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Historia 87293 — capítulo 3
**Summary:**Leah agradecía enormemente que un grupo de brujas *(Luna Lovegood, Hermione Granger, Ginevra Weasley, Astoria y Daphne Greengrass, Pansy Parkinson y Lavander Brown)*planificasen un viaje a Forks. ¿Por qué? ¡Porqué había imprimado del hermano de una de ellas! Charlie Weasley, el pelirrojo más guapo del mundo. Era jodidamente suertuda: su relación era segura, tranquila y ante todo fuerte. El único problema era que Charlie debía volver a Londres, ordenar un par de cosas y partir a Rumania, poco después darían el gran paso: anunciarían su compromiso a los señores Weasley's.
Pero los planes se rompieron abruptamente ya que Hermione Granger junto a su reciente pareja Paul amablemente le regalaron los pasajes a la metamorfoga para ir a Londres junto a su novio.
¿Entonces qué podría salir mal?
Dedicado a todos los que leyeron la primera parte, Lobo de Forks: Seduction, que gracias a su apoyo y ánimo lograron que esta pareja fuese mucho más fácil de llevar para mí.
**En especial aaaa:**ssgm_16 y gladys21 ¡Gracias por comentar chicas! C:
Alertas: La historia contendrá lenguaje fuerte y lemmon. Muerte de un personaje. Algo de Ooc e incesto. ¡Leer bajo su propia responsabilidad!
Disclaimer:¡Nada es mío! Todo pertenece a las fantásticas J.K y Stephanie. A excepción de uno o dos personajes que han sido inventados por mi**(entre ellos un caliente vampiro).**
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Tercer capitulo:
08-02-2012
Londres.
Séptimo día.
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Leah despertó con una gran resaca, lo cual era normal con todo lo que bebió junto Astoria, Blaise y Pansy tras salir a bailar a un bar muggle. El trío les contó un montón de anécdotas, en especial de las bromas que le gastaban a las personas que eran parte de la casa Gryffindor (especial al grupo con el que se juntaba Hermione, Luna y Ginny) también le hablaron de sus respectivas familias y las obligaciones que traían consigo ser "sangre pura". Pero la morena entendió rápidamente que lo que más los marcó fue haber sido participes de la guerra mágica, ya que todos los que tenían la marca tenebrosa fueron tachados de traidores y tratados peor que heno (dulces palabras de Tori)
Lo peor de todo esto, fue que ni siquiera habían podido elegir su bando: seguían con sus familias o eran asesinados. **Así de simple.**Y eran jóvenes, la mayoría en aquel entonces menores de edad, claramente no iban a perder su vida por nada del mundo. Leah colocándose en su lugar, había elegido el mismo camino que ellos, desde aquella noche había respetado un poco más a esos tres valientes y esforzados chicos.
Remontándonos al tiempo actual, la chica Clearwater había despertado llorando por que se dio cuenta de lo sola que estaba. Su familia a miles de kilómetros, su manada ni siquiera se habían contactado con ella para saber como se encontraba, y las únicas amigas que tenía las conocía hace menos de un mes. Patética**.** A su parecer era una existencia patética y vacía.
*Quién era y que quería ser.*Era la pregunta con la que se había levantado, o el primer pensamiento coherente después de haber vomitado, sollozando y balbuceando el nombre de Charlie.
Quién era no estaba en cuestión: ella era Leah Clearwatery por mucho que quisiera, ella jamás cambiaria. Punto final. Pero de que quería mejorar como persona, lo haría, algún día.
¿Qué quería ser? En el ámbito profesional ella siempre se había visto a si misma como abogada, era un empleo fuerte y a su parecer divertido. Pero ahora que pertenecía a una manada y toda su vida había dado un brusco giro… Leah quería ser profesora. Y eso tenía mucho que ver con lo que quería ser en su ámbito personal: madre y esposa.
Suspiró mientras las lágrimas continuaban rodando libre por su rostro.
—Oye, nena, si sigues llorando voy a lanzarme por la ventana. -dijo Blaise pareciendo realmente desesperado. Ella puso los ojos en blanco y secó su rostro con rapidez. Lo más seguro era que pareciera una mierda pero sonrió haciendo que él asintiera sumamente satisfecho:- Eso esta mejor, ¿sabes? Puedo soportar a una mujer sonriendo de aquella forma histérica pero verlas llorar siempre me desespera.
—Hombre -dijo ella sonando divertida. Él se encogió de hombros y le lanzó un diminuto frasco que Leah tomó en el vuelo, lo miro confundida.
—Poción anti-resaca, principessa, el mejor invento del mundo mágico.
Leah la bebió, sin ni una expresión en su rostro, aunque realmente quiso vomitarla. Era asquerosa. Pudo sentir la mirada del italiano sobre ella y ladeo su cabeza para enfrentarlo mejor.
—Estoy bien, gracias.
— ¿Me hablas sobre lo que sucedió en Forks? -preguntó Blaise como quien no quiere la cosa.
—Uno de mis compañeros de manada imprimó de ella.
—Ya veo. ¿Por qué ha vuelto entonces? -dijo ceñudo, sin dejar que algún sentimiento se expresara en su rostro. Leah supo que estaba tan hecho bolsa como ella.
—No lo se, pregúntaselo a ella, después de todo no se enterara de nada.
—Lo tengo claro. -dijo él colocando sus ojos en blanco antes de suspirar:- Olvida eso, me voy.
—Escapar de lo que sientes no te ayudara en nada. -aconsejo la morena viendo como él se encaminaba a la puerta.
—Eh, piensa en eso. Tal vez también te ayude un montón.
Leah sonrió suavemente y fue a cambiarse de ropa, aprovecharía que las chicas estaban aun dormidas para salir.
Hoy seria un día solo para ella.
[*****]
—Te encontré.
Cuando Leah escuchó aquella frase, mientras veía un grupo de pequeños niños corriendo de un lado a otro riendo con felicidad en un parque cercano al centro de Londres, tuvo la estúpida ilusión de que el pelirrojo que se había sentado a su lado era Charlie. Pero después de ver las cicatrices en su rostro y el largo cabello tomado en una despreocupada cola, notó que sus labios -medios dañados por las marcas- se veían realmente apeteciblessu sentido común de inmediato le recordó que era el hermano mayor de su imprimación.
William.
Y ella estaba fantaseando con él.
—Hola. -espetó ella volviendo a concentrar su atención en los niños y no en el caliente chico pelirrojo.
— ¿Son lindos, no?
—Si que lo son -respondió ella viendo fijamente como los niños continuaban corriendo riendo y jugando, eran más que lindos. Dándoles fugaces miradas a las madres que observaban vigilantes a sus hijos se pregunto si ellas sabían lo afortunadas que eran. A su lado, Bill soltó un fuerte suspiro.
—Fleur está embarazada.
— ¿Fleur? -preguntó Leah con suavidad, sin saber quien era aquella mujer.
—Mi esposa.
Aquella información golpeo con brutalidad el estomago de Leah, quien tuvo que apretar su mandíbula y sus ojos para no dejar que las lágrimas escapasen. No podía evitar sentir envidia por ellos. Pero lo que más le impresiono fue los celos que bulleron de ella. ¿Celos? ¿Por qué de él?
—Felicidades. -soltó entre dientes.
—No te ves como si estuvieses muy feliz.
—No puedo tener hijos -espetó Leah de forma tajante. Ladeo su cabeza para ver la reacción de Bill y se sorprendió al ver que él parecía estar procesando rápidamente la información. Segundos después le dio una enorme sonrisa y ella notó que sus colmillos eran bastantes filosos. Y jodidamente sexy.¿Qué sucedía con ella?¿Por qué sentía tanta necesidad hacia él?
—Ya lo sabía. Mira, Leah, no estoy muy seguro pero la medicina del mundo mágico está muy avanzada en comparación con la muggle, tal vez haya algún…
—Quiero conocer a tu mujer -interrumpió ella de forma grosera. En parte por que no quería ilusionarse con respecto a posibilidades de volver a ser fértil y la parte restante por que su sentido común decía que si conocía a Fleur ella dejaría aquella aplastante necesidad de follar con William.
Así que agradeció mentalmente cuando él asintió, pero después tuvo que morder su lengua hasta hacerla sangrar, por que Bill la sostenía de la cintura y desaparecían rumbo a su casa.
Tenia que pensar en cualquier otra cosa…
O terminaría enamorándose perdidamente del hermano de su imprimación.
[*****]
Astoria frunció su ceño con fastidio al sentir la presencia de él siguiéndoles de cerca. ¿En serio, Tiago no tenia nada mejor que hacer que acosarla? Pansy a su lado soltó un suspiro resignado y Tori comprendió rápidamente que había mal entendido su reacción.
—Ella esta bien -aseguró Pansy mientras caminaban por el callejón Diagon, Astoria tragó en seco, sintiéndose mal por no haber pensado en Leah.
—Lo sé. El que no lo estará si las cosas no mejoran es Weasley. Apuesto que Granger va a hacerle que se arrepienta cada día de su vida…
—Si no, podemos usar tu técnica. -dijo Pansy meneando sus cejas con diversión. Astoria se detuvo, colocándose pálida y la morena la miró con cara de disculpa:- Joder, Tori, no quería recordarte lo de Malfoy hizo con la zorra de Daphne.
—Esta aquí -susurró la rubia negando, y señalando hacia un callejón oscuro, tenebroso. Pansy siguió la dirección y sus cejas se elevaron hasta perderse debajo de su flequillo, para después sonreír con malicia digna de Salazar Slytherin.-
—Daphne Greengrass. Mmm… eso me recuerda que me dijiste que podría vengarme cuando quisiera.
—Sin piedad -concluyó la rubia sonrojándose para después negar y mirar con lastima hacia la chica que se escondía entre las sombras:- No seas mala, Pans. Ya fue suficiente con todo lo que les hice a ambos.
—Nunca será suficiente, Astoria. La jodida perra se acostó con Draco que era tu ex-futuro esposo y el idiota del que estuviste enamorada por años en tus narices, Tori...
— ¡Cuidado! -chilló Daphne saliendo de entre la sombra y asustando a la gente que la rodeaba quienes siguieron sus caminos ignorándole:-¡Ahí esta la loca que me embrujo! ¡Me quito todo! ¡A su propia hermana! ¡Corred! ¡Escapad! ¡Corred!
Las dos chicas se miraron perplejas y devolvieron la mirada hacia Daphne que corría de un lado a otro con su cabeza entre sus mugrientas manos chillando que Astoria era una perra, insultándole de todas las formas posibles.
Daphne siempre había sido una chica guapa y elegante, ahí la chica que estaba frente a ambas era… una vagabunda.
—Mierda, eso es bajo. No nos quedaremos aquí viéndola, Tori, vamos a cerrar ese jugoso contrato y olvídate de tu hermana, merece esto.
Pero la rubia no podía sacarla de su cabeza. No podía olvidarse de lo mal que se veía la chica. Su hermana. Definitivamente se le estaba pegando en exceso lo Gryffindor. O estaba enamorada. Esperen, olviden lo último. Astoria Greengrass jamás volvería a enamorarse, no después de lo que Draco y Daphne le hicieron.
Y no tenia de quien…
¿Verdad?
[*****]
Leah tapó su boca con la sensación repentina de nauseas.
—Decidido, odio las jodidas apariciones.
Él echó su cabeza atrás y rió sumamente divertido. Leah no pudo evitar el sonrojo que se apodero de sus mejillas. *Mierda, ¿Qué sucedía con ella?*Aclaró su garganta y miró alrededor con nerviosismo. La casa era preciosa, con un estilo muy, muy, original. Un olor desconocido llenó la nariz de Leah y cerró los ojos, siguiendo el sabroso rastro con rapidez.
Despertó de su inconciencia al escuchar muy cerca de su oído la profunda y sexy risa de Bill, sus mejillas quemaron, profundamente avergonzada abrió sus ojos solo para encontrarse de frente con la rubia más perfecta del mundo.
Bien, eso era un gran golpe para su autoestima.
Parpadeando confundida se fijo en la enorme barriga que tenia y no pudo evitar que una sonrisa nostálgica se formase en sus labios.
—Eres Leah. -dijo ella con una sonrisa enorme:- Mi nombre es Fleur.
Francesa. Sofisticada. Embarazada. Si, aquella chica tenía mucha suerte. Oh, y agrégale a la lista que es la mujer de Bill.
—H-hola -susurró Leah, sonrojándose ante el abrazo efusivo que recibió de la otra mujer.- yo… uhm…
— ¿Qué tal si comemos algo? Muero de hambre -dijo Bill con una enorme sonrisa. Fleur caminó hacia la cocina y Leah pensó que la chica volaba, joder, la tipa era preciosa. El pelirrojo soltó un largo suspiro y pasó su brazo por encima del hombro de Leah apoyándolo casualmente, sin saber las reacciones que causaba en la chica.- Agradezco que no se pusiera celosa, a Hermione le grito un par de veces.
—Eso suena mal, Bill, harás que Leah me odie.
No, sería imposible odiarla. El pensamiento azotó a Leah con brusquedad y sonrió, si, ella no podría odiar a Fleur. Había algo… algo que les unía.
—Ven aquí y ayúdame con esto, mientras Leah y yo charlamos. Hace tiempo que no hablo con una chica.
—Oye es injusto. Leah cocina tú. -masculló Bill con su ceño fruncido, con una actitud infantil que encanto a la morena.
—Claro que no. Soy pésima. -dijo Leah profundamente divertida.
—Ah, ¿Ves? -dijo la rubia fastidiada, para después chasquear su lengua y palmear la mano de su esposo:- Hazlo tú, Bill, no seas flojo.
Leah sonrió, sintiendo que pertenecía ahí. Fleur se sentó a su lado y ni siquiera notó cuando sus manos volaron a tocar la barriga de la rubia, acaricio suavemente y a cambio recibió una patada.
— ¡Oh! -susurró Leah asombrada viendo y sintiendo como el bebé se movía de un lugar a otro muy inquieto.
—Vaya, le caes bien.
—y-yo… -los balbuceos de Leah se volvieron cada vez más vergonzosos, así que ella optó por quitar las manos, pero Fleur la detuvo, conteniéndolas sobre su prominente barriga.
—Tranquila Leah, la pequeña Victorie siempre es así de inquieta... A puesto mi vida entera a que William era así cuando bebé. -le confesó Fleur a Leah sonando divertida.
— ¿Cuánto meses tienes?
— ¿Meses? No, no, solo tengo cuatro semanas, y si, lo se, parezco de más… Son los genes lupinos y Veela. Hacen el proceso muchísimo más rápido. Supongo que Hermione también tendrá el mismo problema. Claro que no por ser Veela. -Fleur soltó una risita molesta, y después tapó su boca con las mejillas rojas:- Perdón.
— ¿Hermione? -preguntó Leah sonando confundida, Bill se encogió de hombros apoyado en la mesa. Joder, no tenia que parecerle tan sexy.**¡Era el hermano de su imprimación! ¡Estaba casado!
—Esta embarazada. -contestó el pelirrojo.
— ¿Hermione esta…? Oh wooah. Detente. ¿Embarazada? ¿De verdad? Woah. Debo llamar a Paul para joderlo. ¿Él teniendo hi-?
Bruscamente la voz de Leah se extinguió y el silencio volvió sumamente tenso, igual que los hombros de la morena. Bill estiro su brazo y la toco con suavidad, pero ella se negó al contacto retrocediendo con cara de espanto.
—Necesito salir.
—Espera, Leah…
Ella estaba corriendo al patio, Bill y Fleur la siguieron solo para encontrarla transformada en lobo, con su hocico al cielo, aullando con tanto dolor que la rubia no pudo evitar los sollozos que parecían estar acorde con la chica.
El dolor la carcomía una vez más.
[*****]
Astoria cerró sus ojos, molesta por la mala sensación que sintió tras desaparecer. Suspiró sacudiendo su falda y reacomodando su cabello, buscó en su cartera algún espejo y se cansó enseguida, esos días su paciencia estaba por el piso.
—Accio espejo.
—Para ser una bruja eres excesivamente guapa.
Astoria lo apunto con decisión mas el moreno no se inmuto, viéndola sin disimulo para después arrugar su nariz con cara de profundo asco.
—Apestas a vampiro, bruja. ¿Eres amiga de Hermione?
—Si lo soy o no eso a ti no te incumbe, perro.
—Que dulce. Me gustas -anunció él con una sincera sonrisa. Astoria arrugo su ceño sin comprender la actitud del metamorfogo:- Soy Brady, a puesto que te han hablado un montón de mí…
—No. En absoluto. -dijo Astoria encogiéndose de hombros con expresión cansada. Él frunció su ceño y desordenó su cabello negro, en un gesto nervioso que le pareció mono a la chica.
— ¿Nada? Joder, y yo que pensaba que todos me adoraban. Ahora, es mejor que te cambies de ropa por algo que no apeste, Hermione ha estado presentando síntomas horribles…
— ¿Síntomas?
—Esta embarazada, tía, ¿Qué los londinenses nunca se enteran de nada?
—Pss al parecer nunca lo hacemos. Últimamente siempre soy la ultima en enterarme de todo. -admitió Astoria sonriente.
—Tal vez deberías dejar de juntarte con vampiros.
—Tal vez deberías cerrar la boca. -dijo ella colocando sus brazos en jarra e imitando su tono de voz, él soltó una risita divertida y negó.
— ¿Sales con un chupa sangre?
—No, no salgo con él. -respondió de forma monótona la rubia.
—Que bueno, por que planeo que salgas conmigo. -anunció Brady antes de transformarse y salir pitando entre los matorrales, dejando a una boquiabierta Astoria y a un celoso vampiro atrás.
[*****]
— ¡Ey, Seth!-dijo Brady saltando juguetonamente de un lugar a otro.
—Te escucho, hermano.
—Lo del vampiro, era falsa alarma.-anuncio mientras corría para alcanzar a Seth que seguramente se dirigía a la casa de Paul y Hermione.
— ¿mmm? ¿Entonces que era? -preguntó Seth deteniéndose confundido.
—Era una chica.
— *¿Chica? ¡¿Qué chica? -*preguntó un lobo de color grisáceo saltando sobre ambos.
— *¡ey, Collin! -*dijo Brady moviendo su cola, contento, haciendo reír a sus acompañantes:- Chicos, esa tía es hermosa.
— ¿La que apestaba a vampiro?
—Si, Collin.-contestó Brady con infinita paciencia:- La chica es amiga de Hermione.
— ¿Cómo se llama?-preguntó Seth más interesado
—ummm...… ahora que lo dices…-susurró Brady rascando su oreja con mucha vergüenza.
— ¿se te olvido preguntarle el nombre? Brady eres un idiota.
— ¡cállate, Seth!
—Venga, dime como era…
—Rubia, elegante, sofisticada, con unos enormes ojos azules y… ¡joder, chicos, era la tía más caliente que he visto en mi vida!
—Es Astoria Greengrass…
—Astoria Greengrass: Mi futura novia.-anuncio Brady feliz.
—Claaaaaaaro, Brady, lo que tu digas.
[*****]
Astoria rió divertida al ver la cara llena de molestia de Tiago, quien la fulminó una vez más con la mirada.
— ¿Enserio, por que me sigues? Tú y yo no tenemos nada que ver.
— ¿Eres tonta o te haces? Sabes porque te sigo.
—No lo se, por que de hacerlo no preguntaría. No quiero que me sigas, Tiago, porque trae muchos problemas a mi vida y es lo que menos necesito.
— ¿Soy un problema para ti?
Un frío, sexy, odioso y obsesivo problema.
Astoria asintió y lo miró fijamente, Tiago era hermoso, su tez era trigueña y sus ojos *-cuando no estaban rojos-*eran de un hipnótico verde, y su cabello castaño era largo y desordenado. Aparentaba veinte, pero segura como el infierno que él tenía muchos, muchos, más. Él se encogió de hombros y le dio un brusco beso que hizo que su corazón se agitara, ella gimió y antes de que pudiese colocar sus brazos alrededor del cuello del vampiro, él retrocedió y la miró con burla por su "atontado" estado.
—Dile al lobito que ya veremos quien gana. Y cubre tu hermoso cuello, porque ya me canse de jugar.
Astoria sintió que iba a desmayarse, sabiendo que significaba eso… la cacería había comenzado. Y la presa, era ella.
¿Cuál de los dos seria el indicado?
¡Un nuevo capitulo! C:
¡¿Les gusto? ¡¿Fue un asco? ¡Si leen, opinen, por favor que un review es gratis y hace feliz a la escritora!
Besos.
Nos leemos.