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Historia 88390 — capítulo 1
Era una gris mañana en la estacion de Kings cross, y habia poca gente alrededor de los pasillos y corredores. Entre tanto, un joven sacerdote vestido de sotana, con un sombrero de teja que cubria una platinada cabellera rubia. Estaba esperando el tren de las tres cuando un hombre de complexion mediana, se acerca al joven reverendo.
-Es usted el reverendo Draco Malfoy?
-Si señor, el mismo.-le responde el rubio de ojos grises. con cortesia.
-El obispo Snape le informo acerca de su asignacion, no es verdad?
-Si, a la parroquia de san Jorge de Hogsmeade.
-Bien, el reverendo Slughorn lo estara esperando alla, usted sera vicario de la parroquia mientras el e recupera de sus dolencias.
-sabe a que horas llega el tren?-Pregunto a su vez el jovencisimo sacerdote.
-No demora en llegar, reverendo.
Acto seguido arriba un tren a la plataforma, el cual era de color rojo escarata, mientras el valet anunciaba:
-ULTIMA LLAMADA PARA LOS PASAJEROS DEL EXPRESO LONDRES-HOGSMEADE-EDIMBURGO, SALIMOS EN 15 MINUTOS.
El joven tomo sus maletas y entro a uno de los vagones del tren, acto seguido el hombre le advierte al joven sacerdote.
-Reverendo, En Hogsmeade ya creo que le estan esperando, el obispo snape aviso al reverendo Slughorn de su arribo.
-Gracias por informarme.
Acto seguido, el tren partia de la majestuosa estacion, dirigiendose por la campiña britanica hacia las tierras altas de escocia. Entre tanto, draco recordaba como habia llegado a tomar semajante decision a pesar de que fue obligado a tomar en compromiso a Astoria Greengras, cuando en realidad su vida era el sacerdocio. Corto toda relacion con su padre, lucius el cual se nego a aceptar la vocacion de su unico hijo varon, esperanzado de buscar un matrimonio ventajoso para su acuciante situacion economica. Nunca se habian llevado bien, ni siquiera cuando estaba estudiando en el internado. Por su parte, su madre lo respaldo en su carrera sacerdotal, y era la unica que lo visitaba recien entrado al seminario de san ambrosio de kengsinton en londres. Ademas de eso, fue la unica que asistio a su ordenacion sacerdotal, la cual fue presidida por el ya anciano arzobispo Fudge, cercano amigo de su padre, y a quien inutilmente trato de convencer para que lo expulsara del seminario.
Despues de un tedioso viaje, en la estacion de Hogsmeade ya lo estaban esperando. Un anciano sacerdote rechoncho, de rostro vivaz y notorias canas, ataviado con una elegante sotana negra y un bonete lo esperaba junto con otro hombre de profundas facciones grotescas, mirada agresiva, acompañado de una fea gata.
-Argus, esa gata nunca te deja solo, verdad.
-es que la señora norris es muy apegada a mi, padre Slughorn.
-claro, pero si la señora norris vuelve a cometer otro sacrilegio en el interior del templo, yo mismo la echare a patadas.
-tranquilo, padre, que ella no hara nada malo.
El clima en Hogsmeade era bastante frio, en especial en esas temporadas del año en las tierras altas de escocia. Entre tanto, el jovencisimo padre malfoy bajaba del vagon del tren, junto con algunas de sus maletas con algo de dificultad.
-Supongo que usted es el padre Draco Malfoy.
-Asi es, reverendo Slughorn.-asintio el chico de cabellos rubios platinados mientras se quitaba su sombrero de teja en señal de respeto ante el venerable presbitero.
-muchacho, no es necesaria tanta formalidad conmigo.-Luego se dirige hacia argus.-Flich, podrias tener la gentileza de colaborarle al reverendo Malfoy con sus maletas
El anciano hombre se disponia a rcoger las maletas del joven sacerdote, mientras este caminaba al lado de su superior jerarquico.
-ah, se me olvido presentarte a nuestro sacristan, el señor argus filch.
-Un gusto, señor.- Asintio el joven al sacristan que cargaba las maletas.
-el obispo snape me dijo que usted llegaria la proxima semana.
-decidi llegar antes.-Respondio evasivamente.
-Uno de sus compañeros de semianrio, el señor Blaise Zabinni me ha hablado maravillas de usted, me dice que es bastante despierto y predispuesto.
-Padre, eso son solo habladurias.-respondio de nuevo de forma evasivamente.
No supo el porque el madito "murcielago de san andres" como llamaban los seminaristas al frio y estricto obispo severus snape lo habia enviado a un lugar semejante. Hogsmeade era un pueblo de unas cuantas manzanas, por lo general 16 o 17 y no tenia mas de 1000 habitantes. El estaba esperanzado en ser nombrado vicario en la catedral de san pedro de westmisnter, la cual les daba jugosas comisiones a sus canonigos y vicarios, o ser nombrado parroco en alguna agradable parroquia del sur ingles, ya fuera Nottingham, Devon o Brighton. Al menos, no estaria inactivo, pero el frio clima escoces lo afectaria demasiado. Hogmeade no era para nada atractivo para un joven y ambicioso sacerdote como lo era el joven Draco.
Despues de caminar por mas de media hora, habian llegado a la iglesia de san jorge, la cual era una sobria edifcacion gotica, con dos torres en forma de pinaculo. Al lado de ella estaba la casa parroquial y al costado contrario habia un pequeño cementerio.
-Bien creo que llegamos.
Una mujer, de cabellos castaños los estaba esperando.
-Madame Granger, pero que alegria me da verla aca.
-Lo mismo digo yo, reverendo, mi hija ya tiene te listo para usted y el nuevo vicario.
-No debio haberse tomado la molestia, madame.
El padre Slughorn, siempre risueño hace la presentacion formal entre el joven sacerdote y la mujer de cabellos castaños. Inmediatamente, madame granger llma a su hija quien se encontraba en la cocina de la casa parroquial.
-HIJA, TRAE TE PARA EL REVERENDO SLUGHORN Y PARA EL NUEVO VICARIO.
-ya voy mama-Respondio la muchacha.
Inmediatamente una chica de cabellos castaños y ojos color miel sale con una charola con te caliente y algunos postres. Draco inmediatamente se fijo en la chica, fijandose con detenimiento en aquellos rizos castaños, en aquellos ojos color miel. Sintio entonces que un sentimiento de pasion desenfrenada desperto en el interior de si, una sensacion extraña que nunca habia sentido. Disimulo su excitacion lo mas que pudo, con la mayor compostura posible tomando con algo de torpeza una de las tazas de te, fijandose en la castaña y sin quitar ningun momento su mirada de la chica.
-señoras, les presento al nuevo vicario, el padre Draco Malfoy.
-Mucho gusto, reverendo, yo soy Jane Granger y ella es mi hija Hermione.
-El gusto es mio-Respondio el sacerdote, quitandose de nuevo el sombrero de teja, el cual dejo ver su reluciente cabellera rubia platinada y su agraciado rostro palido, el cual estaba pulcramente inmaculado, y el cual estaba oculto en parte por el sombrero.
La chica se fijo en el rostro del joven sacerdote. Quedo impactada con la tersura de su piel, con el brillo platinado de su cabello, con su profunda mirada gris ceniza. Sintio algo extraño en el interior de si, algo que jamas habia sentido, ni siquiera por su prometido Ron con el quien se pensaria casar en un futuro.
-Reverendo Slughorn, en donde piensa alojar al vicario Malfoy.
-Por lo pronto el se quedara en la casa parroquial, junto conmigo, claro esta-Aclaro el sacerdote.-Filch se esta quedando en una casa cercana a la parroquia que la sufragamos con parte de las limosnas, asi que no habra problema con el alojamiento.