recién lo hubiera conocido. No había sentido ese sentimiento desde que había estado enamorada de Luke, y eso había sido desde hace tiempo a sus 7 años, cuando recién había entrado al Campamento, toda temerosa de ser la "genio" como en el Colegio y de pronto, un par de ojos azules y cabello rubio le subieron los ánimos. Pero, este sentimiento era diferente. Con Luke las cosas no pasaban de amistad, básicamente. Contando que era 2 años menor que él. Con Percy, era algo que nunca había experimentado antes; y como hija de Atenea, ella sabía que el conocimiento que poseía era importante para su vida.

-Soy Hija de Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia. ¿Y tú?-. Preguntó, aún con dudas. Los rumores habían dicho que era hijo de uno de los tres grandes, contando que ya había hijos de Zeus y Hades la única opción vigente sería la de Poseidón. ¿Si Poseidón tuvo un hijo después de hacer el pacto eso no significaba que el pacto estaba roto? Si era así entonces estaban en problemas. Contando la edad de Percy, tenía que tener su edad: 15 años o de repente 16 años.

-Hijo de Poseidón supongo que ¿El dios del mar, verdad?-. Rió de su propio chiste. Tenía una bonita sonrisa y unos bonitos ojos también pero ese no era el punto ahorita. Tenía que hablar con Chirón, lo antes posible.

-Sí sí. Me tengo que ir, Percy-. Dijo apresuradamente.- Hablamos luego-. Decidió guardarlo, guardar el sentimiento. Hasta el momento en que sea oportuno. Como buena Hija de Atenea, eso debía hacer.


Percy se apresuró a alcanzar al grupo, aquella chica lo había distraído. Encontró a todos alrededor de Chirón, mientras este terminaba de cerrar un papiro. Se notaban la cierta rivalidad entre los grupos, los Guerreros Rojos estaban amargos, celosos y también algo preocupados. Mientras, los Caballeros Azules se mantenían vivaces y triunfantes.

-¡Para ser un principiante, lo hiciste bien Jackson!-. Comentó Luke, quién gritaba -junto al grupo- mientras sostenía una gran espada plateada con algunas incrustaciones verdes y rojas. Se unió al grupo, festejo y grito con todos hasta que se acordó de lo que había pasado. Thalia. Volteó a buscar a Nico, aquel emo sin corazón ni piedad, pero tampoco lo encontró. Bueno, no estaba nadie del equipo contrario. Se preocupó un poco ¡Para que mentir, bastante! Distraído en sus pensamientos, no se dio cuenta que alguien le había puesto una mano en uno de sus hombros.

-¿Qué pasa, novato?-. Preguntó Luke, su capitán. Estaba feliz, y Percy no quería arruinarle la celebración pero, tal vez, tenía que. Después de todo, Thalia y Luke parecían ser muy unidos, o al menos eso había parecido cuando estuvieron peleando. Sin embargo, podría preocuparlo por gusto también, después de todo Nico había dicho que no era nada grave.- ¡Oye! Mira, lo que tengas que decir, me lo puedes decir soy de confianza-.

-No es nada, solamente recordé que aquel-desgraciado-sin-alma-ni-corazón

-¿Hablas de Nico?-.

-Sí ese desgraciado. Él había dicho algo sobre Thalia-. Y al parecer, ellos dos si eran unidos. Luke se rasco la cabeza mientras desordenaba su cabello, ¿¡Cómo pudo olvidarse de Thalia!? ¿Qué habría pasado con ella estaba bien o a punto de morir? ¿Le habían echado veneno o le habían cortado lo suficiente para mandarla a la enfermería? Tenía que ir a verla, ya.

-¡Me olvide de eso! Gracias Percy, tengo que ir a verla-. Dijo, moviéndose ya para el lado que supuestamente debía estar la enfermería. Percy dudo, entre ir o no después de todo, recién se habían conocido y él no quería que Thalia pensara otra cosa de él. Pero igual, tenía ir.

-¡Luke espérame!-.


La enfermería era algo extraña para ser una enfermería, tampoco era como si no esperar algo extraño de un campamento lleno de semi-dioses; pero igual era bastante extraña. Era como una cabaña, llena de artefactos que jamás había visto y líquidos misteriosos. Había un buen número de camas, en una de ellas, al fondo, se encontraba un chico de cabello castaño claro y ojos verdes. Se encontraba sentado en una camilla, dándole algo amarillo de beber a una chica de rizos negros.

Era Thalia.

-Gracias-. Comentó la chica, paso siguiente a tomarse la bebida que el chico le había dado.

-No hay de que, la próxima vez trata de darte cuenta del veneno, ¿te parece?-. Rió mientras le aumentaba el líquido amarillo.- Deja de pelear por ganar, y trata de ver lo que te ataca. En pocas palabras, se más cautelosa. Te ayuda mucho, ¿Sabes?-.

-Sí lo sé, no tenías que repetírmelo-. Al parecer, el chico se había dado cuenta de su presencia, pero Thalia aún no. Le dejo la pequeña botellita donde se encontraba el líquido amarillo, y fue un rato con ellos. Seguían parados en la entrada, viendo la escena de la enfermería.

-¿Qué le paso, Cameron?-. Preguntó, sentándose un rato en el pequeño sofá que había en la entrada. Era cómodo, pero había algo extraño en él. Se sentía cómodo. Como si fuera de agua.

-Nada grave; al pelear no sé dio cuenta que una de las espadas de tu equipo tenía veneno-. Dijo, mirando a la enferma.- Es raro, jamás habíamos visto esto. Y menos de tú equipo Es decir, lo esperaría de Thalia, pero hasta ella sabe que es demasiado peligroso como para hacer eso-.

-¿De mi equipo? ¿Pero qué probabilidades hay que.?

-Ninguna, sería extraño que peleara con alguien de su equipo, ¿no crees?-.

-Y repito, en mi equipo no había ninguna espada con veneno. Todas estaban en La Armería cuando las cogimos. Y los que no, trajeron sus espadas-.

-Esto suena raro, Luke. La verdad no sé, pero lo que sea que haya pasado, la persona que hizo eso ha querido matar a alguien, y no creo que fuera precisamente Thalia-. Luke se volvió a rascar la cabeza, Percy entraba en dudas. ¿Qué estaba pasando en el Campamento? Primero la furia que lo perseguía y ahora, envenenaban a alguien.

Tal vez, el Campamento ya no era tan seguro que digamos.

Siguiente Capítulo:Annabeth Chase

Mañana me voy de viaje, por lo que no sé si actualizare hasta el lunes más o menos. Pero tratare de actualizar hoy día otro capítulo más :D Para no dejarles con la duda que es lo que está pasando.

¡Espero comentarios!