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Te encontré, te perdí, y te volví a encontrar. — capítulo 2
—¿Qué carajo estas diciendo Granger? —Dijo el rubio consternado.
—Nada que te importe —Respondió la joven y le volteo el rostro, estaba enojada. —Maldito hurón oxigenado —Murmuró levantándose de la butaca frente al fuego. Dejo la taza sobre una mesita y tomo los ropajes que se había quitado. Caminando sin ver atrás abrió la puerta y sin mirar atrás pregunto: —¿Por qué te quedaste en Hogwarts? ¿No prefieres pasar las navidades en tu asquerosa mansión? —la palabra "Mansión" Salio con un ligero toque de rabia y miedo.
—Ese no es tu problema —Respondió serio —Castor… —y con una sonrisa la empujo fuera de la sala.
—Jodete, Malfoy —de entre su ropa sacó la bufanda y la olió. Siguiendo su camino hasta su torre y ya dentro de su sala común cayó rendida en el sofá.
—Herms, Herms, despierta —era sacudida por un pelinegro.
—¿Harry? ¿Qué pasa? —Preguntó aún soñolienta y con la voz ligeramente ronca. Mientras se sentaba en el sillón color vino tinto. Frente a ella estaba Harry mirándola preocupado.
—No llegaste a noche y pues…. —no pudo continuar su respuesta.
—Pues creía que te habías fugado con algún personaje nuevo —Dijo Ginny, quien le salio por detrás del sillón, sobresaltándola.
—¡Ginny! —con una mano en el pecho y mirándola mal. La pelirroja solo se encogió de hombros y se sentó a su lado junto a Harry. Es decir que Hermione estaba en medio de ambos.
—No estoy de humor, chicos —se levanto y se fue a su habitación dejando a la reciente pareja mirándose extrañados del comportamiento de la chica.
En la habitación;
Hermione se encontraba boca abajo, con la almohada en su rostro, las cortinas de su cama cerradas, y sumida en la oscuridad, se podían escuchar sollozos, los sollozos de la joven.
—¿Por qué? ¿Por qué mi ser alado tenia que ser Malfoy? ¿Qué debo hacer? ¿Qué hacer contra tantos insultos, con sus tratos? ¿Podré perdonar? ¿Es que ese niño de mirada dulce ya no existe? —estas y más preguntas se hacia la joven, hasta que tristemente se quedo dormida una vez más sin abrir sus regalos.
Ginny quien la había perseguido solo se sentó al pie de la cama de la mayor y allí se quedo acompañándola en su dolor, aunque ella era feliz. La joven castaña la ayudo mucho, era su amiga, la única verdadera, simplemente se quedo allí y lloro en silencio con ella.
—Matare al desgraciado —Susurro mirando al techo. Ya había sido lastimada por el infeliz de su hermano Ronald, quien después de la guerra dijo que el beso que se dieron no fue nada, solo quería saber porque Krum lo disfruto tanto.
—No vales nada, me voy a casar con Lav-lav.
—Infeliz —Susurro nuevamente. Que ella no le hiciera nado no significa que los gemelos no se vengaran. Y que siguiera teniendo la cara morada aún. —Buenas noches, Mione.
Al día siguiente:
—¡Que te levantes! —Gritaba una pelirroja golpeando con una almohada a una castaña.
—¡No fastidies! —le pegaba con otra almohada la castaña.
Quince minutos después;
—Vale, déjame arreglarme —Respondió la mayor.
—Sip —y como si se tratara de Luna, risueña se fue la pelirroja.
Abajo (Sala común)
—¡Feliz Navidad! —Gritaron Harry y Ginny con dos regalos en mano extendiéndoselos. Ella sonrió.
—Gracias —Dijo mientras tomaba el regalo y se sentaba junto a la chimenea. Quitando el papel lentamente encontró un libro de cubierta oscura y letras extrañas. Un libro de Runas Antiguas que hace mucho quería, pero no podía costearlo —Harry… —la mayor le miro reprobatoriamente.
—Ya, Herms —Dijo negando pero con una gran sonrisa.
Al regalo de Harry le siguió el de Ginny, el cual era un hermoso vestido azul marino, de corte imperio corto hasta la rodilla, de espalda descubierta, y se amarraba en el cuello. Abrió otros regalos, de Neville, Luna, los gemelos, Molly y Arthur, Bill y Fleur, de algunos de la corte, un extraño pollito con alas que cambiaba de color de parte de Tonks (Era el pollito así, porque Teddy lo hechizo como primera muestra de magia y no supieron quitar el hechizo).
Ya había pasado casi seis meses desde lo ocurrido, el año escolar estaba por terminar, Draco y Hermione no se volvieron a dirigir palabra, ni miradas. Cada que se rozaban se alejaban pero ni una palabra. Ginny trato de sacarle algo a su amiga pero no pudo ¡Y el hurón! Lo había amenazado y todo y el ni pío.
Flash Back
Ginny había seguido al rubio luego de que Slythering terminara su entrenamiento. Por alguna razón no se duchaba con sus compañeros ¿Será que alguno era gay y le daba cosa que le vieran lo suyo?
—Seguro lo tiene chiquito —Dijo muy por lo bajo la menor de los Wesley. Quien caminó tras el rubio hasta un pasillo solitario, lo silencio y con un Petrificus Totalus, petrifico todo el cuerpo menos la cabeza. —Nadie te escuchara Hurón. —salió de las sombras.
—Wesely —Dijo con burla —¿Qué carajo quieres? —Pregunto.
—Mmm, bueno. No se tu, pero toda la escuela se ha dado cuenta de tu actitud frente a Hermione. Y la de ella contigo —la bruja lo apunto con su varita.
—Nada —volteo la cara y sus facciones estaban tristes.
—¿Es en serio? —Preguntó más para ella misma que para su "Acompañante" —Parecen novios, son igualitos —Dijo ya en un murmullo pero que el alcanzo a escuchar.
End Flash Back
Después de dos días de griteríos, de que el quedara sordo y que un niño de primer año lo encontrara dejo de estar petrificado y Ginny solo se preguntaba ¿Cómo fue al baño?
El año había terminado, y estaban hoy en su ultima comida en el majestuoso castillo, cada quien despidiéndose (Aunque después en el anden 9 ¾ también lo haría; pero eran adolescentes). Cuando abordaron el tren todo eran risas y recuerdos de vida en ellos. Harry, Ginny y Hermione conversaban alegremente hasta que la castaña se levanto anunciando que llegarían a su destino, así que se fue a hacer su trabajo como prefecta. Luego de que todos estuviesen fuera del tren la castaña se reunió con sus amigos, con la familia Wesley -Miró a Ronald quien estaba junto a su prosti- perdón novia; solo les saludo con un asentimiento de cabeza -Ya no le era importante, ahora era otro quien ocupaba su corazón -Por desgracia, peor que el otro -.
Estaban todos hablando de cómo les había ido, que harían cuando la castaña les dijo que tenia algo que hacer y corrió tras lo que quedaba de la familia Malfoy -La madre, Narcisa y su hijo Malfoy -.
—Malfoy —Dijo ya muy cerca y sin levantar la voz. Ambos, madre e hijo voltearon. La mayor la miro severamente y la menor la ignoro. La mayor se extrañó que su hijo no le dijera nada y solo volteara el rostro ¿Sonrojado? La castaña llevo sus manos a su cuello quitándose una cadena de oro. Narcisa la veía fijamente y abrió sus ojos impresionada al ver un anillo de oro y escarlata.
—¿Draco? —Murmuró la mayor mirando a su hijo. El anillo era de un tamaño pequeño, el de la mano de un niño. La castaña saco el anillo de la cadena y lo miro fijamente.
—Toma —lo coloco en la mano del rubio quien miro como ella tomaba su mano y con la otra colocaba algo en ella. —Lo siento. Lo pensé mucho —De sus ropas saco una pequeña bolsita y se la extendió a la mayor —Désela cuando salga del shock, y dígale que me disculpe, que disculpe a esta sangre sucia de enamorarse de un ser alado. —El rubio veía a la castaña, veía las expresiones tristes y sus ojos cristalinos.
—¡Oh, Granger! ¿Te gusta mi hi…? —la rubia no termino su cruel pregunta. Pues la castaña corrió hacia la salida con lágrimas en sus ojos. El rubio abrió su mano y en ella se encontraba un anillo de oro y escarlata. En las manos de su madre estaba una bufanda de colores navideños y esta le veía con repugnancia. Luego miro a su hijo que perdía color en su rostro y caía al suelo, desmayado.