Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Crónicas de un viejo sombrero · de

Crónicas de un viejo sombrero — capítulo 5

**Advertencia:**Spoiler de Pottermore

Capitulo 5:

Y

si… llego el comento de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore; profesor de trasformaciones, creador y presidente de laOrden del Fénix, Jefe Supremo de la Confederación Internacional de Magos, Jefe del Tribunal del Wizengamot, director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería y considerado el mejor hechicero de la época. En aquel tiempo se iniciaba el nuevo año del curso 1892-1893.

Tal vez, muy probablemente, esa fue mi más importante selección. Tal vez el más difícil de todos los Hatstall's (1) que tuve y el más extraño.

Los nuevos y emocionados niños se apiñaron en la entrada. Niños, niñas, altos, bajos, gorditos, flacos, rubios, castaños, pelirrojos, morochos, sonrientes, asustados, angustiados, emocionadísimos, riendo, hablando, caminando lento o dando saltitos. Todos entraron al Gran Salón hecho unmanojo de emociones. Admirando todo cuanto sus sentidos y mentes pudieran registrar.

La profesora Mermeaderck, antigua ya, profesora de defensa contra las artes oscuras, desenrollo la larga lista de nombres. Como era todos los años.

Hizo aparecer mi pobre pero apreciado taburete de tres y a veces cuatro patas y con delicadeza me poso sobre este.

Cante entusiasta como ha de ser y me aplaudieron con las mismas ganas que yo tenía de cantar. Y al finalizar, empezaron a llamar a los próximos alumnos.

Pasaron varios nombres. Fue quizás el número quince o diecisiete cuando se escucho:

-¡Dumbledore, Albus! - De los labios de Mermeaderck

En ese momento no lo supe, ¿Cómo podría saberlo? Pero estaría a punto de seleccionar al más grande hechicero de todos los tiempos (en mi humilde opinión) y a pesar de mi momentánea ignorancia, su nombre me llamo la atención… No sabía porque, sentía que sería algo especial, diferente entre todos mis seleccionados. Y yo guardo en la memoria a cada uno de los miles que me probaron y no he olvidado a uno solo. Pero tenía un presentimiento acerca de aquel niño. Cuando me posó con tranquilidad en su cabecilla supe que mi extraña premonición no estaba errada, pero no me pude dar una idea de cuál magnifico y esplendoroso sería hasta que paso el tiempo…

Y ahí estaba, (2) un niño de cabello rojizo, alto para su corta edad de once años, delgado, de cara escarbada y con forma triangular. De ojos azul cielo y sonrisa socarrona y alegre camino hasta mí y me probó.

Jamás experimente eso. Recorrí su mente con mucha velocidad, pero había mucho que ver. Era inteligentísimo, demasiado para su edad, ansiaba tener éxito y se sentía muy capaz. Si aprender nada aun, tenía la certeza de que le iría bien. Había oído hablar de la familia Dumbledore, vivían en el Valle de Godric y aparentaban ser buenos magos. Sus hermanos eran muy pequeñitos aun y a aquel niño lo hacía sentir bien, pues no tendría que competir juntos. En ese pequeño encontré además, mucho valor, lealtad y un sentido de la honra muy inusual entre los niños. Dispuesto a aprender de su errores pero dudando de cometerlos en algún momento. Decidido, emprendedor, ansioso, entusiasta… Muchas cosas entraban en su mente y muchas cosas abrasaba su corazón.

-Difícil, muy difícil…

El pequeño Albus apretó con fuerza el borde del taburete. No lo dijo; ni siquiera lo pensó concretamente con palabras, fue totalmente inconsciente curiosidad la que le hizo pensar de que hablaba yo, ¿Qué es lo difícil? Yo lo respondí sin necesidad.

-Tienes las cualidades de tres casas… Jmm… muy curioso… Podrías ser un Ravenclaw, no tendrías ningún inconveniente entre aquella astuta gente y me atrevo a decir que incluso entre los más listos, sobresaltarías de entre los demás…

Pude sentir como aquella frase se trasformo en un increíble alago para el jovencito.

-También, eres muy valiente, valoras la lealtad y eres fiel a cualquiera que te demuestre sinceridad y transparencia. El honor es muy, demasiado, importante para ti…

El asintió enérgicamente y por poco me resbalo de su frente.

-Pero también eres perseverante, decidido, no aceptas con facilidad los errores. Quieres demostrarte a toda costa, ser el mejor de la clase y si se puede, de la escuela. Respetas y toleras a todos, pero no soportas que se interpongan a tu camino y te apartas de aquellos que te impiden conseguir el objetivo final…

-Te refieres a -Tartamudeo - ¿Slytherin?

-Ah, sí estoy seguro entrarías muy bien en esa casa.

-No. - Dijo rotundamente - Escuche sobre ellos, no me agradan.

-¿Estás seguro? - Pregunte e intente corroborar - Alcanzarías con facilidad todas tus metas entre gente que sabe como triunfar…

No lo dijo, ni yo tampoco pero esa idea lo contradijo un poco.

Ya habían pasado unos cuatro minutos desde que el pequeño Dumbledore fue llamado, el silencio que oprimía las paredes era puro. No se podía escuchar nada. Un silencio que prácticamente se podía tocar, un silencio de hielo.

Hacía mucho tiempo que no se daba la extraña y tal inusual presencia de un Hatstall.

-No quiero ir a Slytherin, no voy a ir allí.

-Ya lo ves, eres terco.

-No soy terco, puedo razonar cuando se necesita pero esto no es para razón, simplemente no deseo juntarme con personas como aquellas. - Todas esas palabras resonaban en su mente y acudían como relámpagos a la mía.

-Y tampoco te interesa ser un Ravenclaw… Sí, yo lo puedo ver, leo tu mente. - Pasaron cinco minutos y un poco más cuando grite.

-Mejor que seas: ¡GRYFFINDOR!

(1)Para aquellos que no lo sepan, pues no tuvieron la oportunidad de entrar en Pottermore acaro un Hatstall es:

"Un término arcaico de los Hogwarts para un nuevo estudiante cuya selección dura más de cinco minutos. Este tiempo de deliberación del Sombrero Seleccionador es excepcionalmente largo y ocurre en contadas ocasiones, quizás solo una vez cada cincuenta años"

Fuente: Pottermore, capitulo 7, La Ceremonia de Selección.

(2)Recuerden que esto no lo invente, se dice que Albus de joven (antes de las características canitas plateadas) fue pelirrojo, y como ya sabemos su "penetrantes ojos de rayos X" son azules. ¿Habrá sido en su juventud como Ron?

¿Les gusto? ¡Comenten!