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Historia 87293 — capítulo 2
**Summary:**Leah agradecía enormemente que un grupo de brujas *(Luna Lovegood, Hermione Granger, Ginevra Weasley, Astoria y Daphne Greengrass, Pansy Parkinson y Lavander Brown)*planificasen un viaje a Forks. ¿Por qué? ¡Porqué había imprimado del hermano de una de ellas! Charlie Weasley, el pelirrojo más guapo del mundo. Era jodidamente suertuda: su relación era segura, tranquila y ante todo fuerte. El único problema era que Charlie debía volver a Londres, ordenar un par de cosas y partir a Rumania, poco después darían el gran paso: anunciarían su compromiso a los señores Weasley's.
Pero los planes se rompieron abruptamente ya que Hermione Granger junto a su reciente pareja Paul amablemente le regalaron los pasajes a la metamorfoga para ir a Londres junto a su novio.
¿Entonces qué podría salir mal?
Dedicado a todos los que leyeron la primera parte, Lobo de Forks: Seduction, que gracias a su apoyo y ánimo lograron que esta pareja fuese mucho más fácil de llevar para mí.
ANGEL_CARIEfranatygladys21 Alertas: La historia contendrá lenguaje fuerte y lemmon. Muerte de un personaje. Algo de Ooc e incesto. ¡Leer bajo su propia responsabilidad!
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Segundo capitulo:
06-02-2012
Londres.
Tercer día.
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—Oh dios. Esto es impresionante -susurró Leah con sus ojos muy abiertos, a su lado, Pansy le dio un empujoncito y sonrió con seguridad.
—Mentón en alto, da pasos certeros y no te veas muy interesada si no quieres llamar la atención -anunció la ex Slytherin.- ¿Qué quieres ver primero?
—A decir verdad tengo hambre.
—Se el lugar perfecto a donde ir. -dijo Pansy satisfecha. Leah la siguió, mirando con curiosidad las vitrinas que mostraban objetos mágicos realmente sorprendentes. Y rápidamente llegaron a una cafetería, apenas entraron todos giraron a verlas, pero ambas ignoraron la miradas y se sentaron a comer.
—Woah, estaba exquisito.
—Lo sé. Comimos un montón. -dijo Pansy levantadose y dejando unas extrañas monedas sobre la mesa. Leah rápidamente saco su billetera pero la otra morena la detuvo:- No tenemos el mismo sistema monetario que los muggles, pero cuando mañana salgamos a bailar, pagas tú. Por ahora, vamos a ir a comprar unas túnicas… Y algo de ropa muggle.
—Eso suena aburrido.
—Conmigo nada lo es -comento Pansy sonriendo con diversión.
Mientras caminaban, riendo, Leah notó que muchos niños corrían hacia una tienda… Y sintió un montón de curiosidad, quería ir a verla. ¿Qué tendría? ¿Varitas? ¿Libros de magia? ¿Túnicas extravagantes o sombreros graciosos?
A la vez que se acercaban, ella notó que tienda era… la de los gemelos Weasley. Los hermanos de Charlie. Charlie Weasley. Su imprimación.
Leah detuvo sus pasos, incapaz de continuar avanzando, no para ir ahí. Un nudo se formó en su estomago y tuvo ganas de correr, en cualquier dirección, lejos de la más minima cosa que le recordase a Charlie*.*
¿Seria eso posible? ¿Algún día podría dejar de pensar en él?
— ¿Sucede algo? -preguntó Pansy devolviéndose a verla con extrañeza.
—Quiero volver a mi casa. -dijo Leah con la voz estrangulada.
—Aun no, Leah, aguanta solo un poco más. -susurró Pansy para después suspirar cansada:- ¿Qué tal si mejor vamos a mi casa? Venga, quiero que la conozcas.
—Vale.
El resto del día, ambas chicas se quedaron viendo películas de terror y riendo de los patéticos que eran los hombres…
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05-02-2012
Cuarto día (más bien, noche)
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No podían dejar de reírse. ¡Y lo peor es que Leah no tenia ni idea del porque! Simplemente no podía dejar de hacerlo, sosteniendo su estomago y llorando por su ataque explosivo de risa.
A su lado, Pansy se tambaleo y casi se cayó al suelo, pero se mantuvo al tirar su cuerpo sobre la pared. Sin dudas habían sido los días más divertidos de su vida junto a la pelinegra.
—Era cierto. -dijo Leah en medio de su ataque risueño.
— ¿el que?
—El hechizo funciona mientras evite pensar en él.
Pansy parpadeo para después volver a reír encantada, las dos se tomaron del brazo e hicieron parar un autobús. El conductor las miró por largos segundos antes de negar y decir que la juventud de hoy en día no podía vivir sin estar ebrios. Haciendo que las chicas volvieran a tener un ataque de contagiosa risa.
—Oh, joder, me duele un montón el estomago -comentó Pansy suspirando insatisfecha, Leah se encogió de hombros y ondeo su mano.
—Eso era de esperarse, con todo lo que bebiste…
— ¡Salud por eso! -chilló Pansy haciendo mímica de beber un largo sorbo de bebida imaginaria. Leah rió divertida.
— ¿Dónde vamos ahora?
—A mi casa -dijo Pansy enderezándose para dar un vistazo a donde se encontraban:- Solo quedamos a diez minutos y de ahí debemos aparecernos, lo cual será asqueroso teniendo en cuenta que estamos algo borrachas…
— ¡Ni que lo digas!
[*****]
— ¿Sabes? Nunca había notado que los muggles se demoran tanto en este jodido transito. -comentó Pansy mirando el paisaje con el ceño fruncido. No recordaba que el bus pasara por esos lugares tan oscuros, barrios tan bajos…
— ¿Qué tal si nos bajamos? Creo que estamos algo perdidas -dijo Leah parpadeando asustada. Pansy suspiró con cansancio e hizo parar el bus. Ambas bajaron mirando hacia todos lados.
—Joder, mejor llamemos a alguien para que venga por nosotras.
— ¿Un taxi? -preguntó Leah lista para chiflar y hacer parar un taxi.
—Alguien mejor que un taxi. -dijo Pansy agarrando su celular y marcando rápidamente:- ¿Blaise recuerdas cuando dijiste que el día en que estuviese demasiado ebria para quejarme te pidiese ayuda? Alégrate, que ese día es hoy. Estoy en Londres muggle. ¡Ni la puta idea en donde, Zabini, búscame y saca mi lindo culo de aquí!
Leah sin poder evitarlo echo a reír, era muy gracioso ver a Pansy ebria y pidiendo ayuda con cara de horror.
—Debería haber sacado una foto, Pansy. -comentó Leah bromista.
—Ni en tus mejores sueños. -espetó Pansy con una media sonrisa.
—Jamás creí que existiría el día en que tuviese que salvar tu pomposo culo, Parkinson… -el moreno que acababa de aparecer frente a ellas se quedo en silencio al ver a Leah y tras una especulativa mirada una enorme sonrisa se instaló en sus labios, la morena pensó que de haber estado sola saldría con aquel guapo chico… un momento, ella estaba sola, Charlie después de todo la había botado sin una sola explicación:- Chi è questa bella ragazza?****[¿Quien es esta bella chica?]
—Ah, no intentes tus baratos ligues con Leah. -dijo Pansy colocando sus brazos en jarra. Leah suspiró al recordar que Molly Weasley tomaba esa posición muchas veces, sus hombros cayeron y evitó mirar los acusadores ojos de su amiga:- ¿Sabes, Blaise? Ella es Leah Clearwater y esta actualmente soltera… pero por si te interesa, acaba de romper con su idiota novio, Hai bisogno di aiuto con il vostro cuore rotto. [Necesita ayuda con su roto corazón]
Una sonrisa de casanova se hizo presente en el rostro de Blaise y Leah pensó que sea lo que sea que Pansy dijo no tenia buena pinta. Él ofreció sus brazos y sonrió.
—Bien, regazzas, las llevare a mi departamento. -informó antes de desaparecer, escuchando las risas de ambas morenas.
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06-02-2012
Quinto día.
Forks.
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— ¡William Weasley! ¡¿Puedes decirme que demonios sucedió? ¡He llamado a Pansy como diez mil veces en una jodida hora y no me contesta…! -chilló Hermione por el teléfono.
— ¿Cómo? ¿Leah y Charlie no fueron a Rumania? -preguntó Bill confundido.
— ¿Fueron? -preguntó Hermione entusiasmada.
—No se, quiero decir, Charlie mando al diablo a mamá y…
— ¿Tienes tiempo? -preguntó la castaña impaciente.
—Si, Fleur salio con Gabrielle-
—Bien, entonces, por favor, ve a ver a tu hermano y avísame si esta con Leah. Creo que si no me aseguro de todo esto mi bebé se adelantara aun más…
— ¿Qué fue lo que dijiste? -preguntó el pelirrojo asombrado.
—Oh mierda no debí haber dicho eso… ¡No se lo cuentes a nadie, Bill! -suplicó Hermione desesperada:- Aun no estoy preparada para avisarles a los demás, apenas lo proceso yo…
—Okay, voy a ver a Charlie y cuando te llame me dirás TODO.
—Vale. Gracias. -dijo Hermione colgando rápidamente.- Oh merlín, ¡Ginevra Weasley ven aquí!
— ¡Paul creo que odiare de por vida que la hayas embarazado…! -gruñó la pelirroja sonando extremadamente enojada. Paul solo se encogió de hombros viendo con algo de miedo hacia el segundo piso.
—Si fuera tú dejaría de reclamarme y correría ahí o seguramente los vidrios misteriosamente comenzaran a explotar…
Ginny se fue sin dar otra mirada. Si que daba miedo ver a Hermione embarazada.
¡Y eso que apenas llevaba una semana, lo que era equivalente a un mes, ni se quería imaginar cuando cumpliese el tiempo y diera a luz!
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06-02-2012
Sigue siendo el Quinto día.
Ahora estamos en Rumania.
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Bill sonrió hacia los compañeros de su hermano y estos señalaron un lugar alejado, él agradeció con una cabezada y fue en búsqueda de Charlie.
Y lo encontró cerca de un río con una mano acariciando la cabeza de un pequeño Dragón y con la otra dentro del agua.
—Ey, hermano. -dijo Bill a modo de saludo.
— ¿Qué haces aquí, William? -preguntó el domador de dragones sin girarse a ver a su hermano.
—Vine a visitarte. En realidad me mando Hermione… -dijo sinceramente Bill, para después darle una ceñuda mirada:- ¿Dónde esta Leah?
— ¿Quien sabe?
— ¿no sabes donde esta tu novia? -pregunto Bill perplejo y después gruñó:- ¿Bromeas?
— ¿Ves, acaso, que tenga cara de estar bromeando? No, William, no bromeo en absoluto, no tengo ni la más puta idea de donde está Leah -masculló Charlie bufando con molestia.
— ¿en serio, hermano, que sucede contigo? -preguntó Bill recargándose en un árbol cercano. Charlie se encogió de hombros aun sin verle.
—No es nada.
—Si, nada. NADA es lo que ha sucedido en cada jodida relación que has tenido, Charlie, escapas como si se tratara de un demonio y no de aquella simpática chica.
— ¡Si tanto te gusta quédate con ella! -gritó Charlie con furia. Bill levanto su hombro derecho y miro a su hermano, sus azules ojos brillantes de enojo.
—Si, buena idea, iré a donde quiera que este y la arrastrare a casa, a Fleur le encantara tener a otra persona en nuestra cama. -dijo sin levantar su voz, para después chasquear su lengua y girarse:- Tú la pierdes después de todo, Charlie.
—No la perderé.
— ¡Pero que seguridad! -espetó Bill con burla.
—Ella me amara de todas formas, ha imprimado de mí.
Antes de que Charlie fuese conciente de que sucedía, William estaba sobre él dándole un fuerte puñetazo. Jadeo sorprendido, pero su hermano no se detuvo, golpeando de nuevo su rostro. Se separó de él tan rápido que hubiese parecido que tenía peste, dirigiéndole una mirada de enojo.
—Eso**, hermano,** es para que aprendas. ¡Joder, Charlie, probablemente Leah este sufriendo un infierno por tus estúpidas inseguridades! ¡Madura, pedazo de idiota! -espetó Bill antes de desaparecer con un fuerte chasquido. Charlie se sentó tocando su rostro con una mueca de profundo dolor.
Pero más que los golpes las palabras eran las que quemaban y escocían, haciendo que sus miedos se hicieran cada vez más fuertes.
¿Cómo se enfrentaría a Leah sin poder hacerlo con Bill?
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07-02-2012
Londres.
Sexto día.
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— ¿Con un Weasley? -preguntó Blaise enarcando sus cejas, asombrado.
—Si, Zabini, con Charles Weasley. -masculló Pansy masajeando su adolorido cuello.
— ¿Cuál es ese? -preguntó Blaise con su ceño fruncido de forma pensativa y molesta.
—Charlie Weasley, vive en Rumania, es el segundo…
—Da igual. Un pelirrojo más un pelirrojo menos… -masculló Blaise encogiéndose de hombros y ondeando su mano de forma despectiva.
—El hijo de puta la hizo sufrir. -anunció Pansy enojada.
— ¡Que Gryffindor te has puesto!
—Blaise, no te entusiasmes con Leah -dijo Pansy entrecerrando sus ojos hacia su ex compañero, claramente ignorando su comentario anterior, él solo parpadeo de forma inocente y meneo sus cejas con picardía.
— ¿Celosa, Parkinson? -preguntó Blaise intrigado.
—No, Zabini, solo soy realista. Leah jamás se podrá enamorar de ti.
—Claro que puede. -espetó él ceñudo.
—Su raza no le permite enamorarse de otra persona que no sea su imprimación. Y oh, mala suerte la tuya, ella lo ha hecho en Weasley.
— ¿Su raza? **Perché lei sembra conoscere sia il soggetto, piccolo?****[¿Por que pareces saber tanto del tema, pequeña?]**A ti jamás te han importado las "otras" razas… ¿o es que realmente se te pego lo Gryffindor?
—No es nada que te importe, Zabini. -espetó Pansy agarrando una bandeja y encaminándose hacia la puerta, él rápidamente se interpuso en su camino. Su cuerpo moldeado parecía tapar todo el umbral, la chica jadeo y cerró sus ojos, repentinamente nerviosa.- De verdad, déjame en paz, Blaise.
— ¿No merezco un premio por haber salvado aquel tentador culo tuyo?
—No. ahora no. ¿Vale? yo-
Los labios del italiano bajaron a los suyos y Pansy se tenso, un segundo después él retrocedió con una enorme sonrisa. Sonrisa que no se reflejaba en sus ojos. La miró por varios minutos, en silencio y ella se removió inquieta. Ambos sabían cual era la verdad.
—La vostra, siete in amore! [Tú, estás enamorada]
—No es cierto, Zabini, recuerda que solo las idiotas se enamoran. -dijo ella arrastrando sus palabras como cuando solían estar en Hogwarts, antes de darse cuenta, Blaise estaba apretado por el cuerpo de la chica, mientras sus labios se movían de forma descarada sobre los suyos. Estaba demostrando que no estaba enamorada en su propio estilo. Pero no bastaba para engañar al italiano que siempre estuvo a su lado.
Lo que ella nunca vio fue el oscuro dolor en los ojos de su amigo.
Las facciones de Pansy se relajaron al escuchar un grito de emoción de Leah y corrió a ver que había sucedido. Ella también soltó un chillido al ver a Astoria apoyada en la puerta principal.
Sus labios se movieron en un silencioso "Hermione" y Pansy asintió captando lo que su amiga decía, mientras abrazaba con fuerza a Leah que arrugaba su nariz con molestia.
—Joder, Astoria, hueles a vam-
— ¡Traje regalos! -interrumpió Astoria de forma grosera, deslizándose hacia la habitación con muchas bolsas en sus brazos, Leah entrecerró sus ojos pero no comento nada:- ¡Tengo muchos planes para mañana y, por cierto, gracias Blaise!
— ¿Enserio, que mierda les hicieron las gryffindors? **Ho cambiato le ragazze di ghiaccio. [Han cambiado a mis chicas de hielo]**Jamás pensé que Parkinson pediría ayuda y mucho menos que tú Greengrass agradecerías algo.
Las tres chicas se miraron e irónicamente pensaron que no fueron las Gryffindors si no el jodido amor que las había cambiado. Para después echarse a reír y continuar conversando ignorando al moreno italiano que les veía con atención. En especial a Pansy Parkinson, claro que ella no se dio cuenta…nunca antes lo había echo, ¿Por qué lo haría ahora?
¡Un nuevo capitulo! C:
¡¿Les gusto? ¡¿fue un asco? ¡Opinen, por favor!
Besos.
Nos leemos.