← Hermanas · de
Hermanas — capítulo 2
Charlie y yo nos sentamos, yo en el sofá y el en SU sillón. Sin decir nada. En silencio. Pero no por mucho tiempo. Al rato entró Bella en casa. Seguía igual de pálida, torpe y tímida que siempre, me alegraba de que no hubiera cambiado. A su lado entraron una chica, de piel pálida ojos ¿color miel? y pelo de loca, con las puntas apuntando a todos lados. El chico tenía la misma piel y los mismos ojos que ella ¿que eran hermanos? y el pelo horriblemente alborotado, ¿hacía viento? sonreía, pero en cuanto me vio tensó la mándibula. Ja, que maleducado.
La chica, quien al parecer se llamaba Alice, habló con papá, mientras Bella y el chico, que se llamaba Edward (vaya nombre) permanecían detrás, callados.
Resulta que habían venido para pedirle permiso a pápa para que dejara a Bella que celebrara su cumpleaños en casa de los Cullen, ¿su casa? Después se marcharon, Bella y yo nos abrazamos, y Charlie dio unas normas a Bella y me OBLIGÓ a ir con ellos. Flipante, yo no quería, era lo que menos me apetecía, mas que nada por que no les conocía, y por que si eran amigos de Bella no me caerían bien.
Pasé tres horas discutiendo con Charlie hasta que ya, agotada, me fui a dormir. Mañana tendría que ir con Bella al instituto y como decía ella, así de paso conocería a los Cullen.
Que bien. Mañana prometía ser un gran día. Que ilusión em hacía. No podéis ni imaginar.