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Historia 90829 — capítulo 22
Pasó una semana. Ahora quedaba menos para la boda, era Viernes, quedaban dos días. Genial. Cooper tenía que estar increíblemente insoportable, pero no tenía mas remedio que ir a verle al hospital.
Me duché con agua caliente y me vestí con unos vaqueros cortos y un top (Cooper me lo había comprado) cogí mi bolso y me dirigí al hospital, al All Saints.
Llegué mas pronto de lo que me esperaba, Zoey me dijo que Cooper estaba en una operación por lo que tendría que esperarlo en su despacho. Esperaba que no tardara mucho.
Su escritorio estaba lleno de papeles, y tenía el ordenador encendido por lo que me conecté a Tuenti y Twitter mientras le esperaba. Que seguro que tardaba mucho.
A la hora y pico la puerta se abrió y entró Cooper, sonriente y bailando con el móvil en la mano me dio un beso y se sentó a mi lado; _¿que haces, pequeña?
_Nada, ¿y tu? ya se ve que estás feliz, ehh
_Si, no hay nada mejor que divorciarse y casarse en el mismo día.
Le miré con cara rara y sonreí levenmente _Claro, es la bomba.
_Jajaja, si, ¿y que hay de ti? hace mucho que no te veo
_He estado....ocupada.
_Si, ya, como siempre. ¿que querias?
_Nada, saludarte, ¿que pasa? ¿no puedo?
_Si, está muy bien, me apetecia verte. Por cierto, la boda es a las doce, pero hay que estar en la iglesia a las once.
_Muy pronto para ser sábado.
_Jaja, haz un esfuerzo.
_Vale, ¿en que iglesia?
_Lo pone en la invitación
_¿¿¿¿ en que invitación???? ¡yo no he recibido ninguna!
_Normal, las mandé esta mañana. Ya te habrá llegado.
_Vale, pues me voy a por ella, chao, niño feo.
_Adiós pitufa. Te quiero, guapa.
_Adiooooooooooooooos. Yo mas. Nos vemos el sábado, quiero hablar contigo antes de que subas al altar, ehh
_Eso está hecho.