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Historia 93711 — capítulo 9

Zabini se fue acercando lentamente a ella. La pelirroja, aunque había bajado la varita, seguía aferrada a ella. Cuando el chico estuvo bastante cerca, se dio cuenta de quién era el que llevaba un rato siguiéndola.

-Tú- lo acusó, a la vez que alzaba la varita una vez más-, me estás siguiendo, ¿qué es lo que buscas?

-Tranquila bonita, vengo en son de paz- se detuvo cuando vio que ella volvía a apuntarlo.

-No me llames bonita, Zabini- siseó, entre dientes, Ginny detestaba los hombres que decían piropos a las chicas sin conocerlas de nada.

-¿De qué me conoces?- a Blaise le extrañó que ella supiera su nombre. Aunque esa chica le sonaba familiar, ¿ya había pasado por su cama? Como fuera, aunque no repetía con las mismas mujeres, la que tenía frente a él no estaba nada mal, podría volver a acostarse con ella.

-De Hogwarts, iba un año por detrás de ti- le explicó.

-¿Weasley?- ella asintió-, vaya, qué sorpresa. Hacía ya bastante que no nos veíamos.

-Desde Hogwarts más concretamente- lo informó.

-Ya, bueno, ya que somos conocidos y eso, ¿te importaría bajar la varita?

-Preferiría no tener que hacerlo, no me apetece mucho estar desarmada frente a un ex mortífago.

-Vamos, eso pertenece al pasado, Weasley- se defendió- y no me enorgullezco demasiado de él.

-Más vale prevenir, Zabini- aunque no quería aparentarlo, estaba asustada-, lárgate y bajaré la varita.

-¿No te fías de mí?- le preguntó.

-Yo  creo que es obvio, ¿no?- empezaba, además, a enfadarse.

-Vamos, jamás atacaría a una chica, y menos tan bonita como tú.

-¿Estás flirteando conmigo, Zabini?

-Yo creo que es obvio, ¿no?- le respondió exactamente con las mismas palabras que ella anteriormente había utilizado.

 Ginny dejó escapar una pequeña sonrisa, que rápidamente borró.

-Venga, si incluso te estoy haciendo reír- le comentó.

-Ni en tus mejores sueños iría contigo a ninguna parte- se decidió y bajó su arma.

Zabini pensó que en sus mejores sueños le haría otras cosas, pero se guardó para él su pensamiento. Se acercó a ella lentamente, con cuidado, no fuera a ser que ella se lo pensara mejor y decidiera atacarlo.

-¿Te has pensado mejor mi propuesta de salir a tomar algo?- la pelirroja negó con la cabeza.

-Lo siento, pero ya es muy tarde- le dijo.

-O sea, que no es un no rotundo- ella rió-, vamos, será solo un rato- insistió.

-Está bien, vayamos a tomarnos algo- se rindió. Total, tampoco tenía nada que perder.  

-Estupendo- se aproximó más a ella-, por cierto, un placer volver a verte- le tendió una mano, que Ginny estrechó gustosa. El tiró delicadamente de su mano y la acercó a él, entonces, depositó un beso en cada una de sus mejillas.

Caminaron hasta que llegaron al local más cercano que encontraron. Zabini la acompañó hasta una mesa, tras preguntarle qué le apetecía tomar, caminó hasta la barra.

Ginny aprovechó y miró de arriba abajo a su acompañante, dándose cuenta de que el moreno no estaba nada mal. Aunque más correcto sería decir que estaba muy bien.

Se quitó la chaqueta y se sentó, y, cuando alzó la cabeza, ya estaba allí Blaise, sentado frente a ella.

-Explícame una cosa, ¿por qué quieres tomar una copa conmigo?

-Porque te he visto y me has parecido muy atractiva, y me apetecía charlar contigo- aunque, en realidad, lo que menos le apetecía de todo era hablar, y Ginny no era tonta, lo sabía perfectamente.

-Se te olvidan varios detalles- hizo una pausa-, como por ejemplo, que soy una gryffindor.

-Hace ya años que no estamos en Hogwarts, así que ya no lo eres, además, eso de no relacionarse con otras casas es una absurdez, cosas de críos y/ o anormales.

-De acuerdo, hasta me has convencido- el aludido sonrió ampliamente-, otra cosa, se te olvida que soy una Weasley, y eso lo soy y lo seré siempre.

-¿Cuál es el problema?-preguntó, curioso.

-No sabía que alguien de tu clase social se relacionase con gente como yo- le respondió, después, dio un pequeño sorbo a su copa.

-¿Alguien como tú? No soy prejuicioso, o, al menos, ya no- le respondió-, y, si quieres, te lo puedo demostrar- le guió un ojo.

-Gracias, pero no- ella sabía a lo que se estaba refiriendo, y no iba a acabar en su cama a la primera de cambio.

 Estuvieron cerca de una hora en ese bar, conversando de todo y de nada, como dos amigos que llevan tiempo sin verse.

-¡Merlín! Es muy tarde- la pelirroja se levantó de un salto de la silla que estaba ocupando- tengo que irme- tomó su bolso y de él extrajo la cartera, para pagar lo que había consumido.

-Déjalo, yo invito- ella abrió la boca para decir algo-, en serio, acepta al menos eso, ya que no vas a aceptar otro tipo de invitación.

-De acuerdo, gracias- volvió a ponerse la chaqueta.

-Te acompaño a casa, es muy tarde para que andes por aquí tú sola- la imitó y se puso su chaqueta, dejó varios galeones sobre la mesa, y ambos salieron de allí-. ¿Te lo has pasado bien?

-Sí, no lo creía, pero sí, hemos pasado un rato agradable- para qué iba a negarlo, Zabini era un chico agradable, y con el que se podía conversar de muchos temas, aunque casi todo lo llevaba al terreno sexual.

-Entonces, repetimos mañana, ¿no?- ella se detuvo a mirarlo-, ¿qué? Si te lo has pasado bien, ¿qué hay de malo en volver a quedar?

-Supongo que nada- retomó el paso-, nos vemos mañana entonces, ¿te parece?

-Me parece estupendo- caminaron un rato más en silencio hasta que ella volvió a pararse-, ¿qué ocurre?- le preguntó.

-Nada, es solo que estamos demasiado cerca de mi casa y podría vernos alguien de mi familia.

-Entonces, me quedo aquí- le dijo-, ¿nos vemos mañana a las diez en el mismo lugar que hoy?

-Sí, nos vemos allí, entonces- el moreno le dio un beso en la mejilla.

-Hasta mañana- se despidieron.


Hermione, como cada mañana, fue al Ministerio de Magia. Esperaba encontrarse, como casi todos los días, con Theodore Nott para decirle que su amiga quería hablar con él para agradecerle lo que había hecho por ella.

Tomó el ascensor, ya que era allí donde solía verlo. Efectivamente, se encontraba allí. Entró con rapidez y se apretujó contra todas las personas que estaban en ese mismo lugar.

No se bajó cuando el ascensor se detuvo en el segundo piso, que era en el que ella trabajaba, siguió descendiendo, esperando a que él bajara para seguirlo.

Theodore se bajó en el séptimo piso, que correspondía al Departamento de Deportes y Juegos Mágicos.

Y Hermione salió a trompicones del ascensor para alcanzarlo.

-¡Nott!- lo llamó, el aludido se giró, miró a su alrededor, sin saber quién había pronunciado su nombre, la castaña alzó una mano para que la viera y el chico esperó hasta que ella estuvo a su alcance.

-¿Ocurre algo?- le preguntó.

-Sí, bueno no- le dijo-, verás, Luna quiere verte, para darte las gracias.

-No hace falta, de veras, díselo de mi parte, tengo que irme a trabajar.

-Nott, por favor, a ella le haría bien darte las gracias personalmente- insistió-, ella misma me ha dicho que te lo diga.

-Está bien, de acuerdo, ¿cuándo le viene bien a tu amiga?

-No lo sé, pero… podéis veros esta tarde, ¿tienes algo que hacer?

-No, hoy está bien, ¿dónde nos vemos?

-¿En Las Tres Escobas?- le preguntó.

-Sí, la veré allí a las cinco, hasta luego, Granger- el chico siguió su camino.

Hermione volvió al ascensor, y esperó pacientemente hasta que éste llegó al segundo piso, en el que se encontraba el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica, en el cual ella trabajaba.

Se internó en su despacho y empezó su labor, otro día más, pero antes de eso, envió una carta a su amiga, explicándole en ella la hora y el lugar en la que estaba citada con el castaño. 


Cerca de las cinco menos cuarto, Theo abandonó su casa para ir a las Tres Escobas, lugar en el que tenía una cita con Lovegood.

No entendía por qué la muchacha quería verlo. Sí, sabía que era para darle las gracias, cosa que, ciertamente, no era en absoluto necesario. Lo que no le cabía en la cabeza era que ella quisiera verlo siendo el hijo del que la había violado.

Él también se sentiría incómodo, sabía que no era culpable de nada, es más, incluso la había ayudado, pero le daba vergüenza mirar a la cara a la chica a la que su padre le había hecho semejante atrocidad.

Una vez en las Tres Escobas, miró a su alrededor, pero la chica aún no había llegado. Por lo que pidió una cerveza de mantequilla y se sentó en la barra, a esperarla.

No llevaba allí mucho rato cuando alguien le tocó el hombro con delicadeza.

-Hola- lo saludó la muchacha. Incluso le sonrió.

-Hola- se bajó del taburete- ¿quieres tomar algo?- ella se limitó a negar con la cabeza-, en ese caso, ¿por qué no nos sentamos en una mesa?

-Sí- ella caminó delante de Nott, y ocupó la mesa más alejada que encontró. Se sentó y el castaño hizo lo mismo, situándose frente a ella.

-Siento mucho molestarte, a lo mejor tú tenías tus planes y te los estoy estropeando, pero…- empezó a explicarse, hasta que él la interrumpió.

-No importa, no tenía nada que hacer, de veras.

-Quería darte las gracias, si no me hubieras sacado de allí, yo…- la chica bajó la mirada. Theo alargó la mano y cubrió la de Luna.

-No pienses en eso, te encontré- ella lo miró a los ojos, y él le sonrió tiernamente.

-También quería devolverte algo- Luna puso sobre la mesa una bolsa-, es la ropa que me dejaste, te la he lavado y planchado y quería devolvértela- le explicó.

-No hacía falta, en serio.

-Pero yo quería dártela, es tuya- siguió insistiendo, por el que Theo cogió la bolsa y la puso sobre la silla que estaba a su lado.

-Está bien- suspiró.

-En Hogwarts tú pertenecías a Slytherin, ¿no?- le preguntó.

-Sí- no dijo nada más, no sabía qué hablar con esa chica, no la conocía de nada, además, no se sentía cómodo allí sentado con ella después de todo lo que había pasado y dadas las circunstancias en las que se habían conocido.

Entre ellos se estaba formando un silencio bastante incómodo, que él decidió romper.

-Oye, tengo que irme- se puso en pie-, me alegra haberte visto, Lovegood.

-Lo mimo digo, y dime Luna, por favor.

-Está bien, Luna.

-Mi padre quería que te dijera algo, me dijo que te diera las gracias, y también me pidió que te invitase a cenar a nuestra casa, cuando tú puedas, claro, las puertas de mi casa estarán siempre abiertas para ti.

-Muchas gracias Luna, pero no quiero ser una molestia, en serio, no hace falta.

-No eres ninguna molestia, todo lo contrario, Theo, ¿te importa que te llame por tu nombre?

-No, para nada- le dijo-, está bien, ¿cuándo quieres que vaya a tu casa?

-Cuando estés disponible.

-Bien, ¿os viene bien mañana?- le preguntó.

-Sí, mañana me parece estupendo.

Luna le dijo la hora a la que su padre y ella solían cenar, también le dio su dirección, y, acto seguido, los dos salieron del local. Cada uno tomó una dirección distinta.


Cerca de la hora acordada con Ginny, Zabini se dispuso a salir de su casa. Al pasar por el vestíbulo, sobre la mesa que allí tenía, había un libro, más concretamente Blancanieves y los siete enanitos.

-Mierda- exclamó. Tomó el libro y miró la hora.

Le había pedido prestado el libro a Luce ya que quería leerlo tranquilamente, la niña se lo había dejado, pero con la condición de que se lo devolviera hoy sin falta, ya que ella siempre leía ese libro antes de acostarse.

No le daba tiempo de pasarse por casa de Draco antes de su cita con la pelirroja. Se guardó el pequeño librito en el bolsillo interior de su chaqueta y salió apresuradamente de su casa.

Llegó al lugar acordado con Ginny, la que no tardó en aparecer.

-Hola- lo saludó.

-Hola- la miró de arriba abajo sin cortarse un pelo. Su acompañante estaba despampanante, llevaba un sencillo vestido de color negro que se ajustaba perfectamente a su cuerpo y que le llegaba justo por encima de las rodillas. Encima llevaba una chaqueta del mismo color-, estás muy guapa.

-Gracias Zabini, tú tampoco estás mal- le dijo, con una sonrisa-, ¿vamos?

-Sí, sí- lo sacó de su ensoñación-, pero antes tengo que pasar por casa de un amigo para devolverle algo- no pensaba contarle quién era ese algo-, ¿te importa si nos pasamos antes? Es urgente.

-Y ese amigo será Malfoy, ¿cierto?- no le apetecía ver al rubio. Primeramente porque lo detestaba, y segundo porque ella siempre le había dicho a su amiga que debía decirle que tenía una hija, pero Hermione se negaba, ya que él no querría saber nada de la niña. Pues bien, ella ahora no podría contenerse las ganas de soltarle que tenía una niña maravillosa y, por ser como era, se la estaba perdiendo.

-Sí, pero no te preocupes, será solo un momento- ella soltó un suspiro, asintió y caminó a su lado.

Afortunadamente, la casa del rubio no les pillaba muy lejos. El camino hacia allí lo hicieron en completo silencio.

Zabini se detuvo y ella lo imitó.

-Es aquí- señaló una gran casa, aunque no tanto como se lo esperaba. Esperaba que Malfoy viviera en una gran mansión con jardín, algo parecido a Malfoy Manor.

-De acuerdo- él caminó hasta situarse frente a la puerta de su amigo, pero ella no, se mantuvo un poco alejada, no quería toparse frente a frente con el rubio.

Blaise llamó a la puerta, y esperó. La puerta no tardó en abrirse.

-Hola, tío Blaise- lo recibió Luce. Ginny frunció el ceño. Le había abierto la puerta una niña, Draco Malfoy tenía una hija-, un segundo, voy a buscar a mi padre- se escucharon pasos muy rápidos, estaba claro que la niña había echado a correr, que se alejaban de la puerta.

-Espera, solo vine a darte esto- le gritó, y la niña volvió sobre sus pasos.

Ginny se acercó ella también a la puerta, quería ver a la niña, quería saber cómo era la hija de Malfoy, quería comprobar si se parecía a su padre, quería saber si se parecía al rubio tanto como Luce.

Cuando vio a la niña, abrió los ojos como platos, la miró unos instantes, sin reaccionar y sin poder abrir la boca para decirle algo, y la niña tampoco podía creerse que estuviera frente a su tía.

-Oh, oh- murmuró la niña, a sabiendas de que su madre no tardaría en enterarse de dónde estaba en realidad.

-¿Qué haces aquí, Luce?- le dijo, la niña bajó la mirada. En ese momento llegó el rubio.

-Hola Blaise-, se detuvo al ver a su acompañante-, ¿chica Weasley?, ¿qué haces aquí?

-La pregunta correcta sería qué hace aquí la hija de mi amiga- contraatacó ella.

-Pues pregúntaselo a ella, Weasley, que fue la que la dejó aquí.

-Luce, ¿qué está diciendo?- le preguntó a la pequeña.

-Pues… verás, es que yo…- no sabía qué explicación darle.

-Zabini, ¿qué haces con Weasley?- le preguntó el rubio, ignorando la conversación de la pelirroja con su hija.

-Tengo una cita con ella- se limitó a contestar, encogiéndose de hombros.

-¿Y no pensabas decirme nada?- le preguntó, parecía un novio celoso.

-Bueno, no te he visto más, no he tenido lugar de darte explicaciones- y él, el que daba las explicaciones a su pareja.

-Esa no es excusa…- pero algo que dijo Weasley hizo que dejaran su pelea.

-Mejor voy a avisar a tu madre.

-¿Cómo, te vas, y nuestra cita?- le preguntó Blaise.

-¿Cómo que su madre, si está en no sé dónde debido a sé qué misión?- le preguntó el rubio a la vez que el moreno.

-Parece que no solo debes explicaciones a tu madre, Luce- después, se dirigió a Zabini-, vengo en un rato, no te vayas- sacó su varita y desapareció.

-¿Cómo que va a buscar a tu madre, Luce?- le preguntó el rubio-, no entiendo nada.

La niña no le respondió, se limitó a agachar su rubia cabecita de nuevo. Sabía que su madre iba a enfadarse con ella, pero su madre era buena, la comprendería, entendería que ella solo quisiese conocer a su padre.

Pero ahí estaba el problema, no conocía a su padre. Había pasado solo unos días con él, no sabía nada de nada de Draco, y no iba a tener la oportunidad de conocerlo nunca, ya que Hermione vendría a por ella y se la llevaría.

 -Luce, te he hecho una pregunta- le dijo.

-Sí, te lo explicaré todo cuando venga mi mamá. Voy a recoger mis cosas- y se marchó a su improvisada habitación.

-¿Su madre?, ¿no estaba de viaje?- le preguntó Zabini.

-Sí, pero parece que tu amiguita la pelirroja no lo sabía y va a enviarle una carta o algo a Granger- le respondió-, ella no va a venir, sabe que la niña está aquí, fue ella la que me la dejó en la puerta.

-Entonces, ¿por qué Luce va a recoger sus cosas?- otra pregunta.

-Supongo que cuando Weasley sepa que ella está de misión, querrá llevarse a la niña, no le veo otra explicación.


Hermione acababa de llegar a su casa, después de trabajar pasó a hacerles una visita a sus padres, a lo que ya hacía unas semanas que no veía.

Estaba exhausta, el día de hoy había sido muy largo, había tenido más trabajo en el Ministerio que de costumbre. Por eso, lo primero que hizo fue ir a darse un baño, pero ni le dio tiempo a quitarse la camisa, cuando empezó a escuchar golpes.

Estaban llamando a su puerta con bastante insistencia. Bajó rápidamente las escaleras, y abrió la puerta.

-¡Ginny!- exclamó-, ¿qué ocurre?

-Es Luce…

-¿Luce?, ¿está bien?, ¿le ha pasado algo?- no dejó terminar la frase de su amiga. Ya estaba preocupada por su niña, algo le tenía que haber pasado para que su amiga llegase así.

-No te preocupes, está bien- le respondió.

-¿Entonces?

-Luce está en casa de Malfoy- Hermione abrió mucho los ojos.

-Eso es imposible- dijo más para sí misma que para la pelirroja-, Malfoy ni tan siquiera sabe de la existencia de la niña.

-Sí, sí que lo sabe.

-Tengo que ir a buscarla, ¿dónde vive Malfoy?- la pelirroja sacó de nuevo su varita.

-Dame la mano, te llevo yo- Hermione tomó la mano de su amiga, en un instante, pasaron de estar en su casa a estar en la calle, frente a otra casa bastante más grande que la suya.

-Es aquí- le explicó Ginny.

-¿Segura?- quería asegurarse de que no llamaban al lugar equivocado.

-Cien por cien- la castaña tomó aire y acto seguido llamó un par de veces a la puerta con los nudillos.

Y esperó.

No tardaron en recibirla.

-¿Granger?- murmuró Draco, no podía dar crédito a lo que estaba viendo.

-Hola, Malfoy- lo saludó. 

Hola! Antes de nada quiero decirles que aquel que tenga ganas de leer ya, por fin, algo de Dramione, que deje comentario :)

Ahora voy a hacer un pequeño paréntesis: Este capítulo se lo dedico especialmente a Pao13, que hoy es su cumpleaños, muchas felicidades bonita!! =)

Bueno, sé que he sido bastante mala habiendo dejado de esa forma el capítulo, pero así os dejo con la intriga y las ganas de leer jiji

Gracias a los que comentaron el capítulo anterior:

**franaty ,****ely gonzalez ,****ValeLightwood ,****Katnyaa ,****AnnaNiicolle ,**fernan cullen malfoy ,

**gisele-98 ,****Paola Cullen Malfoy ,****LadyFilth ,****telephone97 ,****Saurito ,****manu-molina ,**Hermioni ,

**ToryRiddle ,****Rocio_Malfoy ,****fherHP ,****LunaticasporMalfoy ,****nathiiita_DH ,**Pao13 ,

**LiliJamesPotter ,****HEDUWIM ,****MimiR_98 ,**maria de malfoi

Por cierto, al final hice un nuevo capítulo de "En ese pasillo",se lo digo por  si les apetece leer: 

Ora cosa más, escribí un One-Shot,  por si también quieren leerlo :)

Un beso, y espero veros a muchos y muchas en los reviews.

Espero que estén pasando una agradable Semana Santa :)

Os quiero n.n