Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Mi vida en crepusculo · de

Mi vida en crepusculo — capítulo 1

CAPITULO 1

Estaba en mi casa, sola, recostada en mi casa leyendo como siempre "Crepúsculo" con "Luna nueva", "Eclipse" y "Amanecer" a un lado para después leer mis partes favoritas.

Me dio un hambre atroz por no haber comido nada por estar en lo mío y ahora me estaban cobrando la factura, abrí mi puerta y lo que vi al otro lado no era lo que esperaba.

Era una casa en medio del bosque, mejor dicho mansión, mire a mí alrededor en busca de alguien o algo, la puerta se cerró tras de mí y se esfumo en una luz plateada. Sentí unas gotitas sobre mi cara, estaba lloviendo. Me senté en el suelo húmedo lleno de helechos.

Estaba asustada y comencé a temblar, no sabía si de miedo o de frio, no sabía dónde estaba hasta que escuche una voz que sonaba preocupada.

  • Pequeña, ¿Estas bien? - dijo una señora de unos veinti tantos años con rostro en forma de corazón, con ojos dorados y piel pálida.

Me levante y me tranquilice para poder contestar.

  • N... no sé dónde estoy - dije mirándola y de inmediato pensé "vampiro" pero era imposible y para mí, todos era vampiros si las personas eran pálidos.

  • Estas en Forks, Washington - dijo dulcemente.

  • ¡¿Qué?! - grite y preocupe más a Esme... un momento ¿Esme?

  • ¿Que sucede cariño? - dijo preocupada.

  • ¿De casualidad usted se llama Esme Cullen? - dije pensando que estaba definitivamente loca.

  • ¿Nos conocemos? - me pregunto, yo comenzaba a hiperventilar.

  • Algo así. - conteste impresionada por lo sucesos que están ocurriendo ahora - Necesito hablar con Carlisle - sin rodeos y al grano.

  • Mmm... De acuerdo, - dijo confundida - ven sígueme - asentí.

Me guio por la perfecta mansión Cullen y hasta lo que yo creí ver lo que era el despacho de Carlisle por identificar la cruz de madera, Esme se detuvo ante la puerta.

  • Pase - dijo una voz a través de la puerta.

Entramos y Esme me invito a pasar antes de irse.

  • ¿Qué puedo hacer por ti? - pregunto Carlisle.

  • Mi nombre es Abi - conteste.

  • Mi nombre es... - lo interrumpí.

  • Carlisle Cullen, lo sé y también un vampiro - el abrió los ojos impresionado.

  • ¿Cómo lo sabes? - dijo.

  • Esa clase de preguntas no las puedo responder, lo siento - dije enigmáticamente.

  • ¿Porque? - pregunto intrigado.

  • Entre menos sepan mejor.

  • De acuerdo - dijo sin volver a preguntar.

  • Pero te puedo decir que les sucederá a tu familia - dije seria.

  • ¿Ahora? - dijo Carlisle impaciente.

  • No, no puedo alterar el curso de las cosas, ¿Entiendes no? - dije sabiendo la respuesta.

  • Por supuesto - dijo aceptando.

  • Pero estaré aquí para dar consejos - dije sonriendo, iba a formar parte de la historia pero no podía cambiar la historia.

  • Entiendo. ¿Tienes donde quedarte? - dijo.

  • No - respondí.

  • Mi hija te dirá donde quedarte, - dijo Carlisle - en cuanto llegue de la escuela

  • Alice - dije como si fuera una maldición.

  • Si - dijo sorprendido.

  • ¿Puedo preguntar algo? - dije tímidamente.

  • Claro - dijo sonriendo.

  • ¿Ha escuchado de Isabella Sawn? - pregunte mostrando desinterés.

  • Si, Llegara mañana, ¿Porque? - pregunto.

  • Curiosidad - respondí encogiendo mis hombros.

  • ¡Oh! - exclamo y no dijo nada más.

En ese momento mi estómago rugió y llego corriendo Esme.

  • ¿Quieres un sándwich? - pregunto Esme.

  • Si, pero sin jamón que no me gusta - dije haciendo una mueca de asco que hizo sonreír a los dos.

  • Ven - dijo Esme.

Mi familia creía que era loco un sándwich sin jamón no era nada pero si los preparas como en las fotos con lechuga y todo eso, tal y como lo hizo Esme, no está nada mal.

  • Gracias, Esme, estuvo delicioso - dije cuando termine de comer.

  • De nada. - dijo Esme - Eres muy tranquila.

  • De hecho dicen que soy seria - dije encogiéndome de hombros - y con la familia que tengo, alguien tenía que ser el cuerdo- dije sonriendo.

  • Ya llegaron los chicos - dijo Esme y yo me puse nerviosa.

¡Oh! ¡Por dios! ¡Iba a conocer a Edward! el sueño de toda fanática, empecé a hiperventilar, temía sufrir un colapso, Esme me miro preocupada.

  • No es nada - nunca en mi vida me había desmayado y creo que esa sería la primera vez.

En eso momento entraron cinco personas, mire al de cabello cobrizo y colapse. (Sean sinceras, a cualquiera le hubiera pasado)