Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Ángel de ojos verdes · de

Ángel de ojos verdes — capítulo 1

24 de Diciembrelos recuerdos se remolinan en mi cabeza, mis ojos aún siguen derramando lágrimasal revivir la historia.

Recuerdo el día en que escuche la noticia a manos de un medimago, mis ojos perderían su luz poco a poco, negaba aquello era un simple error, maldije en mi interior eso no era justo cuando todo parecía tener un final feliz, la vida misma me odiaba, lagrimas corrían, mi corazón estaba triste en silencio, mi mente trabajaba.

—Huir, es lo mejor ellos no deben verme así, no lo merecen - decirlo era fácil pero afrontarlo resulto un pesar mucho mayor.

En la mesa estaba él con una enorme sonrisa, comiéndose un panecillo, se veía tan lindo, tan tierno, me odie por lo que le hice, pero en mi interior siempre creí que era lo mejor,

—Ron - dije temerosa.

—Hola amor, siéntate - se levantó en seguida, y me ofreció una silla a su lado.

—No,no creo, solo vine a decirte que me voy - dije temerosa mirando al suelo.

—¿A dónde vas? - pregunto incrédulo.

—Me voy de tu lado, es lo mejor - mencione mientras mi manos sudaban frio.

—¿de qué rayos estás hablando? -menciona levantándose de la silla mientras lágrimas salían de sus ojos - es una broma ¿verdad?

—No, es en serio - conteste tratando de portar lo más segura que podía.

—¿Por qué? - pregunto tomándome de los hombros queriendo que lo mirará llorar.

—Porque- dude en seguir mire al suelo cerrando los ojos para contener el llanto .

—Dime ¿Por qué me haces esto? ¿por qué ahora? ¿ya no me amas? - me seguía sacudiendo tratando de que le respondiera.

—YA NO TE AMOOOO - grite, él solo me soltó y lo vi correr a la puerta.

Me quede ahí con mi rostro lleno de angustia solo después de un rato tuve el valor y desaparecí, llegue a mi cuarto donde me desahogue quería sacar todo este dolor mis manos sangraron al golpear la pared y aun así no era ni la milésima parte del sufrimiento que había en mi interior, la puerta sonó era él, mi hermano y sin más armas para fingir corrí a su brazos y llore en silencio, sentados en el suelo estuvimos en ese abrazo el me acompaño hasta que tuve fuerzas suficiente de apartarme y levantarme limpie mi rostro con mis mangas tome una maleta mientras oía su voz sin escuchar realmente lo que decía.

—¿Qué te pasa? - me tomo de los hombros y me hizo mirarlo a los ojos.

—Harry - me volví a desboronar era tan horrible esa sensación, el miedo, la incertidumbre , dolor, culpa, yo no podía más y lo dije casi en un grito - voy a quedarme ciega.

—Herms- lo único que dijo pero unas lágrimas aparecieron en su cara - pero… no eso no puede ser… ¿Por qué?.. Ron ya lo sabe.

—No,no y no quiero que lo sepa - grite desesperada.

—Herms- quiso de nuevo sujetarme pero di varios pasos hacia atrás.

—Él se merece a alguien mejor que yo, una chica completa, no… - guarde silencia era demasiado para ser cierto.

—El entenderá, lo sabes, él te cuidará.

—No, para él no es justo tener que hacerse cargo de una… ciega - dije sin evitar las lágrimas.

—Herms sabes que eso no es cierto.

—No lo mejor es que yo no esté aquí.

—No puedes correr de tus problemas eso no es justo ni para ti ni para él, a lo mejor podemos curarte, pero debemos luchar una vez más juntos, como siempre - dijo Harry enfrente de mi.

—Esto no tiene cura, debo aceptarlo estaré muy pronto ciega, y no existirá manera de luchar contra ello.

—Herms no puedes rendirte tan fácilmente.

—Harry - me acerco al ojiverde - prométeme que no le dirás a nadie de esto.

—¿Qué?

—Prométemelo.

—No eso sí que no él y los Weasley deben saber…

—Por favor- dije soltando lágrimas.

—Está bien, está bien te prometo no decir nada hasta que tú me lo permitas - le dijo abrazándola de nuevo.

Luego de eso volví a la casa de mis padres para tratar de hacer una vida normal sin magia, decidí no volver al mundo mágico para evitar encontrarme al pelirrojo que tanto ame.

El tiempo trascurrió tan lento dejando cerrar poco a poco cicatrices en mi corazón, solo Harry venía a visitarme insistía tanto en decir la verdad y yo siempre con la misma respuesta, un simple y rotundo no , pero él no se daba por vencido, buscaba la manera de que me encontrar una cura gastaba mucho en pruebas que me realizaban, para que la final dieran el mismo y letal diagnóstico.

—No hay nada que se puede hacer, ella perderá la vista.

De repente un ruido del timbre me hizo volver a la realidad.

—Hermy, querida alguien te busca - mi madre llamo desde la puerta.

—Hermione.

—Ron, pero ¿Qué hace aquí?

—Vine a desearte feliz navidad - él se acercó y me abrazo levantándome del suelo y dándome un beso en la mejilla.

—Gracias, pero pase adelante.

Platicamos animadamente en la sala con la compañía de mi padre, después de un rato mi madre entro para avisarnos que era hora de cenar, sentados en el comedor degustamos el pavo que a mi madre le salía tan bien y de repente una vez más volvieron a mi mente los recuerdos*.*

En esa misma mesa hace unos cuantos meses atrás se encontraba él comiendo con mi familia, las cosas eran diferentes él me confeso que la relación que tenía con Ginny ya no funcionaba por lo que se habían separado, y sin darnos cuentas la hermandad que siempre habíamos sentidos empezó a transformarse, tal vez la situación, la vulnerabilidad, la tristeza y el miedo ayudaron a que eso pasará, era tan irónico trate de huir del amor pero este me siguió para no volverme a dejar escapar, aun cuando mis ojos quedaban en sombras una luz hermosa surgió en mi corazón.

Esos meses fueron hermosos, lo mejor de todos me encantaba que él estuviera ahí, sus besos, sus abrazos, sus risas.

La voz de mi padre me hizo dejar de recordar.

—Hija ¿estás bien? - me preguntó con voz angustiosa.

—Si claro, estaba pensando en las navidades anteriores ¿recuerdas? - mentí, frente a ellos no me permitiría mostrar mi tristeza.

—¿Cómo olvidarlas?- dijo suspirando- eras la primera en levantarse a abrir los regalos y comerte todas las galletas que tu mamá horneaba.

—Papá- dije haciendo un puchero seguido de mil risas, en ese instante olvide todo.

Después de un rato Ron se retiró a su casa y nosotros nos acostamos, sola en la habitación a mi volvió ese día donde con una voz tan dulce el llego a abrazarme dándome mil vueltas.

—Herms, vas a volver a ver - me planto un beso.

—¿Cómo?

—Hay alguien que te dará sus ojos, está en coma, las pruebas hay que hacerlas de inmediato - escuchaba sus palabras tan convincentes - ¡volverás a ver!

—Veré de nuevo a ti y a mis padres y sobre todo tus lindos ojos.

—Si - dijo secamente luego se alejó y prometió volver al día siguiente.

Los días pasaron él siempre estuvo ahí los exámenes salieron bien y la fecha de la operación llego, acostado en la cama sentí su mano soltarme suavemente mientras los doctores hablaban y la camilla seguía adelante, las horas pasaron y al fin despertó escuche las voces de mis padres solamente, él se había ido para jamás volver.

La venda se me retiro y puede ver varias sombras, cuando al fin las distinguí me di cuenta que la familia Weasley estaba ahí con mis padres yo los abrace fuerte todos estaban tan felices por mí, entonces porque yo no, la respuesta era simple él no volvió a aparecerse.

El despertador sonó tan puntual como siempre me levante tome un baño, me arregle y baje abrí varios regalos con mis padres y luego el timbre se oyó era Ron había prometido volver en la mañana para dar un paseo conmigo quise decirle que no pero era tan insistente que al final accedí.

Abordamos un taximientras avanzaba veía caer la nieve a través del vidrio recordaba que el día que salí del hospital también nevaba copiosamente.

Llegue a la casa subí a mi habitación me recosté sobre la cama y pude ver un pequeño trozo de pergamino era su letra me emocione tontamente la abrí desesperadamente.

Herms:

Perdóname, sé que no debería hacerlo así pero no tengo el valor de hacerlo de otra forma, me marcho para no volver ahora que ya estás bien espero encuentras la verdadera felicidad con alguien que te merezca, yo… estoy enamorado de alguien con el corazón entero pero no puedo estar con ella.

Harry.

Esa nota tan corta, tan amarga me había hecho caer en un abismo tan negro, lo intente odiar tanta veces, arrancarlo de mi ser, pero cada intento parecía arraigarlo más, para hacerme sufrir, para extrañarloy vivir tormentosamente.

El taxi se detuvo, limpie mis lágrimas para evitar que mi amigo las viera caminamos había un gran parque empezamos a platicar y después de tanto tiempo respire hondo y le pregunte:

—¿Cómo te enteraste de lo que me pasaba? - me daba miedo la respuesta pero era necesario saberlo.

—Harry me lo dijo poco antes de la operación y me pidió que te cuidará - miraba el cielo tomo aire y continuo - me confeso todo lo que habían vivido, lo odie pero luego comprendí que las circunstancias y la vida misma se empeñaba en acercarlos, luego como un balde agua fría me dijo que se marcharía para no volver pero me hizo prometer que yo estaría tu lado siempre, que te haría feliz.

—A claro él quería hacerme feliz, que considerado, claro quién de los dos le tiene más lastima a la tonta de Hermione - conteste tan enojado.

—Herms, no creas que… yo no…esa jamás fue mi intención, te juro que yo tampoco le entendí, pero… - permaneció callado.

—¿Qué?- acaso hay algo más que debo saber.

—Me tengo que ir - desapareció tras un árbol sin poderlo alcanzar.

—¡Maldita sea! - un perro casi me hace caer, luego me arrepentí, aquel animal no tenía la culpa de lo que ocurría lo acaricie suavemente y vi en su placa el nombre de "Ángel".

====================================================================

Esta es la primera parte de la historia, bajo la perspectiva de Hermione Granger, las partes de color vino son el presente y las de color negro los recuerdos.