Tu heredera Malfoy... — capítulo 5
Capítulo 4 : La princesa de Slytherin Ver a todos felices, contentos y disfruntando de lo que sería el inicio de un gran año, era en parte nostalgico. Pensar que su vida pordría ser así. Los amigos se reencontraban después de unas merecidas vacaciones, contandose las últimas noticias, mostrandoles sus nuevas adquisiociones o simplemente recuperando el tiempo perdido. Claro que para todos los estudiantes la mejor parte del colegio son los amigos, esas personas con las que podes compartir tardes enteras sin aburrirte en absoluto, poder divertirse, bromear e incluso hacer ciertas "hazañas" que seguramente llevarían a un castigo. La amistad para todos es vital, importante y especial. Pero es dificil para "el nuevo" adaptarse; dejar a tus amigos y saber que todos ya tienen a los suyos. Para Emily no fue tan difícil, la verdad esos muchachos les habían caído bastante bien. Cuando bajo del expreso observo a Jason, Albus, Matt y Dylan ir junto a una linda chica, que vestía túnica de Slytherin. Pero detras de ellos una histérica pelirroja lo seguía. Rose se pego-literalmente- a Potter, mientras ingresaban al bullicio de aloscententes que buscaban carroajes. Desde lejos observaba el panorama, sonrió con nostalgia, al parecer entraría sola. Lo que no predijo fue la lluvia que llegó en ese mismo momento. De seguro habrán escuchado eso de "el primer día de clases siempre llueve", pero era extraño. La lluvia acompañaba su lento paso. Cuando llegó al último carroaje, una cabeza pelirroja subió al último. Los claramente visibles - para ella- Therstralls avanzaron. Hugo Arthur Weasley, hijo de Ronald y Lavender. Era igual a su hermana, vanidoso, arrogante, presumido y egoísta. Solo para fastidiar subió a aquel carroaje, porque ya otro lo esperaba. Claro que para la castaña eso significo que tan poco inteligentes eran, mostraban la importancia que ella tenía para los pelirrojos, porque bien hubiera podido ignorarla, pero no le importó, sonrió con arrogancia mientras miraba como Weasley se alejaba, y lo despidió con una mano. El pelirrojo estaba rabioso, tanto que su cabello y su rostro tenían el mismo color. Los Therstralls ;Esas criaturas que daban cierto escalofrío a los que tenían el infortunio de verlos, la miraban con esos amarillentos ojos y la obligaban a recordar su pasado, su vida, su oscuro secreto. Que horrible era pensar que tenía que llegar a Hogwarts caminando bajo la lluvia. Con su escoba a la espalda y su "pequeño" bolso de mano emprendió caminata hacia el magnífico castillo que desaparecía de a poco bajo la espesa bruma de Septiembre. Las luces de los cuartos, de los pasillos y las del gran salón iluminaban su camino. Todos dentro del castillo ignoraban que en las afueras, la orgullosa Malfoy llegaba, a paso lento, disfrutando del suave contacto de la lluvia. A Emily no le molestó que Potter se olvidara de ella, ni los gemelos ni Jason, después de todo, ¿Quien era ella?, no eran ni amigos, ni enemigos, ni nada, solo...conocidos, tal vez. Pero estaba equivocada, para Albus y Jason, ella era la tipicia chica nueva, llena de misterios, de dudas de muchas cosas que sus ojos encerraban. Ambos estaban ansiosos de conocer esos secretos que la mirada de frío mercurio escondía, pero no sabían que tan profundos podían ser los misterios, que tan...duros era el pasado de quien, para ellos era, su nueva amiga. La puerta de Roble del castillo se imponía ante ella, detrás todos los misterios, los vestigios de un guerra, las aventuras del famoso "trío dorado", y todas las que le esperaban. Estaba emocionada, ansiaba la llegada del momento en el que decidan si sería Tejon, Aguila, León o Serpiente. Las puertas se abrieron, permitiendole solo a ella que ingresara. Mc Gonnagall estaba en el vestíbulo, sonrió aliviada al verla, aunque estuviera tan mojada la joven tenía el porte elegante de su padre, la mirada altiva, y orgullosa pero dulce, al parecer. Minerva era tal vez una de las pocas personas que conocía tanto a Hermione, y talvez, solo talvez, la única que veía através de Emily, a Hermione, porque a pesar de todo, ella veía detrás de la frialdad caracteristica de Malfoy, la dulzura que siempre portó su madre. Con un simple hechizo secó sus ropas. Y la estrechó en sus brazos. Para la castaña fue tan sorpresivo como inesperado, ese abrazo casi maternal que Minerva le ofreció. Agradeció tanto aquella muestra, aunque internamente claro, que no se resistió a devolverle el abrazo. -Gracias pequeña- Le susurró la ahora directora - Gracias por mantener viva a tu madre, gracias por evitarle tanto aquel dolor- Al principio Emily no entendía pero , minutos después, sonrió con nostalgia, porque Minerva era la única que , aún conociendo su secreto, le agradecía y no la aborrecía como tantos otros. Movió su varita al rededor de ella, y su vestimenta cambió ya no llevaba los jeans y la blusa que tenía en el viaje, ahora llevaba su uniforme de Douglas, su anterior colegio. La falda gris, la camisa blanca junto con el chaleco negro, los zapatos encharolados y la capa negra, el uniforme de la excelencia, porque en Douglas solo eran aceptados la.. "elite", un colegio totalmente superficial e hipócrita, no tenían amigos allí todo era por conveniencia, por prestigio. Ir a Hogwarts, despúes del anterior, era una gran satisfacción para Emily, aunque no sabía todo por lo que pasaría allí. La selección de los alumnos de primero había concluido, cuando todos creían que finalizaba ahí, la directora dió un nuevo anuncio: -Antes de poder disfrutar del delicioso banquete que los elfos no han preparado, he de decirles que tendremos dos nuevos integrantes en la gran familia que es Hogwarts, este año recibiran clases de vuelo, y será arbitro de Quidditch Victor Krum- El aludido se puso de pie para recibir las ovasiones de todos los alumnos, pues era bien conocido por su trayectoria en los mundiales y partidos internacionales, representando a Bulgaria, claro. - Y el nuevo miembro, se integra como alumno en sexto año, algo poco inusual. Viene desde Escocia, desde el colegio Douglas, la señorita Emily Malfoy Granger- Las puertas del Gran Salón se abrieron, dejando entrar a una hermosa castaña de ojos grises y piel pálida. Su porte elegante, digno de la aristocracia, esa delicadeza al caminar, pero con desición. La capa ondeaba a su paso dejando a muchos plasmados ante ese echo, mientras caminaba sonreía arrogantemente, pero nadie prestaba tanta atención, muchos se quedaron impresionados ante la belleza de Emily, otros simplemente se quedaron helados, no sabían que pensar o decir. Al llegar al taburete, la directora le colocó el sombrero seleccionador sobre su cabeza, y comenzó a parlotear, como si no tuviera otra cosa que hacer. < > Todos estaban boquiabiertos, el sombrero nunca había tardado tanto en seleccionar a alguien, además las descripciones de la joven, todo era indeciso, pero a la vez todo era claro, podía ingresar a cualquier casa, sin ningún problema. << Mmm..¿A donde te pondré?, veo que tu no tienes problema...Veamos...Audacia y Valentía....pero el orgullo te puede pequeña, defiendes lo tuyo con la vida...Se que serás una joya para tu casa....si tu padre fue el principe..tu serás la princesa de ....¡¡SLYTHERIN!!...>> La casa verde y plateada estallo en vitoreos. Emily se levanto con la misma elegancia, estrechó su mano con la directora y luego con Slughorm, el jefe de casa de Slytherin. Volteó a mirar hacia la mesa de profesores, y le regaló una enorme sonrisa a su padrino, el bulgaro. Al sentarse en la larga mesa lo hizo al lado de Jason. Conoció a Isabella Zabinni, la hija de Pansy y Blaise, descubrió en ella a una hermosa y divertida chica, con quien sin duda compartirían mas que la habitación.
Volví! Gracias a quienes comentaron anteriormente, me llenaron de alegría y eso me trajo inspiración. Gracias en verdad, sigo aquí gracias a ustedes! Un beso enorme!!Camii