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Historia 917 — capítulo 15

HARRY POTTER Y LA HIJA DE VOLDEMORT

Capítulo 15°

LA EXPULSION DE NAVIDAD

Ya era Navidad y nadie había olvidado lo de Kate, incluso los de Slytherin se apartaban de ella.

Esa Navidad se quedaba menos gente que nunca en la escuela, debido a que los padres habían leído la noticia.

  • ¡¡Harry!! -le despertó Ron dando saltos en su cama-. ¡¡Despierta, ya es Navidad!! ¡¡Mira cuántos regalos!! -Harry se puso sus lentes y vio muchos regalos-. ¡¡Harry!! ¡¡Una quaffle firmada por los jugadores de Inglaterra!! ¡¡Qué guay!! ¡¡Muchas gracias!!

Harry la había pedido vía lechuza desde Hogwarts. Desenvolvió primero el regalo de Ron, una camiseta de los Cannons. La señora Weasley le había hecho unas galletas y un jersey de color verde con una “H” escrita en rojo; los gemelos le habían regalado unos cuantos de sus Sortilegios Weasley; Ginny le había regalado una pluma de Aguila Real; Hermione un libro titulado La magia del futuro, y golosinas; Cole, por increíble que parezca, le había regalado una gorra de quidditch; Kate (que aún estaba un poco deprimida pero ya no lloraba), le había regalado unos tejanos de una nueva marca que habían sacado los muggles. Sirius le había regalado una funda mágica para guardar la Saeta y una maleta con accesorios nuevos únicamente para la Saeta de Fuego. Hagrid le había regalado un libro forrado de piel llamado Animales míticos de todo el mundo, el libro era muy grande y cuando decías el nombre de una de las bestias, salía del libro un holograma de ella y te explicaba cosas sobre el animal. También le habían enviado un anillo con un fénix grabado y al lado una postal roja con un fénix dorado en pleno vuelo, y debajo ponía, también en letras doradas, “La Orden Del Fénix”. Harry la abrió y leyó:

“Estimado Sr. Potter:

La Orden del Fénix tiene el honor de otorgarle el emblema que han elegido para distinguir a sus miembros.

Cordialmente,

La Orden Del Fénix”.

  • Ron, ¿también te han dado este anillo? -le preguntó Harry cuando acabó de leerla.

  • ¡Sí! -le contestó él enseñándole su anillo mientras se comía una rana de chocolate de parte de Hermione.

De repente alguien entró en la habitación.

  • ¡¡Gogui!!

  • ¡Dobby! ¡Feliz Navidad!

Harry, que esta vez sí había pensado en Dobby, le entregó unos calcetines, uno amarillo y otro azul (eran unos calcetines que Dudley había tirado por la ventana y que a Harry le iban grandes.). Esta vez el regalo estaba envuelto.

  • Es departe de nosotros dos, ¿verdad Ron? -Ron movió afirmativamente la cabeza y a Dobby empezaron a humedesérsele los ojos.

  • ¡El Sr. Harry Potter y el Sr. Ronald Weasley son muy amables! ¡Dobby también tiene un regalo para el Sr. Harry Potter y para el Sr. Ronald Weasley!

Les entregó a cada uno un par de guantes. Los de Harry eran uno verde y otro naranja, los de Ron eran uno rojo y otro marrón. Los chicos lo agradecieron.

  • ¡Dobby los cosió junto con Winky! ¡Winky se encuentra mucho mejor! ¡Ya ha dejado la bebida! ¡El regalo es de parte de los dos!

Harry pensó en Winky; no tenía nada para ella, pero Ron salvó la situación dándole a Dobby una bufanda muy vieja de color verde y roja.

  • Ten Dobby, para Winky tenemos esto, ¿se lo darás?

  • ¡Gracias Sr. Harry Potter, gracias Sr. Ronald Weasley! ¡Winky estará muy contenta! ¡Qué amables son! Dobby lo siente, pero tiene que marcharse....

Desapareció tan rápido por la puerta que ni siquiera pudieron despedirse de él.

  • Vamonos a la sala común, nos deben estar esperando -dijo Harry guardando todo.

Tal y como había dicho, los demás estaban ya vestidos en la sala común.

  • ¡Buenos días, dormilones! -les dijo Hermione.

  • Cole, ¿por qué no estabas en el cuarto esta mañana? -le preguntó Harry.

  • Anoche me dormí aquí -contestó Cole.

Estuvieron un momento charlando y comentando los regalos. Después fueron a desayunar.

Los árboles de Navidad ya estaban adornados. Se sentaron en la mesa de Gryffindor y de repente apareció la comida (sólo donde estaban ellos sentados). Los gemelos se pusieron muy cómodos ya que había mucho sitio, y empezaron a hacer bromas con la comida.

Después se fueron a dar una vuelta por el castillo; durante un rato no vieron a nadie, pero cuando llegaron al cuarto piso se encontraron con Mario Bigas.

  • ¡Mario! -le llamó Harry.

Kate se escondió detrás de Cole, no quería que al verla empezase a decirle cosas desagradables.

  • Hola -saludo él.

  • Oye, te fuiste sin que te dijéramos nuestros nombres. Ella es Hermione, él es Ron, ellos son Fred y George, ella es Ginny, él es Cole y la chica que se te cayó encima es…

  • Catherine Lee... leo El Profeta, pero lo que no entiendo es por qué se esconde detrás de… ha sí, Cole -Kate se dejó ver.

  • Yo... es que... pensaba que te meterías conmigo o algo así.

  • Tranquila preciosa, eres demasiado bella para que me meta contigo -esas palabras hicieron que Kate se sonrojase.

  • Gracias…

  • Bueno, me voy. Bye, bye. Ah, tu nombre no cal que me lo digas, sé que eres Harry Potter. Ven un momento, quiero hablar contigo... A solas.

Mario se llevó a Harry a un sitio apartado. De repente sacó su varita y gritó: “¡Imperius!”

  • Potter… Potter… ahora estás bajo mis órdenes. Te ordeno que vayas a ver a… no sé... Snape, y que le eches la maldición Desmayus, y después cuando se despierte, le insultas. Cuando te lleve ante Dumbledore, dile la verdad, que tu le hiciste eso a Snape... Venga ves.

Harry se fue corriendo hasta la habitación de Snape. Sacó su varita y grito: ¡Desmayus! Después esperó a que Snape despertase.

  • ¡¿Qué has hecho, Potter?! -todo había pasado tan deprisa que ni siquiera Snape estaba seguro de lo que le había hecho Harry.

  • ¡Maldito imbécil! ¿Se cree que nos gusta como profesor? ¡No sabe enseñar! ¡Es un cretino sin cerebro! -le decía Harry, hasta que Snape no lo soportó más y se lo llevó delante de Dumbledore.

  • ¡Albus! ¡Tienes que echar a este crio de la escuela! ¡Es un peligro público! ¡Primero me echa un hechizo y después me insulta!

  • Tranquilízate Severus, no creo que Harry se atreviera ha hacerte eso.

  • Profesor Dumbledore, es cierto...

Dumbledore se quedó tan sorprendido por lo que le dijo Harry, que no supo que contestar. Pero aunque no estuviese seguro, tuvo que comportarse como un buen director.

Harry ya había cometido muchas faltas graves en esos años así que muy serio y con ojos tristes, le dijo:

  • Harry, quedas expulsado... Ingresarás en la escuela de N.M.E. de Magia. También le quito a Gryffindor 50 puntos por tu mal comportamiento. Podrían ser más, pero por ser Navidad lo dejamos en eso...

De repente, Harry volvió en sí.

  • ¿Qué? ¿Qué pasa?

  • ¡¡No te hagas el bobo!! ¡¡Estás expulsado!! -Snape tenía la palabra “Victoria” escrita en la frente.