Ángel de ojos verdes — capítulo 3
Ese mismo 25 de diciembre en otro lugar un joven de cabello desordenado jugaba entre sus manosuna foto donde estaba una linda castaña recordaba los meses donde se habían enamorado, momentos hermosos que guardaba en el alma.
—Hola Herms— le salude depositándole un beso en la mejilla
—Hola Harry - respondió con su dulce voz — ¿Qué te sucede?
—¿De qué…hablas? - no sabía cómo podía adivinar mis pensamientos
—Harry... te conozco mejor que nadie, sé que algo anda mal dime, ya suéltalo
—Es que Ginny y yo terminamos - suspire — definitivamente
—¡QUE!!!!! - alzo la voz tan alto que me espanto — ¿pero porque?
—ya, ya no es para tanto, bueno es que , ella ya no me ama - la tome de las manos — y yo tampoco
—¿Qué? ¿Cómo? ¿en serio? - estaba tan confundida
—Ella y yo ya nos entendíamos mucho por lo que decidimos mutuamente separarnos - la mire a los ojos
—¿Y ella está bien?
—Si , acordamos ser amigos, aunque por el momento creo que será mejor poner distancia
—Si creo que es lo mejor - menciono con esa dulce sonrisa
Los días pasaron rápidamente yo trataba de alegrarla, me angustiaba tanto ver como poco a poco las sombras aparecían en sus ojos borrando la luz, me había propuesto a gastar todo mi dinero con tal de no verla sufrir, esperaba que me dijera que quería regresar al mundo mágico para que hablará con Ron y dejarse revisar por los medimagos, pero era tan testaruda. Cada vez me costaba más sacarle una sonrisa, no entendía porque me dolía tanto y deseaba que ella no sufriera, después de un tiempo lo entendí la amaba, esa era la razón por la cual quería estar a su lado siempre. Para mi suerte ella también me correspondí.
-Ho...hola Herms - dije nervioso.
-Hola Harry, ¿estás bien? - me contesto ella extrañada.
-Si...si...creo que si - no sabía lo que me estaba pasando.
-Como ¿qué crees?
-Es…este si - hay por Merlín, porque me costaba tanto trabajo hablar con ella.
-Harry ¿Qué te ocurre?—se levantó de la cama para acercarse a mí pero una almohada en el suelo la hizo tropezar.
-Hermione, cuidado - grite para luego correr y sujetarla antes de que callera al suelo.
Nuestros rostros quedaron a centímetros, sentía su respiración en mi cara y ese olor a vainilla me envolvió por completo, la puse en pie, la mire mientras mi mano la posaba sobre su rostro y en un instinto, la bese, sentí en mi cuerpo una ola de emociones, una corriente eléctrica, una explosión de felicidad nunca antes experimentada. Un beso que ella me respondió con la misma intensidad, yo no quería abrir mis ojos, creía estar soñando, estar saboreando el mismo cielo.
Cuando la falta de aire se hizo presente y al fin nos separamos, vi su rostro sonrojado lo que me hizo sonreír.
-Harry ¿Qué fue eso?
-Un beso - dije irónicamente
-Ya sé que es un beso... pero ¿qué significa?
-Que...que...que - tenia mil ideas en mi cabeza que no podía poner en orden en ese minuto.
-No significo nada ¿verdad? - contesto ella.
-No, no. No claro que no - conteste desesperado— es que...yo…si...yo…te…
-Te amo - término mi frase.
-Si, si eso - le dije dando varios pasos hacia atrás - y sé que está mal, que tú me ves como un hermano, como iba a suponer que alguien como tú, tan linda e inteligente, te fijaras en alguien como yo, un sonso que nada más te ve siente como si el piso completo empezara a temblar, yo el mayor tonto que nunca se fijó que enfrente de mí siempre tuve lo que necesitaba.
Hablaba sin para mientras ella solo sonreía, yo no entendía nada, sentía que acaba de echar a perder nuestra amistad, me volteé a ver la pared, no sé ni siquiera como pudo moverse de donde estaba y ponerse detrás de mí, gire al sentir su presencia y ella se me abalanzo a los brazos plantándome un beso, eso era lo único que necesitaba para saber que mi amor era correspondido, eso no era un sueño, eso era realidad, una hermosa realidad.
-Yo también te amo— me contesto cuando nos separamos.
-Hermione. Me has hecho el hombre más feliz - le llene el rostro de besos.
Aquellos meses trate de hacerla lo más feliz que pudiera, le cantaba, la hacía reír con mis ocurrencias, la cargaba para subir las escaleras, me la pasaba casi todo el día a su lado, incluso sus padres se sentían cómodos a mi lado.
Sentí la cabeza de alguien en mis rodillas me incline hacia adelante tome su cara en mis manos.
-Está bien, ve a jugar, pero no te alejes mucho - él corrió después de escuchar mis palabras y yo sonreí satisfecho.
-Lo consientes demasiado— dijo una mujer rubia de hermosos ojos azules a mi lado.
-Es lo único que me queda - conteste sin dar mucha importancia.
-Iré a cuidarlo y por favor no te alejes tú de esta banca - me ordeno Luna.
-Claro - ella se fue y yo me volví a sumergir en mis pensamientos.
Estaba en San Mungo cuando el mejor especialista, aquel que le había quitado por fin las gafas, hablaría por primera vez del caso de su novia
—Bueno dígame hay alguna posibilidad de que se pueda recuperar
—Dado la situación, señor Potter creo… que es casi imposible solo si alguien le donara sus ojos, el veneno ya está muy arraigado
—¿el veneno, de que habla?
—No sabe, la ceguera de ella se debe a un polvo que provoca la ceguera, según yo debió ser hace menos de dos año cuando le rociaron el veneno a su cara
No entendí al principio, pero luego recordé, hace ya casi un par de años nos habían secuestrados y llevados a la mansión Malfoy, entones eso significaba… no, no antes tenía que averiguar, desaparecí y llegue justo enfrente del único que podía decirme la verdad
—Tú, necesitamos hablar— le grite a Draco
—Si espérame un momento
—No ahora - entramos a la oficina lo tome del saco y sin más le exigí - dime ¿Qué rayos le hicieron a Herms el día en que nos secuestraron?
—Harry cálmate, ¿de qué hablas? - me miro asustado
—Cuando nos secuestraron y nos llevaron a tu mansión - lo sujete con muchas más fuerzas
—Pues mi tía la torturo, ya lo sabes
—¿Le hicieron algo más? - pregunte casi en un grito
—No nada… bueno tal vez Bellatrix le roció algo en el rostro, pero no el ocurrió nada y luego tomo la daga casi matándola— lo solté cayendo al piso y mirándome extrañamente
Lo deje sin decir una palabra salí corriendo mi cabeza estaba a punto de estallar después de gritar y enfurecerme conmigo mismo pensando en que si ella nunca me hubiera conocido ella sería feliz y no estar en esa situación, entonces lo planee.
Pensaba en un mundo diferente, en otro donde ella nunca hubiera estado a mi lado, me frustraba sentirme así, la culpa me ahogaba, era un maldito talismán de mala suerte, cada vez que amaba a alguien mi destino era perderlo, de una u otra manera.
Reía de día con ella y lloraba en la noche por el destino que me deparaba y la culpa de ser siempre el peor amigo.
Faltaban solo tres días para la operación, ya había hablado con Ron y le acababa de enviar una lechuza con una carta junto con la dirección del hospital, así como la fecha y la hora en que a Hermione le quitarían las vendas, esperaba que fuera acompañada de su familia, sabía que al igual que para mí los Weasley significaban demasiado para ella.
Me acosté con una idea en mi mente , ella, siempre ella y su hermosa sonrisa, de repente en mi sueño vi a mi castaña sonriendo como cuando la conocí, la vi recorrer el castillo a lado de Ron y de mí, entonces pude ver que otra vez nos encontrábamos en la habitación donde ella tenía que elegir la poción correcta, la vi tomársela, entonces la vi ahogarse, su piel se tornó blanca, sus mejillas de color rosa tornaron a morado, la vi agitarse sus ojos estaban en blanco cayendo al suelo mientras se convulsionaba
-Hermione - sentía su cuerpo frío, cerrando sus ojos y el latido de su corazón se detuvo - NOOOO.
Todo en un segundo desapareció y de repente la volvía desaparecer la vi correr con un espejo y un libro en la mano, huyendo de una gran serpiente, era el basilisco que la atrapaba con su cuerpo y la enrollaba rápidamente, mientras ella trataba de zafarse sin éxito, sus gritos fueron silenciados poco a poco hasta que la serpiente la tiro al suelo sin vida.
-No, no, no HERMIONEE - grite angustiosamente.
Desperté en mi cama bañado en sudor, me lleva mis manos al rostro mientras mi respiración se encontraba ofuscada, lágrimas salieron de mi rostro, aquello era un sueño, muy real, eso hubiera sido real, su mejor amiga siempre se arriesgó demasiado por él y nunca lo había visto tan claro, como en ese sueño.
En la noche anterior la historia se repitió, veía a la castaña en el bosque prohibido a su lado mientras varios dementores la buscaban atacándola, la vi llorar y luego sentir una desesperanza en su corazón cuando una sombra negra le daba un beso, su vida se acababa como una flama en una fogata a media noche.
El bosque se perdió entre la nada, cuando mis ojos volvieron a abrirse pudieron notar que salí del lago negro, entre sus brazos llevaba a Ron y a una niña rubia, cuando estuvo en tierra firme noto a varios profesores aun viendo el lago mientras otros atendían a la joven que acabada de salvar, entonces vi a Krum salir del agua pero en sus brazos no traía a nadie, en un impulso salte una vez al lago y entre la hierba noto a la castaña con los brazos abiertos la tome como pude y la lleve a tierra pero era tarde ella estaba muerta.
Volví a despertarme con ese dolor en el pecho, con la angustia de saber que de una u otra manera la había conducido varias veces a la muerte, las lágrimas salían sin poderse detener, el dolor era tan insoportable que necesitaba golpearse contra la pared, por primera vez sintió lo mismo que Kreacher, la frustración y el dolor mezclado, el sufrimiento era sencillamente inhumano.
La última noche fue la más terrible, era el quinto año, estábamos en el ministerio y justo cuando Bellatrix mandaba la maldición asesina a mi padrino. Vi como un mortifago le mandaba una igual a ella, mi corazón se dividió en mil pedazos, al ver a las dos personas que más amaba desaparecer de mis ojos.
Una ráfaga de viento casi hace volar mi sombrero, que sostuve con ambas manos, en ese momento escuche una voz llamándome.
-Harry, Harry - grito Luna
-¿Qué pasa? - le cuestione algo extrañado
-Me tengo que ir, le prometí a Teddy llevarle su regalo temprano, adiós- no me dejo ni siquiera responderle y solo desapareció.
Mi amiga se fue dejándome solo en navidad, lo único que me faltaba para sentirme al borede de la tristeza, esa que jamás me dejo en paz a partir de aquel día.
El ministerio entero se volvió humo para dar paso a un nuevo paisaje, ella estaba escondida tratando de vigilar a Snape, pero este las descubrió, varios mortifagos lo ayudaron mientras él solo le dio en el pecho con un Sectumsempra ella cayó al suelo en un enorme charco de sangre mientras yo solo la veía agonizar.
Una vez más la imagen cruel se esfumo y enfrente pude ver la mansión de los Malfoy donde la loca de Bellatrix, la tenía en el suelo vertiéndole un polvo plateado a sus ojos, luego ella divertidamente le mandaba mil Cruciatus que se estrellaban una y otra vez en su cuerpo, nosotros salimos a recatarla, y gracias a Dobby nos alejamos de la mansión, pero al llegar a la arena, mis ojos vieron a un Ron llorar sobre alguien, me levante con la ayuda de alguien que no puede distinguir, tome mis gafas y corrí hasta donde estaba mi amigo para verla con la daga en el pecho mientras sus ojos estaban cerrados, Dobby estaba a mi lado llorando como yo, mientras mi corazón sentía destrozarse.
Mis gritos hicieron que llegara Kreacher, el elfo como pudo me habia sacado de mis pesadilla y en vez de agradecer le ordene que se largará, me sentía ahogado, mis miedos se habían hecho presentes, pero a diferencia de los sueños anteriores, estos tres mostraban algo más cruel que nunca note, ella había sido asesinada por mis enemigos, esta vez las pesadillas me hicieron ver como yo la había conducido a un mundo obscuro.
A la mañana siguiente me dispuse a estar a su lado cada minuto hasta que llegará el momento de su cirugía sentí su mano sobre la mía y eso ue el último recuerdo que mi mente guardaba de la mujer de mi vida.
Sentí de nuevo una pequeña cabeza sobre mis rodillas me incline tome su rostro con mis manos.
—Es hora de irnos.
Unos pasos adelante una castaña que seguía al perro labrador vio a su dueño, un joven alto con pelo azabache que llevaba puesto un par de lentes obscuros sentado en una banca, no hubo explicaciones las últimas palabras de su recado parecían tener sentido "*no puedo estar con ella"*lo comprendió él le dio esos ojos verdes que ahora tenía y sin razonar corrió a su lado quito sus lentes y lo beso, aquelacto significaba tanto: cariño,agradecimiento pero sobre todo amor, un amor que era capaz de sacrificar todo por hacer al otro feliz.
—Eres mi Ángel de ojos verdes*—*dijo el joven sin mirada.
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esta es la tercera y última parte de mi historia , desde la perspectiva de Harry (ya saben lo del color vino es el presente y lo demas son los recuerdos de Harry), y como se habrá dado cuenta no lo mate, no sería justo y para evitar un final demasiado dramatico, los junte de nuevo.
bueno a las personas que les dedique mi hsitoria y a aquellos que la han leido y comentado muchas gracias.