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Un cambio en la historia: Sophie Lilian Black — capítulo 2
Hablando con la verdad. No eres Lupin sino Black
El sol iluminaba el paisaje de Phoenix, como de costumbre. Una niña pelirroja de ojos marrones bailaba en la sala de su casa para entretener a su tío-padrino.
-Bailas excelente, Lily
-Gracias, tío Remus-sonrió la niña de unos once años-. Lo malo es que en Hogwarts no den clases de baile-dijo mientras hacía un tierno puchero.
Habían pasado 10 años desde aquel trágico 31 de Octubre de 1981 ahora era 1º de Julio de 1991. Remus había cumplido todo lo que Annie le había dicho, le había dado el beneficio de la duda a Sirius Black y le había dicho a la niña que era su sobrina y que él también era su padrino. Pero aun había dudas en él, a veces soñaba con aquella noche en que Annie le entrego a Sophie, o Lily como él le llamaba. Él sabía que la niña tendría que enterarse pronto de su verdadero origen, después de todo en dos meses iría a Hogwarts, después de todo la hija de Sirius Black y Annie Brooks, había demostrado ser una bruja, solo quedaba esperar la carta de aceptación.
-¿Tío Remus? ¡¿Tío Remus?!
-Sophie Lilian no grites
-Es que te quedaste como ido, tío. ¿Estás bien?
-Claro que estoy bien, anda, ve a ver la tele
-Claro, lobito
Remus sonrió por el apodo cariñoso de la niña, ella sabía la verdad, que él era un hombre lobo. Tener un buen trabajo muggle había hecho que generara una buena fortuna; el que los muggles no creyeran en la magia le ayudaba cuando faltaba cada luna llena. Cuando regresara a Londres tendría suficiente dinero para cambiarlo por oro para que a su querida Lily no le faltara nada. En ese momento el timbre de la casa sonó, Remus se puso de pie y fue a abrir la puerta.
-Ha sido muy difícil encontrarte, mi querido Remus
Un hombre de cabello y barba plateada, la nariz torcida que parecía que se la hubiera fracturado alguna vez y unos ojos azules escondidos tras unos lentes de media luna. Aquel hombre vestía con una túnica violeta, su nombre era nada más y nada menos que Albus Dumbledore. Remus se había puesto pálido y miraba a aquel hombre con cierta preocupación reflejada en sus ojos.
-Profesor Dumbledore-dijo Remus indicándole al anciano que pasara, claro, después de asimilar que no era una ilusión óptica ni nada de eso-. ¿Gusta algo de tomar?-pregunto Lupin sin mirar a los ojos azules de Dumbledore
-Una taza del café que estabas bebiendo no me caería mal, después de todo ha sido un largo viaje.
Remus sirvió el café en silencio y se lo entrego a Dumbledore, mientras que con una seña le indicaba que se sentara. Albus dio un sorbo a su café sin decir nada, así pasaron cinco minutos y en silencio, en un incómodo silencio.
-Supongo que sabes a que he venido, Remus
Lupin por fin levanto el rostro y miro a Albus, sin saber porque los ojos se le llenaron de lágrimas y su voz se quebró cuando hablo.
-¿Va…usted va a quitármela?
-¿Por qué te la quitaría?-repuso Dumbledore-. Es solo que creo que ha llegado el momento en que ella sepa la verdad.
-¡Lily, baja un momento!-grito Remus, tosiendo un poco para aclararse la voz
Se escucharon pasos provenientes del piso de arriba y luego un torbellino pelirrojo bajaba corriendo las escaleras y luego se echaba a los brazos de Remus.
-¿Llamabas, padrino?-pregunto la niña con tono dulce
-Hay alguien que ha venido a conocerte
La niña frunció el ceño y desvió la vista de los ojos miel de Remus, y se topó con los ojos azules de Dumbledore, quien le regalo una sonrisa. Sophie se separó de Lupin y camino hacia Dumbledore.
-¿Quién es usted?-sabía que había sonado descortés, pero no había podido evitar que esa pregunta escapara de su boca
-¿Esos son los modales que te he enseñado, Lilian?-dijo Remus
-Lo siento, padrino-dijo la niña y luego volvió a ver a Dumbledore-. Hola, soy Sophie Lilian Lupin, ¿podría saber su nombre?
-Albus Dumbledore, señorita Lupin-dijo Albus y miro de reojo a Remus
-¿Albus Dumbledore? ¿El director de Hogwarts?-pregunto completamente emocionada
-Así es-sonrió el hombre-. Y he venido a traerte esto-dijo mientras le entregaba un sobre amarillento.
Sophie lo tomo emocionada y leyó lo que decía el sobre:
Señorita S. Black
Segunda habitación a la derecha
Knoodle, 120
Phoenix, Arizona
-Creo…creo que hay un error-dijo viendo de Dumbledore a Remus y de Remus al sobre-. Aquí dice señorita S. Black, yo no soy Sophie Black, soy Lupin
-Lily mejor lee toda la carta, ¿sí? Ahorita te explico porque en la carta viene el apellido Black-dijo Lupin blanco como el papel.
La niña asintió y leyó la carta en voz alta:
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
Director: Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera Clase,
Gran Hechicero, Jefe de Magos,
Jefe Supremo, Confederación
Internacional de Magos).
Querida señorita Black:
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.
Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.
Muy cordialmente, Minerva McGonagall
Directora adjunta
Luego vio otro pergamino que aún no veía y lo leyó también:
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
UNIFORME
Los alumnos de primer año necesitarán:
**—**Tres túnicas sencillas de trabajo (negras).
**—**Un sombrero puntiagudo (negro) para uso diario.
**—**Un par de guantes protectores (piel de dragón o semejante).
**—**Una capa de invierno (negra, con broches plateados).
(Todas las prendas de los alumnos deben llevar etiquetas con su nombre.)
LIBROS
Todos los alumnos deben tener un ejemplar de los siguientes libros:
**—****El libro reglamentario de hechizos (clase 1),**Miranda Goshawk.
**—****Una historia de la magia,**Bathilda Bagshot.
**—****Teoría mágica,**Adalbert Waffling.
**—****Guía de transformación para principiantes,**Emeric Switch.
**—****Mil hierbas mágicas y hongos,**Phyllida Spore.
**—****Filtros y pociones mágicas,**Arsenius Jigger.
**—****Animales fantásticos y dónde encontrarlos,**Newt Scamander.
**—****Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección,**Quentin Trimble.
RESTO DEL EQUIPO
1 varita.
1 caldero (peltre, medida 2).
1 juego de redomas de vidrio o cristal.
1 telescopio.
1 balanza de latón.
Los alumnos también pueden traer una lechuza, un gato o un sapo.
SE RECUERDA A LOS PADRES QUE ALOS DE PRIMER AÑO NO SE
LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS.
-¡Iré a Hogwarts!-grito emocionada Sophie, pero de pronto la duda volvió a ella-. ¿Por qué la carta dice Black? Yo no soy Black
Remus soltó un suspiro y se dio media vuelta y subió las escaleras, la niña se confundió ante esto y frunció el ceño, vio que Dumbledore se sentaba y ella decidió hacer lo mismo. No pasaron ni cinco minutos cuando Lupin volvió, ahora venía con un sobre en las manos, se sentó junto a Sophie y comenzó su relato:
-Tú sabes, Sophie, que eres lo más importante para mí, ¿cierto?-la niña asintió y abrazo a su padrino-. Pero nunca te he dicho el motivo del por cual tú estás conmigo. Tú madre te dejo a mi cuidado cuando tenías un año, confió en mi para que yo protegiera su más grande tesoro
-¿Me abandono? ¿Mis padres me abandonaron?-dijo la niña de ojos marrones
-Por supuesto que no, cielo-susurro Remus, envolviendo a su ahijada en un cálido abrazo y mirando a Dumbledore con preocupación.
-Ellos te querían mucho, Sophie-dijo el anciano-. Pero supongo que todas esas respuestas están en esa carta que Remus trae en sus manos
Lily se separó un poco de su padrino y vio que él le tendía el sobre que llevaba en manos.
-Tu madre lo dejo en mi poder hace 10 años, léela para ti, cariño
La niña abrió el sobre con manos temblorosas, desdoblo el pergamino y comenzó con su lectura…
31 de Octubre de 1981
Querida Sophie:
Primero que nada, cariño, espero que estés bien, sé que así será, pues estas con Remus. Créeme que no pude escoger a un mejor padrino, tal vez tu tío James, pero él y tú padre ya eran compadres por medio del hijo de tú tío.
Sé que cuando leas esta carta, ya tendrás buena edad para entender, supongo que estarás por entrar a Hogwarts, sé que has sido una buena niña. Te amo mi pequeña, Sophie.
No sé si me odies o algo así, pero aunque me odies por haberte dejado yo te amo. Yo fui quien le pidió a Remus que te dijera que tu apellido era Lupin, que te ocultara la verdad hasta que entendieras, no te enojes con él.
Tú padre, tú padre te quiere mucho, yo lo sé. Y aunque él no este contigo yo sé que te quiere, para él tú eras su pequeña princesa. Sé que lo sigues siendo.
El destino lo quiso así, lamento mucho no poder estar contigo y verte crecer, pero si mi partida te da protección, lo mejor es que crezcas lejos de mí.
Te quiero mucho, mi querida Sophie Lilian Black
Tu mamá
Cuando Sophie levanto la vista de aquella carta, sus ojos estaban bañados en lágrimas, se echó a los brazos de Remus llorando sin consuelo. Dumbledore veía con tristeza la escena, ver a esa niña llorando era como ver llorando a su padre, porque a pesar de que ella era pelirroja y tenía ojos marrones, la pequeña Sophie era el vivo retrato de Sirius Black.