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Me enamoré — capítulo 27

  • ¡Ron no le quites los ojos de encima! 
  • No le ocurrirá nada.
  • Es un niño inquieto. - Decía preocupada.
  • Ginny, no le ocurrirá nada. - Decía mientras la miraba.
  • ¡No le quites los ojos de encima!
  • No le ocurrirá nada a mi ahijado.
  • Más te vale, cielo. De lo contrario el padre nos mata. - Rió Hermione.
  • Papá, James juega mucho con sus pies en el agua. - Decía Rose mirando a su primo mientras soltaba una carcajada.
  • Tranquila princesa. - Sonrió Ron a su hija, Ron, Rose y James disfrutaban de la enorme piscina que estaba en los jardines de la casa de Ginny, mientras ella y Hermione estaban sentadas en la jardinera mirando la escena.
  • Ron, por favor ten cuidado, James es demasiado inquieto...
  • Te aseguro que este niño también lo es... - 
  • Sí pero tu hijo no saldrá hasta dentro de tres meses de tu vientre Hermione. - Hermione estaba de seis meses de embarazo, sonrió ampliamente mientras se acariciaba el vientre con pereza. 
  • Relájate Ginny, un poco de agua no le hará mal, todo lo contrario con este horroroso calor...
  • James solo tiene un año y seis meses... 
  • Solo serán quince minutos.
  • ¡Ron cuidado! - Decía Ginny, cuando veía que Ron sentaba en la escala de la piscina a James. El niño soltaba carcajadas contagiosas, que hacían reír a Ron y a Rose, que sentada en la baranda de la piscina observaba todo. James Sirius Potter, a pesar de ser solo un bebé tenía un enorme parecido a Harry Potter, su padre, tanto físicamente como en sus actos, gestos, hacía todo lo que su padre hacía, eran cómplices en todo. La mata de cabello azabache revuelta, heredada de su abuelo y padre, un flequillo que cubría la frente, el único registro de los Weasley eran esas pequitas alrededor de la nariz y los ojos café. 
  • ¿Dónde está el padre de tu hijo? - Preguntó Hermione.
  • Trabajando en una importante reunión, la cual no podía posponer, recomendación de su adorada abogada... ¡James! - Decía mientras vigilaba cada movimiento de su hijo.
  • Gracias a Merlín que Ron pidió unos días, esa maldita cuenta lo traía de cabeza.
  • Sí y ahora trae de cabeza a Harry.
  • Eso quiere decir que no vendrá. - Ginny se encogió de hombros.
  • No lo sé, viene casi todos los días. - Al parecer Hermione no tenía intenciones de responder, parecía estúpida mirando a Ron, parecía comérselo con la mirada, Ginny sonrió, mirando nuevamente a su hijo. - Ese que estás mirando, sin intenciones santas, claro, es mi hermano.
  • Y mi esposo.
  • ¿No puedes aguantar hasta la noche, cuando Rose esté completamente dormida y no escuche tus alaridos? - Ambas rieron.
  • Es increíble que esta temperatura no ayude.
  • Vamos, estás todas las noches con él... 
  • Es que lo miró y es tan guapo... siempre. - Suspiró, enamorada. Ginny frunció el ceño.
  • Pues yo, estoy "Sola" desde que nació James y nada malo ocurre por eso. - Hermione soltó una carcajada.
  • Primero, estoy embarazada, segundo, no creo nada de tu "Soledad" y tercero, quiero agua helada.
  • Pues te hace falta litros de agua congelada, y es verdad. - Hermione soltó una carcajada estridente y Ginny sonrió, convocó con su varita una jarra rebosante de agua cristalina y vasos, en segundos Hermione bebía feliz agua.
  • Eso de la soledad no te lo crees ni tú. - Intentó una ves más Hermione, Ginny la miró a los ojos.
  • Pues créelo, es verdad.
  • Bien, entiendo que la abstinencia no funcione en un embarazo, que es prácticamente imposible, luego del nacimiento debes esperar esa fastidiosa cuarentena, pero después de eso...
  • Recuperas la cordura y te vuelves virgen... - Sonrió. Miró a James que daba pataditas en el agua. - Comprendes que el padre de tu hijo ya no quiere nada contigo, que ya se aburrió de esperar tanto. - Terminó por susurrar.
  • ¿Qué?... eso no es verdad... espera... recapitulemos, - Hermione Se incorporó en el asiento y miró fijamente a Ginny, ella no le quitaba la vista a su hijo. - Los mejores amigos se enamoran, pierden oportunidades para estar juntos, cuando todo es el paraíso y están juntos, él desconfía y manda todo el diablo, él viendo que se equivoca enormemente, desesperado intenta solucionar todo porque está perdidamente enamorado de ella y más adelante se enteran que serán padres y su relación idílica ha sido la mejor que han tenido jamás y después de que nace el bebé... "Adiós fue un gusto"... y ¿Él se desenamora?  - Ginny sonrió triste.
  • Gracias por ese resumen tan escueto de mi vida amorosa, pero es así.
  • ¿Cuándo lo perdonaste?... Imagino que es así después de escucharte decir que él ya no quiere absolutamente nada contigo.  - Ginny esbozó una sonrisa misteriosa, sin dejar de observar a James.
  • El problema es que él ya dejó de insistir hace mucho tiempo en "Nosotros"
  • ¿Cuándo lo perdonaste? - Insistió Hermione.
  • El día después del que se enterara que estaba embarazada. - Hermione se tapó la boca con las manos, horrorizada. 
  • ¡Merlín! Eso es mucho tiempo... ¿por qué no le has dicho nada?
  • Hermione, cuando tuve el valor él mencionó irse del país por trabajo con su abogada siete meses, en los cuales solo veía a James todos los días durante treinta minutos... alejado de mí, encerrado en la habitación de James, cuando se iba solo decía, "Mañana vuelvo a la misma hora, adiós"  No mediaba más palabra conmigo que esas.
  • ¿No lo intentaste cuando él volvió?
  • Este último tiempo Harry ha pasado más tiempo fuera de Inglaterra que en esta casa y cuando viene, que gracias a Dios son todos los días, solo pisa esta casa quince minutos para esperar que James esté listo y se va en ese maldito auto, y cuando vuelve a dejarlo alguien más lo espera en ese auto.
  • ¿Viene a dejar a James con una mujer?
  • Debe ser su abogada... Teddy la reconoció una noche que se quedó aquí. - Respondió, tremendamente triste. Suspiró abatida.
  • ¿Tú crees?
  • Es posible, Hermione... es lógico en él.
  • Eso sería una irresponsabilidad de su parte...
  • ¿Por qué? ¡Claro que no! Él no tiene compromisos conmigo,  solo debe recordar que tiene un hijo y hasta ahora ha sido un padre ejemplar, nadie puede rebatir aquello, adora a James. 
  • ¿Jamás te ha dicho algo que puedas interpretar como "Ustedes? 
  • No. Él solo le ordena a James que me cuide todas las noches, que él es el hombre de la casa. - Ambas sonrieron. - 
  • ¿Te preocupa que exista otra mujer?
  • Ya existe, al menos tengo el consuelo de verlo cuando viene por James... son tan parecidos. - Añadió con una nostálgica sonrisa.
  • Remus dice que cuando James tenga más edad será la viva imagen del padre de Harry. - Ginny sonrió.
  • Harry es idéntico a su padre, salvo por sus ojos.
  • Eres idiota, ¿Sabes?
  • Yo también te quiero, cuñada.
  • Es que es verdad, estoy completamente segura que él te quiere y te da el tiempo para cerrar tus heridas y lo perdones y seas tú quien le diga que ya está todo olvidado.
  • Él sabe todo... no tengo nada que decir.
  • ¿Le dijiste claramente? - Preguntó recelosa. Ginny frunció el ceño y la miró.
  • Para ti decir claramente es cuando nace tu hijo y lo tienes en brazos a segundos de que hubiera nacido y estás tan feliz y emocionada y miras algo tan pequeño que espera ansioso que lo quieras, entonces ves los ojos del responsable de sentir tanto amor por esa criatura que es tu hijo que con los ojos vendados das tu vida al infierno, le sonríes y le acaricias el rostro y le dices "te amo"
  • ¿Él te respondió?
  • Solo sonrió, Hermione... él se aburrió de esperar y no lo culpo, pero no iba a estar con él antes de no estar completamente segura que después él iba a faltar mi respeto como se le antojara. Ahora solo me contento con verlo mientras juega con James. - Suspiró, y sus ojos se bañaron de lágrimas. Se levantó y fue a buscar a James.
  • ¡Tía! James parece un cubo de hielo... - Sonrió Rose.
  • Tienes toda la razón, cariño. - Sonrieron. - 
  • James tu madre ¡escapemos! - Bromeó Ron, Rose y James soltaron una carcajada. Ginny solo sonrió.
  • Tú, raptor de menores devuélveme a mí hijo, y tú no intentes huir, James Sirius Potter. - Ron alzó a James y su madre lo envolvió en una toalla.
  • ¡Mamá! - Exclamó James, Ron rió fuertemente.
  • Llegó tu hora jovencito.
  • No...   - Murmuró James.
  • Sí, ¿Quieres abrigarte, comer y dormir?
  • Ta. - Respondió resignado James. Ginny y Ron soltaron una carcajada. Ella se dirigió hasta la casa y luego fue hasta la habitación de James. Lo dejó en el mudador y comenzó a secar el cuerpito del niño y de paso le hacía cosquillas, madre e hijo reían a carcajadas. - ¿Más? - Pedía James cuando Ginny dejaba las caricias para buscar la ropa para él.
  • En un minuto, estoy buscando tu ropa, cariño.
  •  Papá… Awa... más... mamá... osy... Ted... - balbuceaba.
  • ¿Cuál prefieres, cielo? - Ginny le daba escoger por unos pantalones azul cielo o un conjunto entero. James miró ambos y señaló los pantalones. -  ¿No te gustan los conjuntos, verdad? - Sonrió Ginny.
  • No no no. - Negó James, Ginny soltó una carcajada y lo besó en la frente.
  • Te amo. - Ginny le lanzó besitos al aire, y James se los correspondió enseguida, también lanzando sonoros besitos al aire. Harry le había enseñado esa artimaña compradora a la que su madre no podía negarse a nada. Ginny observó largamente a su hijo mientras lo vestía. - Eres igual a tu padre. - Ella frunció el ceño.
  • ¿Papá? - Preguntó James sonriendo.
  • Sí, tú padre... ¿Te molestaría que tú hermosa mamá te hiciera un trasplante de rostro? Digo, para no pensar en él cada ves que te mire.
  • No no no. - Ginny soltó una carcajada. - Papá... Toto. - Ginny frunció el ceño una ves más, preguntándose si ese jueguito no fuese planificado por Harry, enseñándole a James que lo nombrara siempre con ella. Cada ves que James decía "Papá... toto" Quería decir "Háblame de papá" 
  • No estoy de ánimos para hablarte de ese señor...
  • Mamá... - James comenzaba con los pucheros, cosa que Ginny no resistía
  • Está bien. - Aceptaba a regañadientes mientras le ponía el pañal. Y una polerita. - Tu padre es un muchacho alto, tiene el cabello alborotado igual que tú... unos ojos hermosos capaces de derretirme, como los tuyos...
  • ¿Mío?
  • Sí, cariño. Una nariz bonita... - James se llevó sus manitos a la boca. - Cariño, esa es tu boca. - Gesticuló bien para que él entendiera. Sonrió, Ginny tomó las manos de James y la llevó a la nariz. - Ésa es tú nariz. - James rió.
  • ¿Más?
  • Esta bien... Tú padre tiene unos labios finos y vaya que sabe usar esa deliciosa boca. - Ginny soltó una carcajada, y James la miró sin entender Ginny le guiñó un ojo. - Cosa que tú no harás dentro de cien años ¿Me entendiste?
  • Sí. - Ella sonrió resignada.
  • Tú y tú padre son las personas más importantes de mi vida... son mi vida. - Se corrigió. Terminó de vestir a James, iba a llevarlo al jardín pero al ver que bostezaba reiteradas veces decidió acostarlo en la cuna y darle la leche que el niño recibió encantado. James no dejaba de observar el rostro y el rojo y brillante cabello de su madre, soltaba unas risitas cantarinas sin dejar de beber del biberón. 
  • ¿Papá? - Ginny apoyó ambas manos en la barandilla de la cuna inclinándose para estar más cerca de su hijo, Ginny miró los castaños ojos de su hijo y sonrió. Siempre encontraba esa inocente mirada en los ojos de Harry. Suspiró resignada.
  • James Potter, ves todos los días a tu padre, ¿E insistes en querer saber más de él?
  • ¡Más! - James cerró sus ojos, arrugando todo su rostro en una artimaña compradora que Ginny no podía resistir. Sonrió.
  • Está bien... Todo el mundo cree que tú padre es un héroe, y lo fue cuando acabó con un horrible fascismo que vivimos cuándo éramos jóvenes, fue "El Elegido" - Rió Ginny, recordando lo odioso que se le hacía a Harry todo eso de la fama. - Pero a él jamás le gustó regodearse con tanta fama... era feliz cuando visitaba la Madriguera, a los abuelos Weasley, a tus tíos. No le gustaba que lo vieran como una celebridad. Porque era simplemente Harry a ojos de él mismo... No sabe que es un hombre casi perfecto... ¿Sabes qué haría perfecto a tú padre? - James solo la observó, exhausto por las travesuras de aquel día. Ginny sonrió nostálgica. - La perfección en él sería que aún me amara... - Exhaló un profundo suspiro y James emitió un quejido. - Tú no debes preocuparte hijo, tú padre te adora, y cada ves que te mira y te ve tan indefenso, como lo estás ahora, profundamente dormido, vela por tus sueños, descansa corazón. - Terminó por susurrar, James dormido tenía aspecto apacible y parecía un ángel, porque despierto no era más que un travieso e inquieto niño, donde Ginny iba tras él para que no se lastimara, arropó a James con una delgada manta hasta la cintura, siempre se perdía mirando a su hijo dormir y como siempre encontraba un gesto en él y lo asemejaba a uno de Harry. - Como quisiera mirarte estando abrazada de tu padre, me sonriera y me susurrara lo maravilloso que eres, James... Te necesito, Harry... me muero por estar junto a ti y despertar cada mañana diciéndote cuanto te amo, que todo está olvidado... que necesito estar con el único hombre que he amado. - Ginny seguía mirando a James... cuando sintió que unos brazos la rodeaban por la cintura, se sobresaltó, y vio con sorpresa que era Harry, la afirmaba con fuerza para que ella no se soltara. Besó suavemente el cuello de Ginny, ella se estremeció y podía jurar que ese beso era el inicio del camino a lo celestial. Suspiró. Harry apoyó su mentón en el hombro de ella, sonriendo.
  • Es maravilloso nuestro hijo.
  • ¿Cuánto escuchaste? - Preguntó nerviosa, todo su cuerpo temblaba bajo el contacto de Harry.
  • Debo decir antes, que llegué hace unos cuarenta minutos, creo, pregunté a Hermione por ti y Rose respondió que estaban los dos aquí y que volvían luego, pero tardaron bastante y decidí venir para saber qué ocurría y cuando llegué me sorprendió gratamente que madre e hijo mantenían una charla acerca de mí, ya sabes que me encanta oír escondido tras una puerta lo que yo no debería oír. - Ginny frunció el ceño. El maldito perfume de Harry parecía atontar las ideas de Ginny y no pensaba racionalmente. 
  • ¿Cuánto escuchaste? - Se limitó a preguntar.
  • Oí el comentario de mi boca... y creo que me mentiste cuando decías que era malo besando. - Ginny soltó una carcajada que casi despierta a James.
  • Bien... escuchaste suficiente. - Susurró, de pronto cayó en la cuenta de la escena y de las confesiones que Harry escuchara, hizo un movimiento brusco y se soltó de él. Lo miró fijamente. - ¡escuchaste demasiado! - Exclamó en un susurro, Harry la miró divertido, rió.
  • Escuché palabras que ansié oír hace casi dos años, bonita.
  • Eso es mentira, debes sentir rabia... ¡Hasta odio hacia mí! - Harry rió, le encantaba exasperar a Ginny. Eso le infundía autocontrol.
  • ¿Por qué?
  • Porque debí decirlas antes, mucho antes
  • Eso es verdad...
  • Siempre que iba a hablar, tú decías tener un viaje inaplazable de negocios con tu abogada, o simplemente no tenías tiempo cuando venías por James. - Harry sonrió.
  • Tú dijiste amarme cuando nació James...
  • Y tú no respondiste nada, solo sonreíste... eso me descolocó bastante, yo creía que tú me querías... - Añadió con los ojos en lágrimas, Harry se acercó y tomó las manos de la pelirroja.
  • No te quiero... - Ginny dejó que las lágrimas siguieran su curso, Harry levantó sus manos y las posó en el rostro de Ginny secándole las lágrimas. - No te quiero... te amo, te adoro...  Cuando nació James fue el día más feliz de mi vida, porque conocí a ese niño que ahora me roba el corazón, ese niño que ambos creamos por amor... y tú una ves más me hiciste sonreír diciendo con tanta ternura abrazando a nuestro hijo a solo minutos de que naciera, que me amas... Dios, necesitaba darte el tiempo que tú estimaras necesario para cerrar esas viejas heridas. - Ginny lo miraba con tanto amor, sentía que todo el mundo estaba en los ojos de Harry. 
  • Pero...
  • Tú y James son mi vida, pero tú lo has sido de mucho antes, fuiste mi comienzo y quiero que seas mi final…  - Ginny sonrió triste, por muy dulces que sonaran esas palabras, solo eran vacías, palabras vacías. 
  • Ya no importa... tú estás con otra mujer, y lo respeto...  y sé que es importante para ti... al menos para olvidar lo nuestro durante mucho tiempo...
  • ¿Por qué tienes tanta imaginación? ¿Por qué siempre me interrumpes? ¿Por qué crees que estoy con otra mujer? ¿Cómo piensas que olvidé todo, mujer? - Ahora estaba enfadado. Se separó unos centímetros de ella.
  • No es imaginación, te interrumpo porque creas un mundo que no existe, es lógico pensar que estás con otra mujer, todos se dan cuenta que olvidaste todo. - Harry blanqueó los ojos.
  • Ginny... 
  • No, escúchame tú ahora, tú me dijiste que dirías algo cada ves que me vieras y hace más de un año no lo dices ¿Cómo pretendes que me diera por aludida? ¡Cada ves que intentaba hablar contigo tú te ibas de viaje con tú abogada y apenas nos veíamos! Le pedías a Ron que llevara a James para que lo vieras... casi siete meses sin verte, sin poder decir que ya no quería que te fueras más, que te amo, que todo está enterrado bajo tierra, sin poder disfrutar juntos de nuestro hijo, no imaginaba a la mujer que te acompañaba en el auto cuando venías a dejar a James. - Terminó por susurrar, dolida. Harry la miró sin pestañear. Se acercó a ella y tomó las manos entre las suyas.
  • Bonita... hace mucho tiempo que estoy solo. - Ginny se soltó con violencia de sus manos y le lanzó una mirada incrédula. - ¡Es verdad! - Exclamó, Ginny miró nerviosa a James por si los gritos de Harry lo despertaran, James dormía profundamente, Harry no dejaba de mirarla. - No tengo tiempo para citas, entre el trabajo y James tiempo me falta.
  • Tienes toda la razón, pero el trabajo incluye a tú abogada y para ella tuviste casi siete meses... solo para ella. - Ginny se maldijo por sonar tan desesperada, pero necesitaba que él supiera todo. 
  • Ginny, esa mujer...
  • ¡Es con la que estás ahora! - Ahora fue Harry quien miró preocupado a James, frunció el ceño y la miró.
  • Allie Hamilton está casada hace diez años tiene dos hijos, y a ese viaje de negocios fue con toda su familia. Ahora que Ron tiene vacaciones no puedo descuidar los problemas de la empresa, es un caos que me trae histérico donde en lo único que pienso es en ti y en James para encontrar paz, Desde que nació nuestro hijo no tengo tiempo para otra mujer en mi vida, no tengo el tiempo ni el espacio ni mucho menos las ganas, eres la única mujer que llena mis espacios vacíos... - Ginny no se dejaría convencer tan fácilmente, cruzó sus brazos y lo miró.
  • Déjame decir que antes no dudabas en enredarte con cuanta mujer se te cruzara, y ¿Ahora me dices que desde que nació James no has estado con mujeres siendo el mujeriego empedernido que eres? - Harry se pasó una mano por el cabello, esa mujer que tenía enfrente no podía ser más difícil.
  • Primero, antes no estaba enamorado de ti, no tenía hijo y no tenía tanto trabajo como el que tengo ahora. Segundo, ¿Te das cuenta que jamás crees en mí? ¡No tengo novia y no la he tenido desde que tus antojos se volvieron extremadamente sexuales cuando estabas esperando a James! - Exclamó en un susurro. Ginny se ruborizó. 
  • ¿Por qué venías a dejar a James con esa mujer? - Al preguntar eso, a Harry le pareció ver a una niña a quien se le negaban sus caprichos, sonrió.
  • Suspendía toda la tarde que debía trabajar para estar con James, luego volvía a trabajar en cuanto dejaba a James en esta casa, pasaba por otros dos accionistas de paso a la oficina. Es más, creo que solo han sido en tres oportunidades que he estado solo con Allie, Ginny, ella no es más que la abogada de la empresa... Por Dios, pregúntale a Ron si me he comportado diferente con esa mujer...
  • Cuando venías por James ni preguntabas un "como estas, Ginny" Nada... yo pensaba que... tú te aburriste de esperar y que esa mujer había hecho que olvidaras... que me olvidaras. - Se corrigió absolutamente triste. Harry la miró profundamente, intentando aparentar calma con esas palabras, cuando lo único que sentía era desesperación tras escuchar esa tristeza que le congelaba el alma.
  • No quería presionar tus decisiones, bonita, quizá nos hubiese ayudado bastante a los dos decir las cosas mucho antes, tienes razón debí decir todos los días que te amo como idiota, que sin ti esta vida me parece demasiado simple, la única esperanza que tenía para salir adelante era James y que me ilusionaba pensar en que algún día seremos una maravillosa familia los tres.
  • ¿Por qué quieres formar una familia ahora, si antes la sola idea te repugnaba? - Él simplemente se dedicó a observarla y sonreírle. Miró unos segundos a James, Tenía el mismo modo de dormir que su madre, en una especie de ángel que apenas abriera sus ojitos se transformaba en un diablillo para hacer de las suyas, definitivamente igual que Ginny. Sonrió. Luego miró intensamente a Ginny.
  • Porque me enamoré de ti, me enamoré de nuestro hijo, me enamoré de la vida que he planeado para nosotros, me enamoré de la forma en que dices amarme, me enamoré de tus mil formas de torturarme y fastidiarme, me enamoré de tu cuerpo, me enamoré de tú sonrisa, me enamoré de la compleja y sencilla manera que eres Ginevra Weasley. - Suspiró, los ojos de Ginny brillaban, amaba más que a nada en el mundo a ese hombre y a su hijo... pero temía que todo volviera a fracasar. 
  • No quiero que mi vida fracase una ves más... - Decía aterrada.
  • No lo sabremos si no lo intentamos, y estoy seguro que no fracasaremos porque ahora mi vida es un fracaso sin ti y sin James, necesito volver a sentir que eres solo mía y que tú entiendas que por más que mi pasado me condene, tú eres la única mujer que me interesa en la vida, que mi vida entera eres tú, que eres el aire que necesito para vivir, Ginny, y aunque intenté olvidarme de ti, todo sin excepción vuelve a ti. - Los ojos de Ginny brillaron, miró a Harry y se perdió en ese mar esmeralda. Estaba aterrada con la perspectiva de fracasar una ves más, de ver todo lo que amaba perdido... Harry veía todos los miedos en los ojos de Ginny, se acercó a ella y la abrazó fuertemente, las lágrimas cayeron rápidamente por las mejillas de Ginny. - Debo pensar e imaginar que justamente ahora tú deberías decir dulcemente "Te amo, Harry" Yo sonreiría y te diría "Te amo bonita y haré lo imposible por nosotros y por ese niño que ahora ni se entera de lo que ocurre" Entonces tú me regalarías esa hermosa sonrisa que tienes y te besaría... comprobarías que soy mágico besando de caso contrario podríamos practicar toda la noche, toda la vida. - Terminó por susurrar cerca del oído de Ginny, ella se estremeció y se separó solo un poco de él para perderse en la mirada del padre de su hijo, suspiró.
  • Debo confesar algo antes de poner en práctica ese "Intercambio de opiniones" - Ambos sonrieron. Ginny le acarició el rostro, mientras sonreía. - ¿Recuerdas esa noche en que fuiste por la cajita feliz? - Harry soltó una carcajada y asintió. - Bien, sé que debí decir esto hace mucho tiempo... pero no sabía cómo... el punto es que desde esa tarde me di cuenta que no quería mi vida separada de la tuya, que esas palabras vacías no iban a separarme del padre de mi hijo y que nada ni nadie me quitaría al hombre que amo porque por él soy capaz de todo... Te amo, niño. - Harry la miró sonriendo, feliz que ella dijera esas palabras y más convencido que nunca que ahora las cosas iban a ir mejor. Ginny sonrió, entendiendo que era lo que Harry pensaba, ella también lo sabía desde ese momento, se acercó y lentamente lo besó. Él profundizó el beso desesperado por sentir sus labios, amándola por existir, venerándola por darles esa segunda oportunidad, cuando ella se separó lo miró a los ojos y su nariz acarició la de él. - Te amo. - Susurró.
  • Te adoro. - Sonrió Harry, cuando iba a besarla nuevamente, escucharon el llanto de un niño, ambos miraron a James que despertaba asustado extendiendo los brazos para que su madre lo acunara en sus brazos.
  • ¿Qué sucede cariño? - Preguntó preocupada Ginny mientras lo mecía en sus brazos.
  • ¡Mamá! - Lloró James, Harry le tomó la manito a su hijo.
  • ¿Qué sucede campeón? ¿Qué hizo que despertaras tan atormentado? 
  • ¡Papá! - Sonrió James, como si tan solo de ver a su padre sus miedos se disiparan.  - 
  • Awa... bu... papá... más. - Balbuceó, lo que provocó una risa en su padre y una mirada severa de su madre.
  • No te rías, James ya debería decir al menos una frase pequeña. - Lo reprendió Ginny.
  • Cariño, solo tiene un año y medio.
  • Al menos una frase coherente.
  • Dice mamá, papá, más, leche... a veces me dice Arry. - Ginny resignada sonrió. - Dice Teddy, Osy, pero todos sabemos que quiere llamar a su prima, dice claramente jugar...
  • Sí, vaya que juega y hace travesuras. 
  • ¿Yo? - Preguntó James inocentemente, Harry soltó una carcajada, Ginny alzó una ceja.
  • Sí, tú jovencito. 
  • James... ¿Crees que te divertirías si tú y yo nos confabulamos en contra de tu hermosa madre? - Preguntó Harry, susurrándole a James. Ginny rió.
  • ¡Ta! - Gritó James.
  • ¡Vaya! Qué gran aprecio demuestras tenerme, ni siquiera porque cambio tu pañal todos los días, no me quieres, ¿Verdad? - Preguntó Ginny con el ceño fruncido.
  • No, no, no - Repitió James abrazando fuertemente a su madre. Harry rió e intentó abrazar a Ginny, pero James no lo dejó. - ¡Mamá mía! Mía, mía. - Concluyó autoritariamente, esta ves Ginny soltó una carcajada estridente y Harry frunció el ceño y miró a su hijo.
  • Lamentablemente para ti tú madre es solo mía...
  • ¡No! - Exclamó James riendo, Ginny estaba divertida viendo a padre e hijo.
  • No, es de tú padre, en exclusividad. - James miró a su madre.
  • No le hagas caso cariño, solo soy tuya. - Sonrió Ginny, James rió fuerte.
  • Bien qué te parece una tregua... mmm... vaya, me pregunto qué es lo que tengo en el bolsillo, parece ser un caramelo o un chocolate... - Añadió comprador, Ginny blanqueó los ojos y James sonrió.
  • ¿Uche? - Preguntó James mirando expectante a su padre, Harry sonrió asintiendo.
  • Sí, ¿Te parece discutir los tiempos en que tú madre estará contigo y conmigo?... estaba pensando y cómo debo trabajar, ¿Qué te parece que esa mujer hermosa y tremendamente irresistible que tienes por madre sea toda tuya por el día y luego en las noches donde ella podrá atender mis necesidades será toda mía? - Ginny cerró los ojos y soltó una carcajada, definitivamente había extrañado las locuras de ese hombre, Harry aprovechó aquel momento para enseñarle el chocolate a su hijo, y James pidió estar en los brazos de su padre y Harry recibió a su hijo encantado.
  • Genial, me cambias por un chocolate.
  • No mamá. - Negó James, mirando como su padre quitaba el envoltorio del dulce y lo dejaba cuidadosamente en las manitos de su hijo, mientras él sonreía
  • Me parece que aún debemos discutir otro tema, James Sirius Potter. - Comenzaba Harry, adaptando un tono serio, James lo miró y Ginny puso los brazos en jarra mirando ceñuda a uno y luego a otro. - Primero debo saber si tú madre es soltera. - Ginny blanqueó los ojos, Harry le lanzó una mirada apremiante a su mujer.
  • Lo soy. - Sonrió ella.
  • Bien, señor Potter, ¿Usted nos daría el consentimiento para que su maravillosa madre y yo nos casemos? - Ginny quedó pasmada, sorprendida con la pregunta.
  • Harry...
  • Disculpe señorita, pero estamos tratando algo importante, está decidiendo si nos podemos casar...
  • ¿No crees que sería mejor preguntarle antes a la novia?
  • ¿Y que el resto de la vida me reproche el jamás consultarle a él si podía casarme con su madre? Amor, primero son leves empujones para no abrazarte, después hará una escena de celos porque nos vio besándonos, no nos arriesguemos y escuchemos lo que él nos dirá... - Ginny rió, Harry se dirigió nuevamente a su hijo. - ¿Está dispuesto a compartir a tan espectacular mujer y madre, señor Potter? - Ginny blanqueó sus ojos. James arrugó su rostro y compuso una sonrisa compradora que hizo sonreír a sus padres.
  • Ta... Uche? - Fue lo único que dijo con una sonrisa impecable en su rostro.
  • Muy bien, es un trato, todos los días barras de chocolates y puedo casarme con tú madre.
  • Ta... - Dijo serio James.
  • Gracias, me encanta, mi futuro esposo prácticamente me compra y mi hijo acepta todo por unos miserables chocolates, ¡bravo! - Ironizó Ginny.
  • Debía proponer algo convincente, cariño, fue muy severo en plantear sus condiciones, primero serán chocolates, luego escobas y cuando salga del colegio pretenderá que le compre autos para pavonearse con mujeres...
  • Claro que no, James no se pavoneará con nadie. - Replicó ella, escandalizada. Harry y James rieron.
  • Amor, James es un Potter, eso significa romper corazones en el colegio y seguir haciéndolo después...
  • No quiero que mi hijo siga ese absurdo ejemplo de ti, ¿Verdad cariño? - Añadió dirigiéndose a James, él miró a su padre y Harry frunció el ceño. James le hizo un gesto comprador a su madre y ella sonrió resignada. - Definitivamente estoy perdida con ustedes. - Ginny se acercó a Harry y él la abrazó por la cintura sonriendo complacido.
  • Gracias Ginevra Molly Weasley por existir, y por tener en mis brazos a las dos personas más importantes en mi vida.
  • Gacia... - Murmuró James mirando a su madre, ella y Harry soltaron una carcajada. Luego de unos segundos de un acogedor silencio Ginny preguntó algo que la tenía desconcertada. 
  • ¿Es verdad? - Murmuró. Harry y James la miraron.
  • ¿Qué cosa? - Preguntó Harry, al tiempo que un rebelde mechón se soltaba del moño improvisado de Ginny, y él delicadamente lo dejaba detrás del oído, mirándola atentamente, sonriendo feliz.
  • ¿Qué nos casaremos? - Preguntó temerosa. Ella irradiaba esa ternura en todo lo que hacía y decía, cosa que encantaba cada día más a Harry.
  • James dijo que no pondría objeciones y que aceptaría que ya no era el único hombre en la vida de su madre, siempre y cuando no olvidara la barra de chocolate diaria así ambos disfrutaríamos de las ventajas de una madre y esposa perfecta. - Ginny sonrió. 
  • ¿Te das cuenta que en esta familia es todo al revés?
  • ¿Al revés?
  • Si, Primero cortamos luego me entero que estoy embarazada y después de dos años nos casamos. - Harry rió y James al ver a su padre siguió su ejemplo.
  • Vale la pena soportar cualquier cosa si después estamos juntos, bonita. - Harry dejó descansar su cabeza en la de ella mientras decía eso, Ginny suspiró y lo besó suavemente.
  • Ya quiero ser la señora Potter.
  • Ya quiero hacerte el amor - Ella sonrió, y Harry la besó con más pasión esta ves
  • Papá... - James interrumpió el beso de sus padres y ellos lo miraron. El niño estaba cubierto de chocolate en el rostro y la polerita.
  • James... acabo de cambiarte. - Lo reprendió Ginny.
  • Mamá... - Ya sabía cómo evadir las reprimendas de su madre, compuso una risa compradora, eso siempre ganaba, Harry soltó una carcajada, y Ginny sonrió. James apoyó ambas manitos en la mejilla y boca de su padre. Ginny rió, su futuro esposo e hijo estaban manchados en chocolate.
  • James... - Suspiró Harry y frunció el ceño. - ¿Cómo me voy a limpiar ahora? - Ginny le sonrió coqueta, acercó su boca al oído de Harry.
  • Nada que mi lengua no pueda limpiar, cariño. - Susurró, en un tono sugestivo.
  • James te puedes limpiar en mi cara. - Sonrió Harry, Ginny soltó una carcajada. James los abrazó a los dos, sus padres quedaron a escasos centímetros de distancia, ambos sonrieron.
  • Te amo. - Susurró Ginny, Harry la besó suavemente. Y James queriendo participar también juntos sus labios a los de sus padres. Ginny sonrió. - Mmm... Que beso más dulce.
  • Que beso más feliz. - Corrigió Harry.
  • ¡Sí! - Exclamó James. En el aire de aquella habitación solo se respiraba felicidad.
  • ¡Ginevra Weasley! - Gritaba Hermione, cuando llegó hasta la habitación, vio como Harry y Ginny tenían chocolate en los labios y para que decir que James estaba cubierto en chocolate. Sonrió sorprendida. 
  • Ginevra Potter dentro de poco, amiga. - Dijo Ginny sin dejar de mirar a su futuro esposo, Harry sonrió mirándola con la felicidad anegada en sus ojos, abrazándola a ella y a su hijo, la familia sonreía feliz. Ella había enamorado a un hombre que juraba jamás hacerlo, y ahora estaba ahí cargando al hijo de ambos, perdiéndose en la mirada de ella, absoluta y plenamente feliz. Travesura realizada.________________________________Y colorín colorado este cuento se ha acabado... No sé que decirles, chicos... simplemente gracias a los 84 usuarios que tienen esta historia como favoritos, a los 200 comentarios, lamento no haber respondido todos! y a las 6893 personas que leyeron esta tierna historia... pasamos por muchas cosas juntos!! desde querer golpearme porque involucraba a Harry con cuanta chica, hasta pedirme prontas actualizaciones! Pero ya sabemos que están juntos y que como siempre digo son tremendamente felices en ese mundo paralelo con sus tres hijos. Gracias también a las locas del espectacular foro Chocolate y Menta. Bueno... ahora nos veremos en unos meses! dejo de escribir!!jajajaj no!!!!!! como se les ocurre?? ya deje publicada la otra historia! solo pinchan sobre "Gin" y ahí verán.... "Atado a ti" que es diametralmente opuesto a este fic. Es mucho más adulto!! algunos me pedían eso para este fic... pero recuerden que "Me enamoré" lo escribí a los quince años!! todo el fic.... los veintisiete capítulos! GRACIAS POR LEER, COMENTAR, ESPECULAR SOBRE EL FIC, MALDECIR A HARRY Y GINNY, QUERERLOS Y ODIARLOS AL MISMO TIEMPO!un tremendo beso y abrazo a todos ustedes!nos vemos en la siguiente aventura!