← Crónicas de un viejo sombrero · de
Crónicas de un viejo sombrero — capítulo 6
Capitulo 6:
S
eguramente tienes muchas ansias de conocer que sucedió en la ceremonia de 1971 ¿No es verdad? Aun sin posarme sobre ti, reconozco la mirada de sed de descubrimiento y curiosidad. Sí, me han preguntado muchas veces por aquella selección. Fue una concentración de personalidades únicas en cantidades muy grandes. Ya lo debes tener más que sabido, yo no me olvido ninguna de mis selecciones y esta no es una excepción.
Recibí a muchos futuros miembros de la orden. También mortifagos. Un hombre lobo, desde luego ese fue un niño lobo. Si, sin duda personalidades únicas, características innatas, pensamientos y creencias extremadamente diferente y desiguales.
-¡Black, Sirius! - Llamo Minerva McGonagall
De los primeros, su mente fue la que más me llamo la atención. No por ser difícil de penetrar, por ocultar secretos o por cualidades nunca antes vistas, no, no.
¡Por ser un Black! Sí señor. Y yo lo puedo asegurar, la familia de magos más antigua que conozco son los Black y luego vienen los Abbott. Pero fíjate tú, la diferencia entre cada familia, los Abbott son "puros", si, pero no les es ningún bien o mal, no les importa en absoluto su linaje, y aunque se remonta desde siglos atrás no muestran problemas al declarar su amor a un o una muggle y unirlos a la familia mágica. Si realmente quieres saber la presunta "pureza" de alguien consulta conmigo su apellido. Yo te descubriré le verdad del manto de hipocresía y ostentación arrogante. Llevo años, décadas, siglos, casi un milenio seleccionando Black, tras Black. Todos, sin excepción, Slytherins. Y el último (1) de toda la familia, el único varón que continuaría el apellido y la descendencia, fue un Gryffindor. Creí haberme equivocado. Que todos los "sangre limpia" o "sangre pura" tenían los mismos códigos, los mismos ideales, los mismos pensamientos, y cada padre era el molde exacto para su hijo… Pero hasta los objetos pensantes e inteligentes se equivocan.
El era Sirius Black, pero Blackera tan solo un titulo que nunca deseo tener. Una carga y una maldición. El era tan solo Sirius, o Canuto para aquellos que llegaron a conocerlo como la palma de su mano. Realmente sentía un rencor muy grande en contra de su familia, no me atrevía a decir odio, pero con el tiempo realmente confirme que la frase "en los fondo los ama" no iba con él. Si te sentía aprecio lo demostraría. Si te odiaba lo sentirías. Era muy directo para su edad.
Confiaba tener amigos y estaba dispuesto amantener una lealtad a muerte con aquel que le confiara sus sentimientos y verdades. La traición era el delito más grande, pero era muy bromista y socarrón y no tenía problemas en decir algunas mentiras para hacer una buena broma. Le estorbaban los aburridos y buscaba compañeros de travesuras memorables. No tenía grandes expectativas académicas pero no carecía de ingenio.
Era valiente. Un poco arrogante, quizá. No pensaba las cosas dos veces y se lanzaba a las aventuras sin medidas, era osado, intrépido, audaz, atrevido… pero debajo de la valentía, siempre hay un temor, por más pequeño que fuere. Aquel que no teme, es un tonto. El temor no es malo, nos mide cuando nadie más, pero debe ser en proporciones correctas, medidas pequeñas, esparcidas por lugares pequeños. Su único temor era la soledad. No le gustaba, estar solo le era agobiante, insoportable. No era solitario, iba en contra de su instinto: se manejaba en… manada. No soportaba estar encerrado, quería tener amigos, seres queridos que lo rodearan y protegieran cuando sus brazos estuvieran muy cansados para seguir luchando…
También mostraba curiosidad por todo lo que lo rodeara. Tenía ansias de descubrir, explorar… merodear…
Y de la misma forma que me sorprendió, y que me agarró desprevenidamente una persona diferente cuando estuve a segundos de marcarlo como Black y gritar ¡SLYTHERIN!, así, con la misma rapidez. Una rapidez equivalente a cinco segundos exactos grite:
-¡GRYFFINDOR! - Con la voz más potente de la que fui capaz, para que todo Hogwarts y si era posible Hogsmeade, se enterara de que por primera vez en su historia, un Black era un orgulloso, valiente, osado y audaz león dorado y escarlata.
Hubo un vitoreo de aplausos y gritos en la mesa Gryffindor, tan audible y fuerte como es cada vez que un compañero nuevo ingresaba. Pero se pudo notar el recelo de tener un Black y también se palpó el desprecio por parte de los Slytherin, principalmente de su familia. Sirius recién estaba vislumbrando las "desventajas" de portar su apellido en… digamos, "territorios enemigos", desventajas que supero sin penas al conseguir y forjar las amistades de hierro que lo llenaron de tanta felicidad y recuerdos alegres que in años venideros necesitaría.
(1)Por "último", no me refiero a ser el que más vivió, sino a que era el más joven de los Black. Bellatrix, Regulus, Narcisa, étc, todos eran mayores que Sirius y él no tuvo hijos, siendo él único hombre para continuar con él apellido. La "dinastía", antiquísima familia Black, termino tras su muerte.
Nota importante: Se que mis capítulos son cortos, sucede que llevo dos fics a la vez, y estos que siguen serán igual de cortitos que este porque son una "mini-serie" dentro del mismo fic, ¿me explico? De ahora, hasta un par más, todos serán: (Ej.:) "Generación primera: Severus" desde luego no voy a aclarar de quien hablo, voy a referirme pero no diré nombres se sabrán cuando lean. Eso sí, actualizare más pronto ;)
Gracias x leer, no olvides comentar y decir de que personaje queras que relate nuestro sombrerito amigo.