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Me enamoré — capítulo 10
Chicas!! Primero les debo agradecer esos comentarios, me alegra un montón que les guste tanto esta humilde historia. Bien la actualizaciones rápidas es porque "Me enamoré" ya está terminada... Si!! ya terminé de escribir esta querida historia. De hecho, ya tiene casi cinco años, y jamás me había atrevido a publicar porque francamente creía que no era buena en esto, y por unas maravillosas personas que me motivaron a hacerlo en un foro también querido. Gracias por sus palabras, no les sorprenda que actualice dos veces por día... y comenten!! jejeje de sus comentarios dependen mis actualizaciones... si, soy mala.... ejjejej GRACIAS!! sin más el capítulo 10...
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¿RON? ¡MERLÍN, RON!- Hermione acababa de ver llegar a su esposo a la Madriguera, como pudo corrió hacia él y se lanzó a sus brazos y Ron la recibió levantándola del suelo y dando vueltas, feliz.
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¡Amor, estás preciosa! Y tú embarazo, ya estás de cuatro meses, ¿Cómo va el embarazo? ¿Cómo está nuestro hijo? ¿Cómo estás tú, amor?- Preguntaba enloquecido.
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Todo está bien, cariño te extrañé... nuestro hijo está bien... pero me has hecho tanta falta.- Ron la besó con mucha pasión. Más atrás otra persona observaba todo con una sonrisa, pero sin estropear el reencuentro del matrimonio. Miraba en dirección a las escaleras, esperando ver a alguien, aparentemente. Hermione reparó en Harry y lo abrazó fuertemente, luego observó a los dos hombres detenidamente, ambos tenían grandes quemaduras rojas en el rostro y los brazos, y Harry tenía una herida muy fea en la mejilla, era como un corte profundo del cual pendía un hilo de sangre, y la ropa chamuscada, y unas manchas de sangre en la ropa.
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¡Merlín! Harry esa herida- Se escandalizó Hermione, y su amigo simplemente se encogió de hombros.
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¿Dónde están todos?- Preguntó Harry tratando de desviar el tema.
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Comprando los obsequios de Navidad.
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¿Navidad?
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Es en una semana más.- Sonrió Hermione.
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No estábamos pendientes de la fecha, cariño.- Le recordó Ron a su esposa.
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Será mejor que me valla...
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¿No esperarás a los demás?-
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Quizá venga mañana, Hermione estoy agotado, ¿Me puedes excusar con los demás?
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Pero si no estoy sola, están los gemelos y...
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Lo mejor es que me valla... - Ya no podía seguir hablando, su corazón había dejado de latir, su mirada había tropezado en los castaños ojos de Ginny, no podía estar más preciosa en ese instante, y su sonrisa, esa hermosa sonrisa que él recordaba y tanto añoró ver, pero aún no terminaba de entender todo, cuando veía que Ginny corría hacia él y lo rodeaba fuertemente con sus brazos, como había extrañado a esa mujer, como extrañó sus abrazos y ese dulce aroma que ella desprendía y él respiraba ahora, sus suaves manos que acariciaban su espalda, en fin, sus caricias. Sentía unas ansias tremendas de corresponder ese abrazo porque lo necesitaba. Pero él continuaba impertérrito con sus brazos inertes en dirección hacia el suelo. Sus ojos se empañaron.
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Te extrañé tanto, niño.- Susurró ella en su oído. De pronto comenzó a llorar y se aferró aún más a él.- Te juro que pedía todos los días para que nada malo te ocurriera.- Sollozó. Entonces unas lágrimas resignadas cayeron por el rostro de Harry, y ya no pudo hacer caso omiso de sus ansias, intentaba con todas sus fuerzas en no corresponder el abrazo, pero esas palabras eran tan tiernas, era reconfortante escuchar esa voz por primera ves en cuatro duros, largos y tristes meses... él correspondió el abrazo.- Te necesito.- Susurró Ginny, Harry la apretó más a su cuerpo. Ron estaba muy confundido por la bienvenida de su hermana a su amigo, sabía que ellos se querían mucho, pero si era extraño. Se alegraba mucho de ver a Ginny. Hermione solo esperaba que ellos solucionaran sus problemas. Harry se separó de ella suavemente, cuando se miraron a los ojos, ella sonrió aún con las huellas de sus lágrimas. Él observó los labios de Ginny que ahora eran muy tentadores, iba a acariciar su rostro, pero se contuvo.
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¡Hermana! - Exclamó Ron, su voz sonó como si él estuviera a miles de kilómetros, porque ellos estaban tratando de memorizar el rostro del otro en otro mundo y ambos volvieron a la realidad.
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¡Hola Ron!- Ella se acercó a su hermano y se abrazaron.- Estoy feliz por los dos. Todos estábamos tan preocupados por ambos.- Ron sonrió y los hermanos se separaron. - No enviaron alguna nota para avisar que hoy llegarían... todos han salido, bueno mamá y papá.
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Solo quisimos llegar pronto- Sonrió Ron. Reparó en su esposa y bajó la vista justo donde crecía su hijo.- ¿Se mueve mucho?- Hermione sonrió.
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No mucho, pero ahora que llegaste te sintió y se movió un poco. - Ron abrió los ojos sorprendido.
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¿Verdad?- Su esposa asintió.
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Ron, quise consultar la opinión de un doctor, un Medimago Muggle y ahí me hicieron una ecografía, son como unas fotografías del bebé dentro de mí, nuestro hijo está en perfecto estado.
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Y ¿Esas fotografías...? ¿Cómo pudieron meter una cámara para fotografiarte dentro? - Todos menos Ron blanquearon los ojos.
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Amor, sobre el vientre ponen una especie de gel, y con una máquina observan al bebé.- Ron sonrió.
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¿Dónde están las "ecofrías"?
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Ecografías.- Le corrigió Hermione, sonriendo.- Están en tu habitación, ¿Vamos?- Ron rió, tomó la mano de su esposa y juntos subieron hasta la habitación.
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Yo debo irme... - Decía Harry, pero Ginny lo interrumpió negando con la cabeza.
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¿Crees que dejaré que te vayas así con esa herida en el rostro?
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Ginny, no hace falta...
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Mamá guarda justo ahí.- Señaló un mueble, cerca de la chimenea.- esencia de Díctamo.
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No...- Ella no le hizo caso sacó un frasco del mueble y lo miró.-
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Siéntate, por favor.
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No es necesario...
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Esas quemaduras son feas y se ven dolorosas...
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No más dolorosas que las heridas internas.- Dejó escapar Harry. Ginny se sintió la mujer más inhumana del planeta. Miró una fotografía que había sobre la chimenea.
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Lo siento.
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¿Por qué lo sientes?, ¿conocías al hombre que murió en la misión?
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¡Ah! tú lo decías... - La pobre no sabía dónde estar, estaba roja, de pronto recordó la botellita que tenía entre sus manos.- Harry, tus heridas...
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Están bien.
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Claro que no, si no me dejas que te aplique díctamo tú no lo harás.
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No necesito una enfermera que cuide mis heridas, muchas gracias.
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No sea obstinado... por lo menos déjame echarle un vistazo a la herida que tienes en el rostro.- Ginny lo miró a los ojos y Harry se sentía vulnerable ante esa mirada. Frunció el ceño.
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Está bien.- Aceptó, ella sonrió y se acercó al muchacho, levantó ambas manos y tomó el rostro de Harry, y examinó. Cuando Ginny recién salió de Hogwarts estudió seis meses medimagia, pero solo lo básico, primeros auxilios, por ejemplo.
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Esa herida no fue producto de un hechizo, ¿Con quién rayos luchaste a navajazos, Harry? - Él se sorprendió de lo que una herida podía decir.
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Solo fue producto de la misión.- Ella frunció el ceño.
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Bien, durante tres días aplica díctamo, en la mañana y luego en la noche y no habrá cicatriz.
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¿Crees que me molestaría otra cicatriz en la cara? - Ginny sonrió, momento que aprovechó para acariciar el rostro de Harry.
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No, esa cicatriz que tienes en la frente es tu sello propio, personalmente me parece sexy.- Sonrió, Harry sentía que perfectamente podían calentar algo en su cara, le sorprendía que ella no apartara sus manos del rostro, aunque le molestó ese argumento en parte.
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¿Harías el favor de quitar tus manos de mi rostro?- Preguntó, molesto. Ginny ruborizada las apartó.- Gracias, continuaré en casa.
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Siento mucho haberte incomodado.- Harry sonrió burlón.
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No es la primera ves que escucho tus comentarios sin sentido, pero no te preocupes, es tu "sello personal".- Él Siguió sonriendo con petulancia, y Ginny no dejó de observar los verdes ojos de su interlocutor.- Ahora dan igual muchas cosas.- Y sin despedirse desapareció. Dejando a una Ginny con muchos sentimientos, felicidad por comprobar que estaba bien, herido pero bien, confundida, porque sentía que él ya no quería nada que tuviera relación con ella. Y un sin fin de emociones más. Hermione le había dicho que él estaba dolido, pero su dolor no podía durar una eternidad, confiaba en que así no fuese. Tenía miedo de que él jamás la perdonara. Y Harry estaba conmocionado, ella jamás imaginaría cuanto la extrañó, la necesitó y cuantas veces la inventó. Inventaba sus caricias, sus manos suaves, su dulce aroma a flores, esa hermosa sonrisa que llenaba todo, esos hermosos ojos que iluminaban cada maldito segundo en esa misión. Pero necesitaba todo lo contrario ¡¡Necesitaba todo lo contrario para seguir adelante con su vida!! Pero... desde que la besó no podía olvidar ese dulce miel sabor de sus labios. Con ella no se sentía esa especie de trofeo como lo miraban las otras mujeres, no se sentía amado por su nombre, con ella se sentía amado por lo que era junto a ella. Ella hacía que lo más simple fuera lo más maravilloso del mundo. Y ese bendito beso era tan especial como el mejor recuerdo que atesoraba su mente. Con el tiempo daba por seguro que la olvidaba, pero había sido imposible, como también fue imposible olvidar su rechazo cuando él le había dicho todo.
No odien a Harry!! tiene sus razones...
entonces... + comentarios = Actualización!