← Mi Vida con James Potter · de
Mi Vida con James Potter — capítulo 17
Un año más
¡¡¡He decidido que vuelco, pero con un nuevo estilo de redacción, me canse de la historia tétrica, ahora voy a explorar nuevos horizontes, y espero que sea de su agrado y que me acompañen en esta nueva aventura!!!
Un año había pasado, Lily y James no se volvieron a hablar nunca más como antes, al contrario, solo se dirigían palabras secas, talvez esas vueltas de la vida le demostraron que no podían estar juntos, James salía con Santana, Lily estaba soltera y Los padres de Lils y Remus se casaron y se fueron a vivir a la casa Evans junto con la familia del marido.
-Hola madre- entro Lily en la casa de su madre, abrió el refrigerador y saco una lata de coca-cola, para ser más específicos propiedad de James y Sirius.
-¿te molestaría pedir permiso antes de tomarte las cosas ajenas?- pregunto con sorna James
-sabes, no, no pediría permiso-
-pues a mi me enseñaron modales- refunfuño el pelinegro
-¿enserio?- pregunto la chica con tono "sorprendida"-pues que lastima no se nota, pues eres arrogante, pedante, mal hablado, mal educado y un verdadero imbécil.
-oigan, oigan, oigan- entraron al rescate Queen y Sirius.
-¿Qué les dijimos sobre pelear?- pregunto Queen
-ya dejen el pasado en el pasado, no pueden vivir como perro y gato toda la vida-
-¡¡¡Si podemos!!!- respondieron al unísono
Tin-ton el timbre sonó, <>
-oh no- dijo Lily, pues ya sabía que Santana había llegado
-hola querida- saludo la morena haciéndose la educada
-métete tus saludito en tu maldito- pero la pelirroja no pudo terminar la frase ya que Queen le tapo la boca para que dejara de lanzar palabrotas.
-¿Mamá Helen no dijo que hagas la comida?-
-mira Potter voy a hacer la comida cuando la estupida descerebrada de tu novia saque su maldito y gordo trasero de el sofá y sus asquerosos pies estén fuera de esta casa.-
-ni modo, ordenaremos comida- dijo Santana con malicia
-te vas de mi casa- dijo Lily apuntando a la puerta
-también es mi casa- grito James
-me importa un comino, te vas de mi casa-
-¡¡¡oblígame!!!- grito Santana
-si así lo quieres- en 5 minutos la chica estaba de patitas en la calle.
-muy bien, ya que echaste a mi novia, has la comida- dijo en tono tranquilo el chico.
-maldito desgraciado, deja de provocarme porque te voy a hacer trizas- estaba que echaba fuego por los ojos.
-emmm, nosotros tenemos una cita- interrumpió Sirius- adiós- dijo en tono asustado- <>- le susurro con compasión a su primo.
La noche caía en la casa, los señores Potter no llegarían a la casa ya que estaban en su vieja casa en Londres arreglando un par de asuntos de la propiedad.
-¡¡¡AHHH!!!- escucho James un grito proveniente de la cocina
-¡¡¡LILY!!!- grito al ver el chorro de sangre que se deslizaba en su mano.
-trae el maletín de primeros auxilios, rápido zopenco-
-aquí esta- limpia mi herida y envuélvela, no puedo ver me desmayare- la pelirroja comenzó a híper ventilarse.
-tranquila, mira mis ojos, inhala y exhala, inhala y exhala- la dulce mirada avellana lograba tranquilizarla y para él encontrarse con esa tersa mirada verde era el paraíso- ¿Cómo te hiciste semejante cortada, un poco más y te amputabas el dedo- se burló
-no seas exagerado James-
-¿yo exagerado? ¿Quién se híper ventila?-
- estaba enojada y mientras cortaba la carne imaginaba que era tu pescuezo-
-uiii, que bueno que no fui yo, ve al sillón, relájate, yo terminare la comida-
-gracias-
El aroma era exquisito, delicioso, llevo los platos a la mesa, eran abundantes platos de rosbif y fideos a la putanesca.
-huele delicioso- halagó
-gracias Lily-
En ese momento la luz se corto, parecía magia, obra del destino, comieron en silencio y a la luz de la velas…
Continuara…