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Hermanas — capítulo 34
Al abrir los ojos me encontré rodeada de hierba, estaba encima de algo duro y frío: Era Emmett!! Me incorporé, el estaba despierto, pero no se movía por mi seguridad.
_Eyyy, Meg, ¿estás bien?
_Si, creo que si. ¿que ha pasado? ¿Y el resto?
_Ahora vienen, tranquila, han ido a inspeccionar la zona, antes de irse Carlisle te examinó, cuando vuelva lo volverá ha hacer.
_Vale. ¿Y ahora como mierdas vamos a salir de aquí? pregunté mirando arriba, donde había un coche negro y dos personas que no identifiqué.
_Si todo está bien arreglaremos los coches, no se han dañado mucho, por suerte.
Me incorporé despacio, para dejar que Emmett se levantara. Me toqué el tobillo y la cabeza, me dolían bastante, y me encontraba rara. Emmett se dio cuenta y me sentó en el capó del coche. Yo me apoyé contra su pecho mientras el me rodeaba despacito con los brazos, cerré los ojos, pero no me dormí, ¡¡¡No era capaz!!! despues de lo sucedido...
Carlisle, Esme y el resto volvieron a la hora de haber cerrado los ojos, Emmett y yo estábamos hablando cuando llegaron. Inmediatamente se pusieron a arreglar los coches mientras Carlisle y Esme venían hacia nosotros.
_¿que tal? preguntó Carlisle con una sonrisa al verme despierta y sentada.
Yo me encogí de hombros _No se, ¿bien? me siento rara.
_¿Que habéis averiguado? preguntó Emmett mientras se soltaba de mi para dejar sitio a Carlisle.
_No hay peligro cerca, además hay una carretera mas o menos estable, bastará para subir hasta la carretera de arriba y continuar el trayecto sin que se den cuenta- dijo Esme mientras me acariciaba el pelo sucio.
Carlisle empezó a coserme las heridas que se me habían soltado y me miró el tobillo. Yo sonreía, aunque por dentro no me apetecía nada.
A las dos horas, cuando el sol ya salía, nos montamos en los coches y arrancamos por la carretera vieja, llena de polvo y con piedras que me hacían saltar en el asiento.
Pero Emmett me sujetaba fuerte, y, afortunadamente pudimos llegar a la carretera principal. No había ni rastro de Cayo, algo raro. Eso me hacía dudar.