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La 3º Generación: 7º año — capítulo 5

La ceremonia de la boda de Theodore y Molly desde el punto de vista de Rose resulto un poco triste y difícil, ya que no habían hecho una gran fiesta y no estaban vestidos de diferente forma a lo que podría ser una reunión elegante, solo unas firmas y unas felicitaciones entre la familia y un montón de desconocidos que llegaban a aquella mansión con las esperanzas de ganar una guerra que estaba prácticamente decidida, era lo que el corazón de Rose le repetía una y otra vez ante su desamparo.

Pero lo único parecido que vio entre la boda de Victorie y la de Molly, fue simplemente ella y Theodore, ambos parecían felices y radiantes por aquel compromiso, al igual que su familia, el señor Nott, no era una persona muy emocional, como Rose pudo comprobar, pero aquel día si parecía muy complacido, el, tío Percy simplemente volvió a coger la más grande de las borracheras a las que estaban acostumbrados, en ceremonias así resultaba ser el alma de la fiesta y se puso a dar discursos que Rose estaba segura de los que se arrepentiría cuando empezase a sentir una profunda resaca, como se imaginaba la tía Audrey era un mar de lagrimas, era alguien muy emotivo en esas ceremonias y se sorprendió aver que la Señora Nott era así o aun peor…

Pero eso simplemente le causo mas desosiego a Rose, quería y le deseaba mucha felicidad a Molly y Theodore, pero también, por otra parte era a la pareja que podía medir con su situación con Scorpius… la familia de Molly acabo por aceptar con los brazos abiertos a Theodore, pero dudaba que ella pudiera conseguir eso con la suya…

Durante toda su corta estancia en la Mansión Malfoy no dejaba de pensar que lo suyo con Scorpius había sido un error, algo que no tendría que haber pasado, lo que había pasado con su padre era un presagio, Rose se había dado cuenta que tenía que elegir, ya que su padre jamás aceptaría a Scorpius como lo hizo tío Percy con Theo… y estaba a decidida a acabar, pero…

No había contando con verle, era de las cosas más difíciles del mundo, no se sentía con fuerzas para acercarse a Scorpius y decirla aquello, no se sentía capaz… así que se distancio y le evitaba por todos los medios intentando que la indiferencia rompiese algo de lo que no estaba segura de que en esos momentos aun existiese, pero no podía dejar de pensar en lo que habían hablado y sus besos…

-¿Rose?-le llamo Eleine con preocupación, ya que no la escucho entrar y por eso ni si inmuto.

-Dime…-le dijo Rose de forma distraída aun absorta en sus propios pensamientos.

-¿Te encuentras bien?-le pregunto con cuidado Eleine mientras se sentaba a su lado.

-Si…-le dijo de la misma forma distraída Rose…

Mientras residía en la Mansión Malfoy, Rose compartía dormitorio con Eleine, prácticamente en el lugar opuesto de la casa donde estaba el dormitorio de Scorpius, tanto era así que no sabría llegar andando, algo que en parte agradeció, ya que no quería tener la tentación de ir a verle en las madrugadas, además se dio cuenta que si no se sintiese tan desgraciada podría disfrutar de la amiga que pensaba que no volvería a ver, Eleine estaba irreconocible, volvía a ser la chica de primero espontanea, dulce, delicada pero con fuerza, alejando de todo la imagen de debilidad que había tenido el año anterior con la extorsión de Lía Borgia.

-Rose-le llamo Eleine en tono de seguridad, con tanta que le dio la impresión que tenía un deje de reproche en su tono.

-¿Qué?-le pregunto Rose un poco exasperada, se sentía irascible en todo momento.

-¿Qué te pasa?-le pregunto en el mismo tono que había utilizado antes Eleine.

-No quiero hablar…-le dijo Rose mientras hacia el amago de irse.

-De eso nada…-dijo Eleine esta vez sin encubrir el tono de reproche, y en menos tiempo del que Rose vio, Eleine se había desarmado y cerrado con llave la puerta de su habitación.

-¡¿De qué vas?!-le grito Rose, pero otra vez Eleine le sorprendió con una habilidad desconocida, la hizo volar hasta unos de los sillones y la encadeno allí.

-En este verano, mi querida madre me aprendió algunas cosas que escandalizarían incluso a mi padre-le dijo ahora Eleine con un tono amenazador, que le hacía recordar nítidamente al carácter de la Señora Prince, Rose simplemente enmudeció-además de técnicas en interrogatorio muy interesantes, así que si quiero que hables… lo harás, pero si quieres hacerlo por tu misma, mejor…-sentencio Eleine a la espera.

-¡Vale! ¡Vale!-dijo Rose impresionada y las cadenas desaparecieron y Eleine parecía de pronto muy contenta-¡Das miedo!-pero ante la sonrisa de Eleine eso le sentaba más bien como un cumplido que otra cosa.

-Rose…-menciono compresivamente, volviendo a ser la Eleine "normal"

-Estoy pensando que lo mejor es que termine lo mío con Scorpius a la vista de lo que está pasando… hay cosas más importantes…-le dijo Rose simplemente, pero miraba al suelo con culpabilidad.

-Recordaba que eso no es lo que habías dicho el primer día aquí… ¿tan rápido has cambiado de opinión?-le pregunto Eleine, haciendo que Rose recordase la primera conversación que habían tenido las dos.

-No… aun le quiero… pero es tan complicado… tú no puedes entenderlo, mi padre casi se muere…-dijo Rose sin pensar, pero al ver la cara de Eleine supo que había vuelto a meter la pata como tantas y tantas veces en su vida.

-¿De verdad piensas que no sé lo que es perder a un padre?-le pregunto retóricamente Eleine, pero no había malicia en su voz-Rose… yo vi como asesinaban al mío…-dijo simplemente Eleine, pero la miraba fijamente, eso la hacía sentirse peor que unos reproches o comentarios hirientes por su parte, le hacía sentirse mal consigo misma, porque aun con todo, no había sucedido nada irremediable…

-Eli… no quería… perdóname…-dijo simplemente Rose, pensaba que si se atreviese a dar más explicaciones acabaría por volver a meter la pata una vez más…

-No tienes que disculparte, lo entiendo… pero Rose, a tu padre no le dio el ataque al corazón porque estés con Scorpius, sino porque pensó que los Borgia te habían raptado…-le dijo compresivamente Eleine.

-Pero en cuanto sepa lo de Scorpius…-decía una vez más Rose, pero Eleine negó una vez más con la cabeza.

-¿Sabes una cosa?-le pregunto con cuidado Eleine- a mi padre no le gusto Albus hasta un poco antes de morir…-le dijo simplemente, Rose le miro sorprendida, no pensaba que a Matt pudiera no gustarle alguien en general…-mi padre consideraba a Albus como muy raro para mí, un día decidí decirle que estaba con él, porque en el colegio se iban a enterar si o si…-dijo suspirando Eleine, Rose también imagino que Borgia podría aprovechar aquello también para amargarle la existencia-además en ese preciso instante mi madre agrego que él le caía bien…-Rose se rio, era más que claro que Albus resultaba el favorito de la Señora Prince- con eso le dio más motivos a mi padre para que le siguiese sin gustar… pero pasado el tiempo me dijo que realmente también le caía bien, simplemente que no debía gustarle, que ese era su trabajo para conmigo…

-Ya se a donde quieres llegar…-le dijo simplemente Rose.

-Rose no quiero convence de nada… pero no adelantes acontecimientos… puede que lo vuestro no funcione o puede que sí, pero si lo hace o no, que sea por algo de los dos, no por otras personas… ahora haz lo que desees…-le dijo simplemente Eleine mientras se iba dejando a una Rose muy pensativa…

Albus estaba inquieto, estaba a cinco días del 1 de Septiembre y aun nadie sabía si Hogwarts abriría sus puertas ese año, Albus tenía esperanzas de que si, porque le costaba creer que ese lugar había dejado de ser seguro, Hogwarts seguía siendo Hogwarts así que en esos días se afano en intentar sonsacarle algo a sus padres, pero después de las vacías respuestas de su padre y los gritos de enfado de su madre desistió en seguir preguntando a… ellos, la única persona que podría dar una respuesta contundente era sin dudas la Directora McGonagall, pero no la había visto nada en la Mansión Malfoy, algo que notaba como un gran mal presagio, pero no quería centrar todos sus pensamientos en aquello, aunque quisiera Scorpius y Rose ocupaban una pequeña parte de su cabeza, esos dos cabezotas aun no habían hablado de nada y era muy desagradable estar con ellos en esa tensión perpetua, Albus como Eleine no querían volver a Hogwarts si las cosas iban a cambiar tanto entre los cuatro…

Por otra parte, los Nundus inquietaban mas a la gente que vivía en la Mansión Malfoy cosa que era normal, ya que unas criaturas que con solo un soplido podían desencadenar la peor de las enfermedades no dejaba a nadie dormir tranquilo, pero la Señora Prince no paraba de decir que se trataban de animales tranquilos y pacíficos, pero nadie estaba dispuesto a acercase a ellos para medir su "tranquilidad y apaciguad"

-¡Albus!-le llamo Eleine de pronto, cuando doblo una esquina.

-¿Qué pasa?-le pregunto preocupado Albus a Eleine ya que no tenia buena cara, y parecía si cabe más preocupada.

-La Directora esta aquí…-dijo simplemente Eleine y los dos bajaron a donde normalmente se hacían las reuniones, en el salón principal donde hacia unos días Theodore y Molly les habían anunciado su compromiso.

Albus vio a la Directora que salía de la sala acompañada de sus padres, sus tíos, algunos de sus primos, el personal del ministerio y los Señores Malfoy. Con ella también estaba la Señora Prince, el profesor Longbotton, Hagrid, el profesor Flitwick, la profesora Sinistra, la profesora Vector y el Señor Homelore... Prácticamente todos los que enseñaban en Hogwarts estaban allí.

-¿Profesores…?-intento preguntar Eleine con cuidado mirando a toda la directiva del colegio, nadie se sorprendió de verles allí, aunque Albus noto como sus padres le fulminaron con la mirada en cuanto tuvieron ocasión.

-¿Si, Señorita Prince?-pregunto la Directora McGonagall caracterizada con su tono severo y rígido.

-¿Hogwarts… cerrara este año…?-pregunto Albus ignorando las miradas de aviso de sus padres.

-¿Que desean ustedes?-les pregunto de forma directa la profesora McGonagall.

-Deseo que el colegio abra, si queda cerrado… Borgia se haría más fuerte… Hogwarts representa la resistencia y la fuerza… Borgia nunca gano allí…-dijo Eleine con un deje de desesperación en la voz, Albus no pudo evitar observar cierta complacencia en la cara de la Señora Prince, al igual que la del resto de los profesores, los únicos que se miraron mutuamente fueron la Directora McGonagall y el profesor Homelore.

-Mientras Hogwarts…-decía la Directora a todos los que le acompañaban en aquellos momentos de forma solemne-siga en pie, seguirá enseñando a aquellos que quieran aprender-sentencio la Directora McGonagall mientras se marchaba de la Mansión seguida de su cometida, dejando a más de uno un poco contrariado, por su parte la Señora Prince parecía muy complacida.

El día del regreso a Hogwarts había llegado, Rose no se esperaba volver ese año al colegio, pero sus padres, que no estaban convencidos en aquello, aceptaron de forma definitiva que volviera al colegio como Hugo, la verdad Rose también quería volver a Hogwarts, ya que las preocupaciones y su miedo personal quedaba apartado gracias a esos muros y por otra parte… podría estar con Scorpius… y hablar…

De forma rápida y silenciosa Rose se despidió de sus padres, ellos no iban a acompañarla ya que personal especializado del Ministerio les llevaría directamente al andén nueve y tres cuartos, ya que consideraron que era mejor evitar lo máximo posible el mundo muggle, para no atraer la atención y ante una emboscada sortearla con facilidad.

Así que Rose de pronto se vio ante el expreso escarlata, por última vez en su vida, en ese momento se dio cuenta de que su vida en Hogwarts había acabado, o más bien que pronto iba a acabar y en mediatamente en su interior empezó a sentir el miedo y la emoción, era difícil de explicarla…

-¿Vamos?-le pregunto con amabilidad Eleine mientras veía como Albus y Scorpius se alejaban en el tren de ellas, Rose vio que durante los pocos segundos en que su mirada se encontró con la de Scorpius fue más fría y dura.

-No sé si…-empezó a decir Rose insegura ante aquella reacción de Scorpius.

-Nunca me habría imaginado conocer a la Rose cobarde, ¿dónde está tu carácter? ¿Tu mal humor? ¿Tu tosquedad?…-le contesto a bocajarro Eleine sin inmutarse ante su mala cara-esta nueva Rose no me gusta nada…

-¿Es que no puedo tener un mal día?-le pregunto Rose dolida a Eleine.

-¡No!-le contesto inmediatamente Eleine mientras se daba la vuelta-¡Eres Rose, si tú tienes un mal día… ¿qué podemos esperar los demás?!

-¿Que quieres decir…?-le pregunto Rose sin entenderla

-En primero conseguiste salvar a quince personas de morir ahogadas con un simple Wingardium leviosa, luego me seguiste hasta Thor, plantaste cara a un hombre lobo, cruzaste medio país por una gata, sobreviste a dos vampiros y nunca te has rendido y siempre as luchado…-enumero de forma rápida Eleine-y por encima de todo… juegas muy bien al quidditch…-termino diciendo Eleine con una sonrisa burlona.

-¡Gracias!-le dijo de pronto Rose con un torpe abrazo y salió corriendo en pos de Albus y Scorpius, ignorando como siempre las miradas de la gente que le veía avanzar por el tren como una loca posesa hasta que llego al compartimiento donde sabia que estaban Albus y Scorpius.

-Fuera-dijo sin miramientos Rose mientras abría la puerta de un portazo sobresaltando a Scorpius y Albus, mientras le hacia un gesto al último para que se marchase.

-¿Que…?-dijo sin entender Albus.

-¡Ahora!-le grito Rose sin ningún miramiento, evitaba mirar a Scorpius por si su convicción desfallecía. Y Albus se fue muy confuso por su comportamiento.

Ahora Rose si tuvo que mirar de frente a Scorpius que permanecía en silencio, la verdad es que su mirada si resultaba muy fría y distante, era lo que se había imaginado y no era lo que deseaba, pero eso lo había provocado ella solita con lo que había hecho o no hecho....

-Scorpius…-dijo simplemente Rose pero al momento el se incorporo.

-No quiero hablar contigo Rose-le dijo de forma clara y directa Scorpius.

-Quiero explicarte una cosa-le dijo simplemente Rose intentando mantener esa postura pero era difícil cuando le miraba de esa forma.

-Me culpas de lo que le ha pasado a tu familia, por eso me has rehuido todo este tiempo, te conozco, es fácil ver lo que te pasa por la cabeza-le dijo con contundencia fría Scorpius, Rose no pudo negárselo.

-Es cierto…-dijo sin más Rose, mientras ella si se sentaba con la esperanza de que Scorpius siguiera allí- pero no te echaba la culpa a ti, sino… a lo nuestro…

-¿Aun existe un "nuestro"?-pregunto con sarcasmo Scorpius mientras intento irse.

Rose se sintió tan dolida por esa contestación que estaba dispuesta a hechizarle de un millón de formas diferentes, pero recordando que no podía hacer magia en contra de él, simplemente resolvió tirándole su varita a la parte posterior de su cabeza enfadada.

-¡¿Estás loca o que te pasa?!-le grito Scorpius mientras se llevaba la mano a la cabeza y le miraba como si de una loca se tratase.

-¡¿DESPUES DE TODO LO PONES EN DUDA?!-le grito furiosa Rose mientras le lanzaba lo que encontraba a su alcance-SERAS HIPOCRITA, IMBECIL, ESTUPIDO…

-¡Rose!-le grito Albus y Rose se contuvo al ver avergonzada como muchos se acercaban al ver el jaleo que estaba produciendo, entre ellos, Eleine, Hugo, Lorcan, Lysander, Lily y Eduart, el novio de Lysander, además del propio Albus-¡DEJA DE ROMPER MIS COSAS!-le grito mientras miraba todo lo que le había tirado a Scorpius, las había cogido de la bolsa de mano de Albus.

-¿Lo habéis dejado?-pregunto Eleine triste al mirar todo esparcido por el compartimiento y parte del pasillo…

-No… -menciono Scorpius mientras Rose dejaba caer las cosas que aun tenía en las manos-es solo una reconciliación…-menciono Scorpius mientras cerraba la puerta.

Pero antes de que Scorpius cerrase la puerta del compartimiento del todo escucho refunfuñar a Albus…

-Si esto es una reconciliación, no quiero pensar en lo que tirara el día en que lo dejen…

Bueno, pues siguiendo con unas cosas que quiero compartir con vosotros es que… no soy para nada muy cinéfila, y menos con Harry Potter, realmente aun me quedan por ver película y las que vi no me gustaron nada, solo las dos primeras, pero más por recuerdo de la niñez que otra cosa…

Lo que si tome de las películas es el hechizo "emblema" de Ginny, simplemente porque me parece más "guay" que el moco-murciélago de los libros, por el resto, poco mas puedo decir**J

¡Saludos!

SSS