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Me enamoré — capítulo 6
Ya habían pasado dos semanas desde la partida de Arthur y Molly, los gemelos se habían quedado un par de días en la Madriguera para acompañar a su hermana menor. Ron y Hermione la visitaban todos los días, y Harry pasaba todos los días luego del ministerio, y esa era la inocente excusa para él. Se refugiaba en la idea que solo la visitaba porque Arthur se lo había pedido... no quería pensar que solo esperaba la hora de salir del ministerio para ir a visitarla. En tres oportunidades se encontró con Seamus en la Madriguera y se sorprendió pensando en algún hechizo para alejarlo de su bonita.
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Niño, no puedo decirle a Seamus que no venga para esta casa cuando esté sola porque mi padre le dijo a mi vigilante "muy protector" que no me dejara sola con un hombre en casa.- Sonrió, cuando Harry le decía por enésima ves que su padre no quería que ella estuviera sola en casa con Seamus y él estaba en completo acuerdo con él.
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¡Hey! ¿Qué hacen?- Ron y Hermione acababan de aparecer, sonriendo.
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Hola.- Saludaron Ginny y Harry.
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¿Los gemelos?
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Están arriba, empacando algunas cosas.- Dijo Harry, sin darle mucha importancia.
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¿Por qué?- Preguntó Hermione, sorprendida.
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Los muchachos están ansiosos por el nuevo camino laboral que emprenden hoy.- Sonrió Ginny, Harry la miró y también sonrió.
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¿Camino laboral?
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Sí, los gemelos abren una nueva tienda de chascos en Italia, gracias al éxito la demanda ha crecido por una sucursal internacional.- Sonrió Harry, Ginny levantó los brazos en son de triunfo, y Ron soltó una carcajada.
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¡No lo puedo creer!- Exclamó Hermione tapándose la boca con las manos.
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Pues créelo, cuñada.- Los gemelos acaban de aparecer uno a cada lado de Hermione y ella dio un salto por el susto.
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¡Chicos!
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¿Cuándo viajan?- Preguntó Ron, sonriendo.
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Hoy, el traslador está listo.
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¿Por cuánto tiempo?
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Por una semana, las ventas en el extranjero han sido todo un éxito, bueno en Brujas y Hungría.- Sonrió.- Así que debemos hacerlo pronto.
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Mañana mismo abrimos.
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¿Tan pronto?
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Sí que somos un éxito.- Dijo George asintiendo, los demás rieron. Después de unas horas el traslador estaba listo para que fuese usado. Era una bota vieja con agujeros negra, Fred la tomó, y miró a su hermana.
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No te atrevas a llevarle la contra a Harry, pecosa, y Tú no te atrevas a dejarla sola.- Añadió mirando a Harry, éste asintió.
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Mira muchacho, tú no me digas que es lo que debo hacer, ya tengo suficiente con mi "vigilante muy protector"- Dijo ella divertida, todos sonrieron.
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Bien, entonces, Adiosito.- Dijeron al unísono los gemelos. Se esfumaron con el traslador. -
Definitivamente nuestra familia nos abandona, enana.- Ron abrazó por los hombros a su hermana y juntos se dirigieron a la cocina, Harry y Hermione sonrieron.
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Mucho trabajo, ¿Verdad?- Preguntó Harry a Hermione quienes se quedaron rezagados en la sala.
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No te lo imaginas, ser Medimaga es estresante, pero divertido.- Ambos sonrieron. Los hermanos volvieron, ambos con una manzana roja y jugosa en la mano. Hermione bostezó.
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Cariño, ¿estás agotada?
-
Se quedará dormida de pie, Ron.- Sonrió Harry.
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La especialidad de pediatría es todo un dolor de cabeza, Medimaga.- Bromeó Ginny.
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Solo un poco.- Rió Hermione.
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Ron, ve tranquilo, yo me quedo un momento más con Ginny.- Ginny sonrió.
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¡Genial! ¡Mi Vigilante muy protector! ¿No es adorable?- Ron soltó una carcajada, en el rostro agotado de Hermione se dibujó una sonrisa y Harry levantó una ceja y la miró.
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Eres toda una comediante, pelirroja.- Dijo Harry.- Sé que te parezco adorable, pecosa.- Ginny rió aunque se sonrojó.
-Bien, entonces nosotros nos iremos.-
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Adiós - El matrimonio luego de despedirse desapareció, y los amigos charlaron, y como cada ves que lo hacían perdían la noción del tiempo, él siempre que miraba los ojos castaños de la pelirroja se olvidaba del reloj. En un momento que Ginny se levantó para ir por un vaso de agua, él miró el reloj y se sorprendió de la hora, eran las 23:45 horas.
-
Cielos, creo que ya es hora de irme.- La sonrisa de Ginny lentamente se esfumó de su rostro y sus ojos destellaron tristeza.
-
Claro, tienes razón.
-
Bonita, hoy estarás sola y no quiero que estés...
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No lo digas, ve tranquilo, mañana nos veremos y solo será una noche... bueno una semana. No me da miedo en absoluto.- Dijo muy poco convencida, Harry sonrió.
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¿Segura?- Ginny asintió.- Bien, haré los conjuros por fuera y sabes cómo sacarlos, sabes que si necesitas algo no dudarás en enviarme un Patronus, en aparecer en mi departamento o hacer cualquier cosa para localizarme, ¿Verdad?- Ginny sonrió y asintió. Le encantaba que él se preocupara por ella, se despidieron y Harry apareció cerca del edificio que vivía y caminó hasta la entrada, saludó amablemente al conserje y tomó el elevador. Llegó hasta su departamento, acababa de quitarse el saco cuando escuchó que alguien tocaba el timbre.- Rachel?
-
Hola, amor, te he esperado hace mucho... - Le lanzó una mirada cargada de lujuria, Harry entornó los ojos, fastidiado.- ¿Puedo pasar la noche contigo?- Dijo mientras cada palabra que daba se acercaba a él. Llevaba un vestido negro ajustado a la piel, la cabellera rubia estaba mojada y sostenía una botella de champagne. Harry la observó, no sabía cómo diablos hacer para que lo dejara tranquilo, "es que ya me parece ridícula, ya ni ganas me dan de echarle un polvo".
-
Estoy agotado...
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¿Por qué estás llegando tan tarde últimamente? Vine hace horas y tú ni pistas dabas de estar aquí... francamente necesitaré llaves de este departamento.
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¿Qué?
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¿Me dejarás entrar?
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Estás soñando si crees que te daré llaves del departamento, es el único sitio de privacidad y tú no lo invadirás.
-
Claro pero si fuera la enana... - Harry puso los ojos blancos.
-
Necesito dormir.- Rachel le lanzó una mirada furiosa.
-
¡Adiós! - Se largó indignada. Harry entró, se tomó una ducha que lo relajó bastante, y cuando estaba dispuesto a acostarse, francamente exhausto, tocaron el timbre, muy enfadado se dispuso a cortar inmediatamente la relación con Rachel
-
¡Rachel, quiero...! ¿Ginny?- Se llevó una sorpresa grata.
-
Lo siento, pero es que tenías absolutamente toda la razón... lo siento.- Ginny estaba decidida a marcharse, totalmente avergonzada. Dio media vuelta...
-
¡No!, espera... creí que eras... ¿Sucedió algo? ¿Estás bien?- Preguntó preocupado y escudriñó el rostro de la pelirroja
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¡No! Estoy bien, solo que no estoy preparada para dormir sola en esa casa.- Harry sonrió.- Entonces admití que me conoces mucho y que tenías razón, ¿Te molesta si sigues con tu trabajo de vigilante muy protector?- Ambos rieron.
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Claro que no, pero, ¿No te molesta dormir con tu héroe favorito?- Ginny soltó una sonora carcajada.
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Por supuesto que no. - Después de que Ginny lo hiciera reír de una manera impresionante, bromeando al respecto de que toda su familia la abandonara y que fingiría una enfermedad de espartergroit fulminante para tener la atención de toda su familia incluso de Fleur. Cuando se acostaron siguieron charlando unos minutos más.
-
¿Crees que exista un hombre más troglodita que Ronald Weasley?- Sonrió. No recibió respuestas, alzó la mirada, él se había quedado profundamente dormido, ella sonrió levantó cuidadosamente un brazo de Harry y ella apoyó su cabeza en el pecho de su amigo e hizo que la abrazara y ella rodeó el estómago de Harry con su brazo, él se movió y se acomodó más al lado de ella, Harry apoyó su mentón en la cabeza de ella mientras enredaba sus piernas con la de Ginny, ella sonrió, era extraño pero se sentía plena y reconfortada en sus brazos... ella comenzó a jugar con los negros cabellos de Harry hasta dormirse profundamente, aun sonriendo.
Al día siguiente cuando Ginny abrió los ojos, sonrió, Harry seguía durmiendo con la boca semi abierta, sin saber cuál era la razón que la impulsó a hacer ese gesto levantó una mano y comenzó a acariciar el rostro de Harry, entonces ella cerró sus ojos, se sentía bien estar cerca de ese hombre, sentir su aliento, sentir su contacto, sentir que las manos de él tocaban su espalda, como una caricia que la hacía sentir... mujer y no una niña. Él se movió perezosamente, y bostezó.
-
Buenos días, bonita.- Saludó Harry, ella sonrió
-
Buenos días, niño... ¿Te desperté?- Preguntó, aun acariciando el rostro de Harry.
-
Ha sido la forma más dulce de despertar, bonita.- Ambos sonrieron y lentamente abrieron sus ojos.- ¿Has dormido bien?
-
Excelente, mi héroe favorito.- Harry rió. Estaban tan relajados, parecía que recién acabaran de beber una poción para los sueños.- ¿No deberías estar en el ministerio?
-
No. Hoy no, me quedaré contigo, ¿Hoy no trabajas en la tienda de Ollivander?
-
No.- Ginny lo observó profundamente.- Pero no es necesario... - Harry posó una mano en la cintura de Ginny, y la acarició con deseo, a Ginny se le erizaron los pelos de la nuca, miró los labios de su mejor amigo... no... No era verdad, era imposible que quisiera besar a Harry, pero sus labios se tornaban seductores, no podía entender que él la hiciera sentir como nadie lo había hecho... ¿Harry?
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Quiero estar contigo, preciosa.- Ginny súbitamente dejó de acariciarlo y sintió vértigo. ¿Por qué comenzaba a sentir cosas extrañas? Merlín, comenzaba a entender que era y no era para nada un buen presagio... ellos eran hermanos. Ella se incorporó.
-
Harry creo que lo mejor es que me vaya.- Él abrió los ojos y también se incorporó, se puso los anteojos
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No quiero... es decir, quiero que me digas que está pasando por tu misteriosa, inexplicable y enredada mente.- Se rectificó Harry totalmente rojo, Ginny lo miró triste "ni siquiera yo lo entiendo" pensó ella.
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Pienso que estás dejando muchas cosas de lado por cumplir la promesa que le hiciste a mi padre.- Le dijo seria.
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No quiero que pienses que estoy contigo solo porque tu padre me lo haya pedido, también estoy contigo porque me gusta, porque eres mi amiga.- Ginny sonrió tímidamente.
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Estas dejando cosas de lado por estar conmigo, no quiero que nada malo te ocurra...
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Ginny, solo será un día, en el ministerio se las arreglarán sin mí.
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Te estás olvidando de tu novia... - Ginny miró a Harry a los ojos y él frunció el ceño.
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No puedo creer que la saques como tema...
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¡Es tu novia!
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No quiero hablar de ella, solamente porque este último tiempo se ha vuelto bastante molesta.
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Ella se enamoró de ti, lo único que haces es hacerle daño a ella.- Harry no podía entender que ella la defendiera, mientras que su novia hablara mal de Ginny cada ves que se le venía en mente, ¿Cómo lograr entender a las mujeres, más aún a Ginny?
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Ella mató el poco cariño que le tenía con desconfianzas y escándalos, y no quiero seguir hablando de ella... ¿Te parece si cambiamos de tema?- Ginny lo miró poco convencida, él sonrió pasó un brazo por los hombros de Ginny e hizo que se acostaran nuevamente en la cama.
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¿Cómo haces para terminar una relación así sin más?- Harry sonrió.
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Te prometo que es lo más fácil, sin amor o arrumacos, solo adiós.
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¿Qué sucederá cuando a ti te rompan el corazón?
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Esa mujer tiene que ser una fiera en la cama, una mujer tremendamente hermosa, y con una personalidad que a nadie le sea indiferente. Hasta ahora y creo que nunca me he encontrado con esa diosa.
-
Eres imposible.- Ambos sonrieron, Ginny tomó agua de un vaso que había en la mesita de noche, miró a Harry que estaba despreocupado y sonrió con maldad.
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¡Ginny!- Harry estaba con el rostro mojado y parte de la polera, ella soltó una carcajada.-
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¡Aguamenti!- Susurró Harry, en 10 segundos Ginny estaba estilando de pies a cabeza, le arrebató la varita y la lanzó lejos de allí.
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Se supone que debes cuidar y no mojar a la señorita.
-
Se supone que te comportarías.- Más tarde cuando Ginny salía del baño solo llevaba puesto una camisa de Harry, que le quedaba como vestido corto, se estaba secando el cabello con una toalla cuando tocaron el timbre.
-
¡Bonita, abre, por favor!- Gritó Harry desde el baño, ella sonrió, abrió la puerta.
-
¡TÚ!- Bramó Rachel y la miró de pies a cabeza, ella simplemente la miró a los ojos.- ¿Dónde está mi novio?- enfatizó toda la frase. Ginny no le respondió, Rachel frunció el ceño.- ¿Ya te revolcaste con él? Maldita zo...
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No termines esa frase, con tu novio no ha pasado absolutamente nada...
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¿Pretendes que te crea?
-
Ese es tu maldito problema.
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Desde el primer minuto que te vi, supe que eras una vulgar y maldita... -Ginny no le dio tiempo para que acabara la frase un simple puñetazo en la nariz la dejó muda. Ella se tocó la nariz y la miró con odio. No iba a permitir que esa perra le hablara de esa forma, estaba preparada para defenderse sin una varita, solo con sus manos, la miró desafiándola.
-
¿Cómo se te ocurre golpearme, te acuestas con mi novio y pretendes que me iba a quedar callada?- Ella se abalanzó sobre Ginny y le haló el cabello y Ginny le pego otro puñetazo. Estaba decidida a hacerle pagar cada cabello que le había sacado. Estaba encima de ella a cachetada limpia, y Ginny no le daba tiempo para que la pobre mujer reaccionara, Rachel no podía con la fiera que en ese momento era Ginny.
-
¿Qué demonios...? - Harry acababa de ver la escena y estaba sorprendido al ver a las dos mujeres peleando a golpes, más bien a Ginny golpeando a su novia, tomó a Ginny por la cintura y la levantó del suelo.
-
¡Suéltame, déjame sacarle los ojos a esa maldita... ¡ - Decía Ginny fuera de sí, Rachel estaba en el suelo asustada, luego se levantó y enfrentó a Harry, aunque no se le acercó porque Ginny le lanzaba patadas.
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Muy linda la "hermana" ¡Vaya hermanita! ¡Te la tiraste en mis narices!- Ginny se enfureció más y cada ves le costaba más a Harry sostenerla.
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Rachel, después hablamos... - Tratando de sacar fuerzas para mantener a Ginny lejos de Rachel, y ella lo sabía porque se apegó a la pared bien alejada de esa furia de cabellos rojos.
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¿Qué? ¿Te la vas a seguir tirando a la muy descarada? ¿Mírala como está vestida? Con tú camisa, y tú cubriéndote con una simple toalla a la cintura, ¿Fue fácil echarle un...?
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¡Cállate!- Bramaron Harry y Ginny a la ves.
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¿La defiendes? No lo puedo creer... eres un maldito desvergonzado. Sabía que te gustaba la enana...
-Rachel, ¿sabes? Sí tienes toda la razón, No hay otra mujer para mí que no sea Ginny, estoy completamente enamorado de ella. Es el sol de mi vida.- Ginny dejó de patalear, se quedó quieta. Y Rachel se enfureció. Harry agradeció a todos los dioses de que Ginny se calmara.
-
Sabía que ésta se te iba a meter por los ojos, eres un maldito te entregué todo de mí, y ¿me dejas por esta cosa? Te equivocaste conmigo
-
Los dos nos equivocamos, ¿te parece que lo dejemos hasta aquí?- Harry era muy frío en cortar la relación, Ginny llegó a sentir pena por ella.
-
¿Estarás con ella?- Harry blanqueó los ojos
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Eh... sí.- Ella enfurecida se fue. En una perfecta escena sobre actuada
-
Harry,... ¿Me puedes bajar?- Preguntó tímidamente Ginny, él así lo hizo y juntos entraron al departamento, ella se dio cuenta que lo único que cubría a Harry era una toalla blanca que dejaba muy poco para la imaginación, y su torso desnudo y mojado era encantadoramente sexy a la vista. Tragó en seco.
-
Ginny siento mucho haberte involucrado en esto... Ginny?
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¡Ah!- Ella estaba muy concentrada con el bulto que había entre las piernas de él, que en ese momento era muy notorio, ella lo miró a los ojos, ruborizada. Él, escudriñó su rostro y se acercó a ella y le tomó el rostro, Ginny estaba paralizada.
-
Tienes un rasguño feo en el labio, y dado que perdiste mi varita y yo lo hice con la tuya anoche, iré por un poco de hielo.- Harry se separó de ella. Ginny se quedó con aire decepcionado, pensó que él... él se acercó con una bolsa de hielo y la puso en el labio, la cara de Ginny se arrugó de dolor al contacto del hielo en su labio, y él sonrió.
-
Mujer... eres increíble.
-
Y lo seré cada ves que una demente me diga una sarta de estupideces.- Él rió y Ginny frunció el ceño.- Me duele.- Murmuró.
-
El hielo deshinchara el labio.
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Harry no es nada, es un simple rasguño.
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En comparación a como dejaste a Rachel, tienes toda la razón.- Susurró, dejó la bolsa de hielo sobre la mesa y tocó el labio de Ginny con el dedo, era una caricia que se tornaba sensual entre los dos, ambos sintieron esa descarga de electricidad, la escena para ella no podía confundirle más el cerebro cuando ambos estaban ligeros de ropa, tomó la mano que Harry estaba usando para acariciarla y la separó con suavidad, él sonrió de una forma extraña. Ella era la culpable de la ruptura de Harry con su novia, bueno ex novia, Rachel había mencionado que no era la primera ves que discutían a causa de ella, se sintió como la otra, como la tercera y ella no estaba dispuesta a tener nada con Harry que no fuera una amistad... Harry. Evitó su mirada y él la conocía tanto que se imaginaba que era lo que podía estar pasando por esa loca cabeza pelirroja.
-
Ginny, imagino como debes sentirte, pero debes saber que ella y yo no funcionamos como pareja.
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Harry es evidente que no es la primera ves que discuten por mi culpa, y esta escena es la gota que acaba de rebalsar el vaso.
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¡Claro que no! ¿Por qué dices eso?
-
Es solo cuestión de vernos "ligeritos de ropa"- enfatizó.- Ella se debe sentir horrible...
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Ginny esa mujer es incapaz de sentir amor por alguien, simplemente es herida de honor.
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¡Dios, Harry! ¿Por qué rayos estabas con ella?- preguntó
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Ginny yo...
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Si solo era sexo debes saber que hay mujeres que están dispuestas a todo por dinero.- Harry la miró descolocado.
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No es lo mismo.
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¿Por qué? ¿La diferencia es una puta mensual y gratis?
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¡Ginny!- Estaba perplejo.
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Por favor, nosotros perfectamente pudimos haber evitado hacerle pasar este mal momento a tu novia.
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¡ya no es mi novia! ¿Cómo demonios íbamos a saber que ella vendría?
-
Yo jamás debí venir, jamás debí aceptar todo esto.- Harry la observó con recelo.
-
¿A qué te refieres? Por favor dime que no te estás refiriendo a mí, porque te juro que eso me molestaría mucho.- dijo él, procurando ser claro, Ginny lo miró confundida y se dejó caer sobre un sofá. Harry se acercó a ella y se inclinó sobre sus piernas.- No tienes que sentirte culpable, tienes toda la razón jamás debí hacerle daño a Rachel, pero tampoco quiero estar con ella. - Ella lo observó con temor, estar tan cerca de él era insoportable, después de confundirse de esa manera.- Bonita, eres la única persona que hace que vea mis errores, y estoy arrepentido pero esa relación no soportaría otra discusión.
-
Pero... - Harry negó.
-
Ella me hizo escoger y tú escuchaste mi decisión.
-
No quiero ser una interferencia en tus relaciones, yo no seré del agrado de muchas de tus novias y eso no puede ser un impedimento para ti.- Ella estaba muy angustiada.
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Tú eres incondicional en mi vida, bonita, pueden haber centenares de novia pero tú siempre seguirás siendo una mujer importante en mi vida y quien quiera estar conmigo deberá respetar nuestro lazo de amistad- Ginny no pudo evitar sentir tristeza, era normal y lógico que él la viera solo como su hermana, Sonrió para calmar a Harry, él le devolvió la sonrisa y le dio un tierno beso en la frente, luego se incorporó y se fue a vestir, dejando sola a Ginny.
Todo fue muy rápido para ella, primero pierde a su mejor amigo, vuelve a tener serios problemas con Dean, rompe con Dean, y Harry se acerca nuevamente a ella. Y ella comienza a sentirse atraída por su mejor amigo ¡Merlín su casi hermano! Tal ves si debía aceptar salir con Seamus, él se le había declarado diciendo que siempre se había sentido atraído por ella. Era lo mejor para su amistad con Harry. Sólo debía ser una confusión estúpida. ¿Cómo podía sentir algo más por su mejor amigo?
-
¡Ginny!- Exclamó Harry desde la sala, ella se dirigió lentamente hasta allí, completamente vestida ya, con un suéter café unos jeans y botas del mismo color del suéter, él sostenía una rosa blanca y se la entregó. Ella la recibió descolocada.
-
Y esto ¿Qué es?- Preguntó ella aturdida, Harry sonrió.
-
Es una flor blanca, tiene pétalos...
-
No seas bobo... me refiero porque me estás regalando...
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¿Qué tiene de malo que te obsequie una flor?
-
Nada, pero ¿Cuál es el motivo?
-
No hay motivos.- Ella lo observó durante largo rato, y suspiró. No estaba acostumbrada a recibir regalos sin algún motivo, de hecho no estaba acostumbrada a recibir regalos de una forma tan especial como él lo había hecho, simplemente así, sonrió
-
Gracias.- Era como si el muy maldito supiera que ella trataba de convencerse de que lo que sentía por él no era más que un sentimiento fraternal. Él le sonrió. Definitivamente hablaría con Seamus.
-
Estas pensativa.
-
¿Yo?
-
Sí, usted señorita, ¿Debes decirme algo?- "¿Qué te estoy comenzando a querer?, no Ginny no seas estúpida no lo quieres, es decir si lo quieres pero como tu hermano" Pensó ella.
-
Pienso definitivamente en darle una oportunidad.- Dijo, mientras miraba y acariciaba cada pétalo de su rosa, Harry sonrió.
-
¿A qué le darás una oportunidad?
-
De hecho, a Seamus.
-
Harry borró su sonrisa inmediatamente, la observó con recelo.
-
A Seamus, ¿Cómo es eso?- Ginny advirtió un dejo de celos en la vos de Harry, lo miró y no pudo evitar sonreír, ambos se sentaron.
-
Necesito aclarar ciertas cosas, no quiero dejarme impulsar por sentimientos confusos...
-
¿Quién te produce sentimientos confusos?-"Tú" pensó ella.
-
Si comienzo una nueva relación tal ves así deje de pensar totalmente en Dean.- "Y en ti" suspiró
-
¿Quieres olvidar a Dean con Seamus?
-
No. Simplemente necesito volver a creer en un hombre y aclarar mis dudas.- Harry le lanzó una mirada de reproche.
-
¿No crees en mí? Ó tal ves piensas que no soy hombre.- Ginny sonrió a modo de disculpas.
-
Tú eres mi amigo, no mi pareja.- Él desvió su vista de los ojos castaños de Ginny. Era extraño escuchar precisamente a Ginny decir que él solo era su amigo, y la miró "¿Qué rayos estoy haciendo yo sin ti?", pensó Harry.
-
¿Crees que haces lo correcto?- Preguntó con aspereza.
-
Debo averiguarlo.