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Mi Vida con James Potter — capítulo 18
Nuestro amor es como el ave fénix
En ese momento la luz se corto, parecía magia, obra del destino, comieron en silencio y a la luz de la velas…
-¿esto parece broma cierto?- pregunto James riendo.
-si, parece magia ¿no crees?-
-si, ¿podemos hablar? Pero hablar sin gritar, ni amenazar con nuestras vidas, ni tirarnos cosas, ni decir blasfemias-
-si, podemos hablar tranquilos si eso es lo que quieres-
-mira Lily, si te he de ser sincero nuestro amor es como el ave fénix-
-¿el ave fénix?-
-si, un ave que renace de sus cenizas-
Por más románticas que sean las palabras de James Charlus Potter, Lilian Helen Evans no daría su brazo a torcer
-mira James, ya nos herimos lo suficiente para una vida entera, tu estas feliz con la perra de Santana y yo estoy feliz sola-
-¿crees que me creo el cuento de estoy feliz sola?- imito la voz de Lily, por cierto una muy mala imitación.
-pues me creas o no es la verdad James es la verdad, y no creas que mis piernas se aflojaran por lo que me estas diciendo, ya date cuenta de que aprendí a vivir con tu arrogancia y tu petulante personalidad-
-¿petulante?-
-si, petulante-
-¿sabes que creo yo?-
-¿Qué?-
-que aun no has logrado olvidarme-
James se levanto de sopetón, y sin que ella lograra hacer nada la beso como nunca antes, mágicamente las luces se encendieron.
-¿crees que esto no es un señal?-
-¿señal de que James?-
-señal de que tenemos que estar juntos-
Y la volvió a besar aun con más pasión, y Lily se dijo a si misma <<¿para que quieres fingir? Volviste a caer>>
Lentamente la cosa comenzó a subir de tono, los besos apasionados, las hormonas al tope, la bilirrubina subía sin mesura, James tomo entre sus brazos el cuerpo de la pelirroja y la acarreo a su cuarto por las escalera, sin dejar de besarla la acostó en su cama, se comenzó a sacar la camisa, ella se sacaba la remera, y le desbotonaba el botón de los jeans.
Él se puso sobre ella y comenzaron a besarse nuevamente. Los brazos de Lily estaban alrededor del cuello de James y sus manos acariciaban sus azabaches cabellos. James tenia su mano izquierda estaba en la cintura de la pelirroja y la derecha en su muzlo.
Los besos eran apasionados, pero al mismo tiempo lentos y dulces.
Entre besos, suspiros y caricias los dos quedaron en ropa interior, James se quito sus boxers, los cuales le estorbaban mucho, y Lily al mismo tiempo quedaba como dios los trajo al mundo.
James acaricio las largas y suaves piernas de la pelirroja, haciendo que esta suspirara.
Ella lo tomo por el cuello y lo beso apasionadamente, las lenguas se encontraron y bailaron una vieja y ancestral danza.
Él comenzó a penetrarla, y al ser la primera vez de Lily ella largo un pequeño grito de dolor, y varias lágrimas deslizaron sus rosadas mejillas, pero se acostumbro y comenzó a querer más y más, los gemidos y los gritos no se hicieron esperar, se amaron toda la noche.
Ya agotados decidieron descansar, cayendo cada uno en su lado de la cama cubiertos por una fina sabana que cubría sus partes más intimas, Lily se recostó en el pecho de James y él le susurro al oído u dulce…
-Te amo-
-y yo te odio- respondió ella, él la miro perplejo por lo que acababa de escuchar.
-¿Por qué?-
-porque siempre caigo en tu juego, y además tienes razón-
-¿en que?-
-en que nuestro amor es como el ave fénix- y le beso una vez más los labios para quedar así ante los brazos de Morfeo.
Continuara…
Bueno jajaja un poco pervertido este capitulo ¿no? Pero era necesario si quería seguir con esta historia ¿Qué les pareció? ¿Les gusto? ¿Lo detestaron? ¿les dio asco? Acepto todos los comentarios :P