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Hermanas — capítulo 35
No nos persiguieron mas. Quien quiera que fuese. Llegamos por la carretera principal hasta los Alpes y allí cogimos un vuelo a Forks, con escala, claro.
Fue un viaje largo y angosto, me dormí cuatro horas, jugué con Emmett, hablé con Bella cuando nos montamos en el otro avión y comí algo. Estaba nerviosa por llegar.
Cuando llegamos eran las once de la mañana en Forks, era Sábado por lo que Charlie estaría trabajando. Emmett cogió mis maletas y me acompañó a casa.
No había nadie (Bella estaría con Los Cullen ya) por lo que cogí mis maletas, saqué ropa del armario, le dije a Emmett que esperara en mi habitación y me fui a duchar. Necesitaba sentir el placer del agua calentita y relajante caer por mi cabello hasta mis piernas (aunque tambien me dolía debido a las heridas) Cuando salí estaba mucho mas guapa y mejor visualmente (según Emmett parecía una diosa) sonreí y me pinté los labios, los ojos y me puse rímel (como siempre) comí algo por petición de Emmett y nos fuimos a la casa de Los Cullen.
_¿Para que tenemos que ir? -le preguntaba a Emmett
_Porque es....importante
_Si, ya, ¿y para que es importante si puede saberse?
_Ya lo verás todo a su tiempo.
_Quien calla otorga Emmett Cullen. ¿que pasa? No pienso andar mas hasta saberlo.
_Muy bien, pues no andes, pero así nunca lo sabrás.
_Vale, de todas formas, ni ahora lo se.
Emmett sonrió y volvió para atras, me cogió de la cintura y me subió a su hombro izquierdo, de manera que mi cabeza estaba al lado de la suya, y mis pies colgando por su espalda.
Me dio un beso, para que se me pasara, pero yo seguía refunfuñando ¿que era tan importante como para no podermelo contar aquí?