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Me enamoré — capítulo 5

Todos ya estaban reunidos en la Madriguera, para despedir a los señores Weasley, que en pocos minutos viajarían a través de polvos Flú. Fleur había llegado en la mañana para recoger a sus suegros.

  • ¡Mamá, ya nos vamos!- Dijo Bill.

  • ¿Cuál es la prisa?- Replicó Ginny.

  • Tu sobrina está ansiosa por ver a sus abuelos.- Sonrió Bill y Fleur asintió.

  • Mamá recuerda traer nuestros encargos.- Le recordó Ginny ignorando a su hermano mayor.

  • ¡Oh! Ginny tiene razón, no los olvides.- Suplicó Hermione, sonriendo.

  • Claro que no.

  • Muchachos, no olviden "mi favor"- añadió Arthur mirando a todos los chicos.

  • Descuida papá.

  • Todo estará bien, Arthur.- Ginny miró de soslayo a Harry.

  • Ginny, procura ser una buena muchacha.- Le advirtió su madre.

  • ¡Claro mamá! Seré la hija más buena del mundo mágico.- Todos sonrieron.

  • Y por tú bien también del mundo Muggle.- Ginny rió.

  • ¡Ya deben irse!- Dijeron al unísono los gemelos sus padres rieron.

  • ¿Nos extrañarán?- Sonrió su padre.- Bien, hijos- Miró a Harry también y él le sonrió.- Cuiden a las chicas.

  • Papá, lo haremos, disfruten este viaje.

  • Adiós muchachos.- La primera en desaparecer tras las llamas verdes fue Fleur.

  • Sigues tú mamá.

  • Sí, Bill, niños cuídense, cuiden a Ginny y a Hermione.

  • Yo no necesito que nadie me cuide, mamá.- Protestó Ginny.

  • Las cuidaremos.- Insistieron todos los chicos, incluso Harry, Ginny les lanzó una mirada de enfado, Molly, Arthur y Bill, sonrieron.

  • Adiós.- Molly también desapareció, brindándoles una sonrisa de profundo afecto.

  • Tu tercera luna de miel, papá, nada mal.- Dijo George con picardía, todos soltaron una carcajada.

  • George recuerda soy un Weasley todo un león si se refiere a pasarlo bien bajo las sábanas.-

  • ¡Papá!- Exclamó Ginny, todos se desternillaron de la risa.

  • Harry, me voy tranquilo, ¿Verdad?- Preguntó Arthur, mucho más serio.

  • Nada le ocurrirá a tu ángel.- Ambos sonrieron y estrecharon las manos, Ginny los miró con recelo.

  • Adiós.- Fue el tercero en utilizar los polvos Flú.

  • Ya te llevaste a nuestros padres, ¿Eres feliz?- Ironizó Ron

  • Muérete de envidia.- Bufó Bill, todos rieron incluso Ron.

  • ¡Vete ya!- Sonrieron los hermanos Weasley.

  • Cuiden a la pecosa... nada de quedarse a solas con un chico que no sea un Weasley o un Potter, Ginevra.- Añadió dirigiéndose a su hermana, Ginny sonrió peligrosamente, Harry sonrió disimuladamente.

  • Te aseguro que no haré mis citas dentro de éstas paredes.- Ginny y Hermione rieron, Harry borró su sonrisa preguntándose si fuese verdad lo que acababa de decir Ginny, Frunció el ceño.

  • Te vigilarán de cerca, enana... Adiós.- Sonrió Bill, y desapareció el último personaje tras las llamas esmeraldas. Más tarde, los gemelos fueron a ver a sus novias y luego aparecerían en Hogsmeade para visitar la tienda de chascos, en unos días visitarían a Ginny. Ella y Hermione estaban enfrascadas en una charla sobre la revista corazón de bruja en la cocina, y Ron y Harry estaban sentados en el salón, Ron le explicaba a Harry que mañana no podría visitar a su hermana.

  • Entonces, ¿No tendrás problemas mañana al venir?

  • No.- Le dijo Harry por séptima ves.

  • Mañana no trabajas, ¿verdad?

  • No. Luna debe ir a buscar unos vociferadores a Bulgaria. Las lechuzas fueron envenenadas.

  • Que extraño.

  • Sí.

  • ¿Por qué no te quedas hoy?

  • ¿Qué?- Preguntó nervioso.

  • Sí, pues así no te molestas en aparecer y...

  • No puedo, debo hablar con Rachel.

  • ¿No me digas que le pedirás matrimonio?- Harry lo miró mal.

  • ¡¡Claro que no!! No digas estupideces... de verdad ¿te escuchas decir tantas barbaridades?- Ron sonrió.

  • El matrimonio no es malo...

  • Claro que no, pero te tiras a una mujer por el resto de tu vida...

  • No es malo estar con una mujer toda la vida, porque realmente conoces el amor.

  • ¡Vaya! los dos sabemos que Hermione no fue la primera mujer en tu vida, más bien fue la décima quinta, ¿verdad? ¿Me equivoco? - Rió.

  • Que tu hermana no te escuche porque me deja durmiendo un mes en la sala...

  • Esas son las ventajas del amor.- Sonrió.

  • ¿Cortarás con Rachel?

  • Es que cuando las conviertes en novia se transforman.

  • Jamás escogiste a la mujer adecuada para ti.

  • Ron la mujer adecuada para mí, simplemente no existe

  • Claro que existe, es solo cuestión de tiempo.

  • El dichoso tiempo...

  • Y tú no has tenido tiempo para ti

  • Claro que he tenido tiempo para mí.

  • Que te revuelques con cuanta mujer encuentres...

  • ¡Hey!

  • El punto es que tener un centenar de camas no es felicidad.

  • Pero como disfrutas.- Ron soltó una risa resignada y Harry rió.

  • El amor te encontrará, cuatro ojos.

  • Por supuesto, la primera mujer que cruce ese umbral será el amor de mi vida a la que amaré desesperadamente.- Dijo dramatizando.

  • Ron, Hermione quiere hablar contigo.- Ron y Harry se miraron y rieron, Ginny frunció el ceño, ella acababa de cruzar aquel umbral. Ron se levantó y se dirigió a la cocina, dejándolos solos, él no la miró y ella enfadada estaba dispuesta a marcharse cuando...

  • ¡Ginny!- Él la llamó y Ginny se devolvió tras sus pasos, simplemente lo observó.- Me preguntaba si quizás quisieras hablar y solucionar las cosas...

  • No hay nada que debamos solucionar.- Objetó ella decidida, Harry se levantó y Ginny cruzó los brazos negándose a cualquier solución.

  • Bien, pero si no quieres hablar, ¿Me puedes escuchar?- Ella frunció el ceño, Ron y Hermione irrumpían en la sala riendo a carcajadas.

  • Bien, ¿Te vas, Harry?- Preguntó Ron, mirando a su amigo. Harry estaba hipnotizado mirando a Ginny.

  • Pregúntale a tu hermana.- Ginny le lanzó una mirada de recelo.

  • ¿Qué sucede?- Preguntó Ron.

  • Pregúntale a tu mejor amigo.- Le respondió Ginny, Harry se metió las manos a los bolsillos del pantalón.

  • Pasa que tu hermana demasiado caprichosa debe escuchar unas cosas que debo decirle

  • Y tu amigo, demasiado empecinado no quiere entender que no quiero escuchar lo que él me tenga que decir.- Dijo Ginny en un tono desafiante Hermione miró a Harry y Ron a su hermana.

  • Claro que entenderás.- Asintió Harry.

  • Pues yo no quiero entender nada.

  • Ron, me iré en un momento.- Le dijo Harry, sin dejar de mirar a Ginny.

  • ¿Está todo bien?- Preguntó cautelosamente Ron.

  • Lo estará.- Aseguró Harry, Ginny miró hacia un lado opuesto al de Harry, él sonrió.

  • Bien creo que ustedes necesitan aclarar ciertas cosas, así que Ron... ¿vamos?

  • Sí, Hermione- El matrimonio no entendía absolutamente nada pero entendían que ellos debían aclarar sus problemas.- Bien, Adiós.- El matrimonio desapareció y Harry y Ginny ni cuenta se dieron.

  • Sé que es mi culpa todo esto, y de verdad estoy muy arrepentido de no haber solucionado esto antes. Ginny, por favor, vamos a estar mucho tiempo juntos de ahora hasta que lleguen tus padres, no hagamos de esto un suplicio.- Ginny lo miró a los ojos y él se sintió transportado a esa noche que durmieron juntos.

  • ¿Crees que es un suplicio estar aquí, conmigo?- Preguntó de una forma que a Harry lo enterneció completamente.

  • ¡Claro que no mujer!

  • Pero, y ¿entonces?

  • Lo que quiero decir es que no quiero que estemos con resentimientos el uno con el otro no quiero estar en una situación incómoda contigo, no contigo...

  • Harry, yo soy una estúpida, jamás debí haber ido ese día a tu departamento...

  • Claro que no... Tú lo único que hiciste fue tratar de solucionar las cosas y yo me comporté como un idiota, jamás debí dejar que te fueras así... no así al menos.

  • Tú no tenías como saber que yo iría...

  • Sí, pero Rachel fue grosera contigo dos veces y yo no hice nada... - Ginny sonrió, pero sus ojos destellaban tristeza.

  • Debes aceptar que te estás enamorando y por eso reaccionaste así.- Harry cerró los ojos. Procurando ser claro con ella, los abrió y la miró.

  • No Ginny, ella no es la mujer que necesito a mi lado, pero eres tú la persona que ahora necesito que me perdones.- El corazón de Ginny estaba latiendo como nunca lo había hecho antes, subió una mano y se acarició el pecho.

  • Los problemas no comenzaron ahí, comenzaron en la casa de mi hermano, yo fui grosera contigo cuando tú lo único que hiciste fue abrirme los ojos con respecto a Dean.

  • Luego ibas a solucionar las cosas y yo las empeoré.

  • Niño, los dos nos comportamos mal yo quiero que esta amistad increíble entre nosotros no muera nunca.- Harry la observó, y su mirada se enterneció, porque nada le gustaba más que ver a Ginny sonriéndole con esos labios apetecibles, era increíble pero sentía que ella era la única mujer en el mundo que lo conocía realmente, ella sabía cómo se sentía a cada segundo, él estaba en otro mundo observándola...

  • Harry... - Ginny comenzó a reír.

  • ¿Qué?- Dijo él, saliendo de una fugaz concentración, que para él era Ginny.

  • Estabas en otro planeta.

  • Solo pensaba en... otra cosa.- Mintió Harry, Ginny siguió sonriendo.

  • ¡Ah! muy bien.- Ambos rieron

  • ¿Cómo te fue hoy con Seamus?- Dijo, para despistar a Ginny.

  • ¿Cómo sabías que hoy tendría una cita?- Él frunció el ceño.

  • ¿Una cita?

  • Sí...

  • ¿Plan de conquista?

  • ¡Chismoso!

  • Claro, me lo dices tú, que jamás preguntó por mis novias... - Ella levantó las manos, sonriendo.

  • Ya está bien, me atrapaste, ¿Desde cuándo eres persuasivo?

  • Desde que tengo una amiga muy hermosa.- Ella sonrojó, Harry sonrió.

  • Estuvimos en España.

  • ¿España? ¿Qué hacías en España?- Sonrió

  • Seamus sabía que quería conocer España, cuando me iba a casar con Dean, nuestra luna de miel sería en Madrid.- Dijo, de pronto con una profunda tristeza, Harry la observó con una intensidad en sus ojos que traspasó a Ginny.

  • Te juro que si pudiera borrar esos recuerdos que aún te atormentan y te hacen daño, lo haría.- Los ojos de Ginny brillaron tanto cuando escuchó decir esas palabras tan tiernas, se acercó a él y lo abrazó, Ambos sintieron algo extraño, como un golpe eléctrico.

  • Hemos discutido tanto, Harry, pero no sabría cómo vivir sin ti.- Le susurró en el oído, él sonrió y la acercó más a su cuerpo, acariciando la espalda con un deseo que jamás había sentido.

  • Yo tampoco sabría vivir sin ti, bonita.- suspiró. 


Hola!! lamento saludarlas hasta capítulo aquellas que  me han acompañado hasta aquí!

Soy nueva en lo que se refiere a publicar historias en la web! de hecho esta historia ya tiene más de cinco años sin ver la luz...

entonces... soy muy mala??

sigo actualizando?

o me retiro a darle comida al perro??

que me dicen?

De todos modos gracias por leer!