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Me enamoré — capítulo 7
Había pasado un mes desde la partida de los gemelos, ese mes cargado de éxitos para ellos en Italia. Y debido a ese éxito decidieron quedarse unas semanas más. Ginny aprendió a lidiar con la soledad absoluta por las noches en la Madriguera, solo estuvo pidiéndole a Harry que se quedara una semana con ella, y esa semana fue más confusa para Ginny y más aclaratoria para Harry. Él estuvo las últimas dos semanas saliendo con una chica, pero no encontraba en ella lo que Ginny tenía, cortó con ella. Era insólito pero cada ves que estaba con otra mujer no podía dejar de pensar en su amiga... "Merlín, sabes que a ella ya no lo veo con ojos de amigo, es que son esos ojos, y esos labios que cada ves que veo solo provocan a que los pruebe" y también se sentía culpable, porque cada ves que estaba con una mujer Ginny estaba sola, "Mierda, si hasta interfiere en mis citas, no puedo estar tranquilo, no me deja pensar en nada más que no sea ella" Lo peor de todo es que no sentía con otras mujeres, lo que le hacía sentir su amiga.
Y a ella le ocurría algo similar. Hace una semana era oficial su noviazgo con Seamus Finnigan, pero cuando estaba con él no dejaba de pensar en Harry. Ya ni siquiera pensaba en olvidar a Dean, porque francamente esos cuatro años de sufrimiento habían sanado con una sonrisa de Harry. Cuando estaba con él sentía que crecía toda la esperanza, que nada faltaba si estaba él. Harry Potter perdía todos los sentidos sin Ginevra Weasley. Esa tarde hablaría con él, porque desde que ella salía con Seamus él se había alejado, a pesar que todos los benditos días pasaba por la Madriguera, ya no tenían esas charlas olvidándose del tiempo.
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¡Hola!- Saludó alegremente Ginny cuando vio que Harry cruzaba el umbral de la cocina, malhumorado.
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Hola.- Saludo él, sin ánimos, reparó en que extrañamente estaba sola, su novio no la dejaba sola ni dos segundos, eso lo molestaba bastante.- ¿Estás sola?- Ella asintió sonriendo.- ¡Vaya! Como tú "novio"- Enfatizó celoso, pero esta ves Ginny no advirtió el tono que empleó su amigo al referirse sobre su novio.- Como prácticamente vive aquí.- Dijo aún malhumorado.
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Necesito hablar contigo.- Él la miró.
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Yo también, pero es algo serio.- Ella frunció el ceño preocupada.
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¿Qué sucede?
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Esta tarde fui a Francia a hablar con tu padre.
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¿Por qué?- Preguntó, de pronto nerviosa y ansiosa.
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Debo hacer un viaje a Estambul durante 4 meses- Le soltó así, sin más.
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¿4 meses?- Exclamó.
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Sí, y no podré venir.
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¿Tienes una misión en el ministerio es eso?- Preguntó recelosa.
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Claro que sí, ¿qué más iba a ser?
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Solo era una pregunta.- El comportamiento de Harry para con ella era muy frío.
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Hable con Ron y él vendrá seguido, tus padres vuelven en dos semanas y estoy completamente seguro que tu novio me puede reemplazar.- Dijo él, duramente y en ese preciso instante comprendía que su mal humor solo eran celos infantiles, pero jamás se los demostraría a ella, jamás sería tan evidente.
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Jamás nadie te podrá reemplazar, Harry.- Dijo ella dulcemente, Harry por unos momentos se enterneció pero luego odió a Seamus, y cada fibra de su corazón gritaba que se moría por esa pelirroja. Retomó su postura fría.
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Este trabajo es muy importante para mí, y tal ves sea mucho más de cuatro meses.
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¿Cuándo te vas?
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Mañana.
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¿Tan pronto?- No pudo evitar la impresión, sentía unas ganas de colgarse a su cuello y pedirle que no la dejara sola.
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Sí, y si por mí pasara la decisión me hubiese ido hoy, pero el traslador no estaba listo.- Los ojos de Ginny brillaron tanto o más que los de Harry. Él se dio cuenta sabía que estaba siendo cruel con esa mujer, pero de alguna forma se debía convencer que no sentía nada por ella... "Dios a quien engaño" pensó él, pero estaba seguro que la distancia borraba todo, absolutamente todo.
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Espero que cumplas tus objetivos.- Él sonrió irónico porque el objetivo personal más importante era olvidarse de ese sentimiento del cual se sentía ajeno.
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Descuida, lo cumpliré.
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Prométeme que te cuidaras, que no harás nada estúpido y que no olvidarás a tu amiga incondicional.- Sonrió, se miraron por largo rato.
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Me temo que no tendré tiempo para pensar en estupideces, y solo a abocarme en algo queimplique capturar a un Mortífago, Ginevra.- Era evidente que las lágrimas luchaban por salir de los ojos de Ginny. Pero eso hizo que salieran a la luz todas las dudas que ella tenía y él las escucharía porque no le temía a ese "casual mal humor".
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No entiendo que pretendes con la postura del señor molesto siempre, no te queda el mal humor conmigo.- Harry desvió la mirada.
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No te entiendo.- Susurró, pero Ginny lo escuchó.
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Claro que me entiendes, ¿Por qué me tratas despectivamente estos últimos días?- Él rió.
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¡Madura mujer! Que en tu pequeño mundo solo exista tu novio no quiere decir que los demás no nos tomemos los asuntos con seriedad.- Ginny no dejó de mirarlo a los ojos y ese contacto visual lo perturbaba mucho, la mirada tan profunda de Ginny lo dejaba fuera de juego.
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Hace unas semanas no te importaba decirme cosas lindas para que yo me quedara dormida, o jugar con agua, o decirme bonita, ahora soy Ginevra a secas, no te importaba ser mi amigo.- Dijo ella seria él volvió a la artimaña de reírse con ironía, ella sonrojó levemente.
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¡Era otro Harry! El Harry que siempre está para escuchar... no me conoces como dices.- Dijo con un aire de decepción, Ginny no se intimidaría.
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Tienes toda la razón, a este Harry no lo conozco.
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Por favor...
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Dime algo, el Harry que me está hablando ahora ¿Es el mismo que siente celos de Seamus?- Harry abrió los ojos, sorprendido.
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¿Qué?
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Tu cambio coincide desde que yo comencé a salir con Seamus...
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Que brillante tu teoría, Ginevra no seas... la diferencia entre él y yo es que yo solamente soy tú amigo, mientras que él es... ya sabes,- Se impacientó.- ¡GINEVRA, ERES UNA NIÑA, ERES...!
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¿QUÉ? La diferencia es que no me aterra a enfrentar mis sentimientos, no me aterra a admitir que sí estoy sintiendo algo por ti, que me muero de celos cuando te veo con tu nueva y gran conquista del mes, que eres el único quien tiene control en mí, que nada me pone más feliz en la vida que saber que al día siguiente voy a tener la dicha de ver tu sonrisa, que alegra hasta el día más difícil que pueda tener... no te quiero perder una ves más, me estoy enamorando de ti y tú lo único que haces es alejarme de ti!- Añadió enfadada, entonces Harry dejó caer todo lo que tenía en sus manos, una especie de maletín de cuero de dragón y el diario Profeta, y se acercó rápidamente a Ginny la miró a los ojos unos segundos y la besó con efusividad y ella respondió de la misma manera, la abrazó con tanto deseo y pasión que levantó la suave tela de la blusa de Ginny, que sus manos aferraban mitad espalda desnuda y mitad blusa, mientras que ella tomaba el rostro de Harry entre sus manos. Era un beso que no disminuía intensidad, y de la misma pasión Harry había apoyado a Ginny en una pared, no querían dejar espacio entre ellos cuando sus corazones amenazaron con explotar, ese beso era placentero, reconfortante era lo que necesitaba uno del otro.
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Harry... - Susurró ella, mientras ambos resoplaban tras ese beso que los dejara sin aliento. Él negó poniéndole un dedo sobre los labios, ella solo lo miró a los ojos mientras él rozaba su nariz con la de ella, acariciándola.
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Espérame, por favor.
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¿Qué?
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Yo... no sé cómo se supone que diga todo lo que siento por ti, pelirroja, la verdad es que no encuentro las palabras, pero cada ves que te veo solo me provocas robarte un beso, perderme en tu mirada y tenerte tan cerca me gusta y mucho... nunca me había ocurrido algo así, este momento es lo mejor en mi vida.- Ahora que miraba los ojos de Ginny entendía todo, ahora que la tenía tan cerca, ahora que la había besado... sonrió feliz.- Eres tú.- Susurró.
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Harry...
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Mujer, eres tú, y siempre estuviste a mi lado y ahora comprendo que eres tú lo que tanto buscaba, lo que me hace falta, eres tú la mujer que quiero a mi lado cuando mis sueños se cumplan, Ginevra Molly Weasley, contigo quiero todo.- Ginny estaba perdida... absorta en lo que veía y escuchaba, acarició el rostro de Harry y él suavemente la atrajo más hacia él acariciando la espalda de la muchacha, ella se sentía atrapada entre la pared y él. En Una especie de paraíso.
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Harry... - Repitió
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Bonita, necesito que me esperes 4 meses, solo 4 meses y te juro que después mi tiempo y mi vida te las dedicaré a ti, solo a ti- Ginny se separó un poco de él, negando.
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Lo siento, pero...
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Bonita, pero si acabas de decir cosas hermosas, y yo también las siento, enamorémonos juntos.- Suplicó de una forma tan enternecedora que Ginny ahogó el llanto.
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¡No!- Negó en un tono más firme.- Esto no puede ser, es un error, un grave error- ella se separó completamente de él y le dio la espalda. Él se tomó la frente y la miró.
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Ginny, cambiemos nuestras vidas, nos lo merecemos.- Susurró en el oído mientras la abrazaba por detrás
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¡No Harry!- Ella se volvió a separar de él- Es ilógico- Volteó para mirarlo a los ojos.
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¿Por qué?
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Porque nosotros somos casi hermanos, ¿Lo recuerdas? ¿Se te olvida que estoy saliendo con un amigo tuyo?- Él la observó dolido.
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¿Quieres que te mire como hermana cuando acabas de decirme que me quieres como hombre y no como hermano? ¿Quieres que rehúya de esto tan fuerte que siento por ti? ¿Quieres que de ahora en adelante me haga el estúpido con esto que sentimos el uno por el otro? Claro será genial venir a la casa de tus padres cuando todos estén reunidos aquí y yo te salude y te diga "hola hermanita, como estas, todo bien con tu novio" "¡¡Bravo!! ¡Mi hermanita se casa y quiere que sea su padrino! ¡Todos felices!- Ironizó.- Pues no, no puedo hacerme el idiota, fuiste la única mujer que despertó este sentimiento en mí, pero sin ti no tiene ni el más mínimo sentido.
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Esto es una estupidez... - Harry volteó se tomó la cabeza con ambas manos. Luego la miró y se acomodó los anteojos, dispuesto a intentarlo una ves más, a pesar de haberle dolido hasta el alma lo que ella acabara de decir.
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Bonita, ¿Por qué?... no tienes idea de cómo me siento ahora que vi en ti la esperanza que he albergado muy dentro de mi desde años, quiero gritar al mundo entero que estoy dispuesto a cambiar por ti, ya no quiero ser ese tipo mujeriego sin sentimientos si estás a mi lado.
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Lo siento, tengo novio, cuídate, adiós.- Dijo monótonamente.
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¿Es todo?- Preguntó sin poder dar crédito a lo que escuchaba, su voz se entrecortaba, no quería que ella le dijera esas cosas, quería sentir que nada le faltaba si ella estaba, sus ojos se enrojecieron.
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Buenas noches.- Repitió, ella volteó nuevamente y unas lágrimas incapaz de retener, cayeron.
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Al menos dime que estos cuatro meses lo pensarás.- Ella no fue capaz de articular palabras. -
Bien, me queda claro, pero quiero que sepas que estaba dispuesto a llenar tu falta de amor y lo único que necesitaba era que me aceptaras en tu vida, jamás sentí algo tan fuerte.- Dijo él en un tono frío, ella escuchó un ¡crac! y supo que él había desaparecido.