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Historia 88390 — capítulo 5

CONTINUACION...

-que quieres insinuar Draco...

-no estoy insinuando nada, reverendo, simplemente afirmo lo que los hechos me han mostrado.

-ESO NO ES DE TU INCUMBENCIA!!!-grita Slughorn descontrolado.

-simplemente le digo, usted no tiene autoridad moral para reprocharme algo que jamas he hecho, he pensado en la señorita Granger, pero no he estado con ella, aun no he roto mis votos.

-Aun asi, estas pecando de pensamiento Draco, y con reconocerlo no basta. Dbes de alejarte de Hermione.

-pecar.. acasu usted habla de pecar, POR DIOS, NO SOY SAN ANTONIO DE PADUA!!!, no quiero seguir un maldito camino de santidad, solo quiero serir a Dios a mi manera.

-a tu manera?, -le responde Slughorn-, acaso esa es la manera con la que pretendes servir al señor,...

-Usted no puede decir nada, reverendo. Usted es tan o mas pecador que yo.

-no dire nada mas. -acto seguido se acerca y levanta su brazo.- Arrodillate, Draco.

Draco obedecio.

-Ego te absolvum in nomine patri, et fili, et spiritu sancti

-amen.

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Dias mas tarde...

Daco se encontraba otra vez en el confesionario, asistiendo espiritualmente a los feligreses del pueblo. Aquel jueves era monotono, su rutina no se alteraba, maitines en la mañana, asistir al reverendo Slughorn, distraerse un rato haciendo ejercicio en el traspatio de la casa parroquial y confesar por la tarde. Pero ese jueves no sera comun, despues de la agria discusion de nSlughorn no se dirigian la palabra. El candido parroco que conocio al llegar a Hogsmeade se habia convertido en un frio y seco hombre, que solo le dirigia las palabras que eran imprescindibles y necesarias. Una fria barrera de hielo se habia levantado entre los dos sacerdotes, una barrera que a duras penas se podia franquear.

Estaba apunto de retirarse del confesionario, cuando una voz ya de por si familiar lo detuvo, se sento de nuevo y se dispuso a oir.

-ave maria purisima

-Sin pecado concebida.

Su corazon se helo, era Granger de nuevo.

-Dime tus pecados hija..

-ya los conoce, reverendo Draco,-respondio la chica de ojos color avellana decidida

-si, si, debes dejar de pensar en ese hombre, piensa en tu prometido.

-Intento pero no puedo, reverendo, cada vez que estoy junto con Ronald, su rostro, su cuerpo, su ser se materializa frente a mi...

-Hija mia,...

-reverendo, si usted conoce mis pecados, porque no me cuenta los suyos.

El corazon de Draco ardia a mil, un sentimiento de deseo desperto en su interior, la lujuria lo inflamaba de tal manera que Draco a duras penas se contenia, su pasion le enrojecio la ya de por si palida cara, cosa que Hermione noto.

-Pasa algo, reverendo...

-Pro...prosiga.-musito Draco en forma deseperadamente ansiosa.-por favor.

-reverendo, sueño con el cada noche, sueño que me posee, que me hace suya, que me hace sentir mujer.

-Y.. al fin me puede... decir quien es aquel hombre que le esta vedado... señorita Granger... aquel hombre de dios que usted desea con lujuria...-Dijo Draco de una forma tal que demostraba sus sucios y lascivos deseos.

-es usted.

Acto seguido Draco y Hermione se acercan sus rostros por la celosia besandose deseperadamente, sin imortarles que el enrejado metalico de la misma les lesionara los labios. Luego Hermione se levanto del reclinatorio y entro al confesionario decidida a todo besando al reverendo con pasion lascivamente desmedida, Draco solo besaba desesperadamente a Hermione, pasando sus manos por el esbelto cuerpo de la chica, mientras le desabotonaba la blusa con ansias, y le subia la falda, mientras qu Heermione hacia lo propio desabotonando con ansias los botones de la sotana de Draco meintras lamia con ansiada deseperacion el torso desnudo de Draco y este hacia lo propio con los pechos de Hermione, juegtenado con ellos y lamiendolos con ansiosa deseperacion

Luego, ella se sento a horcajadas sobre Draco el cual dejo entrever su excitada masculinidad, la cual estaba ansiosamente palpitante, en busqueda de placer. Luego, un empujon certero hizo gritar a la chica de tal forma que Draco se vio obligado  a callarla amordazandola con su boca, mientras Hermione gemia literalmente de dolor y placer. Hermione disfrutaba de una forma insospechada la demente pasion del padre Draco.

Repentinamente, llego. El extasis, la gloria eterna, Draco sintio que su alma se separaba de su cuerpo, el delirio del placer orgasmico, la pasion reprimida habian acabado alli. Su semilla mancho con violencia el cuerpo de Hermione, la cual gemia de placer, mientras Draco suspiraba delirante en medio del fragor...

-Dios santisimo...

Era parecido a un delirio mistico. Una corriente electrica invadio su ser, una sensacion de placidez carnal lo invadio. Poco le importaba Slughorn, su padre, las amonestaciones de obispo, el sacrilegio que habia cometido.

Despues de eso, Hermione se levanto, y con un gsto de delirante inocencia y aun aturdida por lo sucedido al interior del confesionario, se arrepintio.

-Disculpe reverendo, no quise hacerlo, no sabia,...

-No pasa nada.

Acto seguido le dio la absolucion, algo agotado por el fragor de aquella tarde.

-Ego te absolvum in nomine patri, et fili, et sipitu sancti.

-amen.

-No vuelvas a pecar.

-No lo hare, reverendo.-Decia Hermione mientras una sonrisilla socarrona salia de su rostro.