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Historia 917 — capítulo 13

HARRY POTTER Y LA HIJA DE VOLDEMORT

Capítulo 13°

LA ORDEN DEL FENIX

Pasados unos días desde el baile, todo estaba bastante normal.

Cuando iban caminando por los pasillos para ir a la sala común, el profesor Dumbledore les llamó.

  • Harry, Ron, Hermione, Cole y Kate... quisiera hablar con vosotros a solas, ¿podéis?

  • Sí, profesor -respondieron al unísono.

Fueron caminando hasta salir del castillo, después siguieron por un camino que había detrás de unos matorrales, y caminaron hasta llegar a una pequeña cabaña de madera.

  • Soy yo, Albus Dumbledore.

  • Bien, entra –era un chico de unos 26 años, de cabellos anaranjados (no tanto como los de Ron)-. Buenos días, Albus. ¿Los has traído?

  • Sí. Bueno, he traído dos más, también nos servirán, sobre todo una.

  • Si tu lo dices, será verdad.

Entraron a la cabaña, que por dentro mas bien parecía una habitación de un gran castillo. Tenía unas cortinas de terciopelo rojas con un fénix dibujado en todas, el suelo era de madera y había una alfombra también roja y de terciopelo con un gran fénix en el centro. En la pared había fotos móviles de personas con su nombre escrito debajo, y en una pequeña mesita había una foto también móvil de un conjunto de todas las personas de los demás cuadros y un fénix con ellos. Al final de la habitación estaba Fawkes, que agitó las alas en forma de saludo. Estaba encima de una figura de la cabeza de un fénix que tenía una inscripción debajo.

En medio de la gran sala había una mesa alargada y grande donde se encontraban 10 personas.

  • Bueno, sentaos allí, donde están esas sillas...-dijo el chico señalando unas sillas libres.

Harry se sentó al lado de una chica de unos 18 años, cara alargada, muy delgada y que llevaba unos grandes pendientes redondos.

  • Hola, Harry Potter -le saludo ella-. Me llamo Mary Andrews, es un placer.

  • El gusto es mío -dijo Harry.

Ron se sentó al lado de Harry, Hermione al lado de Ron, Kate al lado de Hermione, Cole al lado de Kate y a su lado se sentó el chico que les había abierto.

  • Hola, me llamo Dan Simpson. Mucho gusto -el chico le tendió la mano a Cole, quien la agarró.

  • Encantado, me llamo Cole Bloom -Dumbledore mientras, se sentó al final de la mesa.

  • Bueno, supongo que os preguntaréis qué es esto y qué hacéis aquí. Cuando Voldemort empezó a matar personas, un fénix, el más anciano llamado Nixef, reunió mucha gente de distintas partes del mundo y las dividió en grupos. Cada grupo fue a su país, donde formó su Orden Del Fénix para encontrar la forma de deshacerse de Voldemort y secuaces. La Orden de aquí es la que ahora mismo estáis viendo. Algunos somos del principio, cuando se creó la Orden; otros son familiares que tienen las cualidades de quien estuvo en la Orden, y ahora yace muerto o muy débil. Otros los eligió Fawkes, uno de los descendientes de Nixef. Vosotros, Harry, Ron y Hermione, estáis aquí porque bueno, tu Harry porque James y Lily Potter eran de la Orden y además has vencido a Voldemort más de una vez. Ron, estás aquí porque tu abuelo fue de la Orden, y Hermione porque tu inteligencia nos puede ser muy útil. En cambio de Kate sólo diré una parte de por qué está aquí: por ser la Doncella de los Unicornios, que nos ayudan siempre en todo lo que pueden.

Al oír eso, los presentes se sorprendieron.

  • Bueno, ahora mejor será que os presentéis vosotros solos -Dumbledore se calló mientras sorbía un poco de té.

  • Yo me llamo John, a secas. Bienvenidos.

Un chico de unos 30 y algo de años se levantó. No tenia pelo pero sí mucha barba oscura, también tenía gafas grandes.

Conocieron a los demás, Nicholas, J.B., Danielle, Magie, Eva, José y Lara.

  • Bueno, ahora que os conocéis tenéis que jurar que no se lo contaréis a nadie. Aunque Sirius y Lupin, ya lo saben.

  • Lo juramos, no se lo contaremos a nadie -dijeron todos aún confundidos.

  • Bueno, pues os diremos el lema de la Orden, que os lo tenéis que aprender -dijo Dumbledore.

“Al Fénix Dorado le juramos que a Voldemort destruiremos, y que la paz retornaremos”, dijeron Dumbledore y los otros acompañados de una melodía que cantaba Fawkes.

  • Repetidlo -dijo Dumbledore con su habitual sonrisa.

  • Pero es que, el nombre...-empezó a decir Ron.

  • Lo sé, Ron -Dumbledore asintió con la cabeza-. Pero tienes que esforzarte. ¿Quieres hacerle creer que le tememos? De eso se alimenta, del miedo. Si no te acuerdas, en primero ayudaste a Harry a llegar hasta él, en segundo no tenías miedo de verle con tal de ayudar a tu hermana...

  • Sí, eso es verdad –afirmó Ron cabizbajo.

  • Además, sólo tienes miedo porque los demás lo tienen.

  • Ron, yo también temo a ese nombre. Pero sin esfuerzos no llegaremos a ninguna parte -le dijo Hermione poniéndole la mano encima del hombro. Eso hizo que se sonrojara un poco.

  • Cole también temía, pero mira ahora -le dijo Kate.

  • Venga, Ron -le animó Harry.

  • Vol... Vol...-intentaba Ron.

  • Imaginate que Voldemort le hace daño a tu familia... -le dijo Dumbledore.

  • ¡¡ESE ESTUPIDO DE VOLDEMORT NO PODRIA NI TOCAR A MI FAMILIA!! ¿¡Pero qué he hecho...!? ¿¡Lo he dicho...!?

  • ¡¡Muy bien, Ronnie!! -le dijeron sus amigos, que al ver su cara de enfado se corrigieron-. Perdón, Ron...

  • Ahora tu Hermione, imagínate que estás leyendo un libro titulado “Voldemort” -le dijo Dumbledore.

  • Vol...¡¡Voldemort!! -Hermione lo tuvo que decir de un tirón.

  • Muy bien, pues como ya se nos ha hecho un poco tarde, será mejor que nos vayamos. Intentad aprenderos el lema y ya os avisaremos nosotros de las reuniones.