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Me enamoré — capítulo 8

Había pasado un mes desde la partida de Harry, los señores Weasley ya estaban en la Madriguera. Todos estaban de acuerdo con la relación de Ginny y Seamus, y por alguna razón extraña sus hermanos la aprobaban, claro no era lo que querían para ella, el objetivo de todos los hermanos Weasley era cierto cuatro ojos que estaba en una misión en Estambul, pero sabían que ellos eran grandes amigos. Ginny no podía evitar pensar, sentir y extrañar a Harry. Desde la última ves que se habían visto todo había cambiado y escucharlo decir todas esas cosas justamente de él, cada ves que lo hacía reía, se sentía viva.

Él había dicho tantas cosas, pero ella no decidió seguir adelante. No podía dejar a Seamus, simplemente por el hecho de que ella le había dado su palabra, y una Weasley jamás faltaría a su palabra. Las últimas dos semanas se había vuelto más sensible que nunca, le había afectado mucho la falta de ese hombre, extrañaba cuando él le contaba un cuento Muggle para que ella se quedara dormida, cuando la acariciaba, cuando la miraba con tanta transparencia, cariño y dulzura. Y sus labios, eran una mezcla dulce y ferviente de deseo.

  • ¡Hija!- Ginny dio un salto en su cama, había decidido no ir ese día a trabajar, se sentía horrible.

  • ¡Mamá!- Exclamó enfadada. Su madre entraba en la habitación con los brazos en la cintura.

  • ¡Ginevra Weasley, pareces un verdadero zombi, tienes unas ojeras horribles, tu cabello esta largo!- Hizo una exacta descripción de lo que ahora era su hija, ella se sentó en la cama.

  • Gracias madre, ¡Eres una dulzura cuando te lo propones!

  • No alces la voz.- Dijo apaciblemente.

  • Quiero estar sola.

  • ¡QUIÉN PUEDE LIDIAR CONTIGO!- Toda calma que Molly parecía tener se fue al diablo, Ginny la miró e imitó un puchero.

  • Mamá... - Al escuchar el tono más infantil y dolido de su hija, Molly se sintió mal.

  • Hija, ¿Qué sucede? ¿Tienes problemas con Seamus?

  • No, él y yo somos la pareja perfecta.- Ironizó, su madre le escrutó el rostro, se acercó a ella y se sentó en la cama.

  • Querida, entonces ¿Qué es?

  • Estoy bien.- Esbozó una sonrisa que no convenció a su madre.

  • Hija, si no me quieres decir nada, te entiendo, pero sabes que puedes confiar en mí, ¿Verdad?- Ginny asintió, miró los ojos de su madre, los ojos de su hija pedían a gritos ayuda.

  • ¿Crees que Seamus es el chico para mí?

  • Creo que Seamus es un muchacho que te quiere honestamente, pero es esto... - Molly llevó su mano hasta el pecho de su hija junto al corazón.- Lo que nos avisa quien es el correcto, hija, no por temor a errar vas a dejar de arriesgar.

  • Pero, si no sabes que es el correcto, ¿Porque el idiota es un coqueto empedernido?- Molly sonrió

  • Debes abrir tus ojos para ver si el idiota después de ti es un coqueto empedernido, hija, y sobre todo abrir tu corazón para admitir que lo que sientes es verdadero.

  • No he sentido esas cosas con Seamus, mamá.- De pronto Ginny se asustó porque él único que le había hecho sentir semejantes sentimientos era la persona que había dejado ir, hace un mes.

  • Ya habrá tiempo hija, siempre lo hay.- Sonrió, y acarició el triste rostro de su hija. Ginny siempre creyó que el amor de su vida sería Dean Thomas, pero ahora entendía que sus sentimientos por cuatro largos años no se comparaban ni en lo más mínimo a esa grandiosa tarde que había compartido con Harry mientras él le decía que era lo mejor en su vida. Como añoraba sentir sus labios, sentir sus caricias.

Pero no podía evitar sentir inseguridad con respecto a la vida de soltero que él llevaba con cuanta mujer se le atravesara en el camino. Siempre había una, siempre existía esa inseguridad. Sin embargo él había mencionado que por fin en ella había encontrado a esa mujer que tanto había soñado desde lo más profundo de su corazón. Ese día llegó Ron diciendo que necesita anunciar algo muy importante.

  • ¿Qué necesitas anunciar?- Preguntaba George, los gemelos habían vuelto hace unas semanas de su exitoso paso por Italia.

  • Bueno, en realidad son dos noticias.- Añadió Ron con aires de misterios, pero con un brillo especial, Hermione rió, el matrimonio se miró, cómplices, Ron también sonrió.

  • ¿Qué es?- Preguntó Ginny, impaciente. Ella miró incrédula a su cuñada y sonrió, feliz.

  • ¡Oh, no! La muy sabelotodo pelirroja, adivinó.- Todos rieron sorprendidos, Hermione jamás le había dicho una cosa así a Ginny.

  • ¿Con qué moral me dices sabelotodo, come libros?- Volvieron a soltar otra carcajada.- Anda Ron, diles a tu familia "lo del paquetito"

  • ¿"Paquetito?"- repitieron los gemelos, Ron, Hermione y Ginny rieron.

  • Bien, familia, en honor al apellido Weasley, debo decir que la familia crecerá... ¡Hermione y yo seremos padres!- Rió, todos lo miraron asombrados, Molly se abalanzó sobre su nuera, feliz con la noticia de un nieto, otro nieto.

  • ¡Vaya un bebe!- Exclamaron los gemelos.

  • ¡Felicidades!- Exclamaron los señores Weasley y Ginny.

  • Necesito pedirles un favor, ubiqué a Harry... - Tan solo al escuchar ese nombre a Ginny le dio vértigo.-... Para darle la noticia y se alegró, me felicitó y les envió saludos a todos.- Ginny miró el suelo, dudaba que esos saludos la incluyeran. De pronto sintió preocupación y alzó la vista para mirar a Ron.

  • ¿Dime que la otra noticia no tiene referencia a la batalla que está llevando Harry en Estambul, Ron?- Preguntó Ginny, temerosa, desde que él se fue no dormía tranquila rogando a Merlín y a Dios que nada le ocurriera, pero hace unas semanas había tenido un palpito que la asustó mucho.

  • Bueno, en realidad la otra noticia si tiene relación con él, Ginny, necesita un mago que lo ayude...en alguien de confianza, en alguien que lo apoye, y ese alguien solo pudo ser yo...

  • Pero tú no eres Auror, Ron.- Dijo su madre, preocupada. Hermione le lanzó la misma mirada.

  • Es verdad, pero es mi amigo, mi hermano y me necesita, sé que soy un simple asistente del ministro, pero ambos entrenamos para ser Auror, él quedó y yo no pero ahora que voy a tener un hijo quiero que él sienta orgullo de su padre.

  • Siempre se sentirá orgulloso de ti, amor.- Sonrió Hermione, él le sonrió y la abrazó.

  • ¿Necesitan refuerzos?- Preguntó su padre, Ron asintió y soltó suavemente a su esposa.

  • Así es, él me exigió que no fuera, pero solo son 4 Aurores, y esos Mortífagos más de un dolor de cabeza les ha traído, hace unas semanas le lanzaron un sectumsempra a Harry, no sabían cómo detener la sangre...

  • ¿QUÉ? ¿Cómo está ahora?- Exclamó Ginny, alarmada.

  • Mejor, aunque sigue pálido.

  • ¡Dios, le dije que se cuidara, que no hiciera algo estúpido!- Soltó Ginny preocupada.

  • Él está mejor, Ginny.

  • ¿Qué más dijo Harry?- Preguntó ella.

  • Los Mortífagos han causado muchos problemas pero todo se podría solucionar con el nuevo plan, hay un Auror que está mal herido...

  • ¿Quién es?

  • Filius Coll. Tiene una herida muy cerca del corazón, ni siquiera con magia han podido curarlo, Harry se ha visto con Rachel...

  • ¿Su ex novia?- Preguntó Ginny, confundida y dolida.

  • Si, Ginny, ella es una sanadora Muggle, le ha hecho de una gran ayuda a Harry y él está agradecido de ella...

  • Y todos sabemos cómo Harry le va a decir "gracias"- Bromeó Fred, todos sonrieron, Ginny bajó la mirada "¿sería posible que Harry vuelva con Rachel?", Pensó.

  • Ron, pero esa mujer es Muggle ¿Cómo harán para que no se entere de nuestro mundo?

  • Con lo boba que es... - Murmuró Ginny, los gemelos rieron.

  • Con hechizos desmemorizantes.-Respondió Ron.

  • Pero así le borraran la memoria.

  • No. Solo son hechizos de corto plazo. Cuando acabe el trabajo con Coll, Rachel volverá a su vida normal.

  • Si los Mortífagos advirtieron que estaban los Aurores ¿Cómo es que siguen en Estambul?

  • Harry hizo un conjuro que cubre todo el área de Estambul, solo un Auror puede aparecer y desaparecer.

  • ¡Vaya! Me asombra.- Exclamó George.

  • Sí, el tipo ha demostrado ser inteligente.- Añadió Fred, sorprendido.

  • ¿Cuántos son lo Mortífagos?

    1. Son los últimos que tuvieron conexión directa con Voldemort, solo ha capturado a dos.
  • ¿Solo dos en un mes?

  • Es que se complicó todo cuando Harry estuvo inconsciente.

  • ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente?- Preguntó Ginny preocupada.

  • 3 semanas.

  • ¡Vaya! En una semana capturó a dos, me impresiona. - Comentó Fred.

  • Mcnire es el líder.

  • Ese es un hueso duro de roer.- Dijo Arthur, todos asintieron.

  • Ahora solo debe llevar a cabo el plan.

  • Y ¿En qué consiste ese plan?- Preguntó Ginny, quería estar al tanto de todo lo que Harry hacía.

  • No me lo dijo.

  • ¿Por qué?

  • Los Mortífagos tienen el control de todo tipo de comunicación, solo nos mostramos unos segundos con nuestras auténticas identidades...

  • Pero ese es un error garrafal, aun así los pueden sorprender, porque simplemente no dijeronalgo que solo ustedes sepan para saber que el otro no era un impostor...

  • Ginny, ¿Por qué no fuiste Auror? Hubieses sido brillante.- Le dijo Fred.

  • Es verdad piensas en todo.

  • Ginny yo hice lo que Harry me pidió que hiciera, además creo que así pude ver lo pálido que estaba...

  • ¡NO ESTÁ PENSANDO CLARAMENTE LAS COSAS! ¡LE ESTÁ FACILITANDO EL TRABAJO A LOS MORTÍFAGOS PARA ENCONTRARLO!- Explotó Ginny, y todos la observaron sorprendidos.

  • ¡Ginevra, debes confiar en tu amigo!- La reprendió su madre.

  • No es que haya sido una idea brillante ¿No?

  • Lo importante es que hasta ahora no hemos sabido de malas noticias, él y todo su "ejército" debe estar bien.- La tranquilizó Arthur. Ella le sonrió, aún preocupada, es que hasta que no lo viera bienno dejaría de sentir angustia. No le hizo gracia que el único que fuera como refuerzo sería Ron, ¡necesitaba de más Aurores! Era ese maldito orgullo de él en no pedir ayuda, debía ser cuidadoso en pensar todo, escuchar otras opiniones,... estaba nerviosa. Ron y Hermione se fueron después de la cena, y ella subió a su habitación, quería asegurarse de que realmente él estuviera bien después de ese maleficio, no se tranquilizaba con lo que había dicho su hermano. ¡Necesitaba saber todo de él! Se acostó, no para dormir, solamente para rogar que nada malo le ocurriera a Harry.

Deseaba descifrar el misterio que recorría a Harry, sentía un contacto absurdo, pero que le hacía bien, todas las noches de ese maldito mes, sentía un abrazo, un te necesito y un te quiero de él, de alguna forma él la acompañaba en su soledad. Recordó ese beso que para ella era inolvidable, sin embargo ya era parte del pasado y justamente de ese pasado se debían desintoxicar. Aun así ese beso la rescataba, seducía y llenaba.

Harry estaba en una guerra, y cuando podía dormir, al día siguiente despertaba con la perspectiva de volver a mirar esos ojos castaños que tanta ilusión le hacía. En esa guerra podía gastar su vida, y él único aliciente que le quedaba era ese perfecto beso y su última mirada... no quería pensar que ella lo observó con lástima, y que en esos ojos sólo vio ternura.

Cada noche se odiaba por pensar en ella, por pensar todos los segundos del día en ella, no quería admitir que era de ella de donde sacaba fuerzas para el día siguiente, ya no quería recibir nada de ella. Ginny escogió por algo que no la hacía feliz, pero era su decisión y él la respetaría porque ella no esperaba menos de él. De todo ese calvario algo comprendió: No había mujer que hubiese estado con él, que lo besara con tanta pasión, dulzura y tanto amor, que simplemente besaran a un muchacho de anteojos, y no "al niño que vivió" Esa mujer tomó, desordenó y rompió su corazón. Y lo peor de todo era que Ginevra Weasley, era la única mujer que había puesto patas arriba su vida, era la única que lo había marcado internamente, era la única que lo había rechazado...era "La elegida"