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Historia 917 — capítulo 12
HARRY POTTER Y LA HIJA DE VOLDEMORT
Capítulo 12°
LA DECISION
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Bueno, ¿nos vamos? -dijo Harry-. Ya llevamos una hora aquí.
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Bueno...
Cuando se dirigían hacia el castillo, Kate oyó una voz: “Princesa... princesa... aquí detrás, la necesitamos...”. Se giró de golpe asustando a Harry.
- ¡Unicornios...!
Así era. En el Bosque Prohibido había dos unicornios, uno parecía muy anciano, mientras el otro era el unicornio que Kate había acariciado antes de la clase de Hagrid.
-
Por favor... la necesitamos...
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Vamos Harry, ven -Kate estiró a Harry del brazo.
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Suba a mi lomo -le dijo el unicornio joven.
Ella subió y le preguntó al unicornio:
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¿Puede subir él también?
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Parece que es buena persona... -dijo el unicornio anciano-. Tiene buen corazón y me parece... que nos libró de aquél que bebe sangre de unicornio... de aquél que nos mataba... aquél que-no-debe-ser-nombrado...
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¡Sí, ya me lo contó! -dijo Kate mientras Harry miraba alucinado.
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Pues no perdamos tiempo, que suba detrás de la princesa -dijo el unicornio joven al anciano. Kate le tendió la mano a Harry y él subió.
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¡Agarrate! -le dijo Kate.
El se agarró todo lo fuerte que pudo a la chica. Iban a gran velocidad, saltaban ríos, piedras y más cosas. Parecía que volasen. Era magnífico.
Cuado debían llevar unos 15 minutos, se pararon. El espectáculo que vieron era horroroso: había un unicornio herido y otros; había muchos, debía ser una manada, que lloraban por él.
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¡¿Es una cría?! –preguntó Kate horrorizada al ver el unicornio herido.
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Cuando le oímos gritar, vinimos corriendo todo lo más deprisa que pudimos, pero ya era tarde... sálvelo por favor, es mi hermano pequeño...-le dijo el unicornio joven.
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¿Qué lo cure? ¿Pero cómo? -le preguntó Kate.
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Usted es la princesa, acérquese y ya veremos -le dijo el unicornio anciano.
Kate se le acercó mientras los otros unicornios se apartaban. Cuando llegó sin saber por qué, se sentó al lado del unicornio y le puso la mano derecha encima de la herida, mientras que con la otra le cerraba los ojos. Con lágrimas silenciosas, dijo:
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Es... (snif) demasiado tarde... ha muerto, no puedo hacer nada.
-
¡¿QUE?! –gritó el unicornio joven. Y de sus ojos, mientras se acercaba al muerto, se le resbalaron unas lágrimas que parecían plateadas.
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¿Qué pasa? –le preguntó Harry a Kate cuando se le acercó.
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No... no pude hacer nada...-dijo Kate cayéndose de rodillas al suelo y llorando ahora con lágrimas no tan silenciosas.
Harry se le acercó, se puso de rodillas y la abrazó de forma consoladora.
- ¡Se ha muerto, Harry! ¡No he podido salvarle! ¡¿Cómo pueden decir que soy la Doncella de los Unicornios si ni siquiera he podido salvar su vida?!
De repente oyeron un ruido escalofriante, y una voz que decía:
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¡¡Ja, ja!! ¡Potter, veo que conoces a mi hija!
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Voldemort...-susurró Harry agarrando a Kate más fuerte.
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¿Qué? -dijo ella amarrándose a Harry más fuerte y asustada.
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Es Voldemort...
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¡¡Los unicornios!! ¡¡Iros!! –gritó Kate y todos le obedecieron menos el joven que estaba al lado de su hermano, y el mayor que debía ser el jefe de la manada-. ¡¡Eh dicho que os marchéis!!
Harry empezó a tener un dolor muy fuerte en la cabeza, exactamente en la cicatriz. Pensaba que la cabeza se le partiría o algo, encima con los gritos de Kate en un idioma que no conocía, hizo que le doliera más.
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¡¡Vol...!! Ay... ¡¡Voldemort, muéstrate si eres valiente!! -cada vez le dolía más la cicatriz.
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¡¡Ohh... unicornios!! -dijo la voz de Voldemort.
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¡¡DEJALOS EN PAZ!! –gritó Kate separándose de Harry y abrazando a los dos unicornios por el cuello (se habían puesto al lado de ella)-. ¡¡VETE Y NO ME LLAMES HIJA!!
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Eres igual que tu madre, cuando te enfadas pones los mismos ojos que ella... eres igual de guapa, tienes su valentía, pero recuerda que también tienes mi sangre y mi virtud. Hablas pársel, deberías estar en Slytherin, eres la here...-la voz de Voldemort fue interrumpida por unos pasos y ladridos.
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¡¡Chicos!! ¿Estáis bien? ¡Voldemort, aparece!
Era Dumbledore con su varita alzada, seguido de Hagrid que iba con Fang y llevaba una especie de lámpara. Después iban McGonagall con Snape al lado.
Al ver que venía tanta gente, los unicornios se marcharon pero transportaron como pudieron el cadáver del otro unicornio.
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Me parece que ya se ha marchado...
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Profesor -Kate estaba muy seria, se puso de pie y se acercó a Dumbledore-, es verdad, soy yo, soy la Doncella de los Unicornios... -al oírlo, McGonagall y Snape se sorprendieron mucho, pero Kate no hizo caso-. Me llamaron así, pero igualmente me dijeron que intentase salvar a uno de los unicornios y no pude... ya estaba muerto... ¡No puedo entender por qué si dijeron que podía salvarle, no fui capaz!
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Si llevaba mucho tiempo mal, es normal.
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¿Usted cree que fue por eso? ¿No será que todos se equivocan conmigo?
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No, no nos equivocamos, estoy seguro.
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Gracias... eso es todo lo que quería oír. Si usted lo dice será verdad -Kate dio unos pasos más hacia el centro y como si se lo dijese al cielo o a las estrellas, gritó-: ¡VOLDEMORT, QUE TE QUEDE CLARO DE QUE NO QUIERO QUE VUELVAS A LLAMARME HIJA!!
Hagrid y Snape se aterrorizaron al oír ese nombre, y también quedaron confundidos... “¿Hija?”
Fang se puso a ladrar por los gritos de Kate.
- ¡¡NO DEJARE QUE LE HAGAS MAS DAÑO A NADIE!! ¡¿TE QUEDA CLARO?! ¡¡YO, LA DONCELLA DE LOS UNICORNIOS, TOMO LA DECISION DE PROTEGERLOS CON MI VIDA!!